Con lleno en los tendidos ceretanos abrió la tarde tras un respetuoso minuto de silencio en memoria de Iván Fandiño. Se anunciaban seis toros de Miura y se dio aviso mediante megafonía antes de salir el primero informando de que pese a estar los toros defectuosos de pitones, l' ADAC decidió lidiar completa la corrida, que efectivamente estuvo vergonzosa en cuanto a las puntas. Buena disposición de Paulita y Chacón, mala tarde de Pepe Moral.
Amarguito tenía por nombre el primero, negro de capa y con los pitones escobillados. Salió frenándose en un buen recibo de capa de Paulita. Tomó un primer puyazo algo trasero al que acudió pronto y en el que cumplió. Más se empleó en el segundo, acudiendo al trote desde los medios. Octavio Chacón lo abrió un poco más para un tercera, que se le señaló delantera y a la que acudió con prontitud, en la que se dejó pegar. En banderillas cortó y se dolió, esperando y midiendo hacia contraquerencia, buscando los adentros en la zona de chiqueros. Buen par del tercero, de poder a poder cuadrando en la misma cara y saliendo airoso. Inició el aragonés su faena por abajo sometiéndolo en tablas, saliendo después a los medios, muy dispuesto ante una embestida brusca y sin recorrido, soltando fuertes gañafones. A base de tesón logró por el derecho sacarle medio muletacito, llegando por el peligro la emoción a los tendidos, que valoraron su labor y esfuerzo. Remató con varios muletazos genuflexo por bajo y adornos como el molinete, antes de recetar una gran estocada, ligeramente contraria, de efecto fulminante. Recibió una ovación cerrada, siendo también aplaudido el burel en el arrastre.
Lanudo fue el lidiado en segundo lugar, cárdeno de capa y de gran remate y trapío, siendo ovacionado de salida. Remató con insistencia y fiereza en cuantos burladeros a los que llegó, haciendo astillas y zarandeando el tablón que portaba y el hierro y la antigüedad de su divisa. Octavio Chacón lo recibió templado y buscando enseñarle a embestir a la par que lo paraba, logrando salir a los medios con él tras irle sacando de tablas muy tapado con el capote. Tomó una primera vara larga en duración, pues tardaron en ir a sacarlo, algo trasera, en la que cumplió el morlaco. A la segunda se arrancó con presteza desde más allá de los medios, vara ante la que se emplea, bien cogido el puyazo. Cambió el tercio el espada accediendo el palco inexplicablemente sin que se viese el comportamiento en una tercera entrada. En el segundo tercio tuvo una embestida rebrincada, tirando la cara alta en los embroques. La faena de muleta parecía dificil que pudiese llegar a extenderse tanto, pues de inicio mostró la embestida no tener recorrido y sí sentido buscando al torero, estando a punto de coger a Octavio Chacón. Pero a base de torear sobre las piernas consiguió que el astado siguiese con un viaje muy corto el vuelo de su muleta, conectando con la afición, que entre sustos y vítores a los adornos con que se gustó en el trasteo vivió su faena. Despachó de estocada bien ejecutada pero que se fue caída de colocación, teniendo que descabellar, escuchando un aviso. Palmas en el arrastre para este encastado, complicado y fiero Lanudo, saludando una ovación el diestro.
En cuarto lugar se lidió Listonero, cárdeno alunarado y muy escobillado de pitones que además arrastraba los cuartos traseros, provocando las protestas de los aficionados. Tras algunos lances buenos en el recibo de Paulita, tomó el astado con prontitud una primera vara en la que apretó con poder empujando al caballo contra las tablas. Tomó una segunda desde los medios de en la que se dejó pegar, no siendo atendidas las protestas a su devolución. Iván García destacó con las frías antes de que Paulita iniciase su faena por bajo, continuando con la diestra aprovechando la inercia de su pronta arrancada a la distancia, ligando varias tandas con limpieza y componiendo la figura aunque siempre despegado y perfilero. El astado se paró pronto, muy a menos, empezando a defenderse y el baturro insistió sin lograr trasmisión con los tendidos, despachando de media caída tras pinchazo, teniendo que descabellar. Pitos para el miureño y silencio para Paulita.
El quinto fue devuelto, se armó bronca por lo escobillado de sus pitones, los tenía destrozados, pues invalidez no presentó, aunque blandease un poco, siendo la primera vez que presencio la devolución por falta de integridad de astas en la presentación. Con el sobrero se vivió una situación calamitosa y lamentable, absolutamente vergonzosa. El astado de Yonnet, de preciosa lámina, se reventó rematando en uno de los burladeros, tras haber rematado con fuerza en dos ocasiones anteriores, pero sesgado. En esta otra se le citó cuando acudía frontalmente, desplomándose y partiéndose de cepa el pitón izquierdo. Pese a ello el palco no accedía a sacar el pañuelo verde, mientras que si lo hizo con el toro titular por lo escobillado, llegando a entrar el astado al caballo con el pitón colgando; vamos para hacerse antitaurino en un instante. Gritos de indignación entre el público, rebelado contra la presidencia, que tuvo que acceder y devolverlo a los corrales, siendo inexplicable que tardase tanto en hacerlo. Tranquilito num. 11 de Yonnet fue el segundo sobrero, el quinto tris. De buena estampa y trapío, con mucho remate, aunque sin la trasmisión de la encastada embestida de su hermano anterior. Lo dejó Chacón practicamente en chiqueros ¡en la primera entrada! Todo un sinsentido. Aún así el astado acudió tras encontrar su distancia, al galope y con todo, a tomar un puyazo en buen sitio, en el que se dejó pegar tras cumplir. Para la segunda lo dejó en los medios, tomando un puyazo trasero en el que se dejó pegar, cumpliendo con más poder en el tercer encuentro, al que tardeó, desde menor distancia. Esperó a los rehileteros, algo aplomado, destacando Miguel Martín, antes de iniciar Chacón su faena en tablas, teniendo que llegarle mucho para que arrancase, sorprendiendo la reacción de un burel que parecía aplomado pero que repitió con codicia siguiendo la muleta incansable, queriéndola coger humillador y con nobleza. El gaditano le cogió bien el aire y lo llevó con largura con la diestra, ligando tandas de cuatro y cinco muletazos que conectaron con los tendidos. Una vez fuera de tablas y probado el izquierdo, el morlaco continuó embistiendo aunque con menor intensidad, teniendo que acortar distancias. Remató una faena de mérito con manoletinas muy ajustadas, tirándose de frente y por derecho a matar de verdad, teniendo que entrar en dos ocasiones porque se dobló el estoque en la primera, dejando una buena estocada en la segunda. Oreja bien ganada tras la encastada muerte del de Yonnet, un toro de buena nota en la muleta y encastado, que fue despedido con una fuerte ovación.
Puso el broche a la tarde Serón, un toro bien rematado y acapachado de pitones, bajo de presentación por delante. Remató en tablas de salida, apretó con la cara alta en el primer puyazo y acudió pronto a un segundo en el que se dejó pegar saliendo suelto y además blandeando. Se repuchó de la tercera entrada, a la que había arrancado con presteza. Cortó e hizo hilo, con muchas complicaciones para los rehileteros, que tampoco tiraron de mayor recurso que pasar e intentar tirar uno de los garapullos, a ver si con suerte quedaba prendido, en un alarde de falta de oficio. Se arrebató el lidiador y logró dejar un buen par reunido cuadrando en la cara, aunque fuese un poco a sobaquillo. La faena de muleta fue a menos y no terminó de despegar. Ninguna de las dos partes puso demasiado empeño. El astado por su soseria y el diestro por sus precauciones y cites perfileros a base de pisotón. Pinchó y dejó una estocada levemente caída y tendida, poniendo fin a una actuación muy mediocre del diestro sevillano, pues es capaz de mucho más. Leves pitos para este manso, descastado y a menos. Silenciada la labor del coletudo.
Rubén Sánchez.
Porque reencontrar la Verdad, es garantizar futuro. Blog de Toros, Flamenco y Copla.
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viernes, 14 de julio de 2017
domingo, 11 de junio de 2017
Ni presentación ni bravura, ni tan solo casta y poder tuvieron los miuras
Lleno en Las Ventas para cerrar la Feria de San Isidro. Se anunció, en el 175 aniversario de la divisa, un encierro de Miura; anunciándose además el torero de la familia, Dávila Miura como gesto a conmemorar la efeméride. Curiosidad fue que finalmente no diese muerte a ningún toro de la divisa de su casa, siendo su lote devuelto por invalidez. El encierro además de faltarle en general las fuerzas y la casta, mostrando mansedumbre y poco celo; le faltó la expresión, la seriedad que debe tener un toro, saliendo varios anovillados y lavados de cara, evidenciando que este encaste por su morfología debe presentar reses con edad, y no de cuatro años cumplidos. O al menos si son cuatreños han de venir los más adelantados, algo harto dificil sabiendo que la solicitada divisa ha de cumplir con sus compromisos habituales en Pamplona y Francia, teniendo este año además que presentar dos encierros en Madrid, que en caso de no tenerlos, hubiese sido mejor que el ganadero se limitase a lo que puede presentar; aunque es probable que ante la insistencia de la empresa y con el visto bueno de los veedores, los criadores aceptasen. El mejor resumen para el juego de la corrida es simplemente indicar que los mejores de la tarde fueron los dos sobreros.
Abrió plaza Laneto, protestado no ya por lo agalgado sino por su falta de expresión, más bien lavado de cara. Lo paró muy bien Rafaelillo, genuflexo, mientras el astado metió la cabeza con suavidad, rematando con una buena media. Tomó la primera vara al relance, donde se le pegó caído una vara fuerte y se le tapó la salida, mientras se dejó pegar. Acudió pronto a la segunda vara, de la que salió suelto sin que apenas se le señalase. Quitó Dávila Miura en unas verónicas en las que el astado evidenció soseria. En banderillas escarbó y se dolió, agarrado al piso y pendiente de los cites. Inició por alto su faena el murciano, saliendo al tercio, donde se gustó sin ajuste alguno ante una embestida noble y sosa por el derecho, algo más compleja aunque no mucho por el izquierdo, por el que se revolvió rápido, teniendo que llevarlo más mandado tirando de él. Remató con la diestra, de nuevo despegado, con el astado saliendo ya a media altura del muletazo. Despachó de media estocada en buen sitio, fallando con el descabello mientras se tragó la muerte aguantando el cárdeno. Pitos en el arrastre para este ejemplar, descastado, soso y noblote; silenciado el espada.
