sábado, 7 de junio de 2014

Una auténtica corrida de TOROS ¡Gracias Victorino!

"la casta estuvo presente del primero al último"

Esta tarde la emoción estuvo presente desde el ruedo hasta el palo de la bandera, fue muy dificil desconectar del hilo de la corrida, siempre atento, siempre pendiente, hasta el punto de que salia el sexto, pero pensaba que era todavía el segundo, de lo rápida que se me hizo, podía haberse traído otros seis más, que estaba siendo el día...Hasta el punto de que después de volver a verla en la repetición televisiva, y pese a los comentarios, se me volvió a pasar rápida por lo intenso, y me dejó sin sueño, incluso con ganas de volvérmela a tragar, y aquí me veo, escribiendo de madrugada con ansía por analizarla y matizarla, por contar la sensación de satisfacción que he tenido al acabar la corrida, al salir y comentarla con buenos aficionados y ver como al igual que yo, también la habían saboreado como unos críos, y es que me he emocionado como un niño desde mi asiento, viendo lo que llevaba muchos años sin salirle a Victorino, teniendo claro que Victorino Martín Andrés, el patriarca, ha podido volver a ver años después una corrida "de las suyas" y esperanzado, satisfecho de que Victorino hijo nos cierre el pico a unos cuántos como yo que pensaban que nunca volvería la ganadería por estos fueros con su selección, lo que aumenta para próximas corridas y temporadas el interés que ya de por sí en mí despertaba el poder ver lidiar "victorinos".

"...su fiereza y su mala leche, su viveza en el mirar..."

Una auténtica corrida de Toros con mayúsculas, con su casta y sus complicaciones, su fiereza y su mala leche, su viveza en el mirar, su trapío imponente, la seriedad y agresividad de sus miradas, lo parejo de sus hechuras, su acometividad, poderosa, correosa, dura, y también con sus pasajes de nobleza, aunque no de clase. No una corrida "buena", del toro bueno que se empeñan en llamar bravo (Hasta que un día a Daniel Ruiz se le escapó lo cierto hablando de dos de sus toros "fueron más bravos que buenos") de ese toro no está uno cansado, pero sí de el otro porcentaje aburrido y monótono de toros que hace falta tragarse para que aparezca ese, y ya tenía uno ganas de vivir esas sensaciones de tensión y de emoción que te enganchan a la corrida sin tener que forzarse uno mismo a no estar a otra cosa para tratar de no perder detalle, una tarde en la que lo que sucede se vive, y se suda sin tener porque hacer calor. Una corrida en la que la casta estuvo presente del primero al último, muy dificil para los toreros (Nadie dijo que ser matador de toros fuese fácil, y corridas como esta dignifican aun más si cabe dicha profesión), una corrida en la que poder ver el tercio de varas. Una corrida que estoy ya deseoso tras el preámbulo, de detallar toro por toro, atendiendo a mis notas y a mi retina, que es lo que se me da algo mejor que mi escueta literatura. Al lío:

"...buenas embestidas que tuvo por el pitón derecho..."


56-MADRILEÑO: Como varios de sus hermanos, ha sido ovacionado de salida por su presentación, un toro cortito pero bajito y con gran remate, algo lejano del clásico de la casa, que ha ido apareciendo después toda la tarde, y de una estampa preciosa. Salió distraído de los lances de Uceda Leal, haciendo una buena pelea en el primer puyazo, una vara fuerte algo trasera, entrando para la segunda al relance, rectificando Pedro Iturralde. Lo sacaron rápido y cambió a banderillas, sin dejar ver y contrastar que la pelea de bravo que hizo en la primera persistía en una tercera entrada, la cual todos los toros de la corrida hubiese admitido, aunque al menos pudimos verlo en dos de ellos. Fue reservón en banderillas, midiendo, haciendo hilo, y pegando algún arreón, llegó a la muleta con nobleza y sin gran trasmisión. Uceda le dejó andar a su aire, sin meterse con el en los muletazos de comienzo y en la primera serie. Por el izquierdo más complicado, quedándose corto y protestado, pero el torero de Usera no aprovechó ni apostó, se limitó a estar aseado ante las buenas embestidas que tuvo por el pitón derecho, obedeciendo y humillando, aunque sin llegar a querer coger la muleta hasta el punto de seguirla con gran recorrido, pero un toro para estar mucho mejor, y más tratándose de un torero con gusto como es Uceda Leal, y que además sabe sobar y entiende estos toros, pero hoy como en el conjunto de su carrera, faltó ambición y dominó el conformismo o la resignación. Lo mejor de su tarde, la buena estocada tras el pinchazo.

Uceda Leal: Pitos.
Encastado y noble, algo soso: Ovación.

"...bien armado y con mucha expresión de viveza en su mirada..."
57-ESCRITOR: Fiero de salida, altote, el que más de la corrida, bien armado y con mucha expresión de viveza en su mirada, brincando con brusquedad en los primeros compases, en los que brilló Antonio Ferrera, sacándolo a los medios, dándole sitio y enseñándole a embestir por bajo. Lo lució en tres varas en las que a Dionisio Grilo le falló la punteria como varilarguero, cumplió en la primera, acudiendo después con prontitud a la segunda, de la que salió suelto. Ferrera dio una lección de nuevo de porque se llama tercio de quites, y realizó el suyo quitándolo del peto, dejandolo garboso en suerte al finalizarlo, en los mismos medios, desde los cuales el animal tardeó, cerrándolo a una tercera, en la que cumplió y lo sacaron enseguida. Mucha fijeza en banderillas, pidiendo siempre las afueras, querencias que aprovechó con inteligencia el extremeño al parear, cuadrando en la cara. Faltó firmeza en el inicio de faena, y el toro no permitía las dudas ni el enmendar la colocación en el embroque, enseñándonos un buen pitón izquierdo, por el que humilló con recorrido. Volvió a montar la muleta en la diestra, citando con la muleta retrasada por lo corto del viaje, que se alargó en los lances en que se apretó y le atacó, que desgraciadamente fueron pocos pese a que de final quisiera dar naturales con la derecha, lo suyo hubiese sido instrumentarlos en terreno de los medios que el cárdeno pedía, y por el pitón que mejor condición mostró, el izquierdo. Si bien, Ferrera, que conoce los terrenos y las querencias de los toros, supo que en el centro del platillo el toro le hubiese pesado mucho más, y ya bastante estaba sudando en el tercio. No obstante dejó claro que lo supo ver, matando en la suerte natural tras pincharlo abajo en la contraria, dejando un buen espadazo, algo caído.

