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martes, 29 de julio de 2014

Golpe en la mesa de Rafaelillo en un gran regreso de Cuadri a Valencia.


Trastero, premiado con la vuelta al ruedo


Cuatro años llevaba el que les escribe sin pisar Valencia, y también el coso de la Calle Xátiva, pero el regreso doce años después de la divisa onubense de Cuadri, nos animó a volver. Además de las familias y lo muy de la casa que eran en conformación los toros, a Cuadri el levante se le da bien, será el clima húmedo y próximo al litoral que se asemeja al de Trigueros, el caso es que estos últimos años también fuimos a verlos lidiar a Castellón y se llevaron los premios. No es casualidad, simplemente es una ganadería con un porcentaje de toros sin interés alguno tan bajo que ya lo quisieran muchos, y con un buen porcentaje de toros notables sobre el total lidiado.

Ambiente en la explanada en la que se recuerda a Manolo Montoliú

Corrillos de aficionados


Jesús Duque afrontaba un compromiso importante


La terna anunciada presentaba a un Rafaelillo que está viendo como su hueco va siendo ocupado por otros y que tiene claro que venía a demostrar que sigue ahí, a reivindicar su sitio. Tal como se le vio en Mont de Marsan ante los Miura. Y así fue. Un Bolívar al que no falta valor y al que se dieron muchas oporunidades, pero que no llegaron a cuajar y por lo que no está en las ferias y necesita consolidar su sitio, aunque para ello hace falta ver mejor los toros, es lo que como a muchos otros con buenas maneras, les falla. Y un recién alternativado Jesús Duque, que afrontaba un compromiso fuerte ante el público de su tierra, y que tal como se comentaba en la explanada de boca de buenos aficionados, es injusto que con dos orejas en el toro de su alternativa apenas haya visto pitón esta temporada. Quizá es consecuencia de haberse devaluado los méritos a la hora de premiar con trofeos, que hace que pesen menos aún siendo merecidos. Pero ese es otro debate. Ayer a Duque le faltó apostar y verlo claro antes, pues tuvieron en su lote las embestidas contadas, pero las justas que necesita una faena corta e intensa de las que llegan al tendido.

Exiliados de la dictadura independentista


Se está hablando mucho de Trastero, si duda el más completo, pero completa en sí fue la corrida de toros, variada, como es lógico, una corrida cuatreña, seria y bien presentada, con gran cantidad de matices, y con otros dos toros de nota, Costero y Telaraña. Así como otros dos más escondidos en la muleta pero que fueron a menos, Batidor y Brujito, que además fue cambiante. Y por último un toro complicado y duro, orientado y con peligro, Engaño. Pero en toda la tarde predominó la casta y se mantuvo el interés que nace de la emoción. En el caballo, si es cierto que la película fue distinta, ya que afortunadamente los enseñaron en varas, colocándolos en suerte abiertos, a media distancia ante los montados, pero en la muleta salvo Engaño, tuvieron para torear y hacer una faena que llegase al tendido, cinco toros, cinco. Pasemos a detallar la lidia y comportamiento de cada toro:

La tablilla muestra la divisa más azulada que morada

Costero 22


Abrió plaza Costero-22, que se paró a medir tras varios lances de capa y una larga cambiada de rodillas en el tercio con la que Rafaelillo lo recibió. Se deja pegar en la primera vara, con la cara alta, sin emplearse. Dosifican, cuidan castigo desde la montura. Tardeó para la segunda, teniendo que cerrarlo, recibiendo un puyazo fuerte y caído en el que se dejó administrar castigo. Reservón en banderillas, con la querencia marcada hacia afuera. Lo saca por alto al tercio al inicio de faena, al ligar los muletazos con la muleta montada en la diestra, abre las patas traseras el toro, poniéndole la zancadilla en varias ocasiones, trastabillando a Rafaelillo. La embestida era buena por ambos pitones, siempre humillando y con recorrido, el diestro, que echó una gran tarde, se gustó llevándolo largo en varias series que llegaron mucho a los tendidos. El toro era noble, pero no bobalicón y le acortó, marcando su terreno cuando le quiso pegar un circular invertido. De no haber pegado un sainete con los aceros, el murciano se hubiese marchado con tres orejas en el esportón, pero lo mató tendido tras dos pinchazos y una atravesada que hizo guardia, llegando a sonarle dos avisos. Ovación.

