Con gran expectación y lleno en los tendidos se ha celebrado la corrida concurso de Vic Fezensac que ha resultado muy interesante y con dos toros de nota a destacar. Entre la terna destacar sobre todo a Domingo López Chaves que ha dirigido con maestría la lidia y se ha mostrado valiente y poderoso con la muleta; Morenito de Aranda en cambio ha dejado sus dos facetas, digno y firme en su primero y algo más dudoso con su segundo; algo parecido sucedió con Michelito, que estuvo bien con su primero, con el de Cuadri, y muy desconfiado con el toro de Los Maños.
Inició el festejo, que tuvo que retrasarse por cuestiones de seguridad debido a los controles de acceso, un bonito ejemplar sardo, de nombre Tendero y con el hierro de Miura. De salida cabeceó, vibrando su expresión y su cabeza expresando su brío, su encastado nervio. En la primera vara aprieta aunque parece que se lastima la mano izquierda. Bien Manuel José Bernal, midiendo y cogiéndolo en el sitio. Segunda y tercera entrada acude pronto y de largo, bien dejado en suerte en una lidia muy bien dirigida por López Chaves. Tomó una cuarta vara muy abierto, practicamente en chiqueros, desde donde se arranca alegre y pronto y además se queda a empujar una vez llega al peto, donde recibió un castigo muy bien medido. El picador charro toreó sin aspavientos con su montura, citando con sobriedad y dejando mostrar al toro su prontitud, fijeza y bravura, citando despacio y sin provocarlo demasiado, dejando que se arrancase al ver dar un solo paso al caballo y además echando el palo logrando siempre agarrarse arriba y delantero. En banderillas humilla y cabecea, desarmando a su lidiador, y siendo dificil de banderillear pues espera y echa la cara alta en el embroque. Brindó al público el diestro salmantino, que inicia su faena pasándolo por bajo pegado a tablas, saleiendo al tercio, donde trata de ligar con la diestra, algo que es complicado, pues suelta la cara y brinca en el embroque. Con mando y temple sin dejar que le enganche logra mejorar un poco la embestida. Por el izquierdo tiene medio muletazo que sabe aprovechar, pero se le revuelve en un palmo, generando emoción en los tendidos. Logra por alto los mejores pasajes cambiando de pitón, en un bonito recurso de tauromaquia antigua. Vuelve al izquierdo y el astado ya le busca, se había orientado. Machetea y remata con abaniqueo tras haberlo dominado con valor. Mató de estocada caída tras ponerse complicado el cuadrarlo, la caída del toro fue espectacular, producida por los banderilleros, algo que caló en los tendidos que pidieron con fuerza una oreja que había perdido el diestro al matar mal. Dio dos vueltas al ruedo tras la fuerte petición. El toro no se llevó la ovacion que mereció por la fuerte bronca al palco mientras se arrastraba. Toro bravo en el caballo y encastado, desarrollando dificultades durante su lidia, que vendió cara su vida.
El segundo tenía por nombre Gastador, todo un pavazo que fue recibido con palmas a su salida. Remata fuerte en tablas, aunque parece acalambrado en los lances de capa de Morenito, que trata de estirarse sin lograrlo, pues aunque humilla, se le revuelve rápido. Primera vara algo trasera y un pelín caída en la que se queda a pelear sobre un pitón, blandeando al salir del peto. A la segunda acude pronto, aunque al paso, desde media distancia. Recibe un puyazo trasero y sale en tanto que se le cita. Tercera tardea y sale huído, aunque se vuelve a pelear y le arrea fuerte una cuarta el picador, en la que se emplea. Hace hilo y corta en banderillas, esperando incluso, pudiendo lucirse con él Andrés Revuelta. Morenito de Aranda con la muleta logra a base de sobarlo y de aguantar, hilvanar varias series por el derecho imprimiéndole gusto y sin dudar. Por el izquierdo aunque humilla algo más, se revuelve antes, dejando apenas vistoso un cambio de mano ya estando genuflexo rematando la tanda por el derecho. Pincha en blando antes de agarrar saliéndose de la suerte una estocada corta, caída y atravesada. El toro fue a menos, siendo además soso en la muleta, acusando la lesión de inicio que pareció calambre. Un manso a menos que recibió pitos en su arrastre, siendo silenciado el coletudo.
En tercer lugar correspondió lidiar su toro a la ganaderia de Cuadri, Tacholero de nombre salió con pies y barbeando tablas, repitiendo a los buenos lances que le instrumentó Michelito, rematados a una mano. A la primera vara acudió pronto y de largo, pero le señala muy abajo el picador, que encima rectificó trasero, aunque sin apretarle. Para tomar la segunda el toro buscó su distancia y acudió pronto tras encontrarla a tomar un puyazo trasero sin arrearle, en el que cabecea. Tercera vara tardea y sale a buscarlo el picador. La toma porque lo manda el palco, el torero le pide cambio. Sale suelto tras emplearse sin mucho celo, sin embargo es pronto a los capotes y a los rehileteros, cortando mucho por el pitón izquierdo. Finalmente espera y vemos un buen par del lidiador, obligado a saludar montera en mano. Brinda el joven francés su faena a su padre, que inició sacándolo por alto al tercio. Por el derecho le cuesta la embestida, hay que tirar de él a base de toque fuerte y sin distancia, siendo los muletazos a media altura y con cabeceo en el embroque, con el burel revolviéndose. Por el izquierdo se muestra más aplomado y aunque humilla le cuesta y se revuelve. Logra hilvanar el espada medios muletazos algo encimista, por el derecho y luego aprovechando inercia ligó dos naturales. Le toca las orejas y busca matarlo en los medios, pero pinchó en alto por dos veces antes de dejar una estocada corta atravesada, alargando el brazo. Tacholero fue manso y a menos, además justo de casta. Pitos en el arrastre y silencio para el diestro.