Africano lució por nombre el segundo, que blandeó en el recibo capotero de Dávila Miura, perdiendo las manos al ser colocado para la primera vara, de la que se fue de najas. Se le pegó en buen sitio en la segunda entrada en la que se empleó, entrando una tercera en la que se le señalo trasero, saliendo suelto, blandeando, siendo fuertemente protestado hasta que se desplomó en banderillas, viéndose obligado el palco a sacar el pañuelo verde, tras aguantar más de lo que debió aguantar en vista de la invalidez.
Se lidió en su lugar Iluminado, marcado con el hierro de Buenavista, que salió buscando pasto en el albero, sin acometer. No tuvo las dificultades habituales de los toros que suelen hacer eso de salida, dejándose torear sin hacer extraños en terreno de contraquerencia. Se fue a relance a la primera vara fuerte que tomó, en la que el astado se empleó, costando sacarlo, al igual que en la segunda, en la que cumplió empujando con riñones mientras se le aplicó un castigo fuerte en mal sitio, trasero. Muy mal el diestro colocando el toro en el caballo, siempre dejándolo ir suelto, sin recortarlo para dejarlo fijado. En el segundo tercio el astado estuvo muy parado, dejando un buen par Miguel Martín. Inició Dávila Miura su faena por el derecho, algo acelerado y descolocado. Lo mismo le ocurrió por el izquierdo, un tanto atropellado. La embestida tenía condiciones para ser más aprovechable, arrancándose con prontitud, un punto violenta en el embroque, pudiendo tener entidad y trasmisión lo que se lograse ante ella. El coletudo no terminó de llevarla obligada y con ajuste en ningún momento, despachando tras abreviar de estocada caída tras pinchazo. Fue ovacionado el astado en el arrastre, a buen criterio a mi entender, por su bravura en varas y condiciones en la muleta. Pitos leves para el espada.
Zahonero se jugó en tercer lugar, con expresión aún de novillo, siendo protestado por ello. En varas se le dio poco y muy caído, cabeceando y echando la cara alta en el peto, perdiendo las manos en varias ocasiones, llegando con invalidez a banderillas, donde cortó e hizo hilo entre una fuerte protesta exigiendo su devolución. Inició su faena Rubén Pinar por alto, sin apretarle, tratando de ponerse por el derecho entre la soseria de una embestida rebrincada y a media altura, aunque siempre despegado y con precauciones. Abrevió y despachó de estocada delantera y desprendida tras pinchar en dos ocasiones. Silencio para ambos con pitos de fondo en el arrastre de este descastado e inválido tercero.
Torrijo hizo cuarto, un toro de cuajo y hechuras con un toque de redondez santacolomeña, totalmente fuera del tipo habitual de la ganaderia, que salió con pies, repitiendo en los buenos lances con que le recibió Rafaelillo: farol de rodillas y verónicas genuflexo, rematando con media y revolera. En las entradas al caballo se le picó caído, saliendo suelto tras llegar al peto con la cara alta, aquerenciándose en el burladero de matadores tras salir suelto de la tercera. Llegó al segundo tercio rebrincado y trotón, sin lucimiento con las frías por parte de los de plata, pues fue dificil cuadrar entre los saltos que pegaba. Inició su faena en el tercio por el derecho, a una embestida a media altura que no tenía codicia alguna por la muleta, pasando sin más, a distancia del cuerpo del murciano, que tomó sus ventajas. A media que avanzó el trasteo el burel fue tomando con algo más de fijeza el engaño pero igualmente sin celo por él, hasta que al perderle la cara al salir de un remate, le pegó un pitonazo en el muslo. Continuó tras mirarse y quitarse la chaquetilla por el pitón derecho, con una embestida ya muy corta y orientada, doblándose con él antes de pasaportarlo de media estocada caída y atravesada. Previamente se desplomó el flojo astado, manso y descastado que fue pitado en el arrastre; saludando una ovación entre división el coletudo, por su esfuerzo aguantando tras el percance.
Listonero, alto de agujas pero sin la expresión de seriedad exigida, salió con pocos pies y no tuvo celo por tomar los lances de recibo, saliendo desentendido y buscando tablas. Se desplomó al entrar a la primera vara, donde se le señaló delantero y se le dio trasero una vez el astado se incorporó. Echó la cara alta y de nuevo desplome al salir del peto, siendo devuelto.
Le sustituyó Nauseabundo, de El Ventorrillo, un cornúpeta muy cuajado y que salió con pies mientras entre dudas y evidenciando la lógica falta de facultades, mientras lo recibió, corriendo para atrás Dávila Miura. En varas cumplió y empujó, metiendo riñones y acudiendo con prontitud, cayendo en buen sitio los dos puyazos, llegando el astado con fijeza y prontitud a banderillas, viéndose un buen par de Vicente Varela. Brindó al público el diestro antes de iniciar un trasteo en tablas por bajo, obligándole y con firmeza, suavidad e imprimiéndoles gusto. Le cogió el aire por el derecho, llevándolo templado en una primera buena tanda, a una embestida templada, noble y codiciosa, a la par que humilladora. Continuó dando distancia pero más despegado, peor colocado y siempre despiendo fuera el trazo del muletazo, dejando sin cuajar un buen toro para el torero y con trasmisión suficiente. No llegó a calar ni con la zurda ni cuando cogió la diestra al natural, matando de dos medias estocadas saliéndose de la suerte al tirarse. Saludo una ovación mientras media plaza le pitaba, sin tener la vergüenza torera de taparse y saludar desde el callejón los aplausos de parte del público de sombra. Ovación para el buen astado en el arrastre.
Cerró la tarde Escogido, impresentable por su cara acucharada aunque con cuajo y seriedad en la expresión, esta si, de toro. Pese a ser cuatreño, en seriedad era de los adelantados, pero sus pitones no tan propios de lidiarse en Madrid. Tras sacarlo a los medios Pinar con el capote, tomó el astado dos varas caídas en las que se empleó empujando con fijeza y riñones, costando sacarlo; pero blandeando al salir del peto, desantando la protesta, que no fue atendida. En banderillas fue rebrincado y se dolió, cabeceando en su embestida, frenándose. Lo mismo hizo en la muleta, teniendo poca lidia para hacerle, por su falta de poder y su nula codicia ni celo por acometer. Abrevió, agradeciéndole el público la brevedad, al diestro albaceteño, que pasaportó de estocada en buen sitio, teniendo que descabellar. Pitos para este manso cambiante, pues cumplió en varas siendo luego descastado y desentendiéndose en la muleta. Silencio para el coletudo.
Al finalizar cayeron almohadillas al ruedo, algo que distó mucho del inició, cuando se ovacionó a Dávila Miura en agradecimiento a su gesto, algo que denota que la plaza, aunque con ganas y positividad a la vista del cartel, juzgó a posteriori lo acontecido con exigencia.
Rubén Sánchez
Abrió plaza Laneto, protestado no ya por lo agalgado sino por su falta de expresión, más bien lavado de cara. Lo paró muy bien Rafaelillo, genuflexo, mientras el astado metió la cabeza con suavidad, rematando con una buena media. Tomó la primera vara al relance, donde se le pegó caído una vara fuerte y se le tapó la salida, mientras se dejó pegar. Acudió pronto a la segunda vara, de la que salió suelto sin que apenas se le señalase. Quitó Dávila Miura en unas verónicas en las que el astado evidenció soseria. En banderillas escarbó y se dolió, agarrado al piso y pendiente de los cites. Inició por alto su faena el murciano, saliendo al tercio, donde se gustó sin ajuste alguno ante una embestida noble y sosa por el derecho, algo más compleja aunque no mucho por el izquierdo, por el que se revolvió rápido, teniendo que llevarlo más mandado tirando de él. Remató con la diestra, de nuevo despegado, con el astado saliendo ya a media altura del muletazo. Despachó de media estocada en buen sitio, fallando con el descabello mientras se tragó la muerte aguantando el cárdeno. Pitos en el arrastre para este ejemplar, descastado, soso y noblote; silenciado el espada.
Africano lució por nombre el segundo, que blandeó en el recibo capotero de Dávila Miura, perdiendo las manos al ser colocado para la primera vara, de la que se fue de najas. Se le pegó en buen sitio en la segunda entrada en la que se empleó, entrando una tercera en la que se le señalo trasero, saliendo suelto, blandeando, siendo fuertemente protestado hasta que se desplomó en banderillas, viéndose obligado el palco a sacar el pañuelo verde, tras aguantar más de lo que debió aguantar en vista de la invalidez.
Se lidió en su lugar Iluminado, marcado con el hierro de Buenavista, que salió buscando pasto en el albero, sin acometer. No tuvo las dificultades habituales de los toros que suelen hacer eso de salida, dejándose torear sin hacer extraños en terreno de contraquerencia. Se fue a relance a la primera vara fuerte que tomó, en la que el astado se empleó, costando sacarlo, al igual que en la segunda, en la que cumplió empujando con riñones mientras se le aplicó un castigo fuerte en mal sitio, trasero. Muy mal el diestro colocando el toro en el caballo, siempre dejándolo ir suelto, sin recortarlo para dejarlo fijado. En el segundo tercio el astado estuvo muy parado, dejando un buen par Miguel Martín. Inició Dávila Miura su faena por el derecho, algo acelerado y descolocado. Lo mismo le ocurrió por el izquierdo, un tanto atropellado. La embestida tenía condiciones para ser más aprovechable, arrancándose con prontitud, un punto violenta en el embroque, pudiendo tener entidad y trasmisión lo que se lograse ante ella. El coletudo no terminó de llevarla obligada y con ajuste en ningún momento, despachando tras abreviar de estocada caída tras pinchazo. Fue ovacionado el astado en el arrastre, a buen criterio a mi entender, por su bravura en varas y condiciones en la muleta. Pitos leves para el espada.