Antonio Ferrera: Palmas tras aviso.
Encastado, fijo y con buen pitón izquierdo. Buen toro. Ovación.

"...trincherazo, que recortó el viaje del toro, y que le cambió por completo..."


27-VENGATIVO: Le tocaron las palmas de salida, apretó con brío en los lances de recibo de Alberto Aguilar, que después descuidó la lidia, dejándolo al relance en vez de puesto en suerte para la primera vara, en un buen tercio de su picador Juan Carlos Sánchez, que agarró un buen puyazo en todo lo alto y en el que el cárdeno cumplió haciendo buena pelea. Lo cerró tras abrirlo para la segunda y que tardease, cogiendo otro buen puyazo, en el que cumple antes de que el buen capote de Rafael González lo sacase para que interviniese Uceda en su quite. Humillador y fijo ante la brega que le llevó toreado, largo y sometido por abajo, pero midiendo a los banderilleros sin tampoco hacerles hilo. La faena inició por bajo, seguida de dos series ligadas por el derecho, trasmitiendo mucho la segunda, buena, mandada y con ajuste, pero rematada equivocadamente con un trincherazo, que recortó el viaje del toro, y que le cambió por completo, mosqueándolo y teniendo que cambiar de pitón, pero el toro ya se había trasformado, y con temple y los vuelos con suavidad respondió bien, pero el frenazo, hizo que se le subiese a las barbas, mucho más correoso y pese a todo Aguilar dio la cara, hubo emoción mientras trataba de tirar de él como si nada hubiese ocurrido, pero lo que llegó a reponerle sobre las manos practicamente en el momento del embroque, hicieron que lo mucho que había que poder y domeñar le desbordase. Petardo con la espada, despachándolo de un sartenazo.

Alberto Aguilar: Ovación.
Encastado a bravo, gran toro. Ovación.

"...levantando la mano para aliviar el final de los muletazos..."

16-JAQUECO: Tuvo nervío de salida, y también se premió su presencia, Uceda Leal lo dejó a relance para la primera vara, que cayó trasera y en la que cumplió con fijeza, acudiendo con prontitud a la segunda, un traserazo rectificado en el que apretó el toro. Pero lo emocionante fue el gran chocazo que pegó en la tercera vara, a la que acudió pronto por su fijeza con el caballo, casi desmonta a Francisco de Borja Ruiz, que agarró un buen puyazo. Bravo en el caballo, en banderillas fue complicado, esperando y estirando el cuello en la reunión, haciendo hilo con fijeza. Sacó nobleza en la muleta, y algo de sosería, Uceda se llevó el lote más suave y toreable, pero ante este tampoco se apretó ni decidió atacarle, volvió a pasar por allí desapercibido, como si nada, levantando la mano para aliviar el final de los muletazos, en vez de obligarle y hacerlo por abajo, ¡ni que anduviese justo de fuerzas!. La embestida no fue lo humilladora que tenía que ser, pero a media altura, embestia al toque y con obediencia en la muleta. Algo más humilló por el izquierdo, dejando dos buenos naturales Uceda, aunque, de nuevo sin apostar, con un toro que pudo tener más. Estocada baja tras pinchazo.

Uceda Leal: Pitos.
Bravo en el caballo, noble en la muleta. Ovación.

"...iba a ser muy complicado, había mucho carbón."

94-MAJITO: Mucha acometividad en los lances de recibo, aunque parándose a medir y a pensar sin emplearse tras ellos, protestó haciendo sonar el estribo en la primera vara, aunque empujando con fijeza y riñones cuando le taparon la salida, recibiendo una señora vara y mostrándose poderoso. Y es que a la victorinada se la ha pegado en varas más que a ninguna esta feria. Acudió gazapeando ahorrándose el desgaste del galope, hizo sonar el estribo a base de gañafones geniudos y salió suelto. Impresionante la manera de medir, esperar, cortar y arrear a Ferrera en banderillas, que estuvo meritorio e inteligente, cambiándole el viaje en el tercer par, ya que le venía apretando hacia los medios, y marcó la reunión hacia los adentros, aunque aun así alargó el cuello, tirando un gañafón del que fue milagro escapase. El toro iba a ser muy complicado, había mucho carbón. Inició de faena ya sobre las piernas, mas que doblándose para probarlo y tratar de alargarle para que rompiera, sin confiar en opción alguna, pasandolo de pitón a pitón, buscando los costillares y tocandole las orejas, acortándole las embestidas, entre una gran emoción, aunque fue paradójico que después de ese inició quisiera justificarse probandolo, para continuar de nuevo sobre las piernas, una lidia poderosa y que pedía el toro, pero que quizá ya de inicio, restaba cualquier opción posible de que alargase el viaje, de ahí que parte del público le recriminase, mientras que una minoria tratamos de hacer ruido con las palmas ante la emoción de su toreo sobre las piernas, la lidia que pide más de un toro y que vemos pocas veces por el empecinamiento de que todo son derechazos y naturales.

"...con la mala fortuna de lo certero del cárdeno, que lo prendió muy feo al incorporarse y estirar el cuello hacia él..."


Entretanto, el manso ya estaba en chiqueros, y apretando hacia ellos, pese a su fiereza, temperamento y casta desbordante. Ferrera esta vez no anduvo tan fino con las querencias, y lo pinchó cuatro veces en la suerte natural hasta que consiguió dejar media muy baja que apenas le hizo daño, quizá pensó que dándole salida hacia chiqueros, en la suerte contraria, le hubiese apretado más, aunque pienso que le hubiese ayudado a que descubriese y haber podido meter mejor la mano que como lo hizo, pues al tratar de dar salida a la embestida hacia las afueras, ésta se volvía literalmente en su contra, arreando hacia toriles. El toro se echó pero seguía entero, y como en banderillas, midió, esta vez al tercero Manolo Rubio, que acudió confiado y sin el capote por delante a cachetear, con la mala fortuna de lo certero del cárdeno, que lo prendió muy feo al incorporarse y estirar el cuello hacia él, vendiendo cara su vida.