Espanhol lució por nombre el cuarto, de la divisa portuguesa de Oliveiras Irmaos. Fue aplaudido de salida, pues era un toro con mucha plaza, de grandes dimensiones tanto en cara como en caja y cuajo. López Chaves se peleó con él de salida, por lo suelto que salía de los lances, fijándolo sobre las piernas, pero se le cuela teniendo que soltar las telas en el remate. Se va al caballo de largo en tanto lo ve, aunque lo intentan cortar. Empuja con riñones y mucho poder, desplazando la montura en un gran puyazo. Domingo López Chaves trata de ordenar la lidia, pero el toro no obedece y sale siempre distraído, suelto sobre todo hacia tablas, sin atender a los cites. Entró por dos veces al relance sin haber sido fijado y el picador aguanta sin agarrar puyazo en afán por tratar de lucir al animal, pero ante lo dificil que es de colocar frente al caballo y aprovechando que la res se aquerenció en uno de los burladeros oblicuos a la contraquerencia, Domingo ordena al picador ir hacia querencia, a quedar frente al toro para citarlo desde allí de punta a punta de la plaza, pero el animal no atiende al cite, volviéndo la cara al jaco varias veces, prefiriendo buscar los capotes que asomaron antes por la bocana de la tronera. En esta tesitura, a base de buscarlo el picador desde chiqueros y de llevar al toro al tercio de la zona de contraquerencia, arranca el morito y empuja con poder y fijeza, tomando allí una tercera a relance de la que sale suelto. Complicado en el segundo tercio, apretando y haciendo hilo tras esperar, pegando arreones. En la muleta pasa con la cara alta sin emplearse y buscando abrirse a tablas. Lucha su matador por sacarle algo en la huida a tablas desentendido, sin conseguirlo. Estocada corta con habilidad en chiqueros, siendo desarmado y teniendo que tomar el olivo. Muerte encastada de este manso encastado con peligro y muchas dificultades, que fue mayoritariamente pitado en el arrastre entre una ligera división. Ovación fuerte para López Chaves.
En quinto lugar correspondió lidiar a la divisa leonesa de Valdellán, que presentó a Minero, negro de capa y muy entipado, con seriedad pese no tener gran tamaño. Dejó entrever una buena embestida por el derecho en los lances de capa de Morenito, mientras que por el izquierdo puntea. Primera vara a la que acude pronto, recibiendo un puyazo caído en el que empuja con la cara alta. Segunda entrada acude pronto pero sale de najas, escarbando antes de la tercera, en la que empuja con la cara abajo, mientras se le recetó un puyazo caído, bien rectificado. Toma una cuarta en la que tardea antes de arrancarse alegre, para salir suelto al llegar al peto, regresando al mismo para tomar un quinto puyazo en el que se dejó pegar. En banderillas es pronto y corta, viéndose buen par de José Manuel Zamorano. Inicia faena el arandino pasándolo por bajo, el toro humilla y se revuelve con trasmisión, pero la faena en los medios no llega a coger entidad entre las dudas y la falta de firmeza de zapatillas y los muletazos en línea recta. Faltó también colocación y mando, el público lo recrimina al salir de las tandas, pues pese a que el toro tuviese sus defectos, era aprovechable a mayor nivel. No contento, además estuvo mal con los aceros, dejando una media atravesada y caída metiendo la mano tras tres pinchazos, muriendo el morlaco en chiqueros, amorcillado. Palmas al toro por su condicion, entiendo en la muleta, aunque se vino abajo sin entregarse y en varas no termino de emplearse. Silencio para Morenito.
Cerró la tarde la divisa triunfadora de este festejo en la pasada edición, la ganaderia de Los Maños. Presentó un imponente toro de gran estampa, de nombre Jardinero, que fue ovacionado de salida. En el primer buen puyazo acude tras buscar su distancia y cumple sobre un pitón. Tras mostrar un buen pitón derecho al ser fijado para la segunda vara, acudió de largo a la misma, dejándose después pegar. Tomó una tercera de largo, acudiendo pronto y fijo, sonando la música pese a que el piquero francés Gabin Rehabi, que estuvo muy torero y con personalidad haciendo la suerte, se agarrase trasero, rectificando enseguida. El astado de nuevo se deja pegar. Lo ponen de punta a punta a orden del presidente y pese a que tardea, coje su distancia y acude encampanado, peleando después cabeceando, siendo bien picado a los sones de nuevo de la banda de música, en otro gran tercio de varas. Frente a los rehileteros espera y se arranca con todo, siempre fijo en el que le cita, se desmonteró el lidiador, tras habersele colado por el derecho, buscando y sin prender, por poco, al tercero cuando cuadraba su par. En la muleta inicia pasándolo y se de nuevo se le cuela por el derecho, dando el burel sensación defensiva. En los medios logra confiarse algo más el joven espada y alargar el viaje por el izquierdo, ligando y conectando, pero opta por doblarse sobre las piernas en tanto se le cuela una vez más por el derecho. No continua a intentar sacar lo que tenía por el izquierdo, agarra estocada tendida y baja a paso de banderillas, suelta los trastos y a correr al olivo, mostrando falta de oficio, ocurriéndole lo mismo en un segundo pinchazo, antes de terminar con dos estocadas cortas y tendidas, la segunda un punto contraria y viniendo después un mitin con el verduguillo. Vuelta al ruedo para este encastado y poderoso Jardinero, leves pitos para el diestro.
Rubén Sánchez.
Porque reencontrar la Verdad, es garantizar futuro. Blog de Toros, Flamenco y Copla.
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domingo, 4 de junio de 2017
Tendero, de Miura y Jardinero, de Los Maños: dos grandes toros en la concurso de Vic
sábado, 13 de mayo de 2017
Mansa y descastada corrida del Ventorrillo.
| ...siendo recibido con aplausos a su paso por su bella estampa. De pelo burraco y trapío espectacular... |
Corrida bien presentada pero baja de casta de El Ventorrillo, además de mansedumbre muy acusada. Más de media plaza en los tendidos en tarde desapacible, con amenaza de tormenta. Eugenio de Mora con pocas opciones en su lote, Morenito deja ir un toro de triunfo mayor y corta la primera oreja barata de las que vendrán y Román, también sin toros, deja una impresión algo tremendista, con un valor al que falta un toque de cabeza.