Zahonero se jugó en tercer lugar, con expresión aún de novillo, siendo protestado por ello. En varas se le dio poco y muy caído, cabeceando y echando la cara alta en el peto, perdiendo las manos en varias ocasiones, llegando con invalidez a banderillas, donde cortó e hizo hilo entre una fuerte protesta exigiendo su devolución. Inició su faena Rubén Pinar por alto, sin apretarle, tratando de ponerse por el derecho entre la soseria de una embestida rebrincada y a media altura, aunque siempre despegado y con precauciones. Abrevió y despachó de estocada delantera y desprendida tras pinchar en dos ocasiones. Silencio para ambos con pitos de fondo en el arrastre de este descastado e inválido tercero.
Torrijo hizo cuarto, un toro de cuajo y hechuras con un toque de redondez santacolomeña, totalmente fuera del tipo habitual de la ganaderia, que salió con pies, repitiendo en los buenos lances con que le recibió Rafaelillo: farol de rodillas y verónicas genuflexo, rematando con media y revolera. En las entradas al caballo se le picó caído, saliendo suelto tras llegar al peto con la cara alta, aquerenciándose en el burladero de matadores tras salir suelto de la tercera. Llegó al segundo tercio rebrincado y trotón, sin lucimiento con las frías por parte de los de plata, pues fue dificil cuadrar entre los saltos que pegaba. Inició su faena en el tercio por el derecho, a una embestida a media altura que no tenía codicia alguna por la muleta, pasando sin más, a distancia del cuerpo del murciano, que tomó sus ventajas. A media que avanzó el trasteo el burel fue tomando con algo más de fijeza el engaño pero igualmente sin celo por él, hasta que al perderle la cara al salir de un remate, le pegó un pitonazo en el muslo. Continuó tras mirarse y quitarse la chaquetilla por el pitón derecho, con una embestida ya muy corta y orientada, doblándose con él antes de pasaportarlo de media estocada caída y atravesada. Previamente se desplomó el flojo astado, manso y descastado que fue pitado en el arrastre; saludando una ovación entre división el coletudo, por su esfuerzo aguantando tras el percance.
Listonero, alto de agujas pero sin la expresión de seriedad exigida, salió con pocos pies y no tuvo celo por tomar los lances de recibo, saliendo desentendido y buscando tablas. Se desplomó al entrar a la primera vara, donde se le señaló delantero y se le dio trasero una vez el astado se incorporó. Echó la cara alta y de nuevo desplome al salir del peto, siendo devuelto.
Le sustituyó Nauseabundo, de El Ventorrillo, un cornúpeta muy cuajado y que salió con pies mientras entre dudas y evidenciando la lógica falta de facultades, mientras lo recibió, corriendo para atrás Dávila Miura. En varas cumplió y empujó, metiendo riñones y acudiendo con prontitud, cayendo en buen sitio los dos puyazos, llegando el astado con fijeza y prontitud a banderillas, viéndose un buen par de Vicente Varela. Brindó al público el diestro antes de iniciar un trasteo en tablas por bajo, obligándole y con firmeza, suavidad e imprimiéndoles gusto. Le cogió el aire por el derecho, llevándolo templado en una primera buena tanda, a una embestida templada, noble y codiciosa, a la par que humilladora. Continuó dando distancia pero más despegado, peor colocado y siempre despiendo fuera el trazo del muletazo, dejando sin cuajar un buen toro para el torero y con trasmisión suficiente. No llegó a calar ni con la zurda ni cuando cogió la diestra al natural, matando de dos medias estocadas saliéndose de la suerte al tirarse. Saludo una ovación mientras media plaza le pitaba, sin tener la vergüenza torera de taparse y saludar desde el callejón los aplausos de parte del público de sombra. Ovación para el buen astado en el arrastre.
Cerró la tarde Escogido, impresentable por su cara acucharada aunque con cuajo y seriedad en la expresión, esta si, de toro. Pese a ser cuatreño, en seriedad era de los adelantados, pero sus pitones no tan propios de lidiarse en Madrid. Tras sacarlo a los medios Pinar con el capote, tomó el astado dos varas caídas en las que se empleó empujando con fijeza y riñones, costando sacarlo; pero blandeando al salir del peto, desantando la protesta, que no fue atendida. En banderillas fue rebrincado y se dolió, cabeceando en su embestida, frenándose. Lo mismo hizo en la muleta, teniendo poca lidia para hacerle, por su falta de poder y su nula codicia ni celo por acometer. Abrevió, agradeciéndole el público la brevedad, al diestro albaceteño, que pasaportó de estocada en buen sitio, teniendo que descabellar. Pitos para este manso cambiante, pues cumplió en varas siendo luego descastado y desentendiéndose en la muleta. Silencio para el coletudo.
Al finalizar cayeron almohadillas al ruedo, algo que distó mucho del inició, cuando se ovacionó a Dávila Miura en agradecimiento a su gesto, algo que denota que la plaza, aunque con ganas y positividad a la vista del cartel, juzgó a posteriori lo acontecido con exigencia.
Rubén Sánchez
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domingo, 4 de junio de 2017
Tendero, de Miura y Jardinero, de Los Maños: dos grandes toros en la concurso de Vic
Con gran expectación y lleno en los tendidos se ha celebrado la corrida concurso de Vic Fezensac que ha resultado muy interesante y con dos toros de nota a destacar. Entre la terna destacar sobre todo a Domingo López Chaves que ha dirigido con maestría la lidia y se ha mostrado valiente y poderoso con la muleta; Morenito de Aranda en cambio ha dejado sus dos facetas, digno y firme en su primero y algo más dudoso con su segundo; algo parecido sucedió con Michelito, que estuvo bien con su primero, con el de Cuadri, y muy desconfiado con el toro de Los Maños.
Inició el festejo, que tuvo que retrasarse por cuestiones de seguridad debido a los controles de acceso, un bonito ejemplar sardo, de nombre Tendero y con el hierro de Miura. De salida cabeceó, vibrando su expresión y su cabeza expresando su brío, su encastado nervio. En la primera vara aprieta aunque parece que se lastima la mano izquierda. Bien Manuel José Bernal, midiendo y cogiéndolo en el sitio. Segunda y tercera entrada acude pronto y de largo, bien dejado en suerte en una lidia muy bien dirigida por López Chaves. Tomó una cuarta vara muy abierto, practicamente en chiqueros, desde donde se arranca alegre y pronto y además se queda a empujar una vez llega al peto, donde recibió un castigo muy bien medido. El picador charro toreó sin aspavientos con su montura, citando con sobriedad y dejando mostrar al toro su prontitud, fijeza y bravura, citando despacio y sin provocarlo demasiado, dejando que se arrancase al ver dar un solo paso al caballo y además echando el palo logrando siempre agarrarse arriba y delantero. En banderillas humilla y cabecea, desarmando a su lidiador, y siendo dificil de banderillear pues espera y echa la cara alta en el embroque. Brindó al público el diestro salmantino, que inicia su faena pasándolo por bajo pegado a tablas, saleiendo al tercio, donde trata de ligar con la diestra, algo que es complicado, pues suelta la cara y brinca en el embroque. Con mando y temple sin dejar que le enganche logra mejorar un poco la embestida. Por el izquierdo tiene medio muletazo que sabe aprovechar, pero se le revuelve en un palmo, generando emoción en los tendidos. Logra por alto los mejores pasajes cambiando de pitón, en un bonito recurso de tauromaquia antigua. Vuelve al izquierdo y el astado ya le busca, se había orientado. Machetea y remata con abaniqueo tras haberlo dominado con valor. Mató de estocada caída tras ponerse complicado el cuadrarlo, la caída del toro fue espectacular, producida por los banderilleros, algo que caló en los tendidos que pidieron con fuerza una oreja que había perdido el diestro al matar mal. Dio dos vueltas al ruedo tras la fuerte petición. El toro no se llevó la ovacion que mereció por la fuerte bronca al palco mientras se arrastraba. Toro bravo en el caballo y encastado, desarrollando dificultades durante su lidia, que vendió cara su vida.
El segundo tenía por nombre Gastador, todo un pavazo que fue recibido con palmas a su salida. Remata fuerte en tablas, aunque parece acalambrado en los lances de capa de Morenito, que trata de estirarse sin lograrlo, pues aunque humilla, se le revuelve rápido. Primera vara algo trasera y un pelín caída en la que se queda a pelear sobre un pitón, blandeando al salir del peto. A la segunda acude pronto, aunque al paso, desde media distancia. Recibe un puyazo trasero y sale en tanto que se le cita. Tercera tardea y sale huído, aunque se vuelve a pelear y le arrea fuerte una cuarta el picador, en la que se emplea. Hace hilo y corta en banderillas, esperando incluso, pudiendo lucirse con él Andrés Revuelta. Morenito de Aranda con la muleta logra a base de sobarlo y de aguantar, hilvanar varias series por el derecho imprimiéndole gusto y sin dudar. Por el izquierdo aunque humilla algo más, se revuelve antes, dejando apenas vistoso un cambio de mano ya estando genuflexo rematando la tanda por el derecho. Pincha en blando antes de agarrar saliéndose de la suerte una estocada corta, caída y atravesada. El toro fue a menos, siendo además soso en la muleta, acusando la lesión de inicio que pareció calambre. Un manso a menos que recibió pitos en su arrastre, siendo silenciado el coletudo.