Tardo en varas, medianía en la pelea. Buen toro en la muleta, encastado y noble. Ovacionado en el arrastre.

Juan José Esquivel 

Rafaelillo con la diestra, humillando y rabo erizado Costero

Al natural

Engaño, número 13. El más complicado de la corrida


Engaño-13 fue el toro complicado y duro de la corrida, bronco ya desde las primeras embestidas, cabeceó en varas, intentando quitarse el palo, repuchándose en ambas varas y logrando con éxito que Ismael Alcón no pudiese arrearle un buen puyazo, pues no consiguió agarrarse al llegar al peto con la cara tan alta. Bastante crudo quedó, frenándose con agresividad y midiendo, sobre todo por el derecho, mientras que en la brega por el izquierdo pegaba tornillazo, siendo muy complicado de banderillear. Resolvieron bien en los dos primeros pares, mientras que el tercero, como en casi todo el festejo, fue de alivio dejando un palitroque. Precauciones adoptó ya de inicio Luis Bolívar en su faena, pasándolo sobre las piernas, tirandole el burel la cara alta; acertado ve más potable el izquierdo y se pone ayudado al natural, pero le protesta y se le frena, regresando a montar la muleta en la diestra, por el que se complicada aún más. Vuelve al toreo sobre las piernas, lidiándolo con acierto, pues unicamente había desarrollado peligro y el percance hubiese venido sin sentido alguno, pasaportándolo de media tendida y caída. Rodó sin puntilla.

Manso complicado, duro y áspero. Encastado.

Bolívar toma precauciones en el inicio de faena


Batidor 19 barbeando tablas


El tercero era Batidor-19, fiero de salida, no obedeció a los capotes, desarmando a Jesús Duque y haciendo por él con pies, teniendo que tomar el olivo de cabeza. Prontitud en las dos varas que tomó, empujando con poder y riñones en la primera, con la cabeza fija, desplazando al penco tanto hacia tableros como después hacia las afueras cuando le taparon la salida, sacando la cabalgadura más allá de las rayas. En la segunda manseó, pues repuchó sin emplearse. Muy mal picado. En banderillas buena brega, con una embestida fija y pronta, encastada, cortando a los rehileteros, mostrando un buen pitón izquierdo y menos recorrido por el derecho, ambos humillando. Inicia la faena por abajo, el animal, encastado, trasmite en cada uno de los muletazos, conectando enseguida con el público. Descruzado prosigue con la diestra, el animal va lo acusando, y localizando, llegándose a aplomar una vez le acorta las distancias, ahí sí, cruzándose y demostrando arrojo, pero quizá debió apostar antes, para haber aprovechado las embestidas que tuvo y que hubiesen trasmitido de sobra como para arrancar una oreja. Pero se pasó de faena. La estocada, muy buena, hasta los gavilanes y en lo alto, volcándose sobre el morrillo. El toro se tragó la muerte, siendo ovacionada su dureza para doblar y lo caro que quiso vender su vida. Saludos tras petición.

Manso en varas, encastado en la muleta, aunque a menos. Ovacionado en el arrastre.

Batidor cumpliendo en la primera vara

Humillando en la muleta de Jesús Duque

El ya histórico Trastero 18


Trastero-18 fue el toro de la corrida, el más completo. Buen recibo de capa, estirándose, dejando buenos lances a la verónica, parando literalmente al toro, que quedó detenido midiéndole frente a él y pidiendo guerra para el que quisiera venir a él. Empuja en la primera vara, con poder, con todo, metiendo riñones hasta tablas. Le pilló que lo estrelló contra un burladero, allí romaneó. Si llega a empujar contra la barrera habría estado cerca de meter la cabalgadura al callejón. Una vez sacado, Rafaelillo ejecutó en los medios un quite por chicuelinas, medido y torero, rematado con una señora media. De largo se arrancó pronto a la segunda vara en la que cumplió sin apenas pegarle, y de la que se marchó al cite de quien lo sacaba. Cómo sería alguno de los chocazos que el estribo izquierdo y la acción que lo sujetaba quedaron caídos en el albero.

