miércoles, 11 de junio de 2014

Zahonero tenía bonito hasta el nombre. Buen regreso de Miura a Madrid

Zahonero, toro de la feria (Premiado por Ayto. de Madrid)
Nueve años después regresaba para cerrar San Isidro la miurada, un hierro emblemático y legendario que la plaza mas importante del mundo merecía acoger tras tan largo descanso. La corrida en líneas generales fue algo menos áspera y dura de lo que uno siempre espera de los toros de Zahariche, aunque quizá no estaria escribiendo esto de no haber sido devuelto el quinto, negro y que regateaba de salida a los capotes, sin llegar a pasar, y que hubiese tenido picante y tralla, más que el primero, que también tenía el sello de la casa al revolverse en la muleta de Rafaelillo, pero bien es sabido que estos últimos tiempos, están saliendo muchos miuras para cortarles las orejas. La presentación fue impecable, todos ellos imponentes de mirada, de cabezas, de cuellos, de alzadas, y luciendo un buen remate. Tan vivos en su mirar, que incluso varios de ellos, como por ejemplo el primero, se frenó a mirar que se movía en el callejón justo antes de un capotazo de recibo, así como otros dos también frenaron mientras acometían a los banderilleros al localizar al matador siguiente, que en los medios guardaba las espaldas de los que pareaban.ç La centenaria vacada sevillana cumplió con la expectación despertada, y es que esa misma mañana, las entradas que permiten ver el apartado se agotaron en 20 minutos, mientras que por la tarde, se colgó en taquilla el cartel de "No hay billetes".

 larga cambiada quedando entre el miureño y la barrera


AHUMADITO-69 abría la tarde, cinqueño, negro listón, fue ovacionado de salida. Rafaelillo sorprendió en tablas, cuando se arrodilló y le dio esa larga cambiada quedando entre el miureño y la barrera, un astado que salió suelto de los lances, y que volvió la cara marchandose desentendido al caballo de picar una vez puesto en suerte, teniendo que volver a ser puesto, tomando una vara fuerte y caída apretando abajo, cumpliendo también en la segunda a la que acudió pronto. Un tercio de varas tras el que el toro quedó sangrando mucho, tras rectificarse el primero de los puyazos. En banderillas cortaba, tirando la cara alta, rebrincado llegó a la muleta, saliendo por arriba de los muletazos mientras que Rafaelillo trataba con esmero de que no le enganchase los vuelos, logrando así tirar de él. Probó el izquierdo, por el que se abre y no pasa, pegando un tornillazo brusco muy de la casa, por lo que regresó a la diestra, aseado y seguro, firme y convencido de haberlo entendido y lidiado correctamente, tal como era el caso, aunque quizá esa última serie con el toro ya venido a menos sobrase, rubricando el trasteo con un abaniqueo muy torero, despachándolo de media estocada en buen sitio tras tres pinchazos.

aseado y seguro, firme y convencido de haberlo entendido y lidiado correctamente


Rafael Rubio "Rafaelillo": Silencio.
Encastado y a menos. (Solo manseó al pedir los adentros y lo suelto que se marchaba antes de picarlo y que se centrase).

lo mejor de su tarde en el buen recibo capotero


ZAHONERO-28: Cinqueño, cárdeno, de bella estampa, llegaba incluso a trotar lateralmente en su salida. Castaño dejó lo mejor de su tarde en el buen recibo capotero que ejecutó en este toro, dejándolo después al relance para el primer puyazo, del que salió suelto. Acudió con prontitud a la montura de Fernando Sánchez Muriel que puso la puya en buen sitio, con el toro cumpliendo. De largo, en los medios lo dejó su matador para verlo en una tercera entrada, y con gran fijeza y prontitud acudió trotón, señalandole el puyazo sin pegarle, y del que salió repuchado, quien sabe si por la fijeza que después demostró, al localizar a Marco Galán, que acudia a sacarlo, si bien es cierto que faltó celo en la pelea ante el castigo, pese a lo bravo que demostró ser el toro ante el caballo. El de banderillas fue buen tercio, con el toro alegre y pronto, la buena brega del manchego y el par de Fernando Sánchez, pues aunque saludasen ambos, esta vez Adalid cuadró fuera de la cara. La faena inició dando distancia, ligando los muletazos, aunque enseguida se enteró el miura de la ventana que había entre la muleta y la taleguilla, colándose. A 20 metros se colocó para volver a iniciar tanda, el burel acometía con prontitud, y en el embroque con el hocico haciendo surco, con nobleza, aunque llegado el tercer muletazo levantase la cara. Tomó la zurda Castaño, y muy despegado aunque con temple, llegó a trasmitir la embestida del miureño, pese a lo alta que llevaba la muleta el espada, vaciando por encima de la pala del pitón los naturales. Entregado, no aceptó el toque brusco a derechas que vino después, ensuciando todos los muletazos a enganchar las telas, en una tanda nefasta. Ya era tarde, Zahonero se había marchado, tuvo mala suerte en el sorteo en cuanto a muletero, pues hemos de agradecer que sí nos lo enseñó en el caballo. Castaño mostró este San Isidro un atisbo más de su clara decadencia. Mató de estocada casi entera tendida.

el hocico haciendo surco/despegado aunque con temple/ lo alta que llevaba la muleta el espada, vaciando por encima de la pala del pitón

Javier Castaño: Silencio.
Gran toro. Bravo en varas, banderillas y en la muleta, encastado, noble, templado y humillador. Ovación cerrada y petición de vuelta que debió serle concedida.