"...cómo si estuviesemos en una portátil y nadie supiese que esa trampa estaba inventada."En la foto: Raúl Ruiz

Un despropósito que mientras se llevaban al herido a la enfermería tan solo se sujetase al toro coleándolo, sin ningún capote entre él y las asistencias, pudiendo haber pegado un arreón llevándoselos por delante sin que nadie lo cortase, provocandose acto seguido un desconcierto y una gran bronca por parte del público, que nos pusimos de parte del toro al ver como Raúl Ruiz abusaba de él, pisandole el rabo mientras Ferrera intentaba cachetear, tapándose con el capote cómo si estuviesemos en una portátil y nadie supiese que esa trampa estaba inventada. Volvió a tirar de casta y pese a tropezarse de atrás por tener anclado el rabo, se levantó, cayendo después en una muerte encastada, lo que propició esa ovación inmerecida en el arrastre, que fue a mi entender como respuesta a la indignación que supuso la actuación del de plata, y que provocó también el broncazo a Ferrera, que ni mucho menos había estado tan escandaloso durante la lidia, excepto con la espada. De no haberse producido ese hecho tan feo y ruin, estoy seguro de que el público hubiese reaccionado de otra manera más equilibrada. Conozco algo a la plaza y también a mi mismo, que he reaccionado así.

Antonio Ferrera: Bronca.
Manso, poderoso y encastadisimo. División.

"...lo aliñó, viéndose un torero sobrepodido por la papeleta..."


46-COMINERO: Rebrincado y con agresividad de salida, humillando y pareciendo algo justo de fuerza, por cierto, el único no aplaudido de salida, casualmente el de más peso en la báscula (a otro perro con el cuento de que en Madrid solo se miran los kilos y se quiere el mastodonte). Tomó una vara trasera en la que apreta fijo, llevándo la muleta hasta apretarla contra tablas, cumpliendo en una buena pelea a la segunda entrada, aunque cabeceando algo, en otra vara fuerte, quedándonos con ganas de verlo en una tercera, algo que también se pasó por la mente del matador. Apretando y reservado en banderillas, aunque sin llegar a tablas. Alberto Aguilar todavía estaba desbordado de cuando Vengativo, lo probó con toques muy defensivos y bruscos, el toro se frenaba pero no se comía a nadie, es más, humillaba, y quizá algo más de sobo con suavidad le hubiesen venido mejor, pero una vez vio que no se desplazaba, lo aliñó, viéndose un torero sobrepodido por la papeleta y con ganas de que acabase pronto, sin que se llegase a ver lo que pudo dar de sí este toro en la muleta. Mal con la espada, agarrando menos de media y descabellando tras varios pinchazos marchándose de la suerte.

Alberto Aguilar: Silencio.
Encastado y con buena nota en varas. Soso aunque escondido en la muleta.

"...no hay un solo toro del que hablar, sino que se comentan cosas de los seis..."


Y tras detallarla me quedo además de explayado, convencido de que es de las que va a dar mucho que hablar, de las que tienen matices, las que tienen para rato de conversación, en las que no hay un solo toro del que hablar, sino que se comentan cosas de los seis, las que quedan en la memoria pese a que ningún azulejo lo recuerde al entrar por el desolladero, y es que una vez vivida que hagan lo que quieran y que la juzguen como quieran. Yo me quedo con la experiencia desde mi localidad en la plaza y lo que me alimentó en sensaciones y lo demás, despojos. Y por ello no me queda otro remedio que agradecérselo al ganadero, tal como hice desde el titular. A la terna porque mejor o peor, han estado ahi, y sin ellos solo hubiese sido posible admirar la belleza de estos toros en el campo, como ya hice. Y sin olvidarme de #FuerzaManoloRubio al que deseo una pronta recuperación.

Rubén Sánchez.
Fotos: Juan Pelegrín.

jueves, 5 de junio de 2014

Camada de Victorino Martín, en vísperas a su tarde en San Isidro.

Dos cárdenos midiéndose entre jaras y encinas.
Previo a uno de sus compromisos más serios de la temporada, su corrida de Madrid en la Feria de San Isidro, es momento de entrar en materia con un reportaje de los machos de saca de la casa. Este año unas 12 corridas de toros, los hay de todos los gustos y las categorias, claro está, pero predomina la seriedad y el trapío en la mayoria de los ejemplares marcados con la A coronada.

Le sorprendimos escarbando 

Los machos de saca en su inmenso cercado.


Estampa y seriedad en el cercado de Madrid.
Más recogido de cabeza, pero sin perder seriedad.


Largo y enmorrillado, sevillano por delante.

Perfil de albaserrada, degollado de papada.
Remate en las culatas. Hondos y de lomo recto.


Serio y con morrillo, hocico de rata.

Manos cortas, de pìel fina y con buena arboladura.


El 56-Madrileño, de preciosa estampa, remate y seriedad.

Engallado, guardián de las viviendas y los comedores.

A ver quien sale de la cuna al pasar para estoquearlo...

Camada seria la que aguarda en Las Tiesas de Santa María para este 2014, una finca situada en la provincia de Cáceres, de gran extensión y limitada por el rio Tajo, a la altura de el embalse José María Oriol, en término de Portezuelo. Unos pagos con abrigo y alimento, ricos en buen pasto para el aprovechamiento ganadero, unicamente de bravo que tiene lugar en la finca, junto al caballar lusitano. Completan a Las Tiesas otras fincas cercanas para acoger a todas las cabezas que hacen posible poder tener una camada de saca de en torno a 12 corridas de toros, más lo marcado con el hierro de Urcola y Monteviejo, entre ellas La Gama, Monteviejo, La Casita, Los Guijitos, La Zahúrda, El Agujero, Los Hinojales, San Marcos y Caballero.

Un pavo custodia los corrales y la plaza.


Cornicorto pero ofensivo.

Mirada atenta y encendida.

Acarnerado, degollado y tocado, casi cornipaso el pitón derecho.

Un pavo, gran arboladura...pero su destino no será una plaza de categoría, el defecto es por rabón. Los jodios perros hacen una gran función, pero ojo cuando enganchan del rabo un becerrín la que pueden preparar.

Agradecer el buen trato recibido por parte del ganadero Victorino Martín García, y desearles mucha suerte con su compromiso de mañana en Madrid y para toda la temporada.

Texto y pies de foto: Rubén Sánchez.
Fotos: Torerilla.


Fallaron los toros en la Beneficencia. No rompió la de Alcurrucén

Gran ovación a D. Juan Carlos.

El encierro presentado por los Lozano en conjunto con los apoderados de la terna, ha sido desigual de presentación, con varios toros bien hechos, aunque fuera del tipo clásico de la línea Rincón de Núñez que solia predominar en la vacada toledana. Dos fueron cinqueños. Avacado el primero, altotes los de Talavante y muy recogido de cabeza para Madrid el quinto, tampoco han cumplido con su juego. Lo mejor de la tarde sin duda, la gran ovación de cariño, respeto y gratitud que tributaron los tendidos de La Monumental de Las Ventas a Su Majestad El Rey D. Juan Carlos, que desde el palco real, asistió como monarca a la última corrida de Beneficencia de su reinado, y la afición de Madrid, representando al pueblo español y al mundo taurino le expresaron ante todo su agradecimiento como defensor de nuestra fiesta, y la honra que ha dado a este su presencia en tantas ocasiones.