En tercer lugar correspondió lidiar su toro a la ganaderia de Cuadri, Tacholero de nombre salió con pies y barbeando tablas, repitiendo a los buenos lances que le instrumentó Michelito, rematados a una mano. A la primera vara acudió pronto y de largo, pero le señala muy abajo el picador, que encima rectificó trasero, aunque sin apretarle. Para tomar la segunda el toro buscó su distancia y acudió pronto tras encontrarla a tomar un puyazo trasero sin arrearle, en el que cabecea. Tercera vara tardea y sale a buscarlo el picador. La toma porque lo manda el palco, el torero le pide cambio. Sale suelto tras emplearse sin mucho celo, sin embargo es pronto a los capotes y a los rehileteros, cortando mucho por el pitón izquierdo. Finalmente espera y vemos un buen par del lidiador, obligado a saludar montera en mano. Brinda el joven francés su faena a su padre, que inició sacándolo por alto al tercio. Por el derecho le cuesta la embestida, hay que tirar de él a base de toque fuerte y sin distancia, siendo los muletazos a media altura y con cabeceo en el embroque, con el burel revolviéndose. Por el izquierdo se muestra más aplomado y aunque humilla le cuesta y se revuelve. Logra hilvanar el espada medios muletazos algo encimista, por el derecho y luego aprovechando inercia ligó dos naturales. Le toca las orejas y busca matarlo en los medios, pero pinchó en alto por dos veces antes de dejar una estocada corta atravesada, alargando el brazo. Tacholero fue manso y a menos, además justo de casta. Pitos en el arrastre y silencio para el diestro.
Espanhol lució por nombre el cuarto, de la divisa portuguesa de Oliveiras Irmaos. Fue aplaudido de salida, pues era un toro con mucha plaza, de grandes dimensiones tanto en cara como en caja y cuajo. López Chaves se peleó con él de salida, por lo suelto que salía de los lances, fijándolo sobre las piernas, pero se le cuela teniendo que soltar las telas en el remate. Se va al caballo de largo en tanto lo ve, aunque lo intentan cortar. Empuja con riñones y mucho poder, desplazando la montura en un gran puyazo. Domingo López Chaves trata de ordenar la lidia, pero el toro no obedece y sale siempre distraído, suelto sobre todo hacia tablas, sin atender a los cites. Entró por dos veces al relance sin haber sido fijado y el picador aguanta sin agarrar puyazo en afán por tratar de lucir al animal, pero ante lo dificil que es de colocar frente al caballo y aprovechando que la res se aquerenció en uno de los burladeros oblicuos a la contraquerencia, Domingo ordena al picador ir hacia querencia, a quedar frente al toro para citarlo desde allí de punta a punta de la plaza, pero el animal no atiende al cite, volviéndo la cara al jaco varias veces, prefiriendo buscar los capotes que asomaron antes por la bocana de la tronera. En esta tesitura, a base de buscarlo el picador desde chiqueros y de llevar al toro al tercio de la zona de contraquerencia, arranca el morito y empuja con poder y fijeza, tomando allí una tercera a relance de la que sale suelto. Complicado en el segundo tercio, apretando y haciendo hilo tras esperar, pegando arreones. En la muleta pasa con la cara alta sin emplearse y buscando abrirse a tablas. Lucha su matador por sacarle algo en la huida a tablas desentendido, sin conseguirlo. Estocada corta con habilidad en chiqueros, siendo desarmado y teniendo que tomar el olivo. Muerte encastada de este manso encastado con peligro y muchas dificultades, que fue mayoritariamente pitado en el arrastre entre una ligera división. Ovación fuerte para López Chaves.
En quinto lugar correspondió lidiar a la divisa leonesa de Valdellán, que presentó a Minero, negro de capa y muy entipado, con seriedad pese no tener gran tamaño. Dejó entrever una buena embestida por el derecho en los lances de capa de Morenito, mientras que por el izquierdo puntea. Primera vara a la que acude pronto, recibiendo un puyazo caído en el que empuja con la cara alta. Segunda entrada acude pronto pero sale de najas, escarbando antes de la tercera, en la que empuja con la cara abajo, mientras se le recetó un puyazo caído, bien rectificado. Toma una cuarta en la que tardea antes de arrancarse alegre, para salir suelto al llegar al peto, regresando al mismo para tomar un quinto puyazo en el que se dejó pegar. En banderillas es pronto y corta, viéndose buen par de José Manuel Zamorano. Inicia faena el arandino pasándolo por bajo, el toro humilla y se revuelve con trasmisión, pero la faena en los medios no llega a coger entidad entre las dudas y la falta de firmeza de zapatillas y los muletazos en línea recta. Faltó también colocación y mando, el público lo recrimina al salir de las tandas, pues pese a que el toro tuviese sus defectos, era aprovechable a mayor nivel. No contento, además estuvo mal con los aceros, dejando una media atravesada y caída metiendo la mano tras tres pinchazos, muriendo el morlaco en chiqueros, amorcillado. Palmas al toro por su condicion, entiendo en la muleta, aunque se vino abajo sin entregarse y en varas no termino de emplearse. Silencio para Morenito.
Cerró la tarde la divisa triunfadora de este festejo en la pasada edición, la ganaderia de Los Maños. Presentó un imponente toro de gran estampa, de nombre Jardinero, que fue ovacionado de salida. En el primer buen puyazo acude tras buscar su distancia y cumple sobre un pitón. Tras mostrar un buen pitón derecho al ser fijado para la segunda vara, acudió de largo a la misma, dejándose después pegar. Tomó una tercera de largo, acudiendo pronto y fijo, sonando la música pese a que el piquero francés Gabin Rehabi, que estuvo muy torero y con personalidad haciendo la suerte, se agarrase trasero, rectificando enseguida. El astado de nuevo se deja pegar. Lo ponen de punta a punta a orden del presidente y pese a que tardea, coje su distancia y acude encampanado, peleando después cabeceando, siendo bien picado a los sones de nuevo de la banda de música, en otro gran tercio de varas. Frente a los rehileteros espera y se arranca con todo, siempre fijo en el que le cita, se desmonteró el lidiador, tras habersele colado por el derecho, buscando y sin prender, por poco, al tercero cuando cuadraba su par. En la muleta inicia pasándolo y se de nuevo se le cuela por el derecho, dando el burel sensación defensiva. En los medios logra confiarse algo más el joven espada y alargar el viaje por el izquierdo, ligando y conectando, pero opta por doblarse sobre las piernas en tanto se le cuela una vez más por el derecho. No continua a intentar sacar lo que tenía por el izquierdo, agarra estocada tendida y baja a paso de banderillas, suelta los trastos y a correr al olivo, mostrando falta de oficio, ocurriéndole lo mismo en un segundo pinchazo, antes de terminar con dos estocadas cortas y tendidas, la segunda un punto contraria y viniendo después un mitin con el verduguillo. Vuelta al ruedo para este encastado y poderoso Jardinero, leves pitos para el diestro.
Rubén Sánchez.
Inició el festejo, que tuvo que retrasarse por cuestiones de seguridad debido a los controles de acceso, un bonito ejemplar sardo, de nombre Tendero y con el hierro de Miura. De salida cabeceó, vibrando su expresión y su cabeza expresando su brío, su encastado nervio. En la primera vara aprieta aunque parece que se lastima la mano izquierda. Bien Manuel José Bernal, midiendo y cogiéndolo en el sitio. Segunda y tercera entrada acude pronto y de largo, bien dejado en suerte en una lidia muy bien dirigida por López Chaves. Tomó una cuarta vara muy abierto, practicamente en chiqueros, desde donde se arranca alegre y pronto y además se queda a empujar una vez llega al peto, donde recibió un castigo muy bien medido. El picador charro toreó sin aspavientos con su montura, citando con sobriedad y dejando mostrar al toro su prontitud, fijeza y bravura, citando despacio y sin provocarlo demasiado, dejando que se arrancase al ver dar un solo paso al caballo y además echando el palo logrando siempre agarrarse arriba y delantero. En banderillas humilla y cabecea, desarmando a su lidiador, y siendo dificil de banderillear pues espera y echa la cara alta en el embroque. Brindó al público el diestro salmantino, que inicia su faena pasándolo por bajo pegado a tablas, saleiendo al tercio, donde trata de ligar con la diestra, algo que es complicado, pues suelta la cara y brinca en el embroque. Con mando y temple sin dejar que le enganche logra mejorar un poco la embestida. Por el izquierdo tiene medio muletazo que sabe aprovechar, pero se le revuelve en un palmo, generando emoción en los tendidos. Logra por alto los mejores pasajes cambiando de pitón, en un bonito recurso de tauromaquia antigua. Vuelve al izquierdo y el astado ya le busca, se había orientado. Machetea y remata con abaniqueo tras haberlo dominado con valor. Mató de estocada caída tras ponerse complicado el cuadrarlo, la caída del toro fue espectacular, producida por los banderilleros, algo que caló en los tendidos que pidieron con fuerza una oreja que había perdido el diestro al matar mal. Dio dos vueltas al ruedo tras la fuerte petición. El toro no se llevó la ovacion que mereció por la fuerte bronca al palco mientras se arrastraba. Toro bravo en el caballo y encastado, desarrollando dificultades durante su lidia, que vendió cara su vida.
El segundo tenía por nombre Gastador, todo un pavazo que fue recibido con palmas a su salida. Remata fuerte en tablas, aunque parece acalambrado en los lances de capa de Morenito, que trata de estirarse sin lograrlo, pues aunque humilla, se le revuelve rápido. Primera vara algo trasera y un pelín caída en la que se queda a pelear sobre un pitón, blandeando al salir del peto. A la segunda acude pronto, aunque al paso, desde media distancia. Recibe un puyazo trasero y sale en tanto que se le cita. Tercera tardea y sale huído, aunque se vuelve a pelear y le arrea fuerte una cuarta el picador, en la que se emplea. Hace hilo y corta en banderillas, esperando incluso, pudiendo lucirse con él Andrés Revuelta. Morenito de Aranda con la muleta logra a base de sobarlo y de aguantar, hilvanar varias series por el derecho imprimiéndole gusto y sin dudar. Por el izquierdo aunque humilla algo más, se revuelve antes, dejando apenas vistoso un cambio de mano ya estando genuflexo rematando la tanda por el derecho. Pincha en blando antes de agarrar saliéndose de la suerte una estocada corta, caída y atravesada. El toro fue a menos, siendo además soso en la muleta, acusando la lesión de inicio que pareció calambre. Un manso a menos que recibió pitos en su arrastre, siendo silenciado el coletudo.
