lunes, 20 de abril de 2015

Así se viene a Madrid. Roca Rey deslumbra en su debut



En tarde de temperatura agradable y con un cuarto de entrada, se han lidiado cinco novillos de La Ventana del Puerto, parejos de presentación, cuajados aunque sin exageraciones por delante y entre los que abundó la mansedumbre, sosería y faltó entrega, como el 2º que además midió y sorprendió, el 5º noblote y sin fuerzas. Otros sacaron complicaciones como el 1º, el 3º, que pese a su nobleza y claridad, se defendió y el 4º, que además exigió por su casta y buen pitón derecho, fue ovacionado. El 6ºbis fue de José María López, agalgado de presentación, encastado y con chispa.

Componían la terna Tomás Angulo (ovación y vuelta por su cuenta muy protestada), David de Miranda (ovación y palmas) y Andrés Roca Rey (oreja con división y oreja tras aviso) puso todo durante toda la tarde, muy en novillero, mostrando variedad capotera en quites y un concepto firme, cargando la suerte. Se agradece ver a un novillero debutante con esa disposición, ganas y arrojo, que además muestre un buen concepto y buenas condiciones técnicas, imprimiendo personalidad pese a faltarle oficio. He de añadir que este novillero ya me dejó buen sabor de boca el año pasado con una novillada de José Escolar en Collado Mediano, (les enlazo a la crónica) tenía ganas de volver a verle, por lo que la sorpresa no ha sido tan grande, aunque siempre deslumbra porque Madrid es una plaza que no tiene nada que ver con las demás. Cruzó la Puerta de Madrid en un premio algo excesivo por la colocación de su primera estocada, aunque no debemos olvidar que no debemos exigirle como a un matador con oficio. Fue conducido a hombros a la enfermería, donde fue intervenido de tres cornadas.

 Manuel Quinta agarró un buen puyazo delantero 


Abrió plaza Sombreto, que hizo su salida abanto, distraído. Manuel Quinta agarró un buen puyazo delantero del que salió suelto. Unas chicuelinas al paso un tanto desordenadas y de tosca ejecución rematadas con media de rodillas por parte del extremeño compusieron su quite, antes de ponerlo en suerte. Tardeó y se marchó de contraquerencia pese al buen hacer del piquero moviendo el caballo; aunque finalmente lograron meterlo, pero no que pelease, pues volvió a marcharse suelto sin emplearse. David de Miranda no perdonó su quite, buen detalle de competencia por parte de los novilleros pese a no ir muy sobradas la mayor parte de las reses. Rebrincado y gazapón ante los de plata, llegó a la muleta con brusquedad en sus embestidas, quedándose corto por el izquierdo y cabeceando por el derecho, con sus complicaciones. Tomás Angulo inició con la diestra, saliéndose a los medios, llegando a lograr encadenar una tanda en redondo, aunque al hilo del pitón. Tiró de muleta retrasada al natural, pero el morito se le coló y le volteó fuertemente. Asentado, remata por bajo con el novillo ya aplomado, que nunca llegó ni a entregarse ni a rajarse, despachándolo con buena estocada en la suerte natural.

Manso complicado sin entrega.



También salió frío el segundo, bien David de Miranda recogiéndolo por bajo, aunque algo tosco en su manejo de los vuelos para el remate de media y revolera. Se dejo pegar y salió suelto Resistemucho, en una entrada en la el picador no logró meter las cuerdas. Pese a tener más fijeza que el anterior, se durmió sobre un pitón en un segundo puyazo caído del que también se marchó suelto. Tenía eso sí, la virtud de la prontitud y Roca Rey dejó su carnet de presentación ejecutando con verticalidad y firmeza su fino y variado manejo de las telas en un quite por gaoneras, al que con algo menos asiento replicó el de Trigueros por saltilleras. En banderillas midió y sorprendió, frenándose y no acometiendo con franqueza, sin ir con todo. En los medios le hizo lo mismo al onubense, que le citó en los medios para iniciar con ayudados por alto, y a mitad de acometida el morlaco se frenó, aguantando con valor el diestro, que tocó de nuevo y remató por bajo el ramillete de ajustados ayudados. Continuó con la diestra, sin llegar a acoplarse a una embestida algo gazapona y que poco a poco se fue orientando, mientras que al natural sacó los muletazos uno a uno, pero sin limpieza. Por bernadinas se decició a finalizar, y en la ultima, el animal que ya le tenía situado, le desarmó de un brinco hacia él. Lo cazó de estocada baja, perdiendo la muleta en la suerte contraria.

Manso, gazapón que se orientó sin entregarse.



Resistente no llegó a rematar en tablas en sus varias vueltas de reconocimiento que dio al ruedo en su salida. El peruano Andrés Roca Rey se quiso estirar de capa pero tuvo a bien recogerlo con las telas por bajo, dejándolo muy torero en suerte. Salió el burel suelto, huido de la primera entrada, para quedarse fijo cumpliendo en la segunda, en dos puyazos caídos en los que apenas se señaló. En banderillas mostró fijeza y embestida clara, noble, el debutante no dudó en citar desde los medios para iniciar su faena con dos cambiados por la espalda, continuando llevándolo muy largo por el derecho, con mucha entrega y disposición, mostrando además un buen concepto de zapatillas mirando a los pitones, perfil o medio pecho pero con el peso en la pierna de salida, que además dejaba adelantada. Por el izquierdo el recorrido era escaso, y optó por arrimarse, logrando tirar de él con la muleta retrasada, sin librarse de una fuerte voltereta, tras la que continuó por el derecho, poniendo todo pese a lo rebrincado y el hachazo que empezaba a tirar ya el novillo en el medio muletazo que tenía y que hasta el momento había logrado aprovechar, poniendo de su parte y consiguiendo que su labor llegase a los tendidos. Tras rematar con manoletinas, mató de estocada que quedó caída, pero cuya ejecución fue en la rectitud.