"El Juli lo capoteó con elegancia"


252-ROMPEPUERTAS: Protestado de salida, El Juli lo capoteó con elegancia en los lances. Salió suelto del primer picotazo, blandeando, por lo que le levantó la vara Diego Ortiz en la segunda entrada, en la que cumplió, saliendo sin fuerzas y perdiendo las manos. Pese a la fuerte protesta se mantuvo, y muy ajustado quitó Fandiño por Gaoneras, replicando Juli después por navarras invertidas, rematando con la media invertida. Reservón y doliéndose en banderillas, inició faena dandole aire por alto, sin obligarle, para después sacarlo a los medios, ligando allí los muletazos por el derecho, con mérito al saber darle su altura y no dejar que le enganchase el punteo que tenian las embestidas, a base de temple. Tres tandas por el izquierdo, a media altura, ante la embestida pastueña y suavona del animal, siempre al paso y sin trasmitir nada. Firme y templado El Juli pero sin toro, llegó a conseguir que humillase en los últimos derechazos antes de unos vistosos remates. Estocada trasera en lo alto, le vino bien su técnica de brincar, pues el toro estaba ya muy parado y ayudó muy poco.

Julián López "El Juli": Oreja. Con una petición irrisoria, Julio Martínez la concedió inexplicablemente al engancharse el toro al tiro de mulillas. El mismo Juli supo del poco peso del trofeo y dio la vuelta con rapidez y entre una gran protesta.

Descastado y flojo.

Buena estocada de Fandiño, de nuevo una lección en la suerte suprema


6-CORNETA: Se aquerenció en tablas durante el recibo, sin sacarlo Fandiño hacia las afueras. En el caballo apretó hasta la barrera mientras recibía trasero y caído, saliendo suelto. Con prontitud acudió a la segunda, agarrandose trasero M.J. Bernal, rectificando el puyazo, del que el coloraito se marchó suelto. Reservón y distraído se mostró ante la buena brega de Pedro Lara. Inició el trasteo en los medios, hasta allí acudió con prontitud y a galope tendido, echandole sin probaturas la muleta por el derecho, ligando una tanda en la que las embestidas tuvieron emoción, y en la que aunque tirase la cara alta en el final del muletazo, faltó ajuste para que aquello hirviese. Lo cerró al tercio, codicioso y repetidor si era el toro, pero poco humillador, todo a media altura y algo rebrincado, mientras que por el lado izquierdo se quedaba corto. Acortó el de Orduña las distancias. El toro, no fue extraordinario como para afirmar que estuvo por debajo, pero a mi entender llevándolo a su altura y embraguetandose más las embestidas pudo cuajar una faena que hubiese llegado a los tendidos. Gran estocada como acostumbra.

Iván Fandiño: Silencio.
Manso sin entrega.

Algo apatico esta tarde el extremeño.


9-CUMBRE-ALTA: Suelto y sin brio de salida. tomó un primer puyazo fuerte, en el que se durmió bajo el peto sin recargar. Trasera le señalaron la segunda, de la que se machó de najas, tras un buen capotazo del tercero, cortándolo cuando acudia al caballo que guardaba puerta. Mal con el capote Trujillo, y aliviado Luján dentro de sus limitaciones con los palos, pasando en falso para después clavar una. La faena comenzó en los medios, con el toro protestando y venido a menos, sin trasmitir nada. Talavante sacó muletazos limpios, y tandas ligadas por el derecho, pero sin que su labor calase en los tendidos. Se le pegó en parte la sosería del toro. Con habilidad metió la mano, dejando trasera, tendida y caída la estocada.

Alejandro Talavante: Silencio.
Manso, soso y defendiéndose.

Salvador Núñez agarró un buen puyazo.


14-HERRERITO: Abanto de salida, Salvador Núñez se agarró en el sitio, buen puyazo en el que apretó el de Alcurrucén. Por chicuelinas se lo llevó Julián, dejandolo de nuevo en suerte con dos señoras medias verónicas. En la segunda vara le levantó el palo, solo señalando, mientras el toro, que cumplia sobre un pitón, romaneaba. Muy torero, Fandiño quitó por altaneras, con un precioso remate,. En banderillas anduvo muy mal Álvaro Montes, el toro era fijo y con prontitud, pero tiraba la cara alta. Con la diestra empezó en los medios la faena, muletazos limpios y mandones, pero con unas embestidas a las que faltaba entrega, siempre a media altura. Muy a menos el toro al coger la zurda, quedandose corto, mientras que Julián abusaba del cite con el pico, siempre más allá del hilo del pitón. Media estocada trasera.

Julián López "El Juli": Palmas.
Descastado y sin entrega para la muleta. Cumplió en varas.

Fandiño con verdad al natural


6-PELUCÓN: Fandiño consiguió cerrarlo a terreno de tablas, con lo que le costaba de salida. Desde allí lo sacó a los medios, saliendo muy abanto de los lances. Tras cortarlo varias veces para que no llegase al caballo de la puerta, le dejaron desengañarse, y salió de najas tras sentir la puya, al igual que en contraquerencia, pese al buen hacer como caballista de Rafael Agudo, que trató de taparle la salida para poder pegarle un puyazo. No lo consiguió pues siempre iba y venía, pegando un buen chocazo pero marchándose muy suelto, llegando incluso a entrar con el tercio cambiado. Distraído y a oleadas en banderillas, mucho arreón. Más allá del tercio tuvo lugar el inicio de faena, ligando varias series con la muleta montada en la diestra, algo aceleradas pero adecuadas a la velocidad de las oleadas del morlaco, sin consentirle que enganchase los vuelos, llegando a poderlo y someterlo, a meterlo en la muleta, obligandole a templarse. Una vez podido, en vez de entregarse, se defendió por arriba, logrando no obstante al cambiar de pitón una buena serie al natural, templada y ligada, encontrándose en la siguiente el mejor de los que diese en la faena, cargando la suerte y cruzado siempre al pitón contrario, firme y vertical. El arrimón y las bernadinas las cambio por algún remate torero o unos pases de pitón a pitón andandole para que descolgase, pero se pudo permitir ahorrarselas, pues con el valor que gasta, no dudo en irse derecho a la suerte para meter el estoque, importando poco si descubría o no el toro. Gran estocada.

Fandiño tirandose por derecho


Iván Fandiño: Oreja tras aviso. Merecida, y más tras el baremo con que se concedia la anterior. Petición fuerte.
Manso, exigente, a arreones, sin entrega.