En tercer lugar correspondió lidiar su toro a la ganaderia de Cuadri, Tacholero de nombre salió con pies y barbeando tablas, repitiendo a los buenos lances que le instrumentó Michelito, rematados a una mano. A la primera vara acudió pronto y de largo, pero le señala muy abajo el picador, que encima rectificó trasero, aunque sin apretarle. Para tomar la segunda el toro buscó su distancia y acudió pronto tras encontrarla a tomar un puyazo trasero sin arrearle, en el que cabecea. Tercera vara tardea y sale a buscarlo el picador. La toma porque lo manda el palco, el torero le pide cambio. Sale suelto tras emplearse sin mucho celo, sin embargo es pronto a los capotes y a los rehileteros, cortando mucho por el pitón izquierdo. Finalmente espera y vemos un buen par del lidiador, obligado a saludar montera en mano. Brinda el joven francés su faena a su padre, que inició sacándolo por alto al tercio. Por el derecho le cuesta la embestida, hay que tirar de él a base de toque fuerte y sin distancia, siendo los muletazos a media altura y con cabeceo en el embroque, con el burel revolviéndose. Por el izquierdo se muestra más aplomado y aunque humilla le cuesta y se revuelve. Logra hilvanar el espada medios muletazos algo encimista, por el derecho y luego aprovechando inercia ligó dos naturales. Le toca las orejas y busca matarlo en los medios, pero pinchó en alto por dos veces antes de dejar una estocada corta atravesada, alargando el brazo. Tacholero fue manso y a menos, además justo de casta. Pitos en el arrastre y silencio para el diestro.
Espanhol lució por nombre el cuarto, de la divisa portuguesa de Oliveiras Irmaos. Fue aplaudido de salida, pues era un toro con mucha plaza, de grandes dimensiones tanto en cara como en caja y cuajo. López Chaves se peleó con él de salida, por lo suelto que salía de los lances, fijándolo sobre las piernas, pero se le cuela teniendo que soltar las telas en el remate. Se va al caballo de largo en tanto lo ve, aunque lo intentan cortar. Empuja con riñones y mucho poder, desplazando la montura en un gran puyazo. Domingo López Chaves trata de ordenar la lidia, pero el toro no obedece y sale siempre distraído, suelto sobre todo hacia tablas, sin atender a los cites. Entró por dos veces al relance sin haber sido fijado y el picador aguanta sin agarrar puyazo en afán por tratar de lucir al animal, pero ante lo dificil que es de colocar frente al caballo y aprovechando que la res se aquerenció en uno de los burladeros oblicuos a la contraquerencia, Domingo ordena al picador ir hacia querencia, a quedar frente al toro para citarlo desde allí de punta a punta de la plaza, pero el animal no atiende al cite, volviéndo la cara al jaco varias veces, prefiriendo buscar los capotes que asomaron antes por la bocana de la tronera. En esta tesitura, a base de buscarlo el picador desde chiqueros y de llevar al toro al tercio de la zona de contraquerencia, arranca el morito y empuja con poder y fijeza, tomando allí una tercera a relance de la que sale suelto. Complicado en el segundo tercio, apretando y haciendo hilo tras esperar, pegando arreones. En la muleta pasa con la cara alta sin emplearse y buscando abrirse a tablas. Lucha su matador por sacarle algo en la huida a tablas desentendido, sin conseguirlo. Estocada corta con habilidad en chiqueros, siendo desarmado y teniendo que tomar el olivo. Muerte encastada de este manso encastado con peligro y muchas dificultades, que fue mayoritariamente pitado en el arrastre entre una ligera división. Ovación fuerte para López Chaves.
En quinto lugar correspondió lidiar a la divisa leonesa de Valdellán, que presentó a Minero, negro de capa y muy entipado, con seriedad pese no tener gran tamaño. Dejó entrever una buena embestida por el derecho en los lances de capa de Morenito, mientras que por el izquierdo puntea. Primera vara a la que acude pronto, recibiendo un puyazo caído en el que empuja con la cara alta. Segunda entrada acude pronto pero sale de najas, escarbando antes de la tercera, en la que empuja con la cara abajo, mientras se le recetó un puyazo caído, bien rectificado. Toma una cuarta en la que tardea antes de arrancarse alegre, para salir suelto al llegar al peto, regresando al mismo para tomar un quinto puyazo en el que se dejó pegar. En banderillas es pronto y corta, viéndose buen par de José Manuel Zamorano. Inicia faena el arandino pasándolo por bajo, el toro humilla y se revuelve con trasmisión, pero la faena en los medios no llega a coger entidad entre las dudas y la falta de firmeza de zapatillas y los muletazos en línea recta. Faltó también colocación y mando, el público lo recrimina al salir de las tandas, pues pese a que el toro tuviese sus defectos, era aprovechable a mayor nivel. No contento, además estuvo mal con los aceros, dejando una media atravesada y caída metiendo la mano tras tres pinchazos, muriendo el morlaco en chiqueros, amorcillado. Palmas al toro por su condicion, entiendo en la muleta, aunque se vino abajo sin entregarse y en varas no termino de emplearse. Silencio para Morenito.
Cerró la tarde la divisa triunfadora de este festejo en la pasada edición, la ganaderia de Los Maños. Presentó un imponente toro de gran estampa, de nombre Jardinero, que fue ovacionado de salida. En el primer buen puyazo acude tras buscar su distancia y cumple sobre un pitón. Tras mostrar un buen pitón derecho al ser fijado para la segunda vara, acudió de largo a la misma, dejándose después pegar. Tomó una tercera de largo, acudiendo pronto y fijo, sonando la música pese a que el piquero francés Gabin Rehabi, que estuvo muy torero y con personalidad haciendo la suerte, se agarrase trasero, rectificando enseguida. El astado de nuevo se deja pegar. Lo ponen de punta a punta a orden del presidente y pese a que tardea, coje su distancia y acude encampanado, peleando después cabeceando, siendo bien picado a los sones de nuevo de la banda de música, en otro gran tercio de varas. Frente a los rehileteros espera y se arranca con todo, siempre fijo en el que le cita, se desmonteró el lidiador, tras habersele colado por el derecho, buscando y sin prender, por poco, al tercero cuando cuadraba su par. En la muleta inicia pasándolo y se de nuevo se le cuela por el derecho, dando el burel sensación defensiva. En los medios logra confiarse algo más el joven espada y alargar el viaje por el izquierdo, ligando y conectando, pero opta por doblarse sobre las piernas en tanto se le cuela una vez más por el derecho. No continua a intentar sacar lo que tenía por el izquierdo, agarra estocada tendida y baja a paso de banderillas, suelta los trastos y a correr al olivo, mostrando falta de oficio, ocurriéndole lo mismo en un segundo pinchazo, antes de terminar con dos estocadas cortas y tendidas, la segunda un punto contraria y viniendo después un mitin con el verduguillo. Vuelta al ruedo para este encastado y poderoso Jardinero, leves pitos para el diestro.
Rubén Sánchez.
lunes, 6 de junio de 2016
Brillo de Rafaelillo al natural y un Ojeador bravo en varas en la entretenida miurada
28ª de Abono y última de Feria. Corrida de toros, 5 toros de Miura, desiguales de presencia, vareados y en el tipo de la casa, altos de agujas. Hubo un segundo ejemplar que por su conformación de pitones más paletona que playera debió tener otro destino. En cuánto a comportamiento en general faltó más casta de la que se esperaba, aunque mantuvieron el interés, apareciendo tanto complicaciones como bravura en algunos pasajes o la mansedumbre de inicio a fin. Y un sobrero (4º bis tras ser devuelto el primero y correr turno) de Valdefresno, basto de presencia y noble de juego.
Rafael Rubio "Rafaelillo", de nazareno y oro: Estocada caída que provocó derrame tras tres pinchazos arriba y escuchar un aviso. Saludos. Buena estocada. Silencio.
Javier Castaño, de nazareno y oro: Media estocada trasera a paso de banderillas tras dos pinchazos saliéndose. Silencio tras aviso. Estocada casi entera tendida, de efecto fulminante. Saludos.
Manuel Jesús "Pérez Mota", de corinto y oro: Estocada baja. Silencio. Media estocada baja. Silencio.