Manso noble que se defendió en cuanto se le pudo.



Niñoso sorprendio con un fuerte arreón a Tomás Angulo, que lo citaba desde los tableros opuestos de la plaza, y con cabeza aunque sin depuración en su técnica fue enseñando a embestir y fijando sus acometidas por bajo. En el caballo se durmió, dejándose pegar tanto en terrenos del 1 donde le fue tapada  la salida como en contraquerencia, no se empleó. Le hicieron dos quites por gaoneras, encimistas y enganchadas, mientras que ante los rehileteros hizo hilo, sorprendiendo en algún arreón. Inició el de Llerena por el derecho, llevándolo largo, en el único momento de su trasteo en el que dio tiempos al novillo y le funcionó la cabeza en su planteamiento. Una vez le sorprendió al disponerse a torear al natural, se amontonó, pues el recorrido era menor, y desde entonces el animal paseó al diestro por diferentes terrenos, no le dió tiempos y además acortó distancias, ahogándolo, desaprovechándose su buena condición humilladora y codiciosa, aunque encastada y exigiendo mucho oficio de su pitón derecho. Tan solo hubo algún detalle aislado y remató con manoletinas, matando de estocada baja, perdiendo la muleta y teniendo que como en su anterior adversario corretear para atrás al estilo de algunos matadores banderilleros, en vez de mantener su defensa, la muleta que salió en ambos trastabillada. Si de por si salir al tercio entre la protesta a saludar las palmas del paisanaje, era de echarle cara, cuando se dispuso a dar la vuelta al ruedo dejó clara su actitud pasota sin importarle la valoración del público. Ya son ganas de quedar mal por parte de quien ya conoce la plaza y ha paseado una oreja, en vez de taparse y saludar desde dentro a los vecinos, provocar el enfado de los aficionados.

Manso, exigente, humillador y codicioso por el derecho. Ovacionado en el arrastre.

tumbo espectacular


Hacía quinto Huracán, al que también enseñó David de Miranda a embestir, lidiándolo por bajo. Derribó en un tumbo espectacular en su primera entrada, agotando todas sus fuerzas en el empeño, pues a la vez que caían jaco y montado, se desplomaba también el burraquito. Además se empleó en un segundo puyazo, en el que le fue tapada la salida, el animal había engañado a todos, que se equivocaron alarmándose ante su poder en la primera vara, dejándolo después prácticamente tambaleándose para el resto de la lidia. Tuvo el huelvano que amonestar a Roca rey, que en su quite por gaoneras hizo perder las manos al astado, llegó con una embestida sosa, que va y viene cogida con alfileres en banderillas, ante la pasividad del palco, que lo mantuvo pese a su evidente flojedad, en unas acometidas que además trasmitían aún menos por lo noblote y soso. No pudo lucir el de Trigueros su concepto de verticalidad y quietud ante la poca importancia que el morlaco daba a su hacer. Lo mató de estocada baja.

Descastado, flojo y noblón.

negro entrepelado, agalgado y fino


Caralinda fue devuelto al descordarse, pues citaron por ambos lados al tiempo. En su lugar salió Mayoral, de José María López (conocido como El Cabra, un ganadero de la zona de Almoguera, en Guadalajara, conocido en la comarca por los festejos populares), negro entrepelado, agalgado y fino que salió con pies, repitiendo en un buen recibo capotero, en el que tras enseñarle los caminos, le fue ganando terreno hacia los medios, rematando con recorte soltando una de las puntas del capote. Bien colocado en suerte para una primera vara en la que cabeceó. Fue después colocado más en corto para una segunda vara de la que se marchó desentendido, para tomar los vuelos de Toomás Angulo, enganchándole el capote, volviendo a los lances del peruano para un quite variado, con disposición y arrojo. Abusó el lidiador de dar capa para colocar ante los garapulleros, destacando el buen par en la cara de Ernesto Caballero. La faena inició en tablas, pasándoselo cambiándole el viaje por la espalda y ligando una serie por el derecho, para después continuar en los medios, donde el novillo se coló, pero no dudó y continuó enganchándolo con la muleta retrasada, llevándolo con mando y templandolo, pero al rematar en el de pecho, por el izquierdo, se quedó corto y tiró la cara alta, echándose a los lomos al joven espada. Se espabiló pese a la fea caída en la que se le dobló el cuello, y continuó intercalando molinetes con su buen concepto de suerte cargada y pierna de salida adelantada, sin dejar de sobreponerse al natural, pitón por el que entre cabeceo y brincos supo tirar de él enganchándolo alante, sacando algún natural en una serie meritoria ante el poco recorrido del astado. Continuó con limpieza en los muletazos, pero el burel ya se revolvía un tanto orientado, no en vano ya había echo presa. Roca Rey abandonó el estoque de ayuda y al natural pegó una tanda por el derecho, aunque una vez se decidió tras este remate a cuadrarlo, el novillo le sorprendió, enganchándole por la entrepierna y teniéndolo en vilo sobre el pitón durante varios segundos. Se tiró derecho a la suerte suprema, dejando media estocada arriba, algo tendida, y tras la muerte encastada del novillo, se pidió la oreja con fuerza, que fue concedida saliendo a hombros el debutante, el cual tras atravesar la Puerta de Madrid, fue llevado a hombros a la enfermería, donde fue intervenido de tres cornadas y multiples heridas y contusiones.