Arrancándose a la montura

El estribo cayó al albero


La cuadrilla del murciano junto con Trastero nos brindaron un emotivo tercio de banderillas, la embestida pronta, fija y alegre, unido a una buena brega de José Mora y los buenos pares de Joselito Rus y Pascual Mellinas, que saludaron montera en mano. En la muleta el toro fue extraordinario por ambos pitones, humillando hasta el final, embistiendo con temple pero sin perder el temperamento propio de su casta, cuajando Rafaelillo una buena faena, templada, de trazo largo, ligando los muletazos, torero en los remates, apostando desde el principio por triunfar con el toro. Se vivieron momentos de gran emoción, con la plaza entregada, desgarrándose en sentidos olés al ver como se llevaba esa embestida de tanta trasmisión y como las vaciaba largo y con gusto el diestro. La banda acompañó suave con La Concha Flamenca, y también se llevó su ovación. La única pega fue al final de faena, acortó distancia, quitándole la muleta, cuando aun quedaban encastadas embestidas como para otra faena...por lo demás gran toro y gran faena, con buenos momentos al natural y con la diestra. Lo mató de buena estocada, y el toro se tragó la muerte, aguantando encastado mientras Rafaelillo se sentó junto a él en el estribo a esperar a que la herida de muerte pudiese con su resistencia a darse por vencido en una estampa de torería añeja que tenía lugar entre silencio solemne que palma a palma se transformó en ovación. La emoción vivida hicieron que se solicitase con fervor el doble trofeo para el espada y la vuelta al ruedo para Trastero, siendo el deseo concedido por parte del palco. Y finalizada la vuelta al ruedo, los gritos del tendido aclamaban ¡Cuadri, Cuadri! , recordando lo vivido en la corrida del siglo madrileña de 1982, viéndose obligado tras resistirse por su humildad y discrección a saludar en pie a un caballero como es D. Fernando Cuadri. Bonito gesto de la afición como bonito fue de generosidad por parte de Rafaelillo el buscar a Gaspar, el mayoral para que saludase, en su vuelta recorriendo el anillo en volandas antes de salir por la puerta número 19, que hace las veces de Puerta Grande en Valencia.

Gran toro, bravo y encastado. Extraordinario en la muleta. Vuelta al ruedo clamorosa.

Natural largo

Embistiendo con todo, extraordinario en la muleta

Dos orejas y vuelta al ruedo al toro.

Rafaelillo, aquí estoy yo


Telaraña 14


Telaraña-14 Salió al paso, como muchos toros de la casa. No hay quinto malo, pero el listón estaba muy alto. Se calentó y se paró tras varios lances de capa, pero tardeó en varas, pese al buen hacer de Luis Miguel Leiro, que movió con torería la cabalgadura, citando levantando la vara con arrojo. Se le castigó poco, pues se repucha, saliendo suelto de la primera y se le levanta el palo, mientras que se marchó nada más llegar a la segunda. El animal tardeaba, cierto es, y hubo que cerrarlo ya en la primera para que acudiese. Pero cuando iba, iba con todo, y alegre. Escarbando y reservón ante los garapulleros, que se lucieron cuadrando en la cara, sacando los pares de abajo, la embestida atesoraba casta, y un buen pitón izquierdo. Se aquerenció en tablas, costando al lidiador sacarlo al tercio. Pero Bolívar, que suele empezar sin pases de tanteo muchas de sus faenas, algo que es de admirar en tanto es sabido que muchos de los toros que mata tienen las embestidas contadas, pero para ello hace falta tener más estudiado y tener claro cual es el pitón, el terreno, la distancia y la altura que precisa. Y pese a ver como costaba sacarlo de tablas, se dispuso a citarlo desde los medios con la muleta en la diestra, teniendo que ir a buscarlo, centrándose en el derecho, quitándose y poniéndose, y sin dejársela puesta, probando además tarde el buen pitón izquierdo. Llegó incluso a encararse con el aficionado que le dijo ¡no se la quites! lo que provocó más voces disonantes y que el propio diestro llegase a lamentarse y a cabrearse, decepcionado consigo mismo, pues se estaba dando cuenta de que se le iba el toro, pero ¡es que también se habían dado cuenta arriba! Mal Bolívar que no entendió el toro, pidiéndole las afueras, lo que ya desde banderillas indicó no querer, acortando las distancias y desaprovechando la embestida humillada y con recorrido que tenía por el izquierdo. Tras pinchar abajo, dejó media atravesada caídita. Una puñalaita de la que dobló enseguida.