Abrió tarde Bajeza, salio con pocos pies, pero se precipitó el palco tocando a picadores con apenas tres lances, sin estar el animal fijado, recibiendo una vara trasera fuerte en la que empujó, mientras que salió suelto de la segunda, doblando la mano izquierda, una leve lesión que presentó desde los primeros compases. Llegó a banderillas aplomado, moviéndose sin codicia, haciendo gala de su descaste; aunque haciendo hilo a los adentros, muestra de su mansedumbre. Eugenio de Mora se dispuso a iniciar faena de rodillas, pronto se le coló y le desarmó, por lo que optó por salir a los medios aprovechando un arreón del burel, que salía suelto buscando escapatoria de cada lance. Su embestida además de sosa era echando la cara arriba apenas dejó al diestro toledano ligar una serie a base de insistencia, pasando a tratar de dominarlo pasándolo y buscandole los costados antes de tratar pasaportarlo, capítulo en el que pasó un quinario un buen estoqueador como él. Se tiró inicialmente desde fuera de la suerte y además el toro echaba la cara arriba sin desplazarse, no le dejaba cruzar. Pinchó dos veces, perdiendo una de ellas la muleta, dejando a continuación media estocada que el toro escupió, llegando el primer aviso tras una media contraria. Cogío el verduguillo y tras pasar un rato malo por lo complicado que se puso y echándose poco a poco el tiempo encima, se vuelve a tirar a matar asegurando con una estocada baja muy atravesada que apenas hizo efecto. Sonó el segundo recado presidencial y le recetó una estocada arriba. Duro de patas este primero, guardó para vender cara su muerte toda la energía que no empleó en la lidia. Fue pitado en el arrastre el manso descastado y silenciado el coletudo.
| Román hizo aparición en el tercio de quites, echándose el capote a la espalda,... |
Salió con pies y abriéndose tras los lances el segundo, de nombre Nevado. Morenito de Aranda dejó algún destello a la verónica en el recibo. Tomó con prontitud la primera vara, que cayó trasera, a la que salió lo probó el arandino, que inteligentemente le fue dando tiempos, en vista de la justeza de fuerzas del cornúpeta. La segunda entrada fue cumplir expediente con un picotazo del que salió suelto. Román hizo aparición en el tercio de quites, echándose el capote a la espalda, en un variado quite en el que hizo alarde de valor, combinando en función de la trayectoria del toro gaoneras con una orticina, rematando con suavidad en una bonita larga. Morenito no quiso quedarse atrás y dejó su firma a la verónica en otro sabroso quite. Su cuadrilla hizo buena labor en banderillas, desmonterándose Jarocho y Pascual Mellinas, lidiando bien Zamorano a una res muy aplomada aunque con prontitud al cite. Inició faena en tablas, saliendo a los medios para ligar la primera tanda con la diestra, algo despegada. No influyó este detalle para que enseguida el público conectase con su labor y se pusiese de su parte. Se echó la zurda cuando apenas le quedaba al animal ya medio muletazo de recorrido en su embestida babosona, noblota, sosa y descastada, además de evidenciar mansedumbre. No le quedó toro al burgalés para los remates y tras un pinchazo caído y otro sin cruzar, descabelló habiendo escamoteado la suerte suprema, pues no agarró ni una media estocada. Fue ovacionado entre división tras escuchar un aviso; y silenciado el burel.
Román se dispuso a estirarse en el recibo de sus dos reses sin antes abrir y probar la toma de contacto y la forma de embestir. Esto dio fé de su disposición y valor, pero el animal le enganchó el capote al echar la cara alta en los lances. Se paró enseguida este Carroñero, tomando en una primera entrada un picotazo en el que se dejó pegar un buen rato antes de irse suelto. En la segunda entrada salió suelto de otro refilonazo; teniendo que entrar por tercera vez, pues a buen juicio del palco, no eran dos puyazos reglamentarios. En este tercero se quedó a dejarse pegar el picotazo, saliendo muy justo de fuerzas y escaso de casta. En garapullos estuvo aplomado, buscando las tablas y muy distraído. Lo mejor del tercio vino de parte de Raúl Martí, que salió a cuerpo limpio con los palos en la mano a hacer el quite a su compañero El Sirio, que venía de salir de un par con el morlaco haciendo hilo. Inició faena por bajo más allá de las rayas, burlando dos arrancadas con pies antes de que regresase el astado a su aplomo. Se puso el valenciano encimista, además descolocado y un punto pesado y tremendista. Solo al final pudo correr una vez la mano y rematar con un trincherazo ese destello. Se tiró por derecho en la rectitud en la suerte suprema, dejando una buena estocada, un punto trasera pero muy efectiva, que dio boleto a este manso, flojo y descastado tercero. Fue silenciada la labor del joven espada.
Garrochista salió en cuarto lugar y fue otro ejemplar que se paró enseguida tras pocos lances, tomando la primera vara con prontitud, bien agarrada a la caída del morrillo. En ella cumplió con la cara abajo, costando sacarlo, mientras que en la segunda recibió apenas un picotazo que provocó la protesta de los tendidos, ante lo cual se le metieron las cuerdas aun habiendo ya levantado antes el palo. Ante los rehileteros se mostró distraído y aplomado, frenándose en la brega. El Puchi estuvo aseado, eficaz. Inició Eugenio de Mora su faena en tablas, pero el toro únicamente se defiende, echando la cara arriba y frenándose, pese a las ganas del toledano, que tuvo que abreviar, algo que el público le agradeció. Lo cazó de un bajonazo muy al hilo de tablas. Pitos en el arrastre para este manso descastado y silencio para el diestro.
Cetrero hizo aparición en quinto lugar, siendo recibido con aplausos a su paso por su bella estampa. De pelo burraco y trapío espectacular, Morenito lo recibió con un buen ramillete a la verónica, precipitándose al querer rematar lo que ya estaba rematado con una segunda media, en la que el toro le desarmó, teniendo que correr tras el lucimiento, que fue de agrado pero que no llegó a fijar la embestida, por lo que la primera vara la tomó al relance y desde dentro de las rayas, saliendo el animal desentendido. Para la segunda apenas un picotazo del que salió suelto. Román no perdonó su quite, esta vez por tafalleras, vibrante por su quietud. En banderillas aunque tardo, iba con todo cuando arrancaba, incluso sorprendiendo en algún arreón. La brega fue buena por parte de Jarocho, mientras que Zamorano y Mellinas se desmonteraron. El burgalés apostó y se fue a los medios, donde dando distancia inicio un trasteo vibrante por la trasmisión que tenía la prontitud en la arrancada del morito y como acudía con todo a por su objetivo; además se hizo presente la ligazón, pues aunque el toro no terminó nunca de humillar ni de entregarse e incluso apenas tenía medio muletazo llevándolo sometido de verdad; la inercia no le dejaba frenar, de modo que se desplazaba más allá del trazo del pase y su prontitud si le hizo repetir. La faena tuvo buen plateamiento, siempre con una buena distancia y dando tiempo entre las tandas cortas pero intensas; aún así, los lances no me terminaron de convencer, pues pese a que hubo destellos, más de uno enganchado, algo acelerado y con más de un tirón y latigazo que evidenció falta de temple. La suerte estuvo descargada, y lo peor: los desplazó casi siempre hacia afuera al dar salida. El planteamiento, bueno hasta el momento, se desconfiguró al tomar la zurda, bastante tarde, por cierto. Para torear al natural (no habiendo hecho nada raro el toro por ese pitón), acortó la distancia, quedándose corto el astado; por lo que regresó al derecho, donde consiguió los mejores muletazos, más en redondo. El pase de pecho se lo enganchó, pero remató por bajo. La plaza estaba con él, muy metido en su faena. Remató sin haber visto apenas el pitón izquierdo y sin llegar a cuajar la faena que por su trasmisión y pese a sus defectos, el toro tenía. Pinchó arriba, algo que debió privarle de la oreja que paseó (concedida sin mayoria, por cierto), dejando después una estocada vertical atravesada metiendo la mano con habilidad. Concedido el trofeo y tras escuchar la ovación de gala con que fue despedido en el arrastre este Cetrero, -algunos incluso le pedían la vuelta al ruedo-, me hice dos preguntas. La primera a qué plaza había venido a ver toros. La segunda ¿si no llega a pinchar le piden dos orejas?.
Román se dispuso a recibir al sexto a pies juntos, sin probaturas. Este Civilón tomó una primera vara trasea en la que cumplió con fijeza, metiendo riñones, saliendo hacia tablas del puyazo, en su primera cantada de huída. Lo tuvieron que dejar debajo del peto para la segunda entrada, un picotazo en el que no se empleó y del que salió suelto. Ante los de plata anduvo moviéndose a arreones, buscando los chiqueros, tratando de parear a la media vuelta para evitar el apretón hacia los adentros. Lo suyo hubiese sido al sesgo, de dentro a fuera, pues para los medios siempre hubiese apretado menos. Inició el valenciano su faena por estatuarios, continuando recortando las embestidas, a pies juntos. El bronco y rebrincado manso tiene trasmisión por su peligro. Muy dispuesto aunque encimista, tratando de sacar algo estuvo Román, peleando con un animal que solo pensaba en huir y que le iba llevando poco a poco hacia chiqueros. Se equivocó al citar al natural con el toro mirando a las afueras, pues solo pedía adentros. Tras insistir en el cite, se arrancó, revolviéndose hacia su querencia en un latigazo que le costó una fuerte voltereta. Regresó a su ser, a torearlo paralelo a tablas y cerca de ellas, en un punto ya tremendista. Despachó en chiqueros de media estocada tras dos pinchazos en los que no cruzó. Fue silenciada su labor tras un aviso.
Rubén Sánchez.
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lunes, 3 de octubre de 2016
Pasajes de aquel Cid con los albaserradas y un buen Carpintero entre descafeinados Adolfos
4ª y última de la Feria de Otoño. Corrida de toros, 6 toros de Adolfo Martín, desiguales de presencia, sobre todo por las encornaduras y algo fuera del tipo de la casa, con mayor prominencia de morrillo y remate de riñones que los clásicos albaserradas. En cuánto a comportamiento en general faltó más casta, brío, viveza de la que se esperaba.
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Rafael Rubio "Rafaelillo", de azul y oro: Estocada y descabello. Saludos con fuerte división. Buena estocada tras pinchazo. Saludos.
Manuel Jesús "El Cid", de verde botella y oro: Estocada trasera volcándose sobre el morrillo en la suerte. Saludos. Estocada casi entera tras pinchazo. Saludos tras Aviso.
Morenito de Aranda, de catafalco y azabache: Pinchazo hondo tras pinchazo. Silencio. Estocada baja. Silencio.
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Abrió plaza Carpintero, bien recibido en tablas por Rafaelillo, en unos lances en los que el astado se abrió y no llegó a humillar todo lo habitual para su encaste, mostró un buen comportamiento en las tres entradas al caballo en las que recibió dos puyazos en regla y una primera vara muy fuerte en castigo. Metió en todos los encuentros los riñones aunque empujando solo sobre un pitón, llegando en el segundo a desmontar al piquero de la cabalgadura. Una pena que solo pudiésemos verle arrancarse en esa segunda entrada, ya que las restantes fueron a relance sin estar bien fijado. En banderillas mostró fijeza y prontitud, así como poder suficiente para aguantar la lidia pese al castigo recibido en varas, tan poco habitual en estos tiempos y difícil de aguantar por la mayoría de la cabaña brava. El inicio de faena fue muy torero llevándolo por bajo, sometiéndole y obligándole a alargar el recorrido de las embestidas, ligando a continuación dos derechazos con profundidad, aunque sin poder pegarle un tercero puesto que el animal se vuelve sobre las manos y repone, no habiendo perdido los pasos necesarios. El animal mostró su nobleza en una embestida muy humilladora ante la que la faena debió tomar un vuelo mayor, logrando ligar tres derechazos el murciano antes de que el burel fuese acortando su recorrido y buscando más los alhamares del chaleco que los tobillos y las zapatillas como los clásicos albaserradas. Buscó el pitón izquierdo logrando con tesón, aguantando y tirando de él, sabiendo quedarse colocado, varios naturales de uno en uno, rematando con un cambio de mano en el que puso torería, pero sin llegar a redondear una faena de mayor entidad vistas ciertas cualidades del animal, aunque sin restar méritos a su labor, puesto que no cabe duda que algunas de esas virtudes pudieron verse gracias a detalles de la misma. Carpintero fue despedido por la afición con una ovación de gala, no en vano fue un toro con fijeza, con la casta y el poder necesarios para aguantar tres varas en regla, sin mansear en ningún pasaje y con nobleza.

Sombrerillo fue muy diferente a su hermano anterior, abanto de salida, El Cid le dejó a su aire en el recibo, sin obligarle, pues aunque humillaba, las fuerzas iban medidas. Tomó una vara al relance en la que tras cumplir e ir a sacarlo volvió a arremeter contra el peto y le señalaron un segundo puyazo bien cogido en el que se dejó pegar, llegando a banderillas tardeando, distraído y haciendo hilo a los peones. El Cid le dejó ir y venir sin someterlo en el tercio en el inicio de faena, hasta que en la primera tanda, un cambio de mano algo mecanizado hizo al animal perder las manos, optando por centrarse a partir de ese momento, logrando ligar una buena tanda por el derecho, tirando de él y jugando con los cites, pues aunque humillaba, le costaba mucho repetir. Con la diestra consiguió meterlo en la muleta a base de exponer y aguantar una embestida que empezó a arreones y fue mejorando hasta que al verse podido, de vuelta al lado derecho, el astado buscó amparo en tablas. En el arrastre sonaron leves pitos por su mansedumbre, justeza de fuerzas y de casta y su poca entrega.

Sin muchos pies salió el tercero, Marinero de nombre, que distraído tomó la primera vara, perdiendo las manos al salir y tras ello tuvo lugar un simulacro de puyazo del que salió suelto. Como solo se caía las pocas veces que se empleaba, la protesta no tomó fuerza por lo espaciado de las caídas, pero además de parado, se desplomó ante los de plata, dejando nulas opciones para la muleta este manso, descastado e inválido que fue despedido con una buena pitada mientras trabajaba el tiro de mulillas.
Pecador tenía por nombre el lidiado en cuarto lugar, que salió con pies y fue recibido con una larga afarolada al hilo de tablas por el diestro murciano Rafaelillo. La administración del castigo necesario en el primer tercio fue ejemplo de uno de los grandes males que tiene el tercio de varas, pues mientras cumplía sobre un pitón en la primera vara recibió un castigo brutal, para luego únicamente señalarle en la segunda entrada, de la que salió medido de fuerzas; en vez de administrar el castigo en ambos puyazos. Llegó al segundo tercio cortando a los rehileteros y haciendo hilo, mientras que en la muleta su embestida fue a menos, puesto que de inicio al natural pudimos ver una buena tanda ligada, ya que se desplaza al salir de los muletazos y con humillación. Por el derecho apenas tenia recorrido aunque la virtud de humillar. En el arrastre hubo pitos a este manso que se dejó, aunque venido a menos.

Murcianito hizo quinto, un autentico pavo con toda la barba, cercano a los seis años que iba a cumplir en dos meses y con una tremenda arboladura. Además salió dormido, andando, inspeccionando el nuevo lugar en el que se encontraba, rematando en varios burladeros con mucha fuerza y afán de romperlos. En el recibo ya mostró un pitón derecho por el que a media altura se abría y desplazaba, en contraposición con el zurdo, por el que humillaba pero sin recorrido. Cabeceó apretando sobre el pitón izquierdo en la primera vara, mientras que tras ser bien fijado de largo para la segunda, cumplió con algo mas de fijeza sobre ese mismo pitón tras arrancarse galopando. En garapullos se mostró tardo y agarrado al piso, mientras que se vino arriba al inicio de la faena de muleta, en la que El Cid le dio distancia consiguiendo dos tandas de derechazos ligadas que calaron en los tendidos. En la tercera optó por acortar distancias y poderle, frente a la inercia de la distancia, llegando a afligir al astado, que se mostró sin celo alguno por el izquierdo, sin tan siquiera humillar en un final encimista en el que el depósito de casta estaba muy escaso. Su falta de entrega y su evolución a menos sembraron una leve división en el arrastre.

Cerró la tarde y la feria Jardinito, que buscó y midió de salida las tablas para intentar saltar, tomando una primera vara en la que metió riñones cabeceando, saliendo suelto del segundo encuentro. Tardeó y midió a los de las frías, llegando a la muleta sin entrega y sin humillar, aunque moviéndose, yendo y viniendo, facilitando una faena aseada que no tuvo lugar por la actitud de un Morenito algo apático, sin tesón por que aquello pudiese tomar cierto vuelo, optando por abreviar. Mientras fue conducido al desolladero sonaron pitos para este mansito sin entrega.

Pese a un primer toro de buena nota, se echó de menos la emoción propia del peligro que crean hierros como este en su corrida, de la que se esperaba más. El Cid dejó un buen sabor de boca por su disposición a lo largo de la tarde, mientras que Rafaelillo volvió a demostrar que lo suyo es la batalla y Morenito deja claro que sus triunfos son destellos frente a una regularidad.
Rubén Sánchez.
Manuel Jesús "El Cid", de verde botella y oro: Estocada trasera volcándose sobre el morrillo en la suerte. Saludos. Estocada casi entera tras pinchazo. Saludos tras Aviso.
Morenito de Aranda, de catafalco y azabache: Pinchazo hondo tras pinchazo. Silencio. Estocada baja. Silencio.
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Abrió plaza Carpintero, bien recibido en tablas por Rafaelillo, en unos lances en los que el astado se abrió y no llegó a humillar todo lo habitual para su encaste, mostró un buen comportamiento en las tres entradas al caballo en las que recibió dos puyazos en regla y una primera vara muy fuerte en castigo. Metió en todos los encuentros los riñones aunque empujando solo sobre un pitón, llegando en el segundo a desmontar al piquero de la cabalgadura. Una pena que solo pudiésemos verle arrancarse en esa segunda entrada, ya que las restantes fueron a relance sin estar bien fijado. En banderillas mostró fijeza y prontitud, así como poder suficiente para aguantar la lidia pese al castigo recibido en varas, tan poco habitual en estos tiempos y difícil de aguantar por la mayoría de la cabaña brava. El inicio de faena fue muy torero llevándolo por bajo, sometiéndole y obligándole a alargar el recorrido de las embestidas, ligando a continuación dos derechazos con profundidad, aunque sin poder pegarle un tercero puesto que el animal se vuelve sobre las manos y repone, no habiendo perdido los pasos necesarios. El animal mostró su nobleza en una embestida muy humilladora ante la que la faena debió tomar un vuelo mayor, logrando ligar tres derechazos el murciano antes de que el burel fuese acortando su recorrido y buscando más los alhamares del chaleco que los tobillos y las zapatillas como los clásicos albaserradas. Buscó el pitón izquierdo logrando con tesón, aguantando y tirando de él, sabiendo quedarse colocado, varios naturales de uno en uno, rematando con un cambio de mano en el que puso torería, pero sin llegar a redondear una faena de mayor entidad vistas ciertas cualidades del animal, aunque sin restar méritos a su labor, puesto que no cabe duda que algunas de esas virtudes pudieron verse gracias a detalles de la misma. Carpintero fue despedido por la afición con una ovación de gala, no en vano fue un toro con fijeza, con la casta y el poder necesarios para aguantar tres varas en regla, sin mansear en ningún pasaje y con nobleza.
Sombrerillo fue muy diferente a su hermano anterior, abanto de salida, El Cid le dejó a su aire en el recibo, sin obligarle, pues aunque humillaba, las fuerzas iban medidas. Tomó una vara al relance en la que tras cumplir e ir a sacarlo volvió a arremeter contra el peto y le señalaron un segundo puyazo bien cogido en el que se dejó pegar, llegando a banderillas tardeando, distraído y haciendo hilo a los peones. El Cid le dejó ir y venir sin someterlo en el tercio en el inicio de faena, hasta que en la primera tanda, un cambio de mano algo mecanizado hizo al animal perder las manos, optando por centrarse a partir de ese momento, logrando ligar una buena tanda por el derecho, tirando de él y jugando con los cites, pues aunque humillaba, le costaba mucho repetir. Con la diestra consiguió meterlo en la muleta a base de exponer y aguantar una embestida que empezó a arreones y fue mejorando hasta que al verse podido, de vuelta al lado derecho, el astado buscó amparo en tablas. En el arrastre sonaron leves pitos por su mansedumbre, justeza de fuerzas y de casta y su poca entrega.
Sin muchos pies salió el tercero, Marinero de nombre, que distraído tomó la primera vara, perdiendo las manos al salir y tras ello tuvo lugar un simulacro de puyazo del que salió suelto. Como solo se caía las pocas veces que se empleaba, la protesta no tomó fuerza por lo espaciado de las caídas, pero además de parado, se desplomó ante los de plata, dejando nulas opciones para la muleta este manso, descastado e inválido que fue despedido con una buena pitada mientras trabajaba el tiro de mulillas.
Pecador tenía por nombre el lidiado en cuarto lugar, que salió con pies y fue recibido con una larga afarolada al hilo de tablas por el diestro murciano Rafaelillo. La administración del castigo necesario en el primer tercio fue ejemplo de uno de los grandes males que tiene el tercio de varas, pues mientras cumplía sobre un pitón en la primera vara recibió un castigo brutal, para luego únicamente señalarle en la segunda entrada, de la que salió medido de fuerzas; en vez de administrar el castigo en ambos puyazos. Llegó al segundo tercio cortando a los rehileteros y haciendo hilo, mientras que en la muleta su embestida fue a menos, puesto que de inicio al natural pudimos ver una buena tanda ligada, ya que se desplaza al salir de los muletazos y con humillación. Por el derecho apenas tenia recorrido aunque la virtud de humillar. En el arrastre hubo pitos a este manso que se dejó, aunque venido a menos.
Murcianito hizo quinto, un autentico pavo con toda la barba, cercano a los seis años que iba a cumplir en dos meses y con una tremenda arboladura. Además salió dormido, andando, inspeccionando el nuevo lugar en el que se encontraba, rematando en varios burladeros con mucha fuerza y afán de romperlos. En el recibo ya mostró un pitón derecho por el que a media altura se abría y desplazaba, en contraposición con el zurdo, por el que humillaba pero sin recorrido. Cabeceó apretando sobre el pitón izquierdo en la primera vara, mientras que tras ser bien fijado de largo para la segunda, cumplió con algo mas de fijeza sobre ese mismo pitón tras arrancarse galopando. En garapullos se mostró tardo y agarrado al piso, mientras que se vino arriba al inicio de la faena de muleta, en la que El Cid le dio distancia consiguiendo dos tandas de derechazos ligadas que calaron en los tendidos. En la tercera optó por acortar distancias y poderle, frente a la inercia de la distancia, llegando a afligir al astado, que se mostró sin celo alguno por el izquierdo, sin tan siquiera humillar en un final encimista en el que el depósito de casta estaba muy escaso. Su falta de entrega y su evolución a menos sembraron una leve división en el arrastre.