 Encastado, con chispa y movilidad. Fue aplaudido.



Una pena que no quede ningún puesto libre para poder ver a Roca Rey en San Isidro.

Rubén Sánchez.

lunes, 6 de abril de 2015

Cuando los toreros quieren...

lo mejor al natural en muletazos sacados uno a uno, templados, cruzándose, ceñidos...relajado,

Domingo de Resurrección, en tarde cálida y ante un tercio de plaza, se han lidiado 3 Toros de Martín Lorca (1º, 4º y 5º) y 3 de Escribano Martín (2º, 3º y 6º). Desigual la corrida en presentación y edades, 3 cinqueños, uno de ellos camino de las 6 hierbas. Crónica toro a toro:

Remató en tablas, aunque no hizo salida de muchos pies el que abrió plaza, desentendiéndose de los enganchados lances de recibo, que ganando terreno remató Eugenio de Mora con una media. Distraído llegó a la cabalgadura, para tomar una vara trasera en la que metió la cara abajo, fijo y sin cabecear, pero dejándose pegar y de la que salió suelto. Acudió pronto a la provocación con el estribo del jinete, y esta vez cabeceó, volviendo a irse suelto de un puyazo caído. Pepe Moral al igual que sus compañeros de cartel, vino con ganas, y no perdonó su quite, ajustándose por chicuelinas y rematando con media verónica. Tardo, distraído y sin hacer hilo, fueron sus reacciones en banderillas, doliéndose además. La faena inició en el tercio, el toro pedía un toque fuerte y el de Mora no dudó, logrando ligar tirando del toro con la muleta en la diestra, con mucha disposición, tirando de oficio y conocimiento, cruzándose y haciendo bien las cosas. En cuánto liga la segunda serie, la plaza le responde, al igual que a un torero remate de trinchera tras la tercera. El morlaco cabeceaba rebrincado, defendiéndose y haciendo amago de rajarse. Sacó una buena tanda al natural, del mismo modo tirando del toro con mando. Lo más intenso llegó al final cuando volvió al pitón derecho y obligándole, se ajustó las embestidas ligando en redondo, rematando con un soberbio pase de pecho y después con un bonito cambio de mano. Perdió la muleta en un pinchazo en alto, para después dejar una estocada trasera algo tendida. Saludó una ovación tras aviso.

Descastado, parado y defendiéndose.

lo mató por arriba, en una estocada de efecto fulminante

Justo de presentación el segundo, falta de cuajo y de trapío en definitiva que se verá con asiduidad esta temporada debido a la reducción llevada a cabo al inicio de la crisis en la cabaña brava. Lo recibió Pepe Moral acelerado, aunque rematando con buena media. Apenas le pegaron en varas, se dejó pegar en la primera y salió suelto de ambas, mostrando justeza de fuerzas. Barrio tampoco perdonó, y se dispuso a quitar por gaoneras, llegando a perder las telas y a arrebatarse para no dejar escapar el remate de la media. Muy agarrado al piso en banderillas, meritorio par de cierre de manos de Agustín González. En terreno de medios inició la faena, el toro tropezó, restándose entidad a su labor en los tendidos. Anduvo perfilero por el izquierdo, sin llegar su labor a coger vuelo, pese a estar algo mejor por el lado derecho, en unas embestidas sin apenas recorrido y con mucha sosería. No le puso mucho salero al guiso, pero lo mató por arriba, en una estocada de efecto fulminante. Saludó una ovación en reconocimiento a su estocada.

Manso, descastado y flojo. Pitado en el arrastre

llegando a perder la castañeta en uno de los embroques.


Se fue Víctor Barrio a los medios, a recibir por tafalleras al tercero de la tarde, teniendo que rectificar la posición de sus zapatillas para evitar que las fiereza y motor que demostró el burel de salida se lo llevaran por delante, llegando a perder la castañeta en uno de los embroques. Pese a todo, el fijo astado le desarmó y el de Grajera no dudó en volver a la cara, para bajarle las manos y dominarle, fijarlo y enseñarlo a embestir, llegando a estirarse a la verónica, rematado con una enrazada revolera. Galleó por chicuelinas para dejarlo en suerte, y Luciano Briceño agarró un puyazo delantero, en el que el jabonero se empleó a fondo, metiendo riñones con fijeza. De largo fue puesto para la segunda, que tomó con prontitud, aunque salió suelto de otro buen puyazo en tanto que vio un capote. Elegante larga cordobesa por parte del toledano, tras un breve quite. Tuvieron mérito los de plata, pues dejaron tres buenos pares clavando en la cara pese a que el animal tiraba arriba la cara en el embroque, por no hablar de la buena brega de Jarocho a una res con fijeza, prontitud, buena condición, pero las fuerzas muy medidas y cuyo fondo se había acabado entre el brío y temperamento de los primeros compases. Se desploma tras iniciar faena, tras lo que, inteligente, se perfiló sacando con valor medios muletazos que tenía el cornúpeta, pero tras un nuevo tropiezo, se fue a por la de verdad, para pasaportarlo. No sin antes gustarse en unos ayudados por bajo, doblándose con mucha suavidad, para dejar después una estocada en lo alto, aunque atravesada y saliéndose de la suerte. Fue aplaudida su labor.