Manso encastado, con buena condición en la muleta. Por debajo Bolívar. Ovacionado en el arrastre.

Leiro levantando la vara

Bolívar ni lo entendió ni lo vio 


Brujito 4 pendiente del movimiento del callejón


Cerró tarde el más vareado y blando del festejo, de nombre Brujito-4, que embistió con nobleza de salida, pero barbeando en tablas, muy pendiente de los movimientos del callejón. Se estiró Duque de capa, y en varas apenas se le pegó, pero al menos se señaló en buen sitio. Salió suelto. En banderillas, reservón y complicado, aquerenciado en tablas, y sorprendiendo a los banderillos, cambiante. Inició la faena con gusto, sacándolo más allá del tercio, a derechas. Pero sin llegar a apostar y a atacarle desde un principio, aprovechando las embestidas que tuvo antes de venirse a menos, momento a partir del cual le costaba arrancar, pero sí embestía, la seguía por bajo. Antes de matarlo dejó Duque un señor natural, rematado atrás en la que se vio que aún le quedaba codicia, pero ya era tarde. Otra buena estocada le recetó, cerrando la tarde.

Manso, encastado. Duró poco. Se vino abajo.


La numerosa banda de música también se llevó una ovación.

Anoche además de no importar y hacerse cortos los kilómetros de regreso, debido a la satisfacción de lo vivido en la plaza, también lo estaba por haberme dado cuenta de que nada tiene que ver el público que asistió ayer con el que conocía de Fallas, ayer el tercio de entrada que se sentaba en la cómoda plaza valenciana fue respetuoso y silencioso, con un buen criterio, sensible, entregado, pero con afición y saber, un ejemplo la atención y valoración de un capotazo de brega, o de una embestida profunda...nada que ver con el empeño en escuchar sonar a la banda, o la silba que se llevan los picadores por picar, mientras que ayer los que movieron la cabalgadura se fueron ovacionados. Detalles que me hicieron disfrutar del festejo y comprobar que en Valencia también hay buen número de aficionados con criterio, pocos en relación al aforo de la plaza, como en casi todos sitios, pero los hay. Y además bastante presencia de gente joven, que además formaron bastantes corrillos haciendo tertulia a la salida, lo que también me llevó a regresar contento.

A la realidad ya conocida nos ha devuelto esta mañana el fallo de premios de la Diputación, que se ha olvidado de premiar como mejor corrida a la que lidió Cuadri.

Rubén Sánchez.

martes, 3 de junio de 2014

La de Cuadri no quiso caballos. Macetero puso la fiereza y la emoción

El confirmante Venegas dio la cara ante el desbordante Macetero, pero faltaba oficio.


Tarde de lunes, calurosa. Corrida de Cuadri, trajín de aficionados venidos de muchos rincones de España y Francia, se anuncia una ganadería muy esperada. La incertidumbre está ahí, ya que de los ocho presentados, tres han sido rechazados en el reconocimiento veterinario. Tampoco se tensionan mucho los ánimos al conocerse que habían venido refuerzos, un 36, que finalmente entra para completar la corrida, y un 24 que era un tío, y por lo tanto no habían dudas de que iba a lidiarse completa.

Si Salero mira aqui un poco a cámara, no pareceria tan cornicorto, y quizá ¿no hubiese sido protestado?


Pero ya no era la corrida que los ganaderos querían lidiar. Un encierro cuatreño, y algo desigual en la presentación, sin haber ningún toro escandaloso, pero no al nivel de estas últimas camadas al que estaba acostumbrado Madrid. Quizá el más discreto de presentación fuese el num 7, quinto de la tarde, que acusaba bastante el estrés y la perdida de volumen del viaje y la estancia en corrales, y que además tenía las puntas metidas para dentro. Pero ese no fue recibido con protestas. El criterio atendió, si es que hay criterio alguno, a protestar el segundo, num 17, un toro que bajaba respecto al primero, pero un toro normal, sin exageraciones, de Madrid, con su remate y su cara hacia delante; y el ¿sexto? sí, sí...se protestó al 25 que era un señor. Y lo peor de todo, es que parte del criterio viene de las fotos del apartado, en las que al estar de perfil y ser acapachados, la longitud de los pitones parece menor, ya que la punta queda a poca distancia de la testuz. Juzgar un toro por una foto ¡Sin comentarios!.

En conjunto no quisieron acudir al caballo, en la muleta ya sí que hubo para todos los gustos. También estuvo la casta presente en muchos pasajes de la lidia. Pasemos a analizar con detalle cada toro y la actuación de su lidiador:

Ribete prefiera los medios pero hacia el sol.


RIBETE-31: Lo recibía el confirmante, bien saliendo con él hacia los medios, llevándole y ganando terreno. Le pegaron fuerte y trasero en la primera vara, tapándole la salida, Apretó tirando la cara alta, y salió muy ahormado y parado. Tardeó para acudir a la segunda, ya que estaba más pendiente de acudir a los capotes. Hizo falta cerrarlo para que le arreasen trasero. Cumple y sale suelto, blandeando. Reservón en banderillas, sin llegar nunca a tablas al hacer hilo. Muestra una embestida noble, suave y con recorrido, humillando. Inicia faena el toricantano José Carlos Venegas más allá del tercio, ligando una serie a derechas, con el morlaco repitiendo, codicioso. El toro prefería los medios y los terrenos de sol, con muy marcada querencia. Siguió por el derecho, en dos tandas, y todo lo quería por abajo, punteando algo más, embestida encastada. Bien el jienense sin dejar que la enganchase. Tras pegarle otra por el derecho, por el que sacó recorrido y fue obediente, pero sin llegar a trasmitir de verdad pese a la ligazón, cogió la zurda y por este pitón faltaba entrega, algo más a media altura, pero dejándose con nobleza. Añadir también que le cambió los terrenos llevándolo más a sombra, nunca sabremos si consciente o no de ello, pues en donde él toro quería, hubiese trasmitido más, pero también exigido un esfuerzo mayor. Lo cerró en tablas y finalizó con manoletinas ¡de perfil! y mató en buen sitio, algo trasero tras un pinchazo.

José Carlos Venegas: Palmas. Por debajo del toro.
Manso en varas, encastado y noble en la muleta. Ovación.

Salero y su buen pitón derecho.


SALERO-17: Fue protestado mientras lo paraba Javier Castaño, la primera vara la tomó al relance, agarrándose como pudo el picador, trasero. Salió suelto de la segunda, algo delantero el puyazo y sin pegarle. Blandeó. Mostró en la buena brega de Marco Galán un buen pitón derecho, pero ante los rehileteros se hizo el reservón, esperándoles y tirando alta la cara. Dos pares colocaba Fernando Sánchez, haciendo de tercero David Adalid. Los tres pares tuvieron mérito por lo que andaron al toro antes de cuartearlo y provocarlo, y al hilo de tableros, resultando el mejor sin duda el que cerraba tercio que colocó el patillas. Saludaron una ovación. La faena inició por bajo, pero vaciando por arriba las embestidas, continuó por el derecho, consiguiendo cogerle un poco el aire a la tercera tanda, tenía recorrido, trasmisión y obedecía, pero a media altura, sin llegar a humillar. Por el izquierdo si humillaba, pero el viaje era mas corto, por lo que volvió a la diestra queriendo torear con la muleta tan alta que no lo admitió el burel. Estocada casi entera, tendida y caída. Un milagro que tal como se salió de la suerte, entrase tanto el estoque.

Javier Castaño: Silencio. Por debajo del toro.
Manso y justo de fuerzas en el caballo. Buen pitón derecho en la muleta.

Uno de los buenos lances en el recibo.