Cerró la tarde y la feria Jardinito, que buscó y midió de salida las tablas para intentar saltar, tomando una primera vara en la que metió riñones cabeceando, saliendo suelto del segundo encuentro. Tardeó y midió a los de las frías, llegando a la muleta sin entrega y sin humillar, aunque moviéndose, yendo y viniendo, facilitando una faena aseada que no tuvo lugar por la actitud de un Morenito algo apático, sin tesón por que aquello pudiese tomar cierto vuelo, optando por abreviar. Mientras fue conducido al desolladero sonaron pitos para este mansito sin entrega.
Pese a un primer toro de buena nota, se echó de menos la emoción propia del peligro que crean hierros como este en su corrida, de la que se esperaba más. El Cid dejó un buen sabor de boca por su disposición a lo largo de la tarde, mientras que Rafaelillo volvió a demostrar que lo suyo es la batalla y Morenito deja claro que sus triunfos son destellos frente a una regularidad.
Rubén Sánchez.
Esta crónica ha sido publicada con más detalles sobre presidencia y suerte de varas en www.eltoro.org
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lunes, 17 de junio de 2013
Encastada e interesante corrida de Valdellán, con dos toros importantes. Sahagún.
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| Tres cuartos en Sahagún |
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| Dedicado al ayto. de Utrera |
De salida salió suelto de los lances, que fueron a la verónica, ganando terreno. Empujó con la cara alta, sin recibir mucho castigo. Fijeza mostró para la segunda, igualmente solo marca el picador, y sale suelto. Gallo hizo un quite a la verónica, salió suelto pero mostró de nuevo también fijeza. Banderilleó el matador, y le corta por ambos pitones, apretando a tablas. En el tercer par por los adentros fue prendido, al hilo de las tablas, tras perder un tiempo al intentar quebrar y no encontrar salida. Apretó mucho tras clavar al quiebro en los mismos terrenos, necesitando ser cortado con los capotes tanto a la salida del par como al intentar correr para atrás con la mano en el testuz. Vivo y venido arriba durante el segundo tercio.
Inició faena por bajo saliendo a las afueras, la embestida viva era a media altura, repitiendo. Dos series por el derecho a media altura, muestra buen tranco pero sin llegar a humillar, queriendo salirse suelto. Por el izquierdo más complicado, cara alta y quedándose más corto, por lo que volvió al derecho, por el que también empezaba a quedarse corto, protestando a mitad del muletazo. Remató con el pase de las flores y circular invertido, regresando encabezonado de nuevo al izquierdo, sin poder pegar uno. Manoletinas y a por la espada. Estocada baja tras metisaca en los blandos, en la suerte natural. Oreja.
Humilla metiendo la cara en el recibo este berrendo, por ambos pitones, es bien recibido por el diestro salmantino. Derribó en la única vara que se le pudo ver, cogiendo por delante al caballo, romaneando con pujanza hasta conseguir el tumbo, y quedándose muy fijo tras descabalgar en su afán con el equino, al que consiguió voltear, es decir, de estar echado sobre su costado izquierdo, el penco quedo recostado sobre el derecho tras el empuje del morlaco, que además le dejó parte trasera del peto colgando al partir algunas cuerdas. Y cuando con el picador de nuevo montado, el peto medio arreglado y el toro en los medios sujeto, creímos poder disfrutar de ver si persistía la bravura, tocaron a banderillas. Además de no haberlo visto, se quedaba practicamente crudo.
Tras cortar por el derecho en banderillas, cambiaron con cuatro palos, y la faena inició con una buena serie por el derecho, por el que humilla, muy bien llevado por Gallo, aunque sin apreturas, pero ayudando a que rompiese, sin que se la enganchase y dejando varios derechazos buenos en las tres series de cinco y el de pecho, bien ligados, dejándola siempre puesta al fijo y repetidor animal. Por el izquierdo mostró ser más protestón, aun asi le cogió bien el aire en paralelo a tablas, regresando enseguida a la diestra, por donde seguía humillando pero quedándose ya más corto, y tras otra por el izquierdo, cuatro molinetes ligados y un desprecio, dejo en la suerte natural una estocada delantera y caída, al encuentro a este encastado y fijo animal, que dio muestras de bravura y que además se tragó la muerte vendiendo cara su vida de manera espectacular. Oreja.
Núm. 21. Tercero. Morenito de Aranda.
Vistoso recibo, rematado con una buena media. Dos varas fuertes y en mal sitio tomó el burel, la primera se agarró caida, así como la segunda, más trasera, en ambas cumplió con fijeza, se rompió mucho el animal apretando abajo, así como también es de justicia reconocer que el picador, Héctor Piña, tuvo afán de rectificar ambos puyazos. Con la cara a media altura por el derecho y mostrando un izquierdo más templado se le vio durante banderillas, tras un meritorio par de Luis Carlos Aranda, una tarde más derrochando toreria toda la tarde.
Centrado sobre el pitón derecho, el bicho no humillaba pero la seguía con nobleza a media altura, aunque sin mucho recorrido, en un toreo que discurrió sin demasiadas apreturas. Tras ver como humillaba por el izquierdo, volvió a la diestra. Mostró ser noble el astado, así como fijo, pero está muy venido a menos, como bien dijimos se rompió mucho en varas, no solo en el empuje y en su entrega apretando abajo, que es lo principal, sino además por que las varas fueron administradas desgraciadamente en mal sitio. Tuvo un defecto caracteristico en el encaste santacoloma, el salir con la cara a media altura del pase, algo distraído, aunque enseguida se volviese hacia lo que atrás dejaba, pero sin llegar a la conjunción de fijeza y codicia que permite que repita. Otro que murió con la boca cerrada, tras una estocada contraria, dos pinchazos abajo y finalmente una estocada baja tras aviso.