Tablillero fue devuelto por blando de patas y en su lugar se corrió turno y salió Tabernero, el que correspondía en cuarto lugar. Salió con pocos pies, midiendo, y fue un auténtico miura que tuvo por cada pitón ambas versiones, tanto el de cuello ágil que caza moscas como el humillador que trasmite y sigue por abajo la muleta. Pareció desplazarse en el primer lance de recibo capotero, pero según se sucedían los envites, se fue quedando corto, tirando gañafones a la tela del murciano, que con oficio y sapiencia supo ir sacando hacia los medios al astado, hasta pararlo, sin quedar nunca al descubierto, sin dejar que le arrebatase el capote. Un dominio que la plaza supo valorar. Cumplió con fijeza apretando sobre el pitón izquierdo en ambos encuentros con el caballo, donde se le señalaron arriba dos varas en regla, acudiendo pronto desde media distancia a la segunda. Banderilleó José Mora de poder a poder a un animal fijo y alegre, con prontitud y que hizo hilo hasta llegar incluso a prender a este hombre de plata cuando desde el callejón le entregaban el capote de sangre, viviéndose un momento dramático al poderlo cornear contra tablas, aunque afortunadamente no fue a mayores. Al inicio de faena, se coló por el derecho, mostrando que por ese pitón tenía localizado al torero y la cogida era inminente, buscando con sentido, mientras que por el izquierdo mostraba algo mejor condición, pero nada comparada con la que finalmente fue desarrollando, puesto que también el peligro y las complicaciones estaban patentes, lo que llegó a los tendidos, dando importancia y una gran trasmisión a cada cosa que el diestro era capaz de hacerle, así como entendiendo, respetando y valorando los tan reprochados recursos de ventaja no justificables en otras tardes y tan necesarios en esta. Rafaelillo captó las posibilidades de que el toro fuese a más por el izquierdo y alargase su recorrido, por lo que no dudó en echarse la muleta a la zurda para desde fuera ir encauzando la algo rebrincada, reponedora y exigente embestida, rugiendo los olés del público y llegando a componer la figura y fajarse en un tercer natural para el recuerdo. La faena siguió centrada al natural, ligando los muletazos y despertando la emoción, conectando. Mostró cabeza siendo variado en los remates, evitando los de pecho para no vérselas con el pitón derecho, con adornos por bajo que saboreó la parroquia. Remató a pies juntos trazando uno a uno los muletazos hasta detrás de la cadera, poniendo broche a una buena faena y frente a un toro que fue a más y que seguía pidiendo guerra aún tras doblarse para cuadrarlo. Perdió una oreja bien cortada con los aceros, aunque de haberse pasado de faena, las complicaciones hubiesen sido mayores. Tablillero fue despedido con una ovación en el arrastre.
Escribano impresionó con su capa cárdena salpicada a los tendidos de sol, tapando con ello y con un buen golpazo a uno de los burladeros su fea conformación de pitones. Barbeó buscando salida durante casi dos vueltas completas al anillo, en clara muestra de su mansedumbre. Sin que los de a pie lograsen fijarlo ni pararlo, le recetaron dos varas fuertes, de las que salió distraído. Destacó un buen par de Marco Galán y de Fernando Sánchez, siendo en la muleta un animal rebrincado aunque sin maldad, pero sin recorrido y cabeceando, con la cara suelta. Nada ayudó el recital de muletazos enganchados, dando salida por alto con brusquedad a mejorar la condición del cornúpeta, pero al menos el salmantino no se excedió alargando faena ni buscando corta distancia. El público juzgó al manso con pitos en su arrastre.
Sin muchos pies salió el tercero, Tahonero de nombre, que hizo astillas la barrera sin que se le citase, tras un recibo en el que quedó sin fijar por parte del gaditano Pérez Mota. Se dispuso Raúl Ruiz a dejarlo en suerte, recogiendo una ovación a su buena labor. Se dejó pegar y salió suelto, siendo bien picado arriba. Continuó Ruiz destacando en la brega, frente a las pasadas en falso y la poca eficacia de sus compañeros, que fueron enseñando al toro más de lo que debió aprender en banderillas. El animal llegó a la muleta siempre dispuesto a pelear, encastado y pronto, alegre aunque algo rebrincado, arrancándose a la muleta de Pérez Mota que le esperó sin probaturas aunque con precauciones en los medios. Allí vio lo que el animal era capaz de reponer, aliviando por alto los muletazos, defendiéndose más que pudiéndole, optando por cambiarlo de terrenos y cerrarlo a tablas. Fue duro de patas pese al bajonazo y fue despedido en silencio, su casta y complicaciones camuflaron su mansedumbre.
En cuarto lugar cambiamos de registro y salió un señor toro con hechuras de cruce casi industrial de producción cárnica , que fue con buen criterio protestado por basto a su salida. Aún así, el animal cumplió mucho más de lo esperado, moviéndose con prontitud y alegría toda la lidia. Cumplió en dos varas de ley empujando con fijeza aunque sin sobrarle poder, pues no abundaba la casta. En la muleta fue un toro que iba y venía, noble y soso, de buena condición, que necesita que el torero le ponga sal. Pero Rafaelillo, que pudo estar mejor con él, se limitó a acompañarle sin llegar a centrarse y plantear una faena. Sabía muy bien el murciano, y no le faltaba razón, que por muy bien que se pusiese, la gente había venido a ver otra película y no iba a servirle de mucho. Aunque solo le faltase la argolla en los ollares, la mole de engrasadas canales me sorprendió gratamente peleando en varas sin salir pitando y sin doblar una mano hasta la muleta, nada habitual en Valdefresno. Tampoco se rajó a tablas descarado ni a chiqueros. Quizá la receta sea un goterón de avileño. Pese a todo, fue despedido entre pitos. La gente había ido a ver otra cosa.
Barbeando tablas pendiente de los movimientos del callejón hizo aparición el quinto, de nombre Rivereño, que ya se quejó berreando de que le habían podido en el recibo capotero, en el que embistió echando las manos por delante. Quiso hacer bien las cosas Alberto Sandoval, señalando arriba, pero el animal salió venido a menos tras dejarse pegar en la primera vara, repuchándose de la segunda pese a acudir pronto. En banderillas se vivieron dos pares antológicos de Fernando Sánchez, que pusieron la plaza en pie, citando de poder a poder, andando en el cuarteo, asomándose al balcón... un gustazo. En la muleta el toro estaba ya muy venido a menos, llegando a perder las manos, se defendió llevando la cara alta. Javier Castaño anduvo parecido a como estuvo en el anterior, pero además quiso justificarse en una faena larga sin fundamento. El animal, descastado, manso y a menos, fue silenciado cuando partía tras el tiro de mulillas.
Cerró la tarde y la feria Ojeador, que mostró su impronta arrancando una tabla de la barrera con fiereza tras salir con nervio y pies de chiqueros. El miureño protagonizó un gran tercio de varas, acudiendo en tres entradas, metiendo en ellas los riñones, aumentando la distancia entre ellas, llegando a tomar la tercera con prontitud y alegría desde prácticamente los medios, en un buen gesto de generosidad del diestro Pérez Mota, que enseñó la bravura del animal a una afición que anhela tarde a tarde poder disfrutar de esta parte de la lidia. Una pena que no se sumase también el picador al éxito, ya que aunque fue ovacionado, lo cierto es que señaló los puyazos a cual más caído, por no hablar de lo poco que toreó con el jaco, poniéndoselo fácil la prontitud y fijeza del burel. Fue destacable verlo cumplir en las dos primeras varas al poco que le citaban, pero lo que puso a la plaza en pie fue ver como metía riñones en la tercera vara tras arrancarse raudo, en un pasaje muy emotivo. Continuó fuerte el diapasón con dos soberbios pares de Raúl Ruiz, al que además le cortó el toro saliendo de tablas a cuerpo limpio, en otra estampa muy torera y añeja su compañero tercero, Alfredo Jiménez. La faena de muleta transcurrió a menos, se juntaron las complicaciones del toro, que cabeceaba y reponía en su embestida con muletazos rematados por alto, sin asentar las zapatillas y entre muchas dudas. La plaza despidió en silencio a este último de feria, un toro bravo en varas y con buen nivel de casta.
Como colofón solamente queda resaltar y agradecer que una reivindicación de la afición durante tantos años, el poder ver una miurada en San Isidro, algo tan clave en la variedad que dé aliciente a una feria tan larga, se ha cumplido y esta es ya la tercera. Esperemos que vengan muchas más y que puedan vivirse con pasión por la emoción despertada en el ruedo.
Rubén Sánchez.
Esta crónica ha sido publicada con más detalles sobre presidencia y suerte de varas en www.eltoro.org
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miércoles, 11 de junio de 2014
Zahonero tenía bonito hasta el nombre. Buen regreso de Miura a Madrid
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| Zahonero, toro de la feria (Premiado por Ayto. de Madrid) |
| larga cambiada quedando entre el miureño y la barrera |
AHUMADITO-69 abría la tarde, cinqueño, negro listón, fue ovacionado de salida. Rafaelillo sorprendió en tablas, cuando se arrodilló y le dio esa larga cambiada quedando entre el miureño y la barrera, un astado que salió suelto de los lances, y que volvió la cara marchandose desentendido al caballo de picar una vez puesto en suerte, teniendo que volver a ser puesto, tomando una vara fuerte y caída apretando abajo, cumpliendo también en la segunda a la que acudió pronto. Un tercio de varas tras el que el toro quedó sangrando mucho, tras rectificarse el primero de los puyazos. En banderillas cortaba, tirando la cara alta, rebrincado llegó a la muleta, saliendo por arriba de los muletazos mientras que Rafaelillo trataba con esmero de que no le enganchase los vuelos, logrando así tirar de él. Probó el izquierdo, por el que se abre y no pasa, pegando un tornillazo brusco muy de la casa, por lo que regresó a la diestra, aseado y seguro, firme y convencido de haberlo entendido y lidiado correctamente, tal como era el caso, aunque quizá esa última serie con el toro ya venido a menos sobrase, rubricando el trasteo con un abaniqueo muy torero, despachándolo de media estocada en buen sitio tras tres pinchazos.
| aseado y seguro, firme y convencido de haberlo entendido y lidiado correctamente |
Rafael Rubio "Rafaelillo": Silencio.