Aguilero.


AGUILERO-20: Cuatreño era este cárdeno, se frenaba de salida, viéndose a un Serafín Marín sin recurso, correteando ante las embestidas y los parones. En el caballo cumplió, apretando en dos puyazos fuertes y barreneros, en la segunda con la cara abajo. Pronto y alegre, con fijeza en banderillas, aunque tirando arriba la cara en la reunión, la cuadrilla cuadró en la cara y Vicente Osuna hizo una buena labor de brega, pero el público iba predispuesto a que los únicos banderilleros con derecho a desmonterarse eran los de Castaño, estuviesen como estuviesen, y el reconocimiento a estos hombres de plata quedó en palmas. En la muleta humilló por ambos pitones, especialmente por el izquierdo, embistiendo con clase, mientras que por el derecho, Serafín tuvo que aguantar parones. El torero de Barcelona estuvo embraguetado, queriendo estar colocado, cruzado, pero le faltó dar un paso hacia delante entre muletazo y muletazo para ganar terreno y atacar al toro, de manera que pudo conseguir ligar unos muletazos de buen trazo, como los que pegó uno a uno al natural, aunque faltase cogerle el aire. También al natural quiso torear con la diestra, tragando ante los frenazos finales. Mató de pinchazo hondo y descabello.

embistiendo con clase.
Y con el rabo erizado.
Serafín Marín: Silencio y algún que otro pito.
Buen toro. Cumplió en varas. Noble, humillando y con clase.

Estampa y mirada de Velador.


VELADOR-44: Ovacionado de salida este cuatreño cárdeno, que tomó con brusquedad y a media altura los vueltos de la capa del murciano, acudiendo con prontitud a una primera vara fuerte, en la que faltó quedarse fijo en la pelea. Demostró gran fijeza al arrancarse nada más ver moverse al jaco, pegando un buen chocazo, pero repuchándose después de la pelea. No hubo pero me hubiese ver por lo cambiantes que son estos toros, una tercera entrada, por ver si se calentaba a más o reiteraba su bravuconería. Alegre y pronto ante los rehileteros, que cuadraron en la cara, José Mora y Pascual Mellinas mientras el 44 les cortaba, rebirncado, tirando la cara alta y estirando el cuello en la reunión. Dos por bajo y Rafaelillo se puso al natural, pegando dos buenos y el remate, con el toro humillando, siguiendo por este pitón, hilvanando los muletazos en una buena serie. Al toro le faltó final y mostró un pitón derecho más distraido y soso, algo descastado. La faena concluyó con unos remates ayudados, algó encorvado el espada, y sin llegar a poder rematarlos por abajo, pues el toro ya había acortado el viaje, y la muleta se presentaba adelantada. Se atracó de toro en una estocada contraria, descubiendo con mérito la muerte, en corto y por derecho, ejecutando con brillantez el volapié.

Tuvo buen pitón izquierdo.
Rafael Rubio "Rafaelillo": Silencio.
Manso, descastado y a menos.

Datario se lesionó de la mano izquierda, una lástima.


FIADOR-13 (5ºBIS): Por lesión de Datario saltaba al ruedo este sobrero de Fidel San Román, la lesión fue gorda en la mano izquierda, pues apenas si se empleaba y aún asi se cayó el miureño. Una lástima, ya que tenía pinta de ser un toro muy complicado y de lidia a la antigua. Complicado y encastado pero en moderno fue el Villamarta, tuvo mucho celo en la primera vara, empujando sobre un pitón, mientras que acudió alegre y presto a la segunda, en la que se durmió con la cabeza abajo. Reservón ante los que pareaban, que volvían a saludar por sistema, pues debió hacerlo Marco Galán, por su gran brega ante este Guardiola Domínguez que apretaba con fijeza a los adentros. Se vino a menos en la muleta, aunque con emoción, por lo que protestaba al final de los muletazos, llegando a orientarse pronto, quedándose muy corto y rebañando por alto a mitad del muletazo, sin obedecer a la poca disposición que había en la muleta de Castaño. Mató de estocada tras dos pinchazos.