Juan José Trujillo se desmonteró.


268-BARBA-AZUL: Echó el freno de mano ya en los primeros compases, y pese a ello, Talavante estuvo bien en el recibo, estirándose y tragando los frenazos al hilo de las tablas. Se repuchó de ambos puyazos, llegando a entrar por tercera vez, saliendo muy suelto de todas y sin poderle arrear un puyazo en el que se rompiese aunque fuese apretando en busca de salida. Juan José Trujillo saludó tras un gran par de cierre, ante lo distraído y las oleadas del burel. Centró Talavante la faena en terreno de los medios, donde además de molestar más el viento, el manso se pudo ver más podido y defenderse algo más que al amparo de las tablas, donde quizá hubiese ayudado más. Aún así ligó alguna tanda por el derecho, y lo mejor dejandosela puesta al natural, pero pronto le ensució y protestó el toro. Cumplió con cierta apatía el extremeño, le esperaba más a cara de perro y dando de nuevo una lección en entender a un manso, como en todas sus salidas a hombros, en las que le cortó las orejas a uno de parecida condición. Metió la mano de mala manera, dejando un pinchazo hondo en los bajos.

Alejandro Talavante: Silencio.
Manso al que le pesaron los medios, defendiendose.

Rubén Sánchez.
Fotos: Juan Pelegrín.

miércoles, 4 de junio de 2014

Perera confirma su gran momento con la de Adolfo Martín.

Perera a hombros por la Puerta de Madrid

Adolfo Martín trajo una corrida bien presentada, con estampa y seriedad, algo más cuajada y con más caja de lo que acostumbra y de lo que solia dar el encaste albaserrada, un toro con mas aristas que el que vimos ayer, algo más redondeado y con más hondura de pechos. Tres cuatreños y tres cinqueños. Una corrida cuyo denominador común fue esa falta de chispa, de brío, nervio, acometividad o poder que se espera de este encaste, pero que dio posibilidades en la muleta exigiendo a los toreros suavidad, temple y firmeza, y que ante todo, tuvo las embestidas justas y las querencias marcadas para quien estuviese dispuesto a entenderlas. La ganaderia va más camino de la embestida templada y amejicanada en la muleta que a sus orígenes de espectacularidad en varas, y Miguel Ángel Perera, supo hacer las cosas tal como el cárdeno se las pedía. Apuesta ganada y segunda puerta de Madrid para el extremeño, que vuelve a demostrar que la Fiesta necesita de estos retos, y que arriesgar, puede suponer mucho más allá de un fracaso si se está con la disposición y las ganas que trajo, y sobre todo, se tiene la capacidad que demostró.

Gran tarde de Ferrera dirigiendo la lidia.


34-BUSCADOR: Suelto y barbeando tableros de salida, Ferrera, que cuajó una gran tarde como director de lidia, lo sacó con capote rastrero hacia los medios. Al relance entró a tomar el primer puyazo, que se agarró trasero y en el que fue tapada la salida, arreandole fuerte. El cárdeno cumplió y tras dejarlo a media distancia para la segunda, acudió gazapeando y salió blandeando tras recibir otra vara trasera. A los lidiadores se les colaba por ambos pitones, apretando fuerte a tablas, colocaba los palos el matador, que se alivió en los dos primeros, mientras que el tercero se lo ajustó mucho por los adentros. A la muleta llegó humillador, pero sin viaje, quedándose muy corto por el derecho, y consiguiendo Ferrera alargarle algo las embestidas por el izquierdo, en terrenos del desolladero, matandolo de estocada delantera tras pinchazo.

Antonio Ferrera: Silencio.
Manso, quedado y a menos.

Bien el par de cierre de Víctor García.


5-MALAGUEÑO: También Urdiales estuvo fino con el capote sacando a las afueras al cinqueño que hacía segundo. Entró por fallo del lidiador a relance a jurisdicción del picador, intentando Ferrera soltar capote a una mano para evitar el traserazo que recibió, cumplió con mucho celo en la pelea. Sin ser puesto en suerte para la segunda, volvió a acudir al relance, de más largo, con el consiguiente mérito de Óscar Bernal, que agarró el puyazo en el sitio, de nuevo el toro volvía a cumplir, y tras sacarlo, el animal que estaba fijo con el caballo, volvió a acudir ante la inoperancia del lidiador por sujetarlo. Pena de buen tercio de varas que pudo haberse visto de haberse hecho las cosas con más orden, pues el toro apretó abajo con fijeza los tres encuentros, aunque en el último no le fuese puesta la puya, ¡y qué decir de su prontitud!. Víctor Hugo Saugar, Pirri, buen banderillero, no tuvo su tarde como lidiador; ante él le punteó y se defendió el cinqueño en las embestidas, algo rebrincado y sin humillar. Cerró el tercio con brillantez a los palos Víctor García. A la muleta llegó soso, sin desplazarse, defendiéndose por el derecho y humillando algo más por el izquierdo pero sin recorrido, reponiendo tras quedarse debajo. El riojano quiso y no pudo, mejor anduvo al natural cruzándose y echando los vuelos frente a lo acelerado que estuvo a derechas. Lo mató de media en buen sitio.

Diego Urdiales: Silencio.
Bravo en el caballo, soso y a menos, defendiéndose en la muleta. Acusó la mala lidia.

Joselito Gutierrez banderilleando al tercero


16-TOMATILLO: Cinco primaveras y con la V sin hexágono, el más entipado del encierro, buscó como algunos de sus hermanos barbeando tablas los movimientos de callejón, algo distraido y huidizo. La primera vara le cayó trasera, tras acudir a relance se le pegó fuerte. Cumplió, saliendo suelto. Ferrera intentó hacer un auténtico quite, quitándolo del caballo tras la segunda, sin poder lucirse. Distraído se mostró en banderillas, ante la buena brega de Juan Sierra. La cuadrilla cerró un buen tercio de banderillas, con Joselito Gutiérrez y Guillermo Barbero a los palos. Llega a la muleta gazapón, quedándose muy corto y solo ayudando hacia las tablas, pudo sacarselos de uno en uno al natural, antes de cambiarlo de terrenos para torear por el lado derecho, quedandosele debajo. Logró sacar un buen natural con el toro hacia tablas, y le protestó cuando se lo quiso echar hacia afuera. Otra serie a derechas ya con el toro muy a menos y lo pasó sobre las piernas con muletazos de pitón a pitón, con acierto, para que descolgase, andándole con toreria. Buen planteamiento y bien Perera con el peor de la corrida. Contraria, algo trasera y atravesada quedó la estocada.