Encastado y a menos. (Solo manseó al pedir los adentros y lo suelto que se marchaba antes de picarlo y que se centrase).
| lo mejor de su tarde en el buen recibo capotero |
ZAHONERO-28: Cinqueño, cárdeno, de bella estampa, llegaba incluso a trotar lateralmente en su salida. Castaño dejó lo mejor de su tarde en el buen recibo capotero que ejecutó en este toro, dejándolo después al relance para el primer puyazo, del que salió suelto. Acudió con prontitud a la montura de Fernando Sánchez Muriel que puso la puya en buen sitio, con el toro cumpliendo. De largo, en los medios lo dejó su matador para verlo en una tercera entrada, y con gran fijeza y prontitud acudió trotón, señalandole el puyazo sin pegarle, y del que salió repuchado, quien sabe si por la fijeza que después demostró, al localizar a Marco Galán, que acudia a sacarlo, si bien es cierto que faltó celo en la pelea ante el castigo, pese a lo bravo que demostró ser el toro ante el caballo. El de banderillas fue buen tercio, con el toro alegre y pronto, la buena brega del manchego y el par de Fernando Sánchez, pues aunque saludasen ambos, esta vez Adalid cuadró fuera de la cara. La faena inició dando distancia, ligando los muletazos, aunque enseguida se enteró el miura de la ventana que había entre la muleta y la taleguilla, colándose. A 20 metros se colocó para volver a iniciar tanda, el burel acometía con prontitud, y en el embroque con el hocico haciendo surco, con nobleza, aunque llegado el tercer muletazo levantase la cara. Tomó la zurda Castaño, y muy despegado aunque con temple, llegó a trasmitir la embestida del miureño, pese a lo alta que llevaba la muleta el espada, vaciando por encima de la pala del pitón los naturales. Entregado, no aceptó el toque brusco a derechas que vino después, ensuciando todos los muletazos a enganchar las telas, en una tanda nefasta. Ya era tarde, Zahonero se había marchado, tuvo mala suerte en el sorteo en cuanto a muletero, pues hemos de agradecer que sí nos lo enseñó en el caballo. Castaño mostró este San Isidro un atisbo más de su clara decadencia. Mató de estocada casi entera tendida.
| el hocico haciendo surco/despegado aunque con temple/ lo alta que llevaba la muleta el espada, vaciando por encima de la pala del pitón |
Javier Castaño: Silencio.
Gran toro. Bravo en varas, banderillas y en la muleta, encastado, noble, templado y humillador. Ovación cerrada y petición de vuelta que debió serle concedida.
| Aguilero. |
AGUILERO-20: Cuatreño era este cárdeno, se frenaba de salida, viéndose a un Serafín Marín sin recurso, correteando ante las embestidas y los parones. En el caballo cumplió, apretando en dos puyazos fuertes y barreneros, en la segunda con la cara abajo. Pronto y alegre, con fijeza en banderillas, aunque tirando arriba la cara en la reunión, la cuadrilla cuadró en la cara y Vicente Osuna hizo una buena labor de brega, pero el público iba predispuesto a que los únicos banderilleros con derecho a desmonterarse eran los de Castaño, estuviesen como estuviesen, y el reconocimiento a estos hombres de plata quedó en palmas. En la muleta humilló por ambos pitones, especialmente por el izquierdo, embistiendo con clase, mientras que por el derecho, Serafín tuvo que aguantar parones. El torero de Barcelona estuvo embraguetado, queriendo estar colocado, cruzado, pero le faltó dar un paso hacia delante entre muletazo y muletazo para ganar terreno y atacar al toro, de manera que pudo conseguir ligar unos muletazos de buen trazo, como los que pegó uno a uno al natural, aunque faltase cogerle el aire. También al natural quiso torear con la diestra, tragando ante los frenazos finales. Mató de pinchazo hondo y descabello.
| embistiendo con clase. Y con el rabo erizado. |
Buen toro. Cumplió en varas. Noble, humillando y con clase.
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| Estampa y mirada de Velador. |
VELADOR-44: Ovacionado de salida este cuatreño cárdeno, que tomó con brusquedad y a media altura los vueltos de la capa del murciano, acudiendo con prontitud a una primera vara fuerte, en la que faltó quedarse fijo en la pelea. Demostró gran fijeza al arrancarse nada más ver moverse al jaco, pegando un buen chocazo, pero repuchándose después de la pelea. No hubo pero me hubiese ver por lo cambiantes que son estos toros, una tercera entrada, por ver si se calentaba a más o reiteraba su bravuconería. Alegre y pronto ante los rehileteros, que cuadraron en la cara, José Mora y Pascual Mellinas mientras el 44 les cortaba, rebirncado, tirando la cara alta y estirando el cuello en la reunión. Dos por bajo y Rafaelillo se puso al natural, pegando dos buenos y el remate, con el toro humillando, siguiendo por este pitón, hilvanando los muletazos en una buena serie. Al toro le faltó final y mostró un pitón derecho más distraido y soso, algo descastado. La faena concluyó con unos remates ayudados, algó encorvado el espada, y sin llegar a poder rematarlos por abajo, pues el toro ya había acortado el viaje, y la muleta se presentaba adelantada. Se atracó de toro en una estocada contraria, descubiendo con mérito la muerte, en corto y por derecho, ejecutando con brillantez el volapié.
| Tuvo buen pitón izquierdo. |
Manso, descastado y a menos.
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| Datario se lesionó de la mano izquierda, una lástima. |
FIADOR-13 (5ºBIS): Por lesión de Datario saltaba al ruedo este sobrero de Fidel San Román, la lesión fue gorda en la mano izquierda, pues apenas si se empleaba y aún asi se cayó el miureño. Una lástima, ya que tenía pinta de ser un toro muy complicado y de lidia a la antigua. Complicado y encastado pero en moderno fue el Villamarta, tuvo mucho celo en la primera vara, empujando sobre un pitón, mientras que acudió alegre y presto a la segunda, en la que se durmió con la cabeza abajo. Reservón ante los que pareaban, que volvían a saludar por sistema, pues debió hacerlo Marco Galán, por su gran brega ante este Guardiola Domínguez que apretaba con fijeza a los adentros. Se vino a menos en la muleta, aunque con emoción, por lo que protestaba al final de los muletazos, llegando a orientarse pronto, quedándose muy corto y rebañando por alto a mitad del muletazo, sin obedecer a la poca disposición que había en la muleta de Castaño. Mató de estocada tras dos pinchazos.
Javier Castaño: Silencio.
Encastado y complicado, orientado.
| el más aclamado desde los tendidos celebrándose su estampa |
ESCRIBANO-72: Fue el más aclamado desde los tendidos celebrándose su estampa, cárdeno claro y con cinco primaveras, humilló algo rebrincado en los lances de recibo del torero catalán. Cumplió sobre un pitón al serle tapada la salida en una primera vara trasera y caída, acudiendo al trote a recibir la segunda, de la que salió suelto llevandose enhebrada la vara en el morrillo, sin llegar a poder ver una segunda entrada. Fijo, pronto y con alegría en banderillas, destacando la buena brega de Curro Robles. A la muleta llegó rebrincado y sin llegar a pasar, tirando la cara alta, aunque a Serafín le faltó firmeza y asiento dentro de lo que el toro permitía pero que también le exigía para poder someterlo y meterlo a la muleta, pues le enganchó mucho las telas, siendo muy complicado corregirle los tornillazos y tirar de él. Tras pincharlo, lo despachó de un bajonazo.
| acudiendo al trote a recibir la segunda |
Serafín Marín: Silencio.
Manso, exigente y complicado.
Y tras un mes de toros, nada como dejarse para ir superando la primera semana sin ellos el escribir y saborear esta crónica, pues se hace duro (o yo que soy un nostálgico) el acudir a pasear o leer a la explanada de Las Ventas, sentarse en un banco y contemplar ese silencio y esa soledad que le queda a la plaza, y darse uno cuenta de que esa feria que tanto se espera desde principio de año, que tan larga se ve días previos a empezarla, y en la que pensamos durante ella "lo bueno está por llegar, aún queda mucha feria" ya se ha terminado, y habrá que esperar desgraciadamente hasta la Feria de Otoño, que por corta sabe a poco, para vivir ese ambiente de lleno y de gentío, aunque las corridas de verano pintan bien por lo que se rumorea en plantel ganadero.
| Zahonero en varas. con ganas de más |
Una feria que echaré de menos estos primeros días, pues no la he terminado con hartazgo sino con ganas de más, y es que a poquito que la empresa ha cuidado la cartelería, los resultados han sido infinitamente mejores que los últimos dos seriales anteriores, y por ello, pese a que haya mucho que mejorar, doy desde aqui mi reconocimiento a la empresa Taurodelta, que ha traído con acierto la positividad en el cómputo general de este San Isidro 2014.
Rubén Sánchez.
Fotos: Juan Pelegrín.
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lunes, 9 de julio de 2012
Miurada con un Javier Castaño extraordinario
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| Estampa de Tauromaquia antigua de Castaño esta tarde con el tercero, de Miura |
Llegaban como es habitual a la tarde del domingo pamplonica los clásicos Miuras, que tras hacer un encierro peligroso en el que San Fermín volvió a echar su capote a varios mozos, lucieron una buena presentación y un desigual y variado juego, siempre con ese interés que marcan y que acaparan por su nervío y estampa de toros antiguos desque que se abre chiqueros hasta que se arrastran.
La terna era de interés, con dos toreros importantes y grandes lidiadores como son Castaño, que está dando el do de pecho y entendiendo a la perfección diferentes encastes, y el otro un experto diria yo en cárdenos, como es Robleño, ambos a las puertas de su cita en Céret, la próxima semana; además de un experto y curtido Rafaelillo que ha vuelto a confirmar su mala racha de esta última temporada y de la que se está desarrollando.
Abría plaza un cárdeno, de seria estampa, huesudo y con gran esqueleto y que sin estar gordo dio mucho en la báscula, un animal que cumplió en el caballo aunque no se le pegó en el segundo puyazo. La faena inició por abajo, como debió hacersele todo a este encastado y poderoso, fiero, pero noble animal. Sin muchas apreturas y muy precabido, comenzó un recital de muletazos por alto sin querer llevarle, y desde la oreja, dudando siempre, poniendose y quitándose, en definitiva cabreando al de Zahariche, a toda velocidad porque la muleta más que tratar de dominar, flameaba. Y el toro, señores no había hecho nada feo. Una estocada contraria y delantera sirvió de pasaporte.