Noble, se desfondó y acabó pronto. Faltaron fuerzas.
Fue pitado en el arrastre.

 por no hablar de la buena brega de Jarocho

desmayándose y con naturalidad, ligando los muletazos con limpieza


El cuarto, cinqueño que venía de tierras del sur, y que aunque sin completarla, había catado su sexta yerba, era un toraco rematado y cuajado que además lucía una arboladura de gran longitud. Muy abanto de salida, Eugenio tiró de oficio y bajó los vuelos de su capote, tratando de fijarlo y dominar su galope, pero sin lograr recogerlo. Apenas le arrearon en varas, pues manseó, saliéndo suelto y huido, además de con las fuerzas justas. Entre arreones corta y apreta para los adentros a los garapulleros, sin mostrar la humillación y condición que llegó a atesorar después el toro en la muleta del toledano, que inició sorprendiendo a la parroquia, rodillas en tierra, pasándolo en varios lances y ligando después varios muletazos arrodillado. Entre el murmullo y la ovación no dudó y se fue a los medios, desmayándose y con naturalidad, ligando los muletazos con limpieza y gran disposición. Llegó lo mejor al natural en muletazos sacados uno a uno, templados, cruzándose, ceñidos...relajado, dos series bien rubricadas con buenos pases de pecho, que hicieron rugir la plaza. Del mismo modo se escucharon los olés al regresar a la diestra, dando distancia al toro, enseñando unas condiciones encriptadas que a base de dar tiempos y tirar con mando y suavidad logro descubrir en este animal, tales como su fijeza, prontitud, humillación, obediencia, nobleza...trasmisión en definitiva muy lograda a base de inteligencia, de conocer muy bien el oficio y también al público y la plaza venteña. Un señor trincherazo muy celebrado puso guinda a la última tanda. Se dobló con suavidad antes de cuadrarlo, para lo que lo pasó muchas veces, tratando de igualarlo y asegurar la estocada, mientras que entretanto cayó un aviso. Se perfiló algo fuera de la suerte, y por ello pese a tirarse recto, la estocada quedó irremediablemente caída. Salir de la cuna de aquellos pitones, con más de un metro de envergadura no debía ser tarea fácil de haberse perfilado en la rectitud, asegurando más que la estocada, la cogida. La actuación bien valía una oreja y media, una oreja muy pesada; por lo que la oreja concedida tras el defecto de la espada, bien cortada y merecida está.

Manso en varas, noble y con transmisión en la muleta. Ovación, con leve división.

remató con buena media tras los lances de recibo.

Hizo aparición el quinto sin muchos pies, Pepe Moral remató con buena media tras los lances de recibo. Manseó en varas, pues salió suelto sin apretar en ambas entradas. El segoviano fue sorprendido por la embestida traicionera en su quite por chicuelinas. Muy tardo, reservón, pensando con fijeza en quien en cada momento se disponía a realizar alguna suerte, midiendo y acometiendo sin claridad, apretando además. Pese a las complicaciones, los banderilleros clavaron sus pares dignamente. En la brega se vieron acometidas defensivas, sin pasar por el izquierdo y a media altura, desentendido por el derecho. Pepe Moral mostró conocimiento, sacando de inicio al toro de su refugio de tablas, llevándolo a los medios y por el pitón derecho. Pese a la suavidad, lograba llevar toreada una embestida muy sosa y vulgar, de un animal que estuvo muy apagado, parado. Sin ponerle gusto. Enseguida el público le recriminó que siguiese pegando pases sin sentirlo al marmolillo, por lo que cortó faena no sin antes intentar justificarse entre enganchones por el izquierdo. Mató de estocada algo caída y atravesada. Silencio.

logrando aprovechar y sacar al toro todo lo que tenía


Manso, descastado y noblote.

Cerró la tarde un ejemplar tocado arriba de puntas, recogido, que salió abanto y sin muchos pies, llegando incluso prácticamente a acularse en chiqueros. Huido salió de los lances de capa, sin emplearse y guardando sus fuerzas, llegando a parecer que le escaseaban. En varas se vio su mansedumbre, pero también su poder, pues tomó tres puyazos fuertes, en el primero cumplió cabeceando, claro está, con la salida tapada. Lo cortaron antes de que llegase a jurisdicción del caballo que guardaba puerta, pero finalmente tomó allí una segunda vara en la que se dejó pegar y con la cabeza fija, para después cabecear y que le abriesen la salida, para marcharse suelto. Muy fuerte se le pegó en la tercera, en contraquerencia, a la que de nuevo humilló, aceptando el castigo y dejándose dar antes de marcharse suelto. En banderillas, entre arreones pudo apreciarse su motor y fijeza, y Jarocho cerró el tercio con un buen par, antes de que el de Grajera iniciase faena en tablas, con la diestra, y tirando de oficio y valor, tragando y dejándola siempre puesta, lograse ligar tres tandas cortas, sin darle mucho tiempo para que pensase y pudiese el manso orientarse, ni tampoco gran distancia ni opción a que se rajase. No le apretó mucho, llevándole sin mucho ajuste con miras a que la faena fuese a más, lo que consiguió al subir el tono con una tanda también corta, pero ajustada y ligada con mando por el izquierdo. Buena fue la siguiente, con la derecha, siempre muy cruzado y logrando aprovechar y sacar al toro todo lo que tenía, más bien algo más de lo que se esperaba que pudiera tener. Algo atravesada, pero la espada entró arriba, y lo más importante, se tiró derecho al hacer la suerte. Con torería se gustó en un remate a la antigua, pegando un muletazo tras la estocada. El descabello enfrió un poco la cosa, pero aún así se paseó en una merecida vuelta al ruedo tras buena petición. No paseó una oreja porque un par de toros antes, Eugenio de Mora y el palco acababan de fijar un precio alto para el primer trofeo, y a comparación, la de el toledano hubiese tenido más peso. Mejor una vuelta clamorosa y merecida que un trofeo de menor peso entre la lógica división.