Javier Castaño: Silencio.
Encastado y complicado, orientado.

el más aclamado desde los tendidos celebrándose su estampa

ESCRIBANO-72: Fue el más aclamado desde los tendidos celebrándose su estampa, cárdeno claro y con cinco primaveras, humilló algo rebrincado en los lances de recibo del torero catalán. Cumplió sobre un pitón al serle tapada la salida en una primera vara trasera y caída, acudiendo al trote a recibir la segunda, de la que salió suelto llevandose enhebrada la vara en el morrillo, sin llegar a poder ver una segunda entrada. Fijo, pronto y con alegría en banderillas, destacando la buena brega de Curro Robles. A la muleta llegó rebrincado y sin llegar a pasar, tirando la cara alta, aunque a Serafín le faltó firmeza y asiento dentro de lo que el toro permitía pero que también le exigía para poder someterlo y meterlo a la muleta, pues le enganchó mucho las telas, siendo muy complicado corregirle los tornillazos y tirar de él. Tras pincharlo, lo despachó de un bajonazo.

acudiendo al trote a recibir la segunda


Serafín Marín: Silencio.
Manso, exigente y complicado.

Y tras un mes de toros, nada como dejarse para ir superando la primera semana sin ellos el escribir y saborear esta crónica, pues se hace duro (o yo que soy un nostálgico) el acudir a pasear o leer a la explanada de Las Ventas, sentarse en un banco y contemplar ese silencio y esa soledad que le queda a la plaza, y darse uno cuenta de que esa feria que tanto se espera desde principio de año, que tan larga se ve días previos a empezarla, y en la que pensamos durante ella "lo bueno está por llegar, aún queda mucha feria" ya se ha terminado, y habrá que esperar desgraciadamente hasta la Feria de Otoño, que por corta sabe a poco, para vivir ese ambiente de lleno y de gentío, aunque las corridas de verano pintan bien por lo que se rumorea en plantel ganadero.

Zahonero en varas.  con ganas de más


Una feria que echaré de menos estos primeros días, pues no la he terminado con hartazgo sino con ganas de más, y es que a poquito que la empresa ha cuidado la cartelería, los resultados han sido infinitamente mejores que los últimos dos seriales anteriores, y por ello, pese a que haya mucho que mejorar, doy desde aqui mi reconocimiento a la empresa Taurodelta, que ha traído con acierto la positividad en el cómputo general de este San Isidro 2014.

Rubén Sánchez.
Fotos: Juan Pelegrín.

sábado, 7 de junio de 2014

Una auténtica corrida de TOROS ¡Gracias Victorino!

"la casta estuvo presente del primero al último"

Esta tarde la emoción estuvo presente desde el ruedo hasta el palo de la bandera, fue muy dificil desconectar del hilo de la corrida, siempre atento, siempre pendiente, hasta el punto de que salia el sexto, pero pensaba que era todavía el segundo, de lo rápida que se me hizo, podía haberse traído otros seis más, que estaba siendo el día...Hasta el punto de que después de volver a verla en la repetición televisiva, y pese a los comentarios, se me volvió a pasar rápida por lo intenso, y me dejó sin sueño, incluso con ganas de volvérmela a tragar, y aquí me veo, escribiendo de madrugada con ansía por analizarla y matizarla, por contar la sensación de satisfacción que he tenido al acabar la corrida, al salir y comentarla con buenos aficionados y ver como al igual que yo, también la habían saboreado como unos críos, y es que me he emocionado como un niño desde mi asiento, viendo lo que llevaba muchos años sin salirle a Victorino, teniendo claro que Victorino Martín Andrés, el patriarca, ha podido volver a ver años después una corrida "de las suyas" y esperanzado, satisfecho de que Victorino hijo nos cierre el pico a unos cuántos como yo que pensaban que nunca volvería la ganadería por estos fueros con su selección, lo que aumenta para próximas corridas y temporadas el interés que ya de por sí en mí despertaba el poder ver lidiar "victorinos".

"...su fiereza y su mala leche, su viveza en el mirar..."

Una auténtica corrida de Toros con mayúsculas, con su casta y sus complicaciones, su fiereza y su mala leche, su viveza en el mirar, su trapío imponente, la seriedad y agresividad de sus miradas, lo parejo de sus hechuras, su acometividad, poderosa, correosa, dura, y también con sus pasajes de nobleza, aunque no de clase. No una corrida "buena", del toro bueno que se empeñan en llamar bravo (Hasta que un día a Daniel Ruiz se le escapó lo cierto hablando de dos de sus toros "fueron más bravos que buenos") de ese toro no está uno cansado, pero sí de el otro porcentaje aburrido y monótono de toros que hace falta tragarse para que aparezca ese, y ya tenía uno ganas de vivir esas sensaciones de tensión y de emoción que te enganchan a la corrida sin tener que forzarse uno mismo a no estar a otra cosa para tratar de no perder detalle, una tarde en la que lo que sucede se vive, y se suda sin tener porque hacer calor. Una corrida en la que la casta estuvo presente del primero al último, muy dificil para los toreros (Nadie dijo que ser matador de toros fuese fácil, y corridas como esta dignifican aun más si cabe dicha profesión), una corrida en la que poder ver el tercio de varas. Una corrida que estoy ya deseoso tras el preámbulo, de detallar toro por toro, atendiendo a mis notas y a mi retina, que es lo que se me da algo mejor que mi escueta literatura. Al lío:

"...buenas embestidas que tuvo por el pitón derecho..."