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| Rafaelillo a 3 muletazos por segundo con el primero |
En segundo lugar salió otro cárdeno, este con un tranco menos brioso, menos bronco que su hermano anterior, más templado. Fue recibido a la verónica, como Dios manda, saliendo hacia fuera hasta rematar y dejarle parado antes de ordenar picas. Justito su cumplimiento ante el piquero, pegandósele lo justo y saliendo suelto; parado y midiendo anduvo cuando las frías. Robleño, inteligente y en lidiador, comienza el trasteo por abajo, bien hecho, y consigue dominarlo, con cabeza disposición y mucho valor arrancándole hasta el último muletazo, echo un tío, tirando de él, estudiandole los terrenos, las querencias y los cambios, dejando una grata impresión de la que no se dieron cuenta en el coso. Menos mal que la tele nos muestra su dimensión a los aficionados. Media estocada bien agarrada en un sitio fenomenal hizo efecto fulminante, y debió haber paseado un trofeo si la de Joselillo de ayer marca el rasero de la plaza.
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| Así de torero se desplantó Robleño tras parar al segundo |
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| Estocadón de Castaño al tercero, al que entendió y lidió superiormente |
El cuarto un precioso y agalgado salinero, sardito, que dirían por la zona de pasto de las reses miureñas, que apareció con brío y fiereza, revolviéndose y punteando en las telas de Rafaelillo. Poco peleó en el caballo, de manera poco uniforme, con un solo pitón, metiendo algo riñones. El puyazo cayó caído, pero en el segundo picotazo que recibió salió suelto. La faena esta vez tenía en mérito el ser corta y preparatoria para la muerte, quitando las moscas de la cara, dominando y asegurando que para la suerte suprema vaya confiado con el hocico hacía abajo. El animal, el peor del encierro, tenía claro que a cualquier descuido o mínimo fallo le iba a echar mano, bien Rafael que le dejó una buena estocada algo tendida con habilidad.
Otro salinero en quinto lugar hizo salida corretón y fue bien parado de nuevo por Robleño. La res fue a más en varas, pues si bien salió suelto del refilonazo primero, en el segundo encuentro, con un buen puyazo, en buen sitio, empujó más; para volver a cambiar y desengañarse en el tercer encuentro, del que osó repucharse. Ante los rehileteros anduvo tardo y Robleño que fue observando la evolución y los cambios de las reacciones del sardito a lo largo de su lida planteó bien las cosas de nuevo, intentando dominarlo y ya veremos si después tenía algún pase. Pues aún a este, fue capaz de sacarle alguno por el izquierdo, tirando de él con precauciones claro está, pero que el bicho ni se lo creía que fuese a entrar tanto al canasto. Pinchó en buen sitio, pero le dejó luego una estocada baja que me supo fatal después de su buena actuación, lástima que se fuese la mano, pero ya se sabe que una vez saben que la espada entra por arriba, no dejan que entren más.
Lo recibió Castaño a este sexto con gusto a la verónica, con dos lances de auténtico olé, pero el miura no se dejó rematar con la media. En varas tuvo poco celo y ante el primer puyazo bien cogido, como el que siguió en buen sitio, salió suelto. El animal salió de varas con buen tranco y Finito alucinaba con los cambios que iba pegando el animal según lo que le iban haciendo, se nota que ha olido poco miureño, pudieron poner a Campuzano que mató unas cuántas a comentar el festejo. Resultó que el primer par quedó muy delantero por lo que cortó al peón y por lo bien que sacó de abajo los palos, pero con tal mal efecto de que los palos le tocaban al morlaco en las orejas, lo que le hizo dolerse y ponerse muy brincón, pareciendo llevar un pitón derecho medio potable. Castaño lo observó y se basó en ese pitón y pese a lo rebrincado y geniudo de su embestida, de sus derrotes secos, aún lo intentó hasta lo más profundo del fondo del animal. Para rematar la tarde, además le dejo una gran estocada en lo alto. Sin duda mereció salir por la Puerta del Encierro o de cualquier plaza digna de paladares exigentes.
Esperamos ansiosos para Céret.
Nota: He disfrutado con una tarde de Toros, siento si me he pasado con Rafaelillo, razón ahi de sobra en que parece mentira que le ponga así a él después de enfrentarse a lo que se enfrenta y no lo haga con muchos otros que merecen el menor de los respetos (siempre lo que toca por vestirse de luces) al matar lo que matan. Pero con esos hago unicamente el peor de los desprecios, la ignorancia a esa fiesta paralela a la que de verdad es mi Fiesta, la Fiesta de los Toros.
Cartujanillo.
Fotos Maurice Berho para aplausos.es
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martes, 15 de mayo de 2012
Zahariche, territorio Miureño
| Sardo para San Fermín |
| Uno para Valencia |
| Para Castaño en Nimes |
lunes, 30 de abril de 2012
Descafeinada Miurada en Sevilla: Detalles de Rafaelillo y un espontáneo
| Rafaelillo al natural con el quinto. Foto: Aplausos.es |
Poco que destacar de lo acontecido esta tarde en la corrida de Miura que puso fin al abono Maestrante, lo mejor de la tarde lo firmó Rafaelillo de la mano de un quinto que, sin ser el toro habitual o que se espera de la casa, lució falta de fuerzas, tuvo que ser cuidado en varas, pero que gracias a la entrega y el valor del murciano, que logró sacarle varias embestidas dejando varios muletazos en los que se entregó, y gustándose en los remates, de gran belleza y que produjeron emociones en la plaza ya que, aunque algo diferente al prototipo habitual de este hierro, no dejaba de ser un temido miura, que le sacaba una cuarta si levantaba las puntas y que la cruz le alcanzaba la barbilla. Lastima que se atracase de toro tras pinchar en un buen sitio y dejase en el segundo intento una estocada contraria, que le permitieron dar la vuelta al ruedo.
Del resto de la corrida resaltar que su juego a carecido de muchas cosas, especialmente de las fuerzas, acompañada de la casta, que trajeron en justeza. De presentación observé cierta desigualdad y falta de remate en comparación con por ejemplo, el lote enviado hace un mes a Castellón.
Sobre los toreros añadir que he visto poco puesto a José Luis Moreno, torero que esperaba en esta tarde pero que ha estado francamente destapado con el que más peligro llegó a desarrollar de la tarde y que ha perdido los papeles al intentar quitárselo de en medio. A Serafín Marín ya le llevo viendo bastantes festejos perdido de sí mismo, lleva varias tardes intentando recuperar el norte, pero las oportunidades pasan y el crédito poco a poco se va acabando, esperemos que supere esta etapa de desgastar las zapatillas, pues no ha parado quieto en toda la tarde.
Aún así desde este blog nuestro respeto, reconocimiento y agradecimiento a quiénes son capaces de enfrentarse a la de Miura.
Un Saludo. Cartujanillo
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martes, 31 de enero de 2012
El duelo ganadero de castellón ya tiene espadas.
Según informa aplausos.es, las tres corridas concurso que cerrarán la Feria de la Magdalena pueden quedar de la siguiente manera, aunque aun no se anuncian como oficiales:
Sábado 17. Tres toros de Victorino Martín y tres de Cuadri para Uceda Leal, Alberto Aguilar y Rubén Pinar.
Domingo 18. Tres toros de Cuadri y tres de Miura para Javier Castaño, Rafaelillo y Serafín Marín.
Lunes 19. Tres toros de Miura y tres de Victorino Martín para José Luis Moreno, Luis Bolívar y Paco Ramos.
Además informan de que las peñas premiarán junto a críticos en jurado al toro triunfador y al mejor picador del serial, y que se pondrá a la venta un abono muy asequible para los tres festejos. Pueden votar en nuestra encuesta para ver lo que se considera mas "asequible".
Desde este blog se hiceron saber como sugerencia 9 nombres de toreros muy apetecibles y con el puesto ganado para estas tres corridas, algunos han coincidido con lo estimado con la empresa, otros no tanto.
Parece ser que Fandiño, David Mora (aunque no aparece en el avance de aplausos para Castellón), Diego Urdiales, van a aprovechar el calentón del G10 (que sí estará en Castellón, aunque no en su totalidad según el avance) para matar entre ellos la camada de Ricardo Gallardo, olvidándose un poco de el circuito torista, sin duda se les va a echar de menos.
Sorprendente presencia de Pinar y Uceda, poco habituales con estas corridas, y merecidamente justa la presencia de los demás, echando también en falta a un Fundi que debe despedirse en condiciones de la Plaza de Pérez Galdós, o un Robleño que también está en un momento bueno y nos brinda esta temporada el gesto de los seis toros en Céret, lo cual es de valorar doblemente porque son de Escolar Gil.
Un saludo.
viernes, 20 de enero de 2012
Nos vamos a Castellón.
Según nos informa aplausos y mundotoro, y algunas bitacoras de la zona y también el blog torear; Taurocastellón, la empresa que dirige Enrique Patón, ha confeccionado los siguientes tres carteles:
17 Marzo: Mano a mano ganadero en corrida concurso: Cuadri vs Victorino Martín
18 Marzo: Cuadri vs Miura
19 Marzo: Victorino Martín vs Miura
La empresa quiere poner un pack de precios especial para los tres festejos. Todavía según indican las informaciones no hay toreros contratados, estoy seguro que más de uno querrá formar parte de esta novedad.
Como sugerencias estaría bien:
Javier Castaño, tras su buena tarde en zaragoza con los cuadri.
David Mora e Iván Fandiño, por su buena temporada
José Luis Moreno, que ha dado la cara en la plaza y no se deben olvidar de él en Castellón.
Alberto Aguilar, por su buena temporada y la tardes que dejó en Valencia con los de la Quinta y los Adolfos
Fernando Robleño, para que vean su buena forma los aficionados franceses que se congregaran y que le esperan para Ceret con los de Escolar.
El Fundi, que se despida en condiciones de la plaza de Castellón
Diego Urdiales, aunque con el nuevo apoderamiento no tengo claro que quiera seguir en este circuito
Serafín Marín, tras su buena actuación en la pasada concurso de Zaragoza, y para que se acerque la aficion catalana a verle a su plaza española más proxima.
PD: Ya sólo faltaría, que como los Adolfos para Valencia, no creo que caigan al final de la feria, pues el día 19 es día grande e irá cartel de figuras, podrían evitar ambos empresarios que coincidiesen con las corridas concurso de Castellón
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