martes, 18 de noviembre de 2014

Con que poco nos conformamos

 Con que poco nos conformamos



Resulta que después de que Pedro Sánchez se jactase publicamente de que nunca se le iba a ver en una corrida de toros, varios representantes de la UCTL han movido ficha, reuniéndose con el nuevo líder socialista. Hasta ahí, bien. La cuestión es que la cita pinta bien si se mira desde el punto de vista de que el sector acudía a defenderse y exigir respeto ¡Ojo la que se hubiese montado si llega a decir que no se le verá en el fútbol, el teatro o el cine! Pero la "clandestinidad" de la misma, suponen además de un nuevo ejemplo del acomplejamiento de nuestros políticos ante la Tauromaquia y su maestría en mostrarse ambiguos para no perder votos de ningún resquicio; una falta de respeto en el trato que la actividad cultural que más aporta a las arcas, con un 2% del PIB y segundo espéctaculo de masasse merece. Ni pudieron entrar cámaras, ni sacarse fotos, ni se publicó en la agenda pública del político. Al más puro estilo censurador. ¿La Tauromaquia en el PSOE bajo secreto de sumario para evitar debates internos o la pérdida de votos? Eso sí, los allí reunidos sí pudieron hacer su valoración pública ¡Faltaría más! Pero ¿de qué sirven esas palabras, si la formación política avisó de que no iba a hacer valoración alguna de ellas?  

¿Ayer estuvimos a que nos comiesen la oreja o de qué va esto? O es que en petit comité, Pedro les ha dicho algo así como que le entendamos, que la Fiesta está en entredicho y que la ignorarán en su programa y campaña, así como después en su posible ejecutivo para no perder votos ni abrir el debate interno, pero que podemos estar tranquilos que no habrá prohiciones ni sorpresas(cargas fiscales o similares). Palabrita. Pero ojo, lo publicais en vuestro gueto y que no cale en la opinión pública, no vaya a ser.  

En vez de exigir que rectificase publicamente aquella torpeza populachera televisiva, en vez de exigir el trato que el toreo merece y no de tapadillo, exigir que un sector importante en el país ha sido recibido y no pasa nada, exigir que esas palabras no pueda llevárselas el viento sino que sean compromiso formal del programa electoral, exigir las medidas de promoción, difusión y defensa que dicta la ley que hace unos años promulgó su partido al mando del ejecutivo, exigir que si llegan al poder el Constitucional se pronunciase con el caso catalán, exigir que si salen en San Sebastián volverán a sacar a concurso Illumbe, hacer petición de regulación de las manifestaciones contrarias a cierta distancia de las plazas, siguiendo el modelo francés, y no esperando a que un día llegué la alteración del orden o la violencia, y por qué no, poner encima de la mesa a la formación en auge, Podemos, y orientarnos de la posición socialista con respecto a los pactos en caso de que alcance ser un partido bisagra que abra las puertas de las Cortes Españolas. 

Pero no. Después de tomarle la palabra al líder...la palabra de un político, ¡fiate tú! nos vamos tan contentos. ¡Con que poco nos conformamos!  

A todo esto, mientras esta reunión terminaba triunfante, los antis, bastante organizados y ruidosos, irrumpían de manera vergonzosa en el curso de periodismo taurino que convoca la Fundación Wellington en su acto inaugural, en la facultad de ciencias de la información. Y nosotros seguimos agazapados, en silencio y encima sin ninguna acción legal que impida que situaciones de boicot como la de ayer se repitan. Y hasta tres veces han demandado a los responsables de Blancanieves no por matar unos novillos a puerta cerrada (que debía ser lo que impidiesen como animalistas) sino que van más allá minando a cada ocasión no sólo la Tauromaquia, también cualquier manifestación que se aproxime o tenga que ver con ella, pues se han amparado en que fueron nueve las reses y había permiso para dos. Ojo la cantidad de trabajo que se acumula. Pese a todo, que siga habiendo acercamientos de este tipo, poco a poco, algo es algo. Son positivos y tampoco vamos a pretender hacer en unos meses lo que se ha dejado sin hacer durante tantos años. 

Rubén Sánchez.

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