56-MADRILEÑO: Como varios de sus hermanos, ha sido ovacionado de salida por su presentación, un toro cortito pero bajito y con gran remate, algo lejano del clásico de la casa, que ha ido apareciendo después toda la tarde, y de una estampa preciosa. Salió distraído de los lances de Uceda Leal, haciendo una buena pelea en el primer puyazo, una vara fuerte algo trasera, entrando para la segunda al relance, rectificando Pedro Iturralde. Lo sacaron rápido y cambió a banderillas, sin dejar ver y contrastar que la pelea de bravo que hizo en la primera persistía en una tercera entrada, la cual todos los toros de la corrida hubiese admitido, aunque al menos pudimos verlo en dos de ellos. Fue reservón en banderillas, midiendo, haciendo hilo, y pegando algún arreón, llegó a la muleta con nobleza y sin gran trasmisión. Uceda le dejó andar a su aire, sin meterse con el en los muletazos de comienzo y en la primera serie. Por el izquierdo más complicado, quedándose corto y protestado, pero el torero de Usera no aprovechó ni apostó, se limitó a estar aseado ante las buenas embestidas que tuvo por el pitón derecho, obedeciendo y humillando, aunque sin llegar a querer coger la muleta hasta el punto de seguirla con gran recorrido, pero un toro para estar mucho mejor, y más tratándose de un torero con gusto como es Uceda Leal, y que además sabe sobar y entiende estos toros, pero hoy como en el conjunto de su carrera, faltó ambición y dominó el conformismo o la resignación. Lo mejor de su tarde, la buena estocada tras el pinchazo.

Uceda Leal: Pitos.
Encastado y noble, algo soso: Ovación.

"...bien armado y con mucha expresión de viveza en su mirada..."
57-ESCRITOR: Fiero de salida, altote, el que más de la corrida, bien armado y con mucha expresión de viveza en su mirada, brincando con brusquedad en los primeros compases, en los que brilló Antonio Ferrera, sacándolo a los medios, dándole sitio y enseñándole a embestir por bajo. Lo lució en tres varas en las que a Dionisio Grilo le falló la punteria como varilarguero, cumplió en la primera, acudiendo después con prontitud a la segunda, de la que salió suelto. Ferrera dio una lección de nuevo de porque se llama tercio de quites, y realizó el suyo quitándolo del peto, dejandolo garboso en suerte al finalizarlo, en los mismos medios, desde los cuales el animal tardeó, cerrándolo a una tercera, en la que cumplió y lo sacaron enseguida. Mucha fijeza en banderillas, pidiendo siempre las afueras, querencias que aprovechó con inteligencia el extremeño al parear, cuadrando en la cara. Faltó firmeza en el inicio de faena, y el toro no permitía las dudas ni el enmendar la colocación en el embroque, enseñándonos un buen pitón izquierdo, por el que humilló con recorrido. Volvió a montar la muleta en la diestra, citando con la muleta retrasada por lo corto del viaje, que se alargó en los lances en que se apretó y le atacó, que desgraciadamente fueron pocos pese a que de final quisiera dar naturales con la derecha, lo suyo hubiese sido instrumentarlos en terreno de los medios que el cárdeno pedía, y por el pitón que mejor condición mostró, el izquierdo. Si bien, Ferrera, que conoce los terrenos y las querencias de los toros, supo que en el centro del platillo el toro le hubiese pesado mucho más, y ya bastante estaba sudando en el tercio. No obstante dejó claro que lo supo ver, matando en la suerte natural tras pincharlo abajo en la contraria, dejando un buen espadazo, algo caído.

Antonio Ferrera: Palmas tras aviso.
Encastado, fijo y con buen pitón izquierdo. Buen toro. Ovación.

"...trincherazo, que recortó el viaje del toro, y que le cambió por completo..."


27-VENGATIVO: Le tocaron las palmas de salida, apretó con brío en los lances de recibo de Alberto Aguilar, que después descuidó la lidia, dejándolo al relance en vez de puesto en suerte para la primera vara, en un buen tercio de su picador Juan Carlos Sánchez, que agarró un buen puyazo en todo lo alto y en el que el cárdeno cumplió haciendo buena pelea. Lo cerró tras abrirlo para la segunda y que tardease, cogiendo otro buen puyazo, en el que cumple antes de que el buen capote de Rafael González lo sacase para que interviniese Uceda en su quite. Humillador y fijo ante la brega que le llevó toreado, largo y sometido por abajo, pero midiendo a los banderilleros sin tampoco hacerles hilo. La faena inició por bajo, seguida de dos series ligadas por el derecho, trasmitiendo mucho la segunda, buena, mandada y con ajuste, pero rematada equivocadamente con un trincherazo, que recortó el viaje del toro, y que le cambió por completo, mosqueándolo y teniendo que cambiar de pitón, pero el toro ya se había trasformado, y con temple y los vuelos con suavidad respondió bien, pero el frenazo, hizo que se le subiese a las barbas, mucho más correoso y pese a todo Aguilar dio la cara, hubo emoción mientras trataba de tirar de él como si nada hubiese ocurrido, pero lo que llegó a reponerle sobre las manos practicamente en el momento del embroque, hicieron que lo mucho que había que poder y domeñar le desbordase. Petardo con la espada, despachándolo de un sartenazo.

