La presidencia además de no acordarse de que deben garantizar la presencia en el ruedo de toros aptos para la lidia, se olvidó también de velar por la igualdad a la hora de de conceder apéndices de tercera como el que se concedió ayer; darlos no sólo a uno de los matadores ya que si Perera tras demostrar que tenía nulo mando sobre la embestida (se colocó en el sitio y el animal no obedeció lo cúal nos indica que acompañaba sus embestidas pero no mandaba ni dominaba sobre ellas) también nos dejo claro que quiso dar distancias, colocarse en su sitio, que lo intentó, y lamentamos su cogida, pero eso no es suficiente para que después de una tendida estocada que produce derrames, hubiese sido más digno que saliese a saludar...pero cosas de Madrid y de su público ocasional...

El caso es que si se regala una y es algo más merecida (ojo que no de ley) la que pidieron al siguiente, pues, que nos expliquen el criterio seguido...no devieron andar atentos al ver dos series zurdas buenas de Talavante(que disfrutó del mejor lote) en el tercero, dónde pudo torear más y sin embargo la cosa se fue a menos con muchos enganchones y pases que dijeron poco por la diestra. La espada cayó igual o similarmente mala, la petición apenas si variaba, Injusticia al canto o falta de criterio, más bien lo segundo.
El linarense que vino de sustituto no consiguió mantener el "no hay billetes", cuándo de él esperabamos algo más y no tuvo en una ocasión más su tarde; pues pudo haber sacado más del primero.
Perera volvió a la línea de Castella en el quinto, tal como el dia de antes, pero menos profesionalmente metido en labores clínicas, pues no llegó a bregarlo. El inválido volvió a mantenerse ante la indiferencia del palco y el enfado de los que pagan. Con animales así y actitudes tan mediocres en Madrid quedo claro que la orejita no fue sino un error y que venir a triunfar es venir de otra manera.
El sexto de nuevo fue otra cosa, cumplió y sacó movilidad para la muleta además de algo de codicia por el trapo. Corrió mejor suerte que la res charra, aunque fuese también inferior a aquella, aún así tampoco dijo Alejandro gran cosa cuando pudo hacerlo.
Ahh se me olvidaba, no le digan a un rejoneador que venga a Madrid con público de toros de a pie, porque tras la indiferencia de ayer no creo que les apetezca. Menudo desprecio al chico por parte de: empresa, Manzanares y Comunidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario