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lunes, 6 de junio de 2016

Brillo de Rafaelillo al natural y un Ojeador bravo en varas en la entretenida miurada




28ª de Abono y última de Feria. Corrida de toros, 5 toros de Miura, desiguales de presencia, vareados y en el tipo de la casa, altos de agujas. Hubo un segundo ejemplar que por su conformación de pitones más paletona que playera debió tener otro destino. En cuánto a comportamiento en general faltó más casta de la que se esperaba, aunque mantuvieron el interés, apareciendo tanto complicaciones como bravura en algunos pasajes o la mansedumbre de inicio a fin. Y un sobrero (4º bis tras ser devuelto el primero y correr turno) de Valdefresno, basto de presencia y noble de juego.

Rafael Rubio "Rafaelillo", de nazareno y oro: Estocada caída que provocó derrame tras tres pinchazos arriba y escuchar un aviso. Saludos. Buena estocada. Silencio.


Javier Castaño, de nazareno y oro: Media estocada trasera a paso de banderillas tras dos pinchazos saliéndose. Silencio tras aviso. Estocada casi entera tendida, de efecto fulminante. Saludos.


Manuel Jesús "Pérez Mota", de corinto y oro: Estocada baja. Silencio. Media estocada baja. Silencio.







Tablillero fue devuelto por blando de patas y en su lugar se corrió turno y salió Tabernero, el que correspondía en cuarto lugar. Salió con pocos pies, midiendo, y fue un auténtico miura que tuvo por cada pitón ambas versiones, tanto el de cuello ágil que caza moscas como el humillador que trasmite y sigue por abajo la muleta. Pareció desplazarse en el primer lance de recibo capotero, pero según se sucedían los envites, se fue quedando corto, tirando gañafones a la tela del murciano, que con oficio y sapiencia supo ir sacando hacia los medios al astado, hasta pararlo, sin quedar nunca al descubierto, sin dejar que le arrebatase el capote. Un dominio que la plaza supo valorar. Cumplió con fijeza apretando sobre el pitón izquierdo en ambos encuentros con el caballo, donde se le señalaron arriba dos varas en regla, acudiendo pronto desde media distancia a la segunda. Banderilleó José Mora de poder a poder a un animal fijo y alegre, con prontitud y que hizo hilo hasta llegar incluso a prender a este hombre de plata cuando desde el callejón le entregaban el capote de sangre, viviéndose un momento dramático al poderlo cornear contra tablas, aunque afortunadamente no fue a mayores. Al inicio de faena, se coló por el derecho, mostrando que por ese pitón tenía localizado al torero y la cogida era inminente, buscando con sentido, mientras que por el izquierdo mostraba algo mejor condición, pero nada comparada con la que finalmente fue desarrollando, puesto que también el peligro y las complicaciones estaban patentes, lo que llegó a los tendidos, dando importancia y una gran trasmisión a cada cosa que el diestro era capaz de hacerle, así como entendiendo, respetando y valorando los tan reprochados recursos de ventaja no justificables en otras tardes y tan necesarios en esta. Rafaelillo captó las posibilidades de que el toro fuese a más por el izquierdo y alargase su recorrido, por lo que no dudó en echarse la muleta a la zurda para desde fuera ir encauzando la algo rebrincada, reponedora y exigente embestida, rugiendo los olés del público y llegando a componer la figura y fajarse en un tercer natural para el recuerdo. La faena siguió centrada al natural, ligando los muletazos y despertando la emoción, conectando. Mostró cabeza siendo variado en los remates, evitando los de pecho para no vérselas con el pitón derecho, con adornos por bajo que saboreó la parroquia. Remató a pies juntos trazando uno a uno los muletazos hasta detrás de la cadera, poniendo broche a una buena faena y frente a un toro que fue a más y que seguía pidiendo guerra aún tras doblarse para cuadrarlo. Perdió una oreja bien cortada con los aceros, aunque de haberse pasado de faena, las complicaciones hubiesen sido mayores. Tablillero fue despedido con una ovación en el arrastre.


Escribano impresionó con su capa cárdena salpicada a los tendidos de sol, tapando con ello y con un buen golpazo a uno de los burladeros su fea conformación de pitones. Barbeó buscando salida durante casi dos vueltas completas al anillo, en clara muestra de su mansedumbre. Sin que los de a pie lograsen fijarlo ni pararlo, le recetaron dos varas fuertes, de las que salió distraído. Destacó un buen par de Marco Galán y de Fernando Sánchez, siendo en la muleta un animal rebrincado aunque sin maldad, pero sin recorrido y cabeceando, con la cara suelta. Nada ayudó el recital de muletazos enganchados, dando salida por alto con brusquedad a mejorar la condición del cornúpeta, pero al menos el salmantino no se excedió alargando faena ni buscando corta distancia. El público juzgó al manso con pitos en su arrastre.




Sin muchos pies salió el tercero, Tahonero de nombre, que hizo astillas la barrera sin que se le citase, tras un recibo en el que quedó sin fijar por parte del gaditano Pérez Mota. Se dispuso Raúl Ruiz a dejarlo en suerte, recogiendo una ovación a su buena labor. Se dejó pegar y salió suelto, siendo bien picado arriba. Continuó Ruiz destacando en la brega, frente a las pasadas en falso y la poca eficacia de sus compañeros, que fueron enseñando al toro más de lo que debió aprender en banderillas. El animal llegó a la muleta siempre dispuesto a pelear, encastado y pronto, alegre aunque algo rebrincado, arrancándose a la muleta de Pérez Mota que le esperó sin probaturas aunque con precauciones en los medios. Allí vio lo que el animal era capaz de reponer, aliviando por alto los muletazos, defendiéndose más que pudiéndole, optando por cambiarlo de terrenos y cerrarlo a tablas. Fue duro de patas pese al bajonazo y fue despedido en silencio, su casta y complicaciones camuflaron su mansedumbre.


En cuarto lugar cambiamos de registro y salió un señor toro con hechuras de cruce casi industrial de producción cárnica , que fue con buen criterio protestado por basto a su salida. Aún así, el animal cumplió mucho más de lo esperado, moviéndose con prontitud y alegría toda la lidia. Cumplió en dos varas de ley empujando con fijeza aunque sin sobrarle poder, pues no abundaba la casta. En la muleta fue un toro que iba y venía, noble y soso, de buena condición, que necesita que el torero le ponga sal. Pero Rafaelillo, que pudo estar mejor con él, se limitó a acompañarle sin llegar a centrarse y plantear una faena. Sabía muy bien el murciano, y no le faltaba razón, que por muy bien que se pusiese, la gente había venido a ver otra película y no iba a servirle de mucho. Aunque solo le faltase la argolla en los ollares, la mole de engrasadas canales me sorprendió gratamente peleando en varas sin salir pitando y sin doblar una mano hasta la muleta, nada habitual en Valdefresno. Tampoco se rajó a tablas descarado ni a chiqueros. Quizá la receta sea un goterón de avileño. Pese a todo, fue despedido entre pitos. La gente había ido a ver otra cosa.




Barbeando tablas pendiente de los movimientos del callejón hizo aparición el quinto, de nombre Rivereño, que ya se quejó berreando de que le habían podido en el recibo capotero, en el que embistió echando las manos por delante. Quiso hacer bien las cosas Alberto Sandoval, señalando arriba, pero el animal salió venido a menos tras dejarse pegar en la primera vara, repuchándose de la segunda pese a acudir pronto. En banderillas se vivieron dos pares antológicos de Fernando Sánchez, que pusieron la plaza en pie, citando de poder a poder, andando en el cuarteo, asomándose al balcón... un gustazo. En la muleta el toro estaba ya muy venido a menos, llegando a perder las manos, se defendió llevando la cara alta. Javier Castaño anduvo parecido a como estuvo en el anterior, pero además quiso justificarse en una faena larga sin fundamento. El animal, descastado, manso y a menos, fue silenciado cuando partía tras el tiro de mulillas.





Cerró la tarde y la feria Ojeador, que mostró su impronta arrancando una tabla de la barrera con fiereza tras salir con nervio y pies de chiqueros. El miureño protagonizó un gran tercio de varas, acudiendo en tres entradas, metiendo en ellas los riñones, aumentando la distancia entre ellas, llegando a tomar la tercera con prontitud y alegría desde prácticamente los medios, en un buen gesto de generosidad del diestro Pérez Mota, que enseñó la bravura del animal a una afición que anhela tarde a tarde poder disfrutar de esta parte de la lidia. Una pena que no se sumase también el picador al éxito, ya que aunque fue ovacionado, lo cierto es que señaló los puyazos a cual más caído, por no hablar de lo poco que toreó con el jaco, poniéndoselo fácil la prontitud y fijeza del burel. Fue destacable verlo cumplir en las dos primeras varas al poco que le citaban, pero lo que puso a la plaza en pie fue ver como metía riñones en la tercera vara tras arrancarse raudo, en un pasaje muy emotivo. Continuó fuerte el diapasón con dos soberbios pares de Raúl Ruiz, al que además le cortó el toro saliendo de tablas a cuerpo limpio, en otra estampa muy torera y añeja su compañero tercero, Alfredo Jiménez. La faena de muleta transcurrió a menos, se juntaron las complicaciones del toro, que cabeceaba y reponía en su embestida con muletazos rematados por alto, sin asentar las zapatillas y entre muchas dudas. La plaza despidió en silencio a este último de feria, un toro bravo en varas y con buen nivel de casta.




Como colofón solamente queda resaltar y agradecer que una reivindicación de la afición durante tantos años, el poder ver una miurada en San Isidro, algo tan clave en la variedad que dé aliciente a una feria tan larga, se ha cumplido y esta es ya la tercera. Esperemos que vengan muchas más y que puedan vivirse con pasión por la emoción despertada en el ruedo.

Rubén Sánchez.

Esta crónica ha sido publicada con más detalles sobre presidencia y suerte de varas en www.eltoro.org

miércoles, 11 de junio de 2014

Zahonero tenía bonito hasta el nombre. Buen regreso de Miura a Madrid

Zahonero, toro de la feria (Premiado por Ayto. de Madrid)
Nueve años después regresaba para cerrar San Isidro la miurada, un hierro emblemático y legendario que la plaza mas importante del mundo merecía acoger tras tan largo descanso. La corrida en líneas generales fue algo menos áspera y dura de lo que uno siempre espera de los toros de Zahariche, aunque quizá no estaria escribiendo esto de no haber sido devuelto el quinto, negro y que regateaba de salida a los capotes, sin llegar a pasar, y que hubiese tenido picante y tralla, más que el primero, que también tenía el sello de la casa al revolverse en la muleta de Rafaelillo, pero bien es sabido que estos últimos tiempos, están saliendo muchos miuras para cortarles las orejas. La presentación fue impecable, todos ellos imponentes de mirada, de cabezas, de cuellos, de alzadas, y luciendo un buen remate. Tan vivos en su mirar, que incluso varios de ellos, como por ejemplo el primero, se frenó a mirar que se movía en el callejón justo antes de un capotazo de recibo, así como otros dos también frenaron mientras acometían a los banderilleros al localizar al matador siguiente, que en los medios guardaba las espaldas de los que pareaban.ç La centenaria vacada sevillana cumplió con la expectación despertada, y es que esa misma mañana, las entradas que permiten ver el apartado se agotaron en 20 minutos, mientras que por la tarde, se colgó en taquilla el cartel de "No hay billetes".

 larga cambiada quedando entre el miureño y la barrera


AHUMADITO-69 abría la tarde, cinqueño, negro listón, fue ovacionado de salida. Rafaelillo sorprendió en tablas, cuando se arrodilló y le dio esa larga cambiada quedando entre el miureño y la barrera, un astado que salió suelto de los lances, y que volvió la cara marchandose desentendido al caballo de picar una vez puesto en suerte, teniendo que volver a ser puesto, tomando una vara fuerte y caída apretando abajo, cumpliendo también en la segunda a la que acudió pronto. Un tercio de varas tras el que el toro quedó sangrando mucho, tras rectificarse el primero de los puyazos. En banderillas cortaba, tirando la cara alta, rebrincado llegó a la muleta, saliendo por arriba de los muletazos mientras que Rafaelillo trataba con esmero de que no le enganchase los vuelos, logrando así tirar de él. Probó el izquierdo, por el que se abre y no pasa, pegando un tornillazo brusco muy de la casa, por lo que regresó a la diestra, aseado y seguro, firme y convencido de haberlo entendido y lidiado correctamente, tal como era el caso, aunque quizá esa última serie con el toro ya venido a menos sobrase, rubricando el trasteo con un abaniqueo muy torero, despachándolo de media estocada en buen sitio tras tres pinchazos.

aseado y seguro, firme y convencido de haberlo entendido y lidiado correctamente


Rafael Rubio "Rafaelillo": Silencio.
Encastado y a menos. (Solo manseó al pedir los adentros y lo suelto que se marchaba antes de picarlo y que se centrase).

lo mejor de su tarde en el buen recibo capotero


ZAHONERO-28: Cinqueño, cárdeno, de bella estampa, llegaba incluso a trotar lateralmente en su salida. Castaño dejó lo mejor de su tarde en el buen recibo capotero que ejecutó en este toro, dejándolo después al relance para el primer puyazo, del que salió suelto. Acudió con prontitud a la montura de Fernando Sánchez Muriel que puso la puya en buen sitio, con el toro cumpliendo. De largo, en los medios lo dejó su matador para verlo en una tercera entrada, y con gran fijeza y prontitud acudió trotón, señalandole el puyazo sin pegarle, y del que salió repuchado, quien sabe si por la fijeza que después demostró, al localizar a Marco Galán, que acudia a sacarlo, si bien es cierto que faltó celo en la pelea ante el castigo, pese a lo bravo que demostró ser el toro ante el caballo. El de banderillas fue buen tercio, con el toro alegre y pronto, la buena brega del manchego y el par de Fernando Sánchez, pues aunque saludasen ambos, esta vez Adalid cuadró fuera de la cara. La faena inició dando distancia, ligando los muletazos, aunque enseguida se enteró el miura de la ventana que había entre la muleta y la taleguilla, colándose. A 20 metros se colocó para volver a iniciar tanda, el burel acometía con prontitud, y en el embroque con el hocico haciendo surco, con nobleza, aunque llegado el tercer muletazo levantase la cara. Tomó la zurda Castaño, y muy despegado aunque con temple, llegó a trasmitir la embestida del miureño, pese a lo alta que llevaba la muleta el espada, vaciando por encima de la pala del pitón los naturales. Entregado, no aceptó el toque brusco a derechas que vino después, ensuciando todos los muletazos a enganchar las telas, en una tanda nefasta. Ya era tarde, Zahonero se había marchado, tuvo mala suerte en el sorteo en cuanto a muletero, pues hemos de agradecer que sí nos lo enseñó en el caballo. Castaño mostró este San Isidro un atisbo más de su clara decadencia. Mató de estocada casi entera tendida.

el hocico haciendo surco/despegado aunque con temple/ lo alta que llevaba la muleta el espada, vaciando por encima de la pala del pitón

Javier Castaño: Silencio.
Gran toro. Bravo en varas, banderillas y en la muleta, encastado, noble, templado y humillador. Ovación cerrada y petición de vuelta que debió serle concedida.

Aguilero.


AGUILERO-20: Cuatreño era este cárdeno, se frenaba de salida, viéndose a un Serafín Marín sin recurso, correteando ante las embestidas y los parones. En el caballo cumplió, apretando en dos puyazos fuertes y barreneros, en la segunda con la cara abajo. Pronto y alegre, con fijeza en banderillas, aunque tirando arriba la cara en la reunión, la cuadrilla cuadró en la cara y Vicente Osuna hizo una buena labor de brega, pero el público iba predispuesto a que los únicos banderilleros con derecho a desmonterarse eran los de Castaño, estuviesen como estuviesen, y el reconocimiento a estos hombres de plata quedó en palmas. En la muleta humilló por ambos pitones, especialmente por el izquierdo, embistiendo con clase, mientras que por el derecho, Serafín tuvo que aguantar parones. El torero de Barcelona estuvo embraguetado, queriendo estar colocado, cruzado, pero le faltó dar un paso hacia delante entre muletazo y muletazo para ganar terreno y atacar al toro, de manera que pudo conseguir ligar unos muletazos de buen trazo, como los que pegó uno a uno al natural, aunque faltase cogerle el aire. También al natural quiso torear con la diestra, tragando ante los frenazos finales. Mató de pinchazo hondo y descabello.

embistiendo con clase.
Y con el rabo erizado.
Serafín Marín: Silencio y algún que otro pito.
Buen toro. Cumplió en varas. Noble, humillando y con clase.

Estampa y mirada de Velador.


VELADOR-44: Ovacionado de salida este cuatreño cárdeno, que tomó con brusquedad y a media altura los vueltos de la capa del murciano, acudiendo con prontitud a una primera vara fuerte, en la que faltó quedarse fijo en la pelea. Demostró gran fijeza al arrancarse nada más ver moverse al jaco, pegando un buen chocazo, pero repuchándose después de la pelea. No hubo pero me hubiese ver por lo cambiantes que son estos toros, una tercera entrada, por ver si se calentaba a más o reiteraba su bravuconería. Alegre y pronto ante los rehileteros, que cuadraron en la cara, José Mora y Pascual Mellinas mientras el 44 les cortaba, rebirncado, tirando la cara alta y estirando el cuello en la reunión. Dos por bajo y Rafaelillo se puso al natural, pegando dos buenos y el remate, con el toro humillando, siguiendo por este pitón, hilvanando los muletazos en una buena serie. Al toro le faltó final y mostró un pitón derecho más distraido y soso, algo descastado. La faena concluyó con unos remates ayudados, algó encorvado el espada, y sin llegar a poder rematarlos por abajo, pues el toro ya había acortado el viaje, y la muleta se presentaba adelantada. Se atracó de toro en una estocada contraria, descubiendo con mérito la muerte, en corto y por derecho, ejecutando con brillantez el volapié.

Tuvo buen pitón izquierdo.
Rafael Rubio "Rafaelillo": Silencio.
Manso, descastado y a menos.

Datario se lesionó de la mano izquierda, una lástima.


FIADOR-13 (5ºBIS): Por lesión de Datario saltaba al ruedo este sobrero de Fidel San Román, la lesión fue gorda en la mano izquierda, pues apenas si se empleaba y aún asi se cayó el miureño. Una lástima, ya que tenía pinta de ser un toro muy complicado y de lidia a la antigua. Complicado y encastado pero en moderno fue el Villamarta, tuvo mucho celo en la primera vara, empujando sobre un pitón, mientras que acudió alegre y presto a la segunda, en la que se durmió con la cabeza abajo. Reservón ante los que pareaban, que volvían a saludar por sistema, pues debió hacerlo Marco Galán, por su gran brega ante este Guardiola Domínguez que apretaba con fijeza a los adentros. Se vino a menos en la muleta, aunque con emoción, por lo que protestaba al final de los muletazos, llegando a orientarse pronto, quedándose muy corto y rebañando por alto a mitad del muletazo, sin obedecer a la poca disposición que había en la muleta de Castaño. Mató de estocada tras dos pinchazos.

Javier Castaño: Silencio.
Encastado y complicado, orientado.

el más aclamado desde los tendidos celebrándose su estampa

ESCRIBANO-72: Fue el más aclamado desde los tendidos celebrándose su estampa, cárdeno claro y con cinco primaveras, humilló algo rebrincado en los lances de recibo del torero catalán. Cumplió sobre un pitón al serle tapada la salida en una primera vara trasera y caída, acudiendo al trote a recibir la segunda, de la que salió suelto llevandose enhebrada la vara en el morrillo, sin llegar a poder ver una segunda entrada. Fijo, pronto y con alegría en banderillas, destacando la buena brega de Curro Robles. A la muleta llegó rebrincado y sin llegar a pasar, tirando la cara alta, aunque a Serafín le faltó firmeza y asiento dentro de lo que el toro permitía pero que también le exigía para poder someterlo y meterlo a la muleta, pues le enganchó mucho las telas, siendo muy complicado corregirle los tornillazos y tirar de él. Tras pincharlo, lo despachó de un bajonazo.

acudiendo al trote a recibir la segunda


Serafín Marín: Silencio.
Manso, exigente y complicado.

Y tras un mes de toros, nada como dejarse para ir superando la primera semana sin ellos el escribir y saborear esta crónica, pues se hace duro (o yo que soy un nostálgico) el acudir a pasear o leer a la explanada de Las Ventas, sentarse en un banco y contemplar ese silencio y esa soledad que le queda a la plaza, y darse uno cuenta de que esa feria que tanto se espera desde principio de año, que tan larga se ve días previos a empezarla, y en la que pensamos durante ella "lo bueno está por llegar, aún queda mucha feria" ya se ha terminado, y habrá que esperar desgraciadamente hasta la Feria de Otoño, que por corta sabe a poco, para vivir ese ambiente de lleno y de gentío, aunque las corridas de verano pintan bien por lo que se rumorea en plantel ganadero.

Zahonero en varas.  con ganas de más


Una feria que echaré de menos estos primeros días, pues no la he terminado con hartazgo sino con ganas de más, y es que a poquito que la empresa ha cuidado la cartelería, los resultados han sido infinitamente mejores que los últimos dos seriales anteriores, y por ello, pese a que haya mucho que mejorar, doy desde aqui mi reconocimiento a la empresa Taurodelta, que ha traído con acierto la positividad en el cómputo general de este San Isidro 2014.

Rubén Sánchez.
Fotos: Juan Pelegrín.

lunes, 9 de julio de 2012

Miurada con un Javier Castaño extraordinario

Estampa de Tauromaquia antigua de Castaño esta tarde con el tercero, de Miura


Llegaban como es habitual a la tarde del domingo pamplonica los clásicos Miuras, que tras hacer un encierro peligroso en el que San Fermín volvió a echar su capote a varios mozos, lucieron una buena presentación y un desigual y variado juego, siempre con ese interés que marcan y que acaparan por su nervío y estampa de toros antiguos desque que se abre chiqueros hasta que se arrastran.

La terna era de interés, con dos toreros importantes y grandes lidiadores como son Castaño, que está dando el do de pecho y entendiendo a la perfección diferentes encastes, y el otro un experto diria yo en cárdenos, como es Robleño, ambos a las puertas de su cita en Céret, la próxima semana; además de un experto y curtido Rafaelillo que ha vuelto a confirmar su mala racha de esta última temporada y de la que se está desarrollando.

Abría plaza un cárdeno, de seria estampa, huesudo y con gran esqueleto y que sin estar gordo dio mucho en la báscula, un animal que cumplió en el caballo aunque no se le pegó en el segundo puyazo. La faena inició por abajo, como debió hacersele todo a este encastado y poderoso, fiero, pero noble animal. Sin muchas apreturas y muy precabido, comenzó un recital de muletazos por alto sin querer llevarle, y desde la oreja, dudando siempre, poniendose y quitándose, en definitiva cabreando al de Zahariche, a toda velocidad porque la muleta más que tratar de dominar, flameaba. Y el toro, señores no había hecho nada feo. Una estocada contraria y delantera sirvió de pasaporte.

Rafaelillo a 3 muletazos por segundo con el primero

 Tuvo el órdago de decir que era un látigo, entonces él una bala, y que el toro quiso cogerle desde que salió por todas partes. Si ese toro con la lidia que llevó y el trasteo, y el cabreo que le produjo, no le cogió, fue porque no quiso, ocasiones y motivos, tuvo bastantes. Rafaelillo, al que respeto y admiro por enfrentarse a corridas como la de hoy no sé si tiene un don para hacer malo al regular o es que lo hace aposta, porque ya van unos poquitos de toros.

En segundo lugar salió otro cárdeno, este con un tranco menos brioso, menos bronco que su hermano anterior, más templado. Fue recibido a la verónica, como Dios manda, saliendo hacia fuera hasta rematar y dejarle parado antes de ordenar picas. Justito su cumplimiento ante el piquero, pegandósele lo justo y saliendo suelto; parado y midiendo anduvo cuando las frías. Robleño, inteligente y en lidiador, comienza el trasteo por abajo, bien hecho, y consigue dominarlo, con cabeza disposición y mucho valor arrancándole hasta el último muletazo, echo un tío, tirando de él, estudiandole los terrenos, las querencias y los cambios, dejando una grata impresión de la que no se dieron cuenta en el coso. Menos mal que la tele nos muestra su dimensión a los aficionados. Media estocada bien agarrada en un sitio fenomenal hizo efecto fulminante, y debió haber paseado un trofeo si la de Joselillo de ayer marca el rasero de la plaza.

Así de torero se desplantó Robleño tras parar al segundo
Por tercero salió un castaño, encierro este de Miura variado de capas, que tuvo una aparición más fría, saliendo más distraído y con menos codicia y repetición que los anteriores, que se revolvían en un palmo, aun no revolviendose tubo mucho nervío. Tito Sandoval, picador (de la cuadrilla familiar del esperado Javier Castaño) le dejó un puyazo delanterito y favorable para el animal, salió suelto y se llevó un refilonazo. Después desde la media distancia empujó algo más en un puyazo bien situado pero fuerte, del que salió suelto también. Poco nos pudo lucir este toro en varas más de lo que lució y vista su prontitud y movilidad en banderillas, tiró de experiencia, seguridad, confianza en si mismo y en su conocimiento de este ganado y sacó al hilo de las tablas una torera silla de esparto, que dieron al inicio de faena un aire añejo, romántico, con un toro antiguo y una suerte antigua, fotos que en color sepia con el Miura revolviéndose y el torero asentado reviven historia de la tauromaquia. Después del inicio tan torero, vinieron series que a base de sobarlo y de irle cambiando hacia mejor con paciencia, se vieron varios naturales caros, con mucha emoción y de trazo largo ante la emoción de la completa lidia del miureño. Muy hábil y sabiendo salir de entre los pitones y meter la mano al alto morrillo, se nota que viene de matar seis en Nimes, y le metió una estocada arriba de premio. Paseó una oreja, que como bien vuelvo a repetir, si el rasero es el de ayer hubieron de ser dos.


Estocadón de Castaño al tercero, al que entendió y lidió superiormente


El cuarto un precioso y agalgado salinero, sardito, que dirían por la zona de pasto de las reses miureñas, que apareció con brío y fiereza, revolviéndose y punteando en las telas de Rafaelillo. Poco peleó en el caballo, de manera poco uniforme, con un solo pitón, metiendo algo riñones. El puyazo cayó caído, pero en el segundo picotazo que recibió salió suelto. La faena esta vez tenía en mérito el ser corta y preparatoria para la muerte, quitando las moscas de la cara, dominando y asegurando que para la suerte suprema vaya confiado con el hocico hacía abajo. El animal, el peor del encierro, tenía claro que a cualquier descuido o mínimo fallo le iba a echar mano, bien Rafael que le dejó una buena estocada algo tendida con habilidad.

Otro salinero en quinto lugar hizo salida corretón y fue bien parado de nuevo por Robleño. La res fue a más en varas, pues si bien salió suelto del refilonazo primero, en el segundo encuentro, con un buen puyazo, en buen sitio, empujó más; para volver a cambiar y desengañarse en el tercer encuentro, del que osó repucharse. Ante los rehileteros anduvo tardo y Robleño que fue observando la evolución y los cambios de las reacciones del sardito a lo largo de su lida planteó bien las cosas de nuevo, intentando dominarlo y ya veremos si después tenía algún pase. Pues aún a este, fue capaz de sacarle alguno por el izquierdo, tirando de él con precauciones claro está, pero que el bicho ni se lo creía que fuese a entrar tanto al canasto. Pinchó en buen sitio, pero le dejó luego una estocada baja que me supo fatal después de su buena actuación, lástima que se fuese la mano, pero ya se sabe que una vez saben que la espada entra por arriba, no dejan que entren más.


Lo recibió Castaño a este sexto con gusto a la verónica, con dos lances de auténtico olé, pero el miura no se dejó rematar con la media. En varas tuvo poco celo y ante el primer puyazo bien cogido, como el que siguió en buen sitio, salió suelto. El animal salió de varas con buen tranco y Finito alucinaba con los cambios que iba pegando el animal según lo que le iban haciendo, se nota que ha olido poco miureño, pudieron poner a Campuzano que mató unas cuántas a comentar el festejo. Resultó que el primer par quedó muy delantero por lo que cortó al peón y por lo bien que sacó de abajo los palos, pero con tal mal efecto de que los palos le tocaban al morlaco en las orejas, lo que le hizo dolerse y ponerse muy brincón, pareciendo llevar un pitón derecho medio potable. Castaño lo observó y se basó en ese pitón y pese a lo rebrincado y geniudo de su embestida, de sus derrotes secos, aún lo intentó hasta lo más profundo del fondo del animal. Para rematar la tarde, además le dejo una gran estocada en lo alto. Sin duda mereció salir por la Puerta del Encierro o de cualquier plaza digna de paladares exigentes.


Esperamos ansiosos para Céret.


Nota: He disfrutado con una tarde de Toros, siento si me he pasado con Rafaelillo, razón ahi de sobra en que parece mentira que le ponga así a él después de enfrentarse a lo que se enfrenta y no lo haga con muchos otros que merecen el menor de los respetos (siempre lo que toca por vestirse de luces) al matar lo que matan. Pero con esos hago unicamente el peor de los desprecios, la ignorancia a esa fiesta paralela a la que de verdad es mi Fiesta, la Fiesta de los Toros.


Cartujanillo.

Fotos Maurice Berho para aplausos.es 

viernes, 20 de enero de 2012

Nos vamos a Castellón.



Según nos informa aplausos y mundotoro, y algunas bitacoras de la zona y también el blog torear; Taurocastellón, la empresa que dirige Enrique Patón, ha confeccionado los siguientes tres carteles:

17 Marzo: Mano a mano ganadero en corrida concurso: Cuadri vs Victorino Martín

18 Marzo: Cuadri vs Miura

19 Marzo: Victorino Martín vs Miura

La empresa quiere poner un pack de precios especial para los tres festejos. Todavía según indican las informaciones no hay toreros contratados, estoy seguro que más de uno querrá formar parte de esta novedad.

Como sugerencias estaría bien:

Javier Castaño, tras su buena tarde en zaragoza con los cuadri.

David Mora e Iván Fandiño, por su buena temporada

José Luis Moreno, que ha dado la cara en la plaza y no se deben olvidar de él en Castellón.

Alberto Aguilar, por su buena temporada y la tardes que dejó en Valencia con los de la Quinta y los Adolfos

Fernando Robleño, para que vean su buena forma los aficionados franceses que se congregaran y que le esperan para Ceret con los de Escolar.

El Fundi, que se despida en condiciones de la plaza de Castellón

Diego Urdiales, aunque con el nuevo apoderamiento no tengo claro que quiera seguir en este circuito

Serafín Marín, tras su buena actuación en la pasada concurso de Zaragoza, y para que se acerque la aficion catalana a verle a su plaza española más proxima.

PD: Ya sólo faltaría, que como los Adolfos para Valencia, no creo que caigan al final de la feria, pues el día 19 es día grande e irá cartel de figuras, podrían evitar ambos empresarios que coincidiesen con las corridas concurso de Castellón

jueves, 27 de octubre de 2011

Sobre las jornadas de Fuenlabrada


Mañana estaremos por alli. Ya les contaré.

Un saludo. Cartujanillo.

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Arrancó el acto con dos breves discursos de parte del presidente de la federacion de peñas y de la concejal de cultura, a la cual hay que agradecer las posturas del equipo de gobierno de la localidad, que tan bien han hablado de proteger a los aficionados y la cultura taurina. Para la proxima feria ademas de traer a los ganaderos al teatro, podrian comprarles unas novilladas o una corrida de toros.

Isabel Maria Rico interpretó para la sala unos pasodobles, todos ellos muy taurinos, para abrir boca a la aficion, que ya esperaba a los ganaderos.

Paco Aguado, que moderó la cita, dió al traste con lo que pudo haber sido una buena tertulia-coloquio entre aficionados, ya que eliminó el tiempo de preguntas.

Por lo tanto siendo escueto, para resumir les dire que ningun aficionado bueno se quedó sin aprender algo nuevo por faltar al coloquio. Lo unico que el vino estaba bueno.

Entre la presentacion "historica" de cada hierro, se les ha ido una hora, despues describir a sus toros, para después analizar la evolucion de la Fiesta y de los gustos y demandas del público, tratar un poco el tema de la puya, los saneamientos, la UE, la Unesco... Cosas por todos sonadas, tratadas y conocidas.

Lo único interesante (no desconocido) fue que Victorino hijo dijo que tenemos una desunion y desorganización abrumadora. Si algo dijo Tomás, en discrepancia con Ed. Miura y con mucha razón fue que de esto los que tienen que tirar son los aficionados no el público, previamente haber comentado Eduardo que ellos intentan darle al público el toro que quieren, pero que es mas alto y les cuesta mas que humille. Tomas dictó catedra y se ganó una ovación hablando del romanticismo tan necesario en la Fiesta y de que esos que hacen kilometros para contemplar las corridas o sus toreros son con los que debemos de ir hacia el futuro. 

Hablaron de toreros especialistas y Eduardo se ganó otra ovacion ya que "si uno es torero es para todo". Por su parte Javier Morales, quien estaba como veterinario, y que finalmente, por culpa de Paco Aguado, ha estado hablando continuamente de la ganadería de su hermano (Partido de Resina). Y digo por culpa porque poner frente a frente a tres ganaderos frente a este veterinario pudieron generar un interesante debate sobre el trapio adecuado, sobre el toro de Madrid, sobre la exgiencia en funcion de cada encaste...pero no, al señor morales le interesó más comentar que el toro que le gustaba de Pablo-Romero "no era el cárdeno, era el negro y que no suele ser un toro aparatoso de pitones, salen algunos pero no es la mayoría". Parece ser que hay ansias por vender toros, como si ahora los profesionales se lo fuesen a tragar ese discurso "ligth" que encima les distancia de la aficion. La frase colmo fue que "la consiguinidad la llevamos muy bien"...Cuando luego minutos despues ha defendido a la Administracion Andaluza y Nacional por dejarles parir ciertas vacas contaminadas de brucelosis para que no se extinguiesen familias. Eso es llevar la consanguinidad de lujo...un hierro muy abierto. 

Viendo este tipo de incoherencias, uno ya entiende los desbarustes de criterio que hay muchas veces en Madrid respecto a los rechaces y aprobados que se suceden.

Poco mas que apreciar, y nada más añadir que nose si con o sin hotel pagado, pero Don Tomás Prieto y su madre a las diez y pico de la noche se marchaban para la finca. Eso, le salgan mejor o peor las cosas, demuestra ser un ganadero de verdad, que se desvive por sus animales y que los tiene por encima de todo. Solamente me faltó la cátedra de Fernando Cuadri, pero eso mejor en una que no esté el señor Aguado para canalizar la sabiduria, o en definitiva, encorsetarla a sus preguntitas.

Un saludo.