Alberto Aguilar: Ovación.
Encastado a bravo, gran toro. Ovación.

"...levantando la mano para aliviar el final de los muletazos..."

16-JAQUECO: Tuvo nervío de salida, y también se premió su presencia, Uceda Leal lo dejó a relance para la primera vara, que cayó trasera y en la que cumplió con fijeza, acudiendo con prontitud a la segunda, un traserazo rectificado en el que apretó el toro. Pero lo emocionante fue el gran chocazo que pegó en la tercera vara, a la que acudió pronto por su fijeza con el caballo, casi desmonta a Francisco de Borja Ruiz, que agarró un buen puyazo. Bravo en el caballo, en banderillas fue complicado, esperando y estirando el cuello en la reunión, haciendo hilo con fijeza. Sacó nobleza en la muleta, y algo de sosería, Uceda se llevó el lote más suave y toreable, pero ante este tampoco se apretó ni decidió atacarle, volvió a pasar por allí desapercibido, como si nada, levantando la mano para aliviar el final de los muletazos, en vez de obligarle y hacerlo por abajo, ¡ni que anduviese justo de fuerzas!. La embestida no fue lo humilladora que tenía que ser, pero a media altura, embestia al toque y con obediencia en la muleta. Algo más humilló por el izquierdo, dejando dos buenos naturales Uceda, aunque, de nuevo sin apostar, con un toro que pudo tener más. Estocada baja tras pinchazo.

Uceda Leal: Pitos.
Bravo en el caballo, noble en la muleta. Ovación.

"...iba a ser muy complicado, había mucho carbón."

94-MAJITO: Mucha acometividad en los lances de recibo, aunque parándose a medir y a pensar sin emplearse tras ellos, protestó haciendo sonar el estribo en la primera vara, aunque empujando con fijeza y riñones cuando le taparon la salida, recibiendo una señora vara y mostrándose poderoso. Y es que a la victorinada se la ha pegado en varas más que a ninguna esta feria. Acudió gazapeando ahorrándose el desgaste del galope, hizo sonar el estribo a base de gañafones geniudos y salió suelto. Impresionante la manera de medir, esperar, cortar y arrear a Ferrera en banderillas, que estuvo meritorio e inteligente, cambiándole el viaje en el tercer par, ya que le venía apretando hacia los medios, y marcó la reunión hacia los adentros, aunque aun así alargó el cuello, tirando un gañafón del que fue milagro escapase. El toro iba a ser muy complicado, había mucho carbón. Inició de faena ya sobre las piernas, mas que doblándose para probarlo y tratar de alargarle para que rompiera, sin confiar en opción alguna, pasandolo de pitón a pitón, buscando los costillares y tocandole las orejas, acortándole las embestidas, entre una gran emoción, aunque fue paradójico que después de ese inició quisiera justificarse probandolo, para continuar de nuevo sobre las piernas, una lidia poderosa y que pedía el toro, pero que quizá ya de inicio, restaba cualquier opción posible de que alargase el viaje, de ahí que parte del público le recriminase, mientras que una minoria tratamos de hacer ruido con las palmas ante la emoción de su toreo sobre las piernas, la lidia que pide más de un toro y que vemos pocas veces por el empecinamiento de que todo son derechazos y naturales.

"...con la mala fortuna de lo certero del cárdeno, que lo prendió muy feo al incorporarse y estirar el cuello hacia él..."


Entretanto, el manso ya estaba en chiqueros, y apretando hacia ellos, pese a su fiereza, temperamento y casta desbordante. Ferrera esta vez no anduvo tan fino con las querencias, y lo pinchó cuatro veces en la suerte natural hasta que consiguió dejar media muy baja que apenas le hizo daño, quizá pensó que dándole salida hacia chiqueros, en la suerte contraria, le hubiese apretado más, aunque pienso que le hubiese ayudado a que descubriese y haber podido meter mejor la mano que como lo hizo, pues al tratar de dar salida a la embestida hacia las afueras, ésta se volvía literalmente en su contra, arreando hacia toriles. El toro se echó pero seguía entero, y como en banderillas, midió, esta vez al tercero Manolo Rubio, que acudió confiado y sin el capote por delante a cachetear, con la mala fortuna de lo certero del cárdeno, que lo prendió muy feo al incorporarse y estirar el cuello hacia él, vendiendo cara su vida.

"...cómo si estuviesemos en una portátil y nadie supiese que esa trampa estaba inventada."En la foto: Raúl Ruiz

Un despropósito que mientras se llevaban al herido a la enfermería tan solo se sujetase al toro coleándolo, sin ningún capote entre él y las asistencias, pudiendo haber pegado un arreón llevándoselos por delante sin que nadie lo cortase, provocandose acto seguido un desconcierto y una gran bronca por parte del público, que nos pusimos de parte del toro al ver como Raúl Ruiz abusaba de él, pisandole el rabo mientras Ferrera intentaba cachetear, tapándose con el capote cómo si estuviesemos en una portátil y nadie supiese que esa trampa estaba inventada. Volvió a tirar de casta y pese a tropezarse de atrás por tener anclado el rabo, se levantó, cayendo después en una muerte encastada, lo que propició esa ovación inmerecida en el arrastre, que fue a mi entender como respuesta a la indignación que supuso la actuación del de plata, y que provocó también el broncazo a Ferrera, que ni mucho menos había estado tan escandaloso durante la lidia, excepto con la espada. De no haberse producido ese hecho tan feo y ruin, estoy seguro de que el público hubiese reaccionado de otra manera más equilibrada. Conozco algo a la plaza y también a mi mismo, que he reaccionado así.

Antonio Ferrera: Bronca.
Manso, poderoso y encastadisimo. División.

"...lo aliñó, viéndose un torero sobrepodido por la papeleta..."


46-COMINERO: Rebrincado y con agresividad de salida, humillando y pareciendo algo justo de fuerza, por cierto, el único no aplaudido de salida, casualmente el de más peso en la báscula (a otro perro con el cuento de que en Madrid solo se miran los kilos y se quiere el mastodonte). Tomó una vara trasera en la que apreta fijo, llevándo la muleta hasta apretarla contra tablas, cumpliendo en una buena pelea a la segunda entrada, aunque cabeceando algo, en otra vara fuerte, quedándonos con ganas de verlo en una tercera, algo que también se pasó por la mente del matador. Apretando y reservado en banderillas, aunque sin llegar a tablas. Alberto Aguilar todavía estaba desbordado de cuando Vengativo, lo probó con toques muy defensivos y bruscos, el toro se frenaba pero no se comía a nadie, es más, humillaba, y quizá algo más de sobo con suavidad le hubiesen venido mejor, pero una vez vio que no se desplazaba, lo aliñó, viéndose un torero sobrepodido por la papeleta y con ganas de que acabase pronto, sin que se llegase a ver lo que pudo dar de sí este toro en la muleta. Mal con la espada, agarrando menos de media y descabellando tras varios pinchazos marchándose de la suerte.

Alberto Aguilar: Silencio.
Encastado y con buena nota en varas. Soso aunque escondido en la muleta.

"...no hay un solo toro del que hablar, sino que se comentan cosas de los seis..."


Y tras detallarla me quedo además de explayado, convencido de que es de las que va a dar mucho que hablar, de las que tienen matices, las que tienen para rato de conversación, en las que no hay un solo toro del que hablar, sino que se comentan cosas de los seis, las que quedan en la memoria pese a que ningún azulejo lo recuerde al entrar por el desolladero, y es que una vez vivida que hagan lo que quieran y que la juzguen como quieran. Yo me quedo con la experiencia desde mi localidad en la plaza y lo que me alimentó en sensaciones y lo demás, despojos. Y por ello no me queda otro remedio que agradecérselo al ganadero, tal como hice desde el titular. A la terna porque mejor o peor, han estado ahi, y sin ellos solo hubiese sido posible admirar la belleza de estos toros en el campo, como ya hice. Y sin olvidarme de #FuerzaManoloRubio al que deseo una pronta recuperación.

Rubén Sánchez.
Fotos: Juan Pelegrín.

jueves, 5 de junio de 2014

Camada de Victorino Martín, en vísperas a su tarde en San Isidro.

Dos cárdenos midiéndose entre jaras y encinas.
Previo a uno de sus compromisos más serios de la temporada, su corrida de Madrid en la Feria de San Isidro, es momento de entrar en materia con un reportaje de los machos de saca de la casa. Este año unas 12 corridas de toros, los hay de todos los gustos y las categorias, claro está, pero predomina la seriedad y el trapío en la mayoria de los ejemplares marcados con la A coronada.

Le sorprendimos escarbando 

Los machos de saca en su inmenso cercado.


Estampa y seriedad en el cercado de Madrid.
Más recogido de cabeza, pero sin perder seriedad.


Largo y enmorrillado, sevillano por delante.

Perfil de albaserrada, degollado de papada.
Remate en las culatas. Hondos y de lomo recto.


Serio y con morrillo, hocico de rata.

Manos cortas, de pìel fina y con buena arboladura.


El 56-Madrileño, de preciosa estampa, remate y seriedad.

Engallado, guardián de las viviendas y los comedores.

A ver quien sale de la cuna al pasar para estoquearlo...