DISEÑADOR-33: Gazapón se quedó tras un par de buenos lances en el recibo, trasera y fuerte la primera vara, en la que apretó y cumplió. Tras dejarlo en suerte a media distancia, muy torero a una mano, como en el anterior puyazo, el cuadri se cerró hacia los capotes. Trasero y fuerte le quisieron pegar, pero se repuchó. A los de plata les hizo pasar lo suyo, pues se vino arriba y les complicó las cosas, reservado en sus arrancadas, apretando a tablas y tirando la cara muy alta. La lidia tampoco ayudó mucho a que los problemas disminuyesen, sino que fue tan nefasta, que los aumentaron. Llegado a la muleta, el astado no llegaba a pasar, gazapeando y pensándoselo, además de algo rebricado al tomar los muletazos. Complicado y orientándose, por el izquierdo tampoco dejaba opciones de lucimiento. Iván García debió al menos doblarse con él, buscarle los costados y tocarle las orejas, al menos para descolgarlo y someterlo de cara a la suerte suprema. Petardo a espadas, siempre saliéndose y terminando a golpe de verduguillo tras cuatro pinchazos al no ser capaz de matarlo como se matan los toros, a estoque.

Iván García: Silencio tras aviso.
Manso en el caballo, complicado en banderillas y en la muleta.

Recibo a la verónica de Castaño.


COMANDANTE-36: Se fijó de salida con nervio en los que aún con el toro ya salido de chiqueros, caminaban por el tendido, siendo espectacular el choque contra la barrera y la manera de perseguir unos metros con la mirada fija en un vendedor de bebidas, qué también se pasean sin importar la lidia, ¡como en las portátiles!. Brío sacó también al repetir en el capote del salmantino, que hilvanó varias verónicas, rematando con una buena media a pies juntos. De cerca tomó el primer puyazo, algo trasero, pero en el que a pesar de romanear, no abusó Tito Sandoval. Para la segunda fue colocado a distancia, tardeando, escogiendo a los capotes, llegando al de Marco Galán, su lidiador, por apartarse todos los demás, que no quisieron saber nada, ya que a ellos no les tocaba. Lo dejó el manchego en la raya, con un buen capotazo. Tito levantó el palo y el cuadri se marchó suelto, interviniendo en el quite Iván García, que fue por verónicas y las hubo buenas, dejándolo en suerte con una buena media. Bien por Castaño que enseñó el toro en una tercera entrada, aunque fuese sin pegarle. Pero su generosidad no la compartió el burel, teniendo que cambiarse de tercio ante lo tardo del animal. Volviamos al orden habitual en banderillas, con Galán a la brega, brillante ya que se le venía alegre y pronto; y con Adalid colocando dos pares, ambos de merito ante lo reservado y aquerenciado a tablas que se mostró ante ellos el morlaco, al igual que el puso Fernando Sánchez. En la muleta tuvo alegría por el derecho, abriéndose y punteando al final del muletazo, mientras que a izquierdas tiraba algo más alta la cara en el muletazo. Terminó por defenderse, tras una labor un tanto basta y descompuesta de Castaño, que le recriminó la plaza. Estocada trasera, en lo alto.

Buena media a pies juntos.


Javier Castaño: Silencio.
Manso, encastado y a menos.

TEJEDOR-7: Tardeó en la segunda vara tras salir suelto de la primera, la suerte fue ejecutada de manera extremadamente ventajista, caminando incluso de costado hacia el toro con el jaco. Ante los banderilleros tiró la cara alta, y tampoco se empleó en la muleta, además sin decir nada, muy parado y soso. Iván García, que no tuvo lote, lo mató desprendido y en lo bajo.

Iván García: Silencio. Tuvo el peor lote.
Manso, soso y a menos. El de menos contenido de la corrida.