Miguel Ángel Perera: Ovación
Manso, distraído y quedado. Pitos.

Ferrera banderilleando, floritura


91-BARATERO: También de cinco años, salia suelto de los lances de recibo, Ferrera una vez más lo entendió y fue saliendo ganando terreno a recogerlo, llegando a marcharsele incluso en los medios, pero volviendo, pues ya es sonado que allí es donde más pesan los toros, pero donde siempre vuelven. Desde más allá del tercio acude a cumplir en la primera vara, sacándolo Ferrera, quitando a la verónica y dejandolo de nuevo en suerte con el remate de la media, ¡Un auténtico quite!. De la segunda lo sacó el riojano, pero se le marchó suelto, quedándose mirando a Ferrera, que muy torero, le mandó a recogerlo. Un peón se encargó de ello para que Urdiales hiciese su quite a la verónica. Banderilleaba el de oro y cuarteó en carrera para el primero de los pares, cuadró en la cara el segundo tras un quiebro y una floritura, mientras que para el tercero tuvo que pasar en falso, ya que el toro era quien le iba cuarteando, para ya en el segundo cite, poder clavar al quiebro muy al hilo de tableros, parándolo después con la mano en la testuz, llegando a los medios. Unos pares que si tuvieron mérito al cuadrar, pero que afeó o dio un toque excesivamente populista para ser Madrid en lo accesorio antes y después de clavar. En la muleta, humillaba por el derecho, en terreno de los medios, pero Antonio quiso verlo en zona de arrastre, luciendo solo el remate. Al natural anduvo más bien descolocado, y volviéndolo a cambiar de terrenos, esta vez hacia caballos, sin ligar las tandas, quedándosele allí algo mas corto. Escondido quedó por los cambios de terrenos, pero es posible que el toro hubiese podido tener algo más en los medios. Bajonazo tras dos pinchazos bajos.

Antonio Ferrera: Silencio.
Aunque no manseó, fue a menos. Escondido con los cambios de terrenos.

Urdiales al natural.


59-ESCRIBIENTE: Otro que barbeó la barrera, sin mucho celo y desentendido en el recibo. Recargó y metió riñones en la primera vara, fuerte y trasera. Cumplió en la segunda, en la que le levantan el palo, saliendo suelto después. Muy quedado se mostró ante el lidiador en la brega, sin llegar a romper. Inicio muletero de Urdiales en tablas, sacándolo al tercio, alli con la diestra liga una buena serie, ya que el toro tenía medio muletazo a media altura, pero con nobleza. Tras otra tanda y cerrarlo un poco cogió la zurda, descubriendo tarde que iba largo y por abajo, pero sin llegar a repetir, sacándolos con pureza de uno en uno, enfrontilado con el toro. Le llegó a ver los terrenos a estas alturas de faena, sacándolo a los medios, donde ya consiguió ligarlos, aunque quedándose descolocado pese al cite enfrentado, ya que continuaba de perfil y sin perder un paso y dar uno hacia delante, eso sí, echándole los vuelos y llevandolo templado y con pureza. Cerró por ayudados y erroneamente volvió a la diestra, por el que se quedaba muy debajo. Mató de pinchazo hondo en buen sitio. Tardó mucho en ver al toro y sus terrenos, se marchó el tren.

Diego Urdiales: División tras aviso
Buen toro, cumplió en varas, y hubo que descubrir su calidad y su nobleza en la muleta, sin ser claro ni previsible. Ovación cerrada.

Perera al natural con Revoltoso


46-REVOLTOSO: Blandeó de salida, suave al embestir, incluso dobló una mano. Cumplió sobre un pitón en la primera vara trasera, no así en la segunda en la que al agarrarse delantero y meter el morrillo bajo el peto, el palo hizo ballesta, y en el apretón calló el jinete sobre el toro, quedándose el toro a empujar, mientras un monosabio ayudaba al caballo y Ferrera, que además de cubrir al picador, volvió a ganarse otra ovación como director de lidia al soltar capote para quitar al toro del caballo, sacándolo a una mano. Reservón y aquerenciado en tablas para banderillearlo, pero con fijeza. La faena inició sacándolo a los medios, logrando a base de suavidad y temple, de sobarlo, corregirle el único defecto que tenía la embestida además del poco viaje que tenía, logró corregirle el tornillazo final, y logró encelarlo en la muleta de modo que su codicia por cogerla pesase más que su afán por quedarse corto, llegando a seguirla con gran calidad y recorrido, repitiendo, llegando así series muy templadas, cruzado con el toro, ya que ni se lo permitía, ni le consentía despedir el viaje hacia afuera, y le dio lo que pidió, y esto, tiene mucho mérito. Quizá le acusó el abusar de los muletazos por tanda, comprendiendo el extremeño al coger la zurda, que eran tres y el de pecho, en una gran tanda de naturales. El Perera de la temporada 2008 había vuelto en su anterior tarde, y ayer confirmaba que no fue cosa de un día, que el momento que atraviesa no es fruto de una tarde. En pie puso a la plaza tras los remates, y lo mató por arriba de una buena estocada.

Miguel Ángel Perera: 2 orejas. Quizá excesivas, pero tampoco creo que premiarlo con un trofeo hubiese sido justo en vista del baremo de esta feria. Me quedo con lo visto en el ruedo, es dificil ser justo con unos premios tan poco ponderables como son las orejas.

Buen toro de Adolfo, cumpliendo en varas, y a más en la muleta, con temple y calidad. Ovación.


Rubén Sánchez.
Fotos Juan Pelegrin.

martes, 3 de junio de 2014

La de Cuadri no quiso caballos. Macetero puso la fiereza y la emoción

El confirmante Venegas dio la cara ante el desbordante Macetero, pero faltaba oficio.


Tarde de lunes, calurosa. Corrida de Cuadri, trajín de aficionados venidos de muchos rincones de España y Francia, se anuncia una ganadería muy esperada. La incertidumbre está ahí, ya que de los ocho presentados, tres han sido rechazados en el reconocimiento veterinario. Tampoco se tensionan mucho los ánimos al conocerse que habían venido refuerzos, un 36, que finalmente entra para completar la corrida, y un 24 que era un tío, y por lo tanto no habían dudas de que iba a lidiarse completa.

Si Salero mira aqui un poco a cámara, no pareceria tan cornicorto, y quizá ¿no hubiese sido protestado?