Camada seria la que aguarda en Las Tiesas de Santa María para este 2014, una finca situada en la provincia de Cáceres, de gran extensión y limitada por el rio Tajo, a la altura de el embalse José María Oriol, en término de Portezuelo. Unos pagos con abrigo y alimento, ricos en buen pasto para el aprovechamiento ganadero, unicamente de bravo que tiene lugar en la finca, junto al caballar lusitano. Completan a Las Tiesas otras fincas cercanas para acoger a todas las cabezas que hacen posible poder tener una camada de saca de en torno a 12 corridas de toros, más lo marcado con el hierro de Urcola y Monteviejo, entre ellas La Gama, Monteviejo, La Casita, Los Guijitos, La Zahúrda, El Agujero, Los Hinojales, San Marcos y Caballero.

Un pavo custodia los corrales y la plaza.


Cornicorto pero ofensivo.

Mirada atenta y encendida.

Acarnerado, degollado y tocado, casi cornipaso el pitón derecho.

Un pavo, gran arboladura...pero su destino no será una plaza de categoría, el defecto es por rabón. Los jodios perros hacen una gran función, pero ojo cuando enganchan del rabo un becerrín la que pueden preparar.

Agradecer el buen trato recibido por parte del ganadero Victorino Martín García, y desearles mucha suerte con su compromiso de mañana en Madrid y para toda la temporada.

Texto y pies de foto: Rubén Sánchez.
Fotos: Torerilla.


Fallaron los toros en la Beneficencia. No rompió la de Alcurrucén

Gran ovación a D. Juan Carlos.

El encierro presentado por los Lozano en conjunto con los apoderados de la terna, ha sido desigual de presentación, con varios toros bien hechos, aunque fuera del tipo clásico de la línea Rincón de Núñez que solia predominar en la vacada toledana. Dos fueron cinqueños. Avacado el primero, altotes los de Talavante y muy recogido de cabeza para Madrid el quinto, tampoco han cumplido con su juego. Lo mejor de la tarde sin duda, la gran ovación de cariño, respeto y gratitud que tributaron los tendidos de La Monumental de Las Ventas a Su Majestad El Rey D. Juan Carlos, que desde el palco real, asistió como monarca a la última corrida de Beneficencia de su reinado, y la afición de Madrid, representando al pueblo español y al mundo taurino le expresaron ante todo su agradecimiento como defensor de nuestra fiesta, y la honra que ha dado a este su presencia en tantas ocasiones.

"El Juli lo capoteó con elegancia"


252-ROMPEPUERTAS: Protestado de salida, El Juli lo capoteó con elegancia en los lances. Salió suelto del primer picotazo, blandeando, por lo que le levantó la vara Diego Ortiz en la segunda entrada, en la que cumplió, saliendo sin fuerzas y perdiendo las manos. Pese a la fuerte protesta se mantuvo, y muy ajustado quitó Fandiño por Gaoneras, replicando Juli después por navarras invertidas, rematando con la media invertida. Reservón y doliéndose en banderillas, inició faena dandole aire por alto, sin obligarle, para después sacarlo a los medios, ligando allí los muletazos por el derecho, con mérito al saber darle su altura y no dejar que le enganchase el punteo que tenian las embestidas, a base de temple. Tres tandas por el izquierdo, a media altura, ante la embestida pastueña y suavona del animal, siempre al paso y sin trasmitir nada. Firme y templado El Juli pero sin toro, llegó a conseguir que humillase en los últimos derechazos antes de unos vistosos remates. Estocada trasera en lo alto, le vino bien su técnica de brincar, pues el toro estaba ya muy parado y ayudó muy poco.

Julián López "El Juli": Oreja. Con una petición irrisoria, Julio Martínez la concedió inexplicablemente al engancharse el toro al tiro de mulillas. El mismo Juli supo del poco peso del trofeo y dio la vuelta con rapidez y entre una gran protesta.

Descastado y flojo.

Buena estocada de Fandiño, de nuevo una lección en la suerte suprema


6-CORNETA: Se aquerenció en tablas durante el recibo, sin sacarlo Fandiño hacia las afueras. En el caballo apretó hasta la barrera mientras recibía trasero y caído, saliendo suelto. Con prontitud acudió a la segunda, agarrandose trasero M.J. Bernal, rectificando el puyazo, del que el coloraito se marchó suelto. Reservón y distraído se mostró ante la buena brega de Pedro Lara. Inició el trasteo en los medios, hasta allí acudió con prontitud y a galope tendido, echandole sin probaturas la muleta por el derecho, ligando una tanda en la que las embestidas tuvieron emoción, y en la que aunque tirase la cara alta en el final del muletazo, faltó ajuste para que aquello hirviese. Lo cerró al tercio, codicioso y repetidor si era el toro, pero poco humillador, todo a media altura y algo rebrincado, mientras que por el lado izquierdo se quedaba corto. Acortó el de Orduña las distancias. El toro, no fue extraordinario como para afirmar que estuvo por debajo, pero a mi entender llevándolo a su altura y embraguetandose más las embestidas pudo cuajar una faena que hubiese llegado a los tendidos. Gran estocada como acostumbra.

Iván Fandiño: Silencio.
Manso sin entrega.

Algo apatico esta tarde el extremeño.