Volteretón de José Carlos Venegas


MACETERO-25: Tuvo pies de salida, más de lo habitual en la salida flemática de los toros de esta casa. Tampoco su badana ni papada correspondía al clásico cuadri, sino que se trataba de un toro en el que predominaba más bien lo ibarreño. Se paró enseguida tras los lances de recibo, derribando después con poder en la primera vara, acudiendo muy fuerte hacia el penco al ver al picador levantar el palo, tras tardear bastante, ante la desconfianza del picador y del caballo, que tiene sus teclas para ir hacia delante. Cambiaron de terrenos, llevándose el caballo hacia el 5-6 para la segunda vara, en la que se aproximó al peto, espero para arrancarse a casi tener la puya encima, y se repuchó con la cara alta tras sentirla. Se quedó crudo. En banderillas contrastó el buen hacer de Joselito Rus a la brega con los pares a la media vuelta de Ramón Moya, que cabrearon al toro una barbaridad, ya que le sorprendían, no sabia de donde le caían los arpones al no dejarse ver el rehiletero. También en contraste con Vicente Cabanes, un tercero que echó la moneda al aire y se la jugó, cuadrando en la misma cara, con el toro apretando. El toro embestia alegre a los capotes, se estaba viniendo a más, pero no llegamos a pensar que dejarlo tan entero fuese a conseguir que sacase la embestida fiera, encastada y nerviosa que sacó en la muleta, repitiendo codicioso y con gran acometividad, con una emoción que se salia de la plaza...El jienense se puso a torear sin probaturas previas, y tras avisarle durante los muletazos que ligó por el derecho, le prendió muy feo tras el de pecho con el pitón izquierdo, volteándolo fuertemente. Volvió a la cara, continuando la emoción y tragando al natural, consiguiendo ligar una tanda, desarmándole en la siguiente y casi cazándole de nuevo. Venegas dio todo, se puso, y estuvo lo mejor que podía estar, pero no tiene el oficio que exigía un toro de casta desbordante como este. Un ajustado adorno y media estocada algo caída.

Santiago Morales siendo derribado. Sobre este caballo adjunto una nota.

José Carlos Venegas: Ovación antes de pasar a la enfermería.
Manso en varas, poderoso. Complicado en banderillas. Muy venido arriba y de casta desbordante en la muleta, con un buen pitón izquierdo.

Nota: El caballo del que tanto se habló, que picaba sexto de la tarde, Cachorro, lleva años toreando y está ya algo orientado. Tiene sus teclas y sus problemas, pero sabiendolo llevar y teniendo la capacidad de hacerlo a su manera, ayudandolo con el ramal y sin tocarlo con la espuela, se le puede llevar hacia el toro. Cuando le toca la espuela como hacía Santiago Rosales, el caballo no avanza al interpretar que el toro está cerca. Algo parecido hizo al picar el primer toro, al haber sido espoleado en el camino hacia la zona de contraquerencia. La fuente de esta información es Pedro Iturralde, picador de toros (vía twitter).

Al hilo de la corrida también resaltar que hay que tomar medidas ante los dos espontáneos anti que se tiraron al ruedo a la muerte del 4º, sorprendiendo a la autoridad, que se limitó a mirarlos mientras esperaban órdenes. La legislación o la directriz de intervención debe de modificarse, estableciéndose permiso para reducirlos también dentro del ruedo. Quizá lo más eficaz seria prevenir, es decir, mirar en las mochilas de los espectadores al cortarse la entrada para comprobar que no porten ninguna pancarta o similar, y evitar así su acceso a las plazas, tal como ocurre en algunas plazas francesas.

En la de El Montecillo Abellán hecho un tío, pero la casta desembocó a genio y mansedumbre.


También a colación de la aparición de casta en el ruedo, me gustaría matizar la corrida de El Montecillo lidiada el pasado viernes y de la que me ha parecido leer juicios positivos en cuanto a su casta, lo cual es algo francamente sorprendente. Según lo que yo ví y que apunté en mis notas, una corrida que sacó la casta desembocando hacia el genio, la falta de entrega, el no emplearse y la mansedumbre, por no hablar del descaste de alguno de los lidiados. Nada que ver con la casta que rompe y desemboca en codicia y repetición, acometividad. Abellán hecho un tío, eso sí.

El segundo de Montealto romaneó de verdad, echándoselo encima.