Manso reservón, con buena condición para la muleta. Mayormente pitado, aunque hubo cierta división.

Tarde entretenida y en la que se han visto cosas, volviéndose a demostrar una vez más que pese a la falta de condiciones del ganado, cuando los toreros quieren...

Rubén Sánchez.


lunes, 30 de marzo de 2015

Gesto sin aldabonazo


Tarde de gran expectación, aficionados venidos de toda España y Francia, finalmente se logró colgar el No hay billetes, un gesto sin precedentes, vaya por delante mi agradecimiento por que el ambiente que hemos vivido y las cosas que se han visto en la plaza hayan podido ocurrir. Si bien todo es mejorable, hemos podido ver a un Fandiño que ha matado con dignidad, es decir, sin estar por debajo de ningún toro, pero sin la variedad y sobre todo esa ambición que le hubiese hecho embestir a él cuando el toro lo hacía a medias. Quizá la presión por autoexigirse, el guión mental previo y demás planificación sin aún conocer las condiciones de cada toro, sobrecargaron al de Orduña, que pese a estar ante un público deseoso de toros, de verle, y de que pasasen cosas, muy receptivo, llegó a perder el ánimo al ver que la tarde avanzaba y se esfumaba sin algo gordo, e incluso a perder los papeles, completamente desbordado en el final del festejo. Vayamos mejor toro por toro:



Abrió plaza Medallito II que fue recibido con una ovación que llegó incluso a hacerle girarse, pues el toro miró hacia chiqueros nada más salir ante el ruido, a su paso el público tributó aplausos a su bella estampa desde los tendidos que iba recorriendo. Mostró el animal sosería en el recibo capotero y una alarmante falta de fuerza. Se confirmó su flojedad en el tercio de varas, pues metió el animal la cabeza y parte del cuello bajo la cabalgadura y no fue capaz apenas de desplazarla, cuando en otras condiciones, un toro con algo de poder, tumba el caballo, y un toro con poder se lo habría echado sobre los lomos. Pese a que ambas varas fueron meter cuerdas y sacar inmediatamente, no se empleó y pese a los extremos cuidados, perdió las manos al salir del peto. La afición, ilusionada y con ganas, protestó muy timidamente, como lo hizo toda la tarde hasta practicamente el quinto, respetando muchísimo y apoyando al ganado y al espada. Quitó garboso Fandiño por navarras, mientras el cárdeno acudía al paso con mucha sosería, perdiendo de nuevo los aplomos delanteros. En banderillas, pese a estar muy agarrado al piso, al menos fue pronto en la buena brega de Jarocho. Inició faena por alto, cogiendo enseguida la diestra entre las dos rayas de picar, la prontitud del burel no escondía su sosería, llena de bondad y embestidas despaciosas. La tercera tanda llegó a los tendidos, por templada y ajustada en redondo. Acortó distancias y como buen pablorromero, fue cambiante y pasó a defenderse en la acometida, rebrincándose. Se puso al natural, echando la pata alante, pero sin decir nada por la falta de motor. Se salió de la suerte en un primer pinchazo y fue más derecho para dejar una estocada atravesada que hizo guardia. Fue silenciado tras descabellar.

Flojo, noble y soso. A menos.



En segundo lugar salia Azafato, un albaserrada de Adolfo Martín al que cuajo Fandiño un buen recibo capotero a la verónica, aguantando los saltos inciales de un toro que no se volvía sobre las manos como es típico de su encaste, sino que repetía tras desplazarse recorrer algo de terreno, tiempos que no aprovechó el de Orduña para dar el paso hacia delante y ganar terreno hacia los medios. Remató con una buena media y con los picadores en el ruedo se dispuso a ponerlo en suerte con chicuelinas al paso, rematadas con un recorte garboso. Puyazo caído, aunque delantero, a la segunda vara acudió al paso, pues quedó el toro muy gazapón, se le señaló delantero pero no se le pegó, no iba sobrado el toro de poder, ni hizo alarde de gran bravura, pero tampoco manseó. Miguel Martín bregó con eficacia y alargando el viaje a un toro que medía cada movimiento y tanto Pedro Lara como Jesús Arruga cuadraron en la cara en tres buenos pares. Se dispuso Iván a brindar y tras tirar la montera en la boca de riego se dispuso a torear con la diestra, ligando una tanda que hizo crujir la plaza, ajustados limpios y con suavidad, dejando algunos sueltos ya en las dos siguientes tandas, aunque sin poderle someter todo lo deseado, pues pese a la gran nobleza y humillación del morlaco, las fuerzas eran las justas. Por el izquierdo se quedaba más corto, llegando a desarmarle, pero con tanta nobleza que dio sensación de docilidad ver como el propio diestro a cuerpo limpio le quitaba sin apuro alguno la muleta que tenía colgada de una de las velas. Tuvo que tragarle miradas y algún parón en los despaciosos remates, con valor, empeñándose después en alargar el trasteo, que culminó con un pinchazo hondo y trasero, saliéndose de la suerte. Descabelló.

Noble y humillador, aunque justo de fuerzas.