9-CUMBRE-ALTA: Suelto y sin brio de salida. tomó un primer puyazo fuerte, en el que se durmió bajo el peto sin recargar. Trasera le señalaron la segunda, de la que se machó de najas, tras un buen capotazo del tercero, cortándolo cuando acudia al caballo que guardaba puerta. Mal con el capote Trujillo, y aliviado Luján dentro de sus limitaciones con los palos, pasando en falso para después clavar una. La faena comenzó en los medios, con el toro protestando y venido a menos, sin trasmitir nada. Talavante sacó muletazos limpios, y tandas ligadas por el derecho, pero sin que su labor calase en los tendidos. Se le pegó en parte la sosería del toro. Con habilidad metió la mano, dejando trasera, tendida y caída la estocada.

Alejandro Talavante: Silencio.
Manso, soso y defendiéndose.

Salvador Núñez agarró un buen puyazo.


14-HERRERITO: Abanto de salida, Salvador Núñez se agarró en el sitio, buen puyazo en el que apretó el de Alcurrucén. Por chicuelinas se lo llevó Julián, dejandolo de nuevo en suerte con dos señoras medias verónicas. En la segunda vara le levantó el palo, solo señalando, mientras el toro, que cumplia sobre un pitón, romaneaba. Muy torero, Fandiño quitó por altaneras, con un precioso remate,. En banderillas anduvo muy mal Álvaro Montes, el toro era fijo y con prontitud, pero tiraba la cara alta. Con la diestra empezó en los medios la faena, muletazos limpios y mandones, pero con unas embestidas a las que faltaba entrega, siempre a media altura. Muy a menos el toro al coger la zurda, quedandose corto, mientras que Julián abusaba del cite con el pico, siempre más allá del hilo del pitón. Media estocada trasera.

Julián López "El Juli": Palmas.
Descastado y sin entrega para la muleta. Cumplió en varas.

Fandiño con verdad al natural


6-PELUCÓN: Fandiño consiguió cerrarlo a terreno de tablas, con lo que le costaba de salida. Desde allí lo sacó a los medios, saliendo muy abanto de los lances. Tras cortarlo varias veces para que no llegase al caballo de la puerta, le dejaron desengañarse, y salió de najas tras sentir la puya, al igual que en contraquerencia, pese al buen hacer como caballista de Rafael Agudo, que trató de taparle la salida para poder pegarle un puyazo. No lo consiguió pues siempre iba y venía, pegando un buen chocazo pero marchándose muy suelto, llegando incluso a entrar con el tercio cambiado. Distraído y a oleadas en banderillas, mucho arreón. Más allá del tercio tuvo lugar el inicio de faena, ligando varias series con la muleta montada en la diestra, algo aceleradas pero adecuadas a la velocidad de las oleadas del morlaco, sin consentirle que enganchase los vuelos, llegando a poderlo y someterlo, a meterlo en la muleta, obligandole a templarse. Una vez podido, en vez de entregarse, se defendió por arriba, logrando no obstante al cambiar de pitón una buena serie al natural, templada y ligada, encontrándose en la siguiente el mejor de los que diese en la faena, cargando la suerte y cruzado siempre al pitón contrario, firme y vertical. El arrimón y las bernadinas las cambio por algún remate torero o unos pases de pitón a pitón andandole para que descolgase, pero se pudo permitir ahorrarselas, pues con el valor que gasta, no dudo en irse derecho a la suerte para meter el estoque, importando poco si descubría o no el toro. Gran estocada.

Fandiño tirandose por derecho


Iván Fandiño: Oreja tras aviso. Merecida, y más tras el baremo con que se concedia la anterior. Petición fuerte.
Manso, exigente, a arreones, sin entrega.

Juan José Trujillo se desmonteró.


268-BARBA-AZUL: Echó el freno de mano ya en los primeros compases, y pese a ello, Talavante estuvo bien en el recibo, estirándose y tragando los frenazos al hilo de las tablas. Se repuchó de ambos puyazos, llegando a entrar por tercera vez, saliendo muy suelto de todas y sin poderle arrear un puyazo en el que se rompiese aunque fuese apretando en busca de salida. Juan José Trujillo saludó tras un gran par de cierre, ante lo distraído y las oleadas del burel. Centró Talavante la faena en terreno de los medios, donde además de molestar más el viento, el manso se pudo ver más podido y defenderse algo más que al amparo de las tablas, donde quizá hubiese ayudado más. Aún así ligó alguna tanda por el derecho, y lo mejor dejandosela puesta al natural, pero pronto le ensució y protestó el toro. Cumplió con cierta apatía el extremeño, le esperaba más a cara de perro y dando de nuevo una lección en entender a un manso, como en todas sus salidas a hombros, en las que le cortó las orejas a uno de parecida condición. Metió la mano de mala manera, dejando un pinchazo hondo en los bajos.

Alejandro Talavante: Silencio.
Manso al que le pesaron los medios, defendiendose.

Rubén Sánchez.
Fotos: Juan Pelegrín.