Pero ya no era la corrida que los ganaderos querían lidiar. Un encierro cuatreño, y algo desigual en la presentación, sin haber ningún toro escandaloso, pero no al nivel de estas últimas camadas al que estaba acostumbrado Madrid. Quizá el más discreto de presentación fuese el num 7, quinto de la tarde, que acusaba bastante el estrés y la perdida de volumen del viaje y la estancia en corrales, y que además tenía las puntas metidas para dentro. Pero ese no fue recibido con protestas. El criterio atendió, si es que hay criterio alguno, a protestar el segundo, num 17, un toro que bajaba respecto al primero, pero un toro normal, sin exageraciones, de Madrid, con su remate y su cara hacia delante; y el ¿sexto? sí, sí...se protestó al 25 que era un señor. Y lo peor de todo, es que parte del criterio viene de las fotos del apartado, en las que al estar de perfil y ser acapachados, la longitud de los pitones parece menor, ya que la punta queda a poca distancia de la testuz. Juzgar un toro por una foto ¡Sin comentarios!.

En conjunto no quisieron acudir al caballo, en la muleta ya sí que hubo para todos los gustos. También estuvo la casta presente en muchos pasajes de la lidia. Pasemos a analizar con detalle cada toro y la actuación de su lidiador:

Ribete prefiera los medios pero hacia el sol.


RIBETE-31: Lo recibía el confirmante, bien saliendo con él hacia los medios, llevándole y ganando terreno. Le pegaron fuerte y trasero en la primera vara, tapándole la salida, Apretó tirando la cara alta, y salió muy ahormado y parado. Tardeó para acudir a la segunda, ya que estaba más pendiente de acudir a los capotes. Hizo falta cerrarlo para que le arreasen trasero. Cumple y sale suelto, blandeando. Reservón en banderillas, sin llegar nunca a tablas al hacer hilo. Muestra una embestida noble, suave y con recorrido, humillando. Inicia faena el toricantano José Carlos Venegas más allá del tercio, ligando una serie a derechas, con el morlaco repitiendo, codicioso. El toro prefería los medios y los terrenos de sol, con muy marcada querencia. Siguió por el derecho, en dos tandas, y todo lo quería por abajo, punteando algo más, embestida encastada. Bien el jienense sin dejar que la enganchase. Tras pegarle otra por el derecho, por el que sacó recorrido y fue obediente, pero sin llegar a trasmitir de verdad pese a la ligazón, cogió la zurda y por este pitón faltaba entrega, algo más a media altura, pero dejándose con nobleza. Añadir también que le cambió los terrenos llevándolo más a sombra, nunca sabremos si consciente o no de ello, pues en donde él toro quería, hubiese trasmitido más, pero también exigido un esfuerzo mayor. Lo cerró en tablas y finalizó con manoletinas ¡de perfil! y mató en buen sitio, algo trasero tras un pinchazo.

José Carlos Venegas: Palmas. Por debajo del toro.
Manso en varas, encastado y noble en la muleta. Ovación.

Salero y su buen pitón derecho.


SALERO-17: Fue protestado mientras lo paraba Javier Castaño, la primera vara la tomó al relance, agarrándose como pudo el picador, trasero. Salió suelto de la segunda, algo delantero el puyazo y sin pegarle. Blandeó. Mostró en la buena brega de Marco Galán un buen pitón derecho, pero ante los rehileteros se hizo el reservón, esperándoles y tirando alta la cara. Dos pares colocaba Fernando Sánchez, haciendo de tercero David Adalid. Los tres pares tuvieron mérito por lo que andaron al toro antes de cuartearlo y provocarlo, y al hilo de tableros, resultando el mejor sin duda el que cerraba tercio que colocó el patillas. Saludaron una ovación. La faena inició por bajo, pero vaciando por arriba las embestidas, continuó por el derecho, consiguiendo cogerle un poco el aire a la tercera tanda, tenía recorrido, trasmisión y obedecía, pero a media altura, sin llegar a humillar. Por el izquierdo si humillaba, pero el viaje era mas corto, por lo que volvió a la diestra queriendo torear con la muleta tan alta que no lo admitió el burel. Estocada casi entera, tendida y caída. Un milagro que tal como se salió de la suerte, entrase tanto el estoque.

Javier Castaño: Silencio. Por debajo del toro.
Manso y justo de fuerzas en el caballo. Buen pitón derecho en la muleta.

Uno de los buenos lances en el recibo.

DISEÑADOR-33: Gazapón se quedó tras un par de buenos lances en el recibo, trasera y fuerte la primera vara, en la que apretó y cumplió. Tras dejarlo en suerte a media distancia, muy torero a una mano, como en el anterior puyazo, el cuadri se cerró hacia los capotes. Trasero y fuerte le quisieron pegar, pero se repuchó. A los de plata les hizo pasar lo suyo, pues se vino arriba y les complicó las cosas, reservado en sus arrancadas, apretando a tablas y tirando la cara muy alta. La lidia tampoco ayudó mucho a que los problemas disminuyesen, sino que fue tan nefasta, que los aumentaron. Llegado a la muleta, el astado no llegaba a pasar, gazapeando y pensándoselo, además de algo rebricado al tomar los muletazos. Complicado y orientándose, por el izquierdo tampoco dejaba opciones de lucimiento. Iván García debió al menos doblarse con él, buscarle los costados y tocarle las orejas, al menos para descolgarlo y someterlo de cara a la suerte suprema. Petardo a espadas, siempre saliéndose y terminando a golpe de verduguillo tras cuatro pinchazos al no ser capaz de matarlo como se matan los toros, a estoque.

Iván García: Silencio tras aviso.
Manso en el caballo, complicado en banderillas y en la muleta.

Recibo a la verónica de Castaño.


COMANDANTE-36: Se fijó de salida con nervio en los que aún con el toro ya salido de chiqueros, caminaban por el tendido, siendo espectacular el choque contra la barrera y la manera de perseguir unos metros con la mirada fija en un vendedor de bebidas, qué también se pasean sin importar la lidia, ¡como en las portátiles!. Brío sacó también al repetir en el capote del salmantino, que hilvanó varias verónicas, rematando con una buena media a pies juntos. De cerca tomó el primer puyazo, algo trasero, pero en el que a pesar de romanear, no abusó Tito Sandoval. Para la segunda fue colocado a distancia, tardeando, escogiendo a los capotes, llegando al de Marco Galán, su lidiador, por apartarse todos los demás, que no quisieron saber nada, ya que a ellos no les tocaba. Lo dejó el manchego en la raya, con un buen capotazo. Tito levantó el palo y el cuadri se marchó suelto, interviniendo en el quite Iván García, que fue por verónicas y las hubo buenas, dejándolo en suerte con una buena media. Bien por Castaño que enseñó el toro en una tercera entrada, aunque fuese sin pegarle. Pero su generosidad no la compartió el burel, teniendo que cambiarse de tercio ante lo tardo del animal. Volviamos al orden habitual en banderillas, con Galán a la brega, brillante ya que se le venía alegre y pronto; y con Adalid colocando dos pares, ambos de merito ante lo reservado y aquerenciado a tablas que se mostró ante ellos el morlaco, al igual que el puso Fernando Sánchez. En la muleta tuvo alegría por el derecho, abriéndose y punteando al final del muletazo, mientras que a izquierdas tiraba algo más alta la cara en el muletazo. Terminó por defenderse, tras una labor un tanto basta y descompuesta de Castaño, que le recriminó la plaza. Estocada trasera, en lo alto.