Un precioso y bajito toro melocotón apareció por tercero. Primillo decía la tablilla. Salió muy frío, suelto de los capotazos, de huida, reservándose. Fandiño le dejo llegar muy cruzado a la jurisdicción de su capote al hilo de tablas, teniendo que despedirlo mas que enseñándole a embestir, y no salió a las afueras a intentar fijarlo y recogerlo. Esquivel le arreó una vara muy fuerte recargando y tapándole la salida en terrenos del 3, pues no cortó Alberto Zayas su acometida hacia el caballo que guardaba puerta. El astado mostró su poder, pues apretaba con la salida tapada, y también confirmó su mansedumbre al salir suelto en terreno de querencia. Lo mismo hizo al ser puesto en suerte frente a chiqueros, dónde M. J. Bernal le pegó fuerte mientras apretaba antes de que le abriese salida con el ramal. Midió en la brega, tardeando, gazapeando y sin emplearse, reservando sus fuerzas, aún así le colaron tres buenos pares Curro Robles y Alberto Zayas. Centró el de Orduña su faena en el pitón izquierdo , por que cabeceaba rebrincado, poniéndole los pitones en la barbilla, logrando algún buen natural suelto. Por el derecho además de defenderse, busca y acomete aprovechando cuando el torero quedaba descubierto. Un peligro que por lo reservón, no estaba llegando a los tendidos en proporción a lo que tenía. Hizo bien en lidiarlo sobre las piernas, aunque quizá no todos los allí presentes quedaron convencidos de que no había más que sacar. Saliéndose de la suerte dejo una estocada arriba, que por ponerle un pero, se fue dos dedos trasera. Buena estocada.

Manso con poder, encastado y con sentido.



Sin pies, midiendo y reconociendo terreno salió Curioso I, de Escolar Gil, buscando el frescor de la arena amontonada en el burladero del 1, rascándose la testuz tras hacer varias astillas. De nuevo muy al hilo de tablas saludó Iván con un buen ramillete de verónicas, ante una embestida muy fija y con prontitud, pero sin ganar terreno. Muchos riñones apretando en la primera vara, empotrando la cabalgadura de Israel de Pedro contra los tableros en una vara fuerte. Desde los medios el toro busca capotes, pues el propio animal se desconcertó entre tanto murmullo estruendoso que produjo el colocarlo tan de largo. Pero tras colocarlo de nuevo Fandiño, dejándolo con una larga en el mismo sitio, el buen hacer a caballo del jinete provocó la acometida, y que el público lo celebrase en pie. Se fue trasero el puyazo, cumplió y salió suelto. Ovación para el varilarguero tras un quite por ajustadas chicuelinas en terreno de los medios, rematados con buena media. Entre el revuelo, un espontáneo se tiraba con su muleta, pero buscó más los medios que pegar un muletazo y fue expulsado por los banderilleros. Tres señores pares de banderillas por parte de Jarocho y Víctor Martínez fueron coronados por la exquisita brega de Javier Ambel, que con un toro que mostró fijeza y prontitud, hicieron que la plaza los ovacionase para que se desmonterasen y saludar. Inició muy en tablas del 7, cuando el toro había estado respondiendo bien en las afueras, salió a las rayas, pero abusó del toque brusco, seco. Y la embestida que hasta el momento tenía el toro en la brega se agrió por completo, buscando quedándose corto y a media altura, por o que tuvo recurrir a sacar uno a uno los muletazos por el izquierdo, logrando alguno notable, tragándole y aguantando mucho al toro. Tras comenzar a tirar hachazos y frenarse buscando, dejo media estocada, algo tendida pero en lo alto, tirándose derecho al encuentro, llevándose un golpetazo en la cara. Descabella.


Encastado, pronto y fijo. Espectacular en varas y con complicaciones en la muleta.

Fue el primer momento de la tarde en que parte del público se puso de parte del toro y se escucharon algunos pitos al espada.



El de Victorino, algo fuera del tipo de la casa habitual, salió midiendo con pocos pies, barbeando con nervío, pero tras apretar con cojones empotrando contra tablas en una vara fuerte, derribó. Siendo puesto a distancia, acudiendo pronto a cumplir en una vara trasera y caída. Humillaba y se desplazaba en los capotazos del lidiador por ambos pitones, haciendo un surco. Era el toro para cortarle las orejas, pero ahí la suerte no estuvo y tuvo que ser debidamente devuelto, pues arrastraba un cuarto trasero, y pese a aguantar por si se tratase de un calambre, la lesión fue mayor y no llegaba a apoyar. Una gran decepción. También debió serlo para Fandiño, que si no tiró la toalla en ese momento, al menos se desanimó al ver a la parada de bueyes llevarse la que posiblemente hubiese sido guinda en el pastel.



Salió en su lugar un sobrero de nombre Malagueño, de Adolfo Martín, que midió y apretó a los adentros en los lances de capa, teniendo que sacarlo a los medios, algo que el diestro hizo amontonado, algo aturullado sacudiendo las telas entre los enganchones, sin dominio. El burel si se comportó en la línea, volviéndose apoyándose en los delanteros. Tomó con prontitud la primera vara, apretando sobre un pitón a un puyazo en buen sitio, bien cogido. Desde los medios tomó la segunda, fijo y con prontitud y pese a señalar trasero, rectificó sin antes meter cuerdas Rafael Agudo. De nuevo destacados en la lidia los de plata al igual que con los rehiletes, con un toro que mostró más recorrido por el derecho, venciéndose por el izquierdo y que hizo hilo llegando a tablas. Pese a estas condiciones inició faena en el tercio al natural, por el que el toro se le quedó muy corto, venciéndose hacia el torero. Probó el derecho pero no se acopló, y el toro, que no humillaba, también se le empezó a quedar debajo. También hay que decir que en este punto de la corrida, no se vio al torero ni acertado en las decisiones ni tirando de la embestida con el vuelo de la muleta. Dos pinchazos, uno de ellos perdiendo la muleta, pasaportando con estocada tendida.