Respecto a ayer también comparar el derribo en bravo del segundo de Montealto lidiado el domingo con el derribo del sexto de cuadri. Ambos con poder, pero el de Montealto tomó la vara y tras recibirla se echó el caballo literalmente encima, dandole la vuelta al revantarlo, nada que ver con tirarlo en el chocazo. Y este se dejó después allí la vida apretando, llendo luego a menos; mientras que Macetero se marchó y fue despues a más. Por otro lado el quinto de Montealto sí fue a más, tras blandear y mansear en varas, trasmitiendo sus embestidas a los tendidos, templadas, más lentas que la acelerada muleta de Alberto Aguilar, que cortó una oreja clamorosamente solicitada tras estar por debajo del toro. Alguien le hizo cambiar de suerte contraria a natural al saber que así le ayudaria mas el toro, y lo cazó un pelín caído descubriendo bien la muerte.

A ver que tal la de Adolfo.

Rubén Sánchez.
Fotos: Juan Pelegrín.

lunes, 16 de abril de 2012

Un día en Comeuñas (14-04-12)





Un día en Comeuñas

Mañana tranquila en Comeuñas, vísperas de lidiar en Sevilla, el ganadero onubense Don Fernando Cuadri nos recibió y atendió con gran hospitalidad al paraiso natural que compone el Cortijo Juan Vides, compuesto por una parte agrícola, y dos ganaderas, la ya citada Comeuñas, para los machos y Cabecilla Pelá para las hembras.

El hierro de la H cuenta con unos 40 toros de saca tras haberse lidiado los de Castellón, encontrándose entre ellos ocho para Tudela, ocho para mañana en Sevilla, de los cuáles regresaran dos si todo va bien, siete para Madrid, debido a que el número treinta causó baja tras una pelea que le llevo a cornadas internas graves en la panza apareciendo muerto a la mañana siguiente, una lástima ya que era todo un señor para Las Ventas. Además de estos, hay también un toro reseñado para la concurso que las diputación de Castellón  está organizando y a la que probablemente acudan ademas los Hierros de Victorino, Miura y Fuente Ymbro, por ahora. Parece ser que el sistema tras el desafío ganadero empieza a cambiar, algo que debemos celebrar, puesto que los tres ganaderos tienen encargada una corrida para repetir la idea al año que viene. Cuatro toros mas se encuentran entre los de "reserva", todos ellos muy serios, destacando un nº 31 especialmente serio.  

toros de Reserva, a caballo Antonio, sobrino del ganadero.









Si todo va como se espera y se perdonan en las peleas, así como responden en la plaza evitando que se lidien sobreros, los aficionados maños pueden estar de enhorabuena al poder contar en su feria con la divisa Morada gualda y blanca, que merece un buen puesto tras ser la triunfadora del pasado ciclo; ya que han de sobrar dos toros de la corrida de Sevilla, de perfecto trapío para dicho coso, así como uno de Madrid, junto con los Toros de reserva, enlotarían una corrida completa y seria para Zaragoza, aunque menos parejas que las de Sevilla y Madrid.

Sevilla



Madrid





 El hierro cuenta entre el hato de madres en este momento con 176 efectivas, de las cuáles tras las tientas y el reciclaje de las más mayores, han de quedar 150 justas, las misma que lleva 60 años conservando el hierro, y las que, asegura su criador, "es capaz de llevar y conocer perfectamente", lo que supone una selección exahustiva y estudiada por familias evitando y jugando con la consanguinidad tratando de dar siempre en el clavo. Los animales se muestran tranquilos, y tratan de hermanarlos, pues en los amplios cercones, de unas 25 Ha para 8 reses, ni se saludan, lo que puede conducir a peleas y bajas en la fecha de embarque o en la plaza al juntarlos, por ello los dan un rodeo a las lindes de sus cercados a todos juntos de manera que se hermanen y vayas musculándose poco a poco, a un trote tranuilo, sin forzar y con paciencia, de manera que se evitan las lesiones que pueden suceder cuando los animales se ven forzados a galopar en una finca con ondulaciones como la de don fernando. Tras su recorrido se reunen a la espera del pienso natural y la paja que elaboran en la casa, manteniéndoles  en su peso, con una ración adecuada que evite el cebo previo a la lidia, haciendo este mucho mas paulatino, pues los 50 utreros previstos para el año que viene ya lucen volumen.

Esperemos que podamos ver una gran corrida de toros en Sevilla, suerte al ganadero y a toda la afición que los espera.

Texto: Cartujanillo, Fotos: Torerilla y Josue Moreno ( reportaje corrida Sevilla)