Buena media a pies juntos.


Javier Castaño: Silencio.
Manso, encastado y a menos.

TEJEDOR-7: Tardeó en la segunda vara tras salir suelto de la primera, la suerte fue ejecutada de manera extremadamente ventajista, caminando incluso de costado hacia el toro con el jaco. Ante los banderilleros tiró la cara alta, y tampoco se empleó en la muleta, además sin decir nada, muy parado y soso. Iván García, que no tuvo lote, lo mató desprendido y en lo bajo.

Iván García: Silencio. Tuvo el peor lote.
Manso, soso y a menos. El de menos contenido de la corrida.

Volteretón de José Carlos Venegas


MACETERO-25: Tuvo pies de salida, más de lo habitual en la salida flemática de los toros de esta casa. Tampoco su badana ni papada correspondía al clásico cuadri, sino que se trataba de un toro en el que predominaba más bien lo ibarreño. Se paró enseguida tras los lances de recibo, derribando después con poder en la primera vara, acudiendo muy fuerte hacia el penco al ver al picador levantar el palo, tras tardear bastante, ante la desconfianza del picador y del caballo, que tiene sus teclas para ir hacia delante. Cambiaron de terrenos, llevándose el caballo hacia el 5-6 para la segunda vara, en la que se aproximó al peto, espero para arrancarse a casi tener la puya encima, y se repuchó con la cara alta tras sentirla. Se quedó crudo. En banderillas contrastó el buen hacer de Joselito Rus a la brega con los pares a la media vuelta de Ramón Moya, que cabrearon al toro una barbaridad, ya que le sorprendían, no sabia de donde le caían los arpones al no dejarse ver el rehiletero. También en contraste con Vicente Cabanes, un tercero que echó la moneda al aire y se la jugó, cuadrando en la misma cara, con el toro apretando. El toro embestia alegre a los capotes, se estaba viniendo a más, pero no llegamos a pensar que dejarlo tan entero fuese a conseguir que sacase la embestida fiera, encastada y nerviosa que sacó en la muleta, repitiendo codicioso y con gran acometividad, con una emoción que se salia de la plaza...El jienense se puso a torear sin probaturas previas, y tras avisarle durante los muletazos que ligó por el derecho, le prendió muy feo tras el de pecho con el pitón izquierdo, volteándolo fuertemente. Volvió a la cara, continuando la emoción y tragando al natural, consiguiendo ligar una tanda, desarmándole en la siguiente y casi cazándole de nuevo. Venegas dio todo, se puso, y estuvo lo mejor que podía estar, pero no tiene el oficio que exigía un toro de casta desbordante como este. Un ajustado adorno y media estocada algo caída.

Santiago Morales siendo derribado. Sobre este caballo adjunto una nota.

José Carlos Venegas: Ovación antes de pasar a la enfermería.
Manso en varas, poderoso. Complicado en banderillas. Muy venido arriba y de casta desbordante en la muleta, con un buen pitón izquierdo.

Nota: El caballo del que tanto se habló, que picaba sexto de la tarde, Cachorro, lleva años toreando y está ya algo orientado. Tiene sus teclas y sus problemas, pero sabiendolo llevar y teniendo la capacidad de hacerlo a su manera, ayudandolo con el ramal y sin tocarlo con la espuela, se le puede llevar hacia el toro. Cuando le toca la espuela como hacía Santiago Rosales, el caballo no avanza al interpretar que el toro está cerca. Algo parecido hizo al picar el primer toro, al haber sido espoleado en el camino hacia la zona de contraquerencia. La fuente de esta información es Pedro Iturralde, picador de toros (vía twitter).

Al hilo de la corrida también resaltar que hay que tomar medidas ante los dos espontáneos anti que se tiraron al ruedo a la muerte del 4º, sorprendiendo a la autoridad, que se limitó a mirarlos mientras esperaban órdenes. La legislación o la directriz de intervención debe de modificarse, estableciéndose permiso para reducirlos también dentro del ruedo. Quizá lo más eficaz seria prevenir, es decir, mirar en las mochilas de los espectadores al cortarse la entrada para comprobar que no porten ninguna pancarta o similar, y evitar así su acceso a las plazas, tal como ocurre en algunas plazas francesas.

En la de El Montecillo Abellán hecho un tío, pero la casta desembocó a genio y mansedumbre.


También a colación de la aparición de casta en el ruedo, me gustaría matizar la corrida de El Montecillo lidiada el pasado viernes y de la que me ha parecido leer juicios positivos en cuanto a su casta, lo cual es algo francamente sorprendente. Según lo que yo ví y que apunté en mis notas, una corrida que sacó la casta desembocando hacia el genio, la falta de entrega, el no emplearse y la mansedumbre, por no hablar del descaste de alguno de los lidiados. Nada que ver con la casta que rompe y desemboca en codicia y repetición, acometividad. Abellán hecho un tío, eso sí.

El segundo de Montealto romaneó de verdad, echándoselo encima.


Respecto a ayer también comparar el derribo en bravo del segundo de Montealto lidiado el domingo con el derribo del sexto de cuadri. Ambos con poder, pero el de Montealto tomó la vara y tras recibirla se echó el caballo literalmente encima, dandole la vuelta al revantarlo, nada que ver con tirarlo en el chocazo. Y este se dejó después allí la vida apretando, llendo luego a menos; mientras que Macetero se marchó y fue despues a más. Por otro lado el quinto de Montealto sí fue a más, tras blandear y mansear en varas, trasmitiendo sus embestidas a los tendidos, templadas, más lentas que la acelerada muleta de Alberto Aguilar, que cortó una oreja clamorosamente solicitada tras estar por debajo del toro. Alguien le hizo cambiar de suerte contraria a natural al saber que así le ayudaria mas el toro, y lo cazó un pelín caído descubriendo bien la muerte.

A ver que tal la de Adolfo.

Rubén Sánchez.
Fotos: Juan Pelegrín.