Fijo y pronto, se defendió llendo a menos.


Cerró la tarde tras unas tímidas palmas de aliento Bonito, de Palha, con muchos pies. No gustó a parte del público su persentación, no ya por lo alto o montado, sino por lo estrecho de culata o la justeza de pitones. Fandiño tiró su último cartucho arrodillándose para pegarle una larga cambiada en tablas, recibiendo después con varios lances de capa que pararon al astado, tan cambiante que tras varios brincos pegó un arreón recorriendo el anillo al galope, desarmando al de Orduña, ya con nulas esperanzas de que pasase algo en su tarde. En varas recibió un duro castigo, en buen sitio, en lo alto para la primera de las tres señoras varas que tomó, en las que metió riñones con poder y la cara fija en el peto. Las dos siguientes entradas fue el toro lucido a la distancia, pues su fijeza y prontitud ante el caballo era cuánto menos espectacular. Cumplió en ambas, pegando un chocazo muy fuerte, llegando en la segunda a perder Esquivel la vara, mientras que en la tercera aseguró agarrándose caído y recargando en el puyazo, mientras apretaba con fijeza el astado. Cuadró Alberto Zayas un buen par en la cara. Comenzó el trasteo pasándolo por bajo, y enseguida buscó el toro amparo de tablas, defendiéndose en este terreno. Fandiño se vio superado por la situación y hacía ya tiempo que no veía ya posibilidad alguna a su tarde, por lo que no se dignó a justificarse y mostrar el toro a una gran cantidad de público que no lo tiene definido en banderillas, pese a sus arreones brincando y sin humillar, debió al menos tratar de cambiarlo de terrenos y someterle, poderle y descolgarle. Y no la espantá de artista no queriendo ni verlo, para luego tener que cuadrarse en largo, dejando que el toro arranque para con habilidad tras salir de la suerte tratar de meter la mano por no haber preparado al toro para matarlo, pegando un pinchazo seguido de pinchazo hondo y varios descabellos, entre la bronca del público y las almohadillas.

Manso encastado, con poder y cambiante.



La papeleta era grande, la apuesta podía hacerle encumbrarse, pero también podía pasar lo ocurrido o peor, por ello es de admirar que sin necesidad se planteen tardes así, para el aficionado, que como se ha visto se ha movilizado. Llenar la plaza ya ha sido un aldabonazo, pero se necesitaba algo más. Como todas las apuestas que dan opción de ganar mucho, ahora también espera San Isidro, y Madrid medirá con exigencia sus actuaciones. Si bien no ha sido un petardo sonoro, si se han echado en falta muchas cosas, como su pureza en la suerte suprema, esa firmeza en ir para delante en cada paso, la suavidad en el toque y muletazo tratándose de varios toros que no admiten el toque brusco...es de reconocer, pese a todo, que no ha estado por debajo de ningún toro, y que estar dignamente no es nada fácil, exceptuando el esperpento del sexto. Pero hace falta algo más.

Rubén Sánchez

martes, 18 de noviembre de 2014

Con que poco nos conformamos

 Con que poco nos conformamos



Resulta que después de que Pedro Sánchez se jactase publicamente de que nunca se le iba a ver en una corrida de toros, varios representantes de la UCTL han movido ficha, reuniéndose con el nuevo líder socialista. Hasta ahí, bien. La cuestión es que la cita pinta bien si se mira desde el punto de vista de que el sector acudía a defenderse y exigir respeto ¡Ojo la que se hubiese montado si llega a decir que no se le verá en el fútbol, el teatro o el cine! Pero la "clandestinidad" de la misma, suponen además de un nuevo ejemplo del acomplejamiento de nuestros políticos ante la Tauromaquia y su maestría en mostrarse ambiguos para no perder votos de ningún resquicio; una falta de respeto en el trato que la actividad cultural que más aporta a las arcas, con un 2% del PIB y segundo espéctaculo de masasse merece. Ni pudieron entrar cámaras, ni sacarse fotos, ni se publicó en la agenda pública del político. Al más puro estilo censurador. ¿La Tauromaquia en el PSOE bajo secreto de sumario para evitar debates internos o la pérdida de votos? Eso sí, los allí reunidos sí pudieron hacer su valoración pública ¡Faltaría más! Pero ¿de qué sirven esas palabras, si la formación política avisó de que no iba a hacer valoración alguna de ellas?  

¿Ayer estuvimos a que nos comiesen la oreja o de qué va esto? O es que en petit comité, Pedro les ha dicho algo así como que le entendamos, que la Fiesta está en entredicho y que la ignorarán en su programa y campaña, así como después en su posible ejecutivo para no perder votos ni abrir el debate interno, pero que podemos estar tranquilos que no habrá prohiciones ni sorpresas(cargas fiscales o similares). Palabrita. Pero ojo, lo publicais en vuestro gueto y que no cale en la opinión pública, no vaya a ser.  

En vez de exigir que rectificase publicamente aquella torpeza populachera televisiva, en vez de exigir el trato que el toreo merece y no de tapadillo, exigir que un sector importante en el país ha sido recibido y no pasa nada, exigir que esas palabras no pueda llevárselas el viento sino que sean compromiso formal del programa electoral, exigir las medidas de promoción, difusión y defensa que dicta la ley que hace unos años promulgó su partido al mando del ejecutivo, exigir que si llegan al poder el Constitucional se pronunciase con el caso catalán, exigir que si salen en San Sebastián volverán a sacar a concurso Illumbe, hacer petición de regulación de las manifestaciones contrarias a cierta distancia de las plazas, siguiendo el modelo francés, y no esperando a que un día llegué la alteración del orden o la violencia, y por qué no, poner encima de la mesa a la formación en auge, Podemos, y orientarnos de la posición socialista con respecto a los pactos en caso de que alcance ser un partido bisagra que abra las puertas de las Cortes Españolas. 

Pero no. Después de tomarle la palabra al líder...la palabra de un político, ¡fiate tú! nos vamos tan contentos. ¡Con que poco nos conformamos!  

A todo esto, mientras esta reunión terminaba triunfante, los antis, bastante organizados y ruidosos, irrumpían de manera vergonzosa en el curso de periodismo taurino que convoca la Fundación Wellington en su acto inaugural, en la facultad de ciencias de la información. Y nosotros seguimos agazapados, en silencio y encima sin ninguna acción legal que impida que situaciones de boicot como la de ayer se repitan. Y hasta tres veces han demandado a los responsables de Blancanieves no por matar unos novillos a puerta cerrada (que debía ser lo que impidiesen como animalistas) sino que van más allá minando a cada ocasión no sólo la Tauromaquia, también cualquier manifestación que se aproxime o tenga que ver con ella, pues se han amparado en que fueron nueve las reses y había permiso para dos. Ojo la cantidad de trabajo que se acumula. Pese a todo, que siga habiendo acercamientos de este tipo, poco a poco, algo es algo. Son positivos y tampoco vamos a pretender hacer en unos meses lo que se ha dejado sin hacer durante tantos años. 

Rubén Sánchez.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Los contreras de La Herguijuela

Muy seria, imponente

La portera con el nombre de la extensa finca
Una pepa bajo una longeva encina
Bajito y cómodo por delante
Perfil alargado en esta vaca


Estirándose este utrero 
La 24 de perfil 

Un futuro contreras mira atento


La novilla retuerce el rabo como su pariente núm 23 en la foto anterior
Viveza en la mirada mientras la ya crecida cría rebusca

La colorada num. 3 y su cría

Semental con toque ibarreño (al fin y al cabo contreras procede de murube)


Vaca larga y honda, que bien se la ve el hierro

Reportaje fotográfico de Rubén Sánchez.
Para conocer más la vacada, les enlazo al portal pureza y emoción donde encontraran un artículo del mismo autor así como una galería con más fotos de otros autores.

http://www.purezayemocion.com/Campo_bravo/862/herguijuela-herederos-estirpe-contreras

jueves, 30 de octubre de 2014

Hasta siempre, torero #EternoManzanares

Vuelta al ruedo póstuma en su plaza de Alicante


José María Dolls Abellán

"José María Manzanares"

Descanse en Paz

sábado, 18 de octubre de 2014

Programación primer trimestre AULA DE TAUROMAQUIA SAN PABLO-CEU

Aula de Tauromaquia 
Universidad  SAN PABLO-C.E.U. 
Curso académico 2014-2015 
  
Desarrollo del primer trimestre 
(primera parte) 
  
-Jueves, 23 de Octubre de 2014. (19:30 horas) 
Presentación del XIV Aula de Tauromaquia por D. Rafael Cabrera Bonet. 
Director del Aula de Tauromaquia CEU-San Pablo.  
Conferencia inaugural a cargo de 
D. Victorino Martín García 
(Veterinario y ganadero de reses bravas)  
-Jueves, 30 de Octubre de 2014. (19:30 horas) 
D. Rafael Cabrera Bonet. Director del Aula. Presidente de la Unión de Bibliófilos Taurinos (UBT). 
"La culturalidad de la fiesta de los toros" 
  
-Jueves, 6 de Noviembre de 2014. (19:30 horas) 
D. José Vicente Sinisterra Gago. Catedrático de la UCM. Parque Científico de Madrid. 
"El Virrey Amat: Promotor de la plaza de toros de Acho y supervisor de su reglamento taurino". 
  
-Jueves, 13 de Noviembre de 2014 (19:30 horas) 
Dª Julia Rivera Flores. Periodista. 
"La humanidad: Patrimonio Cultural Inmaterial de la Tauromaquia" 
  
-Jueves, 20 de Noviembre de 2014 (19:30 horas) 
D. Ramón Villanueva Saénz. Investigador. Miembro de la UBT. 
"Antonio Lecumberri: Un ganadero navarro en la raíz de Carriquiri". 
  
-Jueves, 27 de Noviembre de 2014 (19:30 horas) 
D. Francisco Jiménez Blanco. Veterinario. Miembro de VETASE. 
"Influencia de neurotransmisores como la serotonina y dopamina y la testosterona en el comportamiento del toro de lidia". 
  
-Jueves, 4 de Diciembre de 2014 (19:30 horas) 
Dª Yolanda Fernández Fernández-Cuesta. Catedrática de Historia. Presidenta de El Toro de Madrid. 
"Simbología taúrica hasta los albores del mundo antiguo" 
  
Las conferencias se celebrarán en el Aula Magna de la Facultad de Derecho 
(Julián Romea, 22; Edificio Biblioteca) 
A las 19:30 horas, con entrada libre y gratuita.