Metiendo la cara humillando mucho de salida, recortando, pero con esa gran virtud. Le ganó bien terreno el sevillano. Vara muy fuerte la que recibió, algo trasera pero arriba, allí empujó por derecho, cara abajo, fijo y metiendo riñones. Otro que nos quedamos con ganas de ver en otra entrada....Poco estudioso el espada con los palos en la mano en cuanto a terrenos se refiere, muchos capotes en el ruedo entre par y par. Mucha fijeza y sigue humillando el cárdeno, viendo como con gran exposición cuadró en la cara el segundo de los pares.
Un tanto acelerado y de rodillas le comenzó la faena al hilo de las tablas, con algunos toques bruscos completamente opuestos a la suavidad que el toro le pedía, un toro para torear con reposo, gusto y mando, ya que humillaba por ambos pitones, siendo aun más claro si cabe por el izquierdo, además de más templado. Con cierto temple dentro de lo visto, le llevo por el izquierdo, pero tuvo algunos enganchones, y le acortó las distancias después por el derecho. La nota negativa a un toro que tanto bueno había hecho la puso el largometraje de la faena, que sin sometimiento aburrieron al cornúpeta, pero que de haber continuado mostrando bravura, hubiese protestado o incluso orientado ante la falta de mando, pero nunca rajado a chiqueros tal como este hizo. Aun así y en favor de este importante toro hemos de anotar, que aun en ese terreno y ya habiendo claudicado, siguió metiendo la cara, aunque logicamente quedándose ya mas corto. Le despachó de una buena estocada en la suerte contraria, en contraquerencia, fijénse, y le dieron las dos orejas, que las tenía, pero no se las ganó. Cosas de la vida.
En los medios, humillando aunque sin repetir por el derecho, a la templada muleta de Gallo, que aunque sin ceñimiento, ni demasiadas apreturas, llevaba con suavidad. El toro fue a menos, saliendo distraído, apagándose, con aquel defecto de la carita a media altura a la salida de los muletazos. Soso por el izquierdo, y más pegajoso. Lo peor vino con la espada. Tras el primer aviso pincho en bajo dos veces, dejando media estocada en los bajos, sonaron con complacencia presidencial los dos recados, mientras andaba agobiado con el descabello ante la dureza de patas del cornúpeta, volvió a por el estoque, y tras pinchar donde fuese, imagínense, dejo una estocada caída y pescuecera, que aunque pareciese fulminante, no terminaba con el burel. Y tocaron al corral, y pese a ello, y pese a que seguramente Gallo ahorraria un numerito para haberlo metido por aquella puerta, con los tres avisos sigue siendo sancionable además de vergonzoso el seguir descabellando, hasta que por fin cayó. Y es que ¿como es eso de que no se lo ha dejado vivo, si escuchó los tres recados? Más cosas que tiene esta vida...
Bien recibido de capa por el burgalés, visto que el premio que la asociación "La Taurina" de la localidad concedía a la mejor suerte de varas iba camino de quedarse desierto, Morenito, en un gesto de generosidad para con su picador, con el ganadero y con la afición, decidió que un hombre de sus filas, Manuel José Bernal, iba a por el trofeo. Y lo consiguió, pese a que el animal tardease, y se fuese cerrando hacia su querencia, es decir síntomas de mansedumbre, el joven picador salmantino hizo la suerte con templanza, con el toro a media distancia, y utilizando la voz, el ágil moviento de su vara, y enseñando los pechos de la cabalgadura, se le vino, y agarrándose arriba le pegó una vara fuerte, quizá faltó distribuir, administrar mejor el castigo, pero también debemos de añadir, que el animal apretó con la cara alta, y con mucho poder. Una vez sacado, el matador entre el silencio ordenó a su jinete, "no le toques, señalalo para que lo vean"... y así fue, aunque se fuese cerrando el animal, llevó el caballo hasta alli, dejándose ver al venirse hacia contraquerencia, escuchando un precioso "Olé los picadores buenos", que le piropeó su jefe de filas, y provocando la embestida, señalando y levantando después, dando salida al toro, que salió suelto. ¡Enhorabuena "Berni"!
En banderillas esperaba mucho, reservón, y tras una buena brega de Luis Carlos Aranda, que también estuvo magistral para cerrarlo a tablas, cambiaron con cuatro palos. En la muleta mostró un protestón pitón derecho en un principio, pero se le veía una disposición tremenda al Moreno, que le sacó una serie lucida por este pitón, llegando el toreo de más poso por el izquierdo, pitón por el cual se quedaba algo más corto, pero por el que humillaba con gran nobleza. Hubo tanto un natural como un derechazo propios de lo eterno, y tras gustarse en un sin fin de desprecios en los remates finales, pinchó en alto, después pinchó mas hondo, también arriba, en la suerte natural, dejando a la tercera una buena estocada, casi entera, pero en la misma yema, viéndose de nuevo el precio tan caro con que vende incluso el manso de este encaste su vida, tragándose con casta la muerte, sin llegar a querer creerse que la estocada le había fulminado, como así ocurrió. Oreja.
Tarde interesante y con muchos matices, el hierro debe seguir en este camino de la casta y de las corridas variadas en comportamientos, pero se espera un punto más de viveza, en ese caso, el largo camino que tiene que recorrer puede poner de nuevo en categoría a esta rama del encaste santacoloma que gozó en su momento de ese reconocimiento. Escribano debe enfocar muchas cosas de otra manera si cree que su oportunidad está en estas corridas, al Gallo le hace falta ese toque de ajuste, de ceñimiento en su toreo, y tener atados más en corto los nervios ante las dificultades, si es que ve en este mercado su negocio, y quiere cantar de verdad. Y a Morenito solo se le pueden pedir que las ganas de ayer las tenga siempre, que no dudo de que no, por qué, lo cierto es que fue el que mejor los entendió.
Cartujanillo. Fotos Josué Moreno.
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jueves, 9 de mayo de 2013
Mansa pero poderosa en sus arreones. La terna no se adecuó a la lidia que precisaban. 1ª de Feria.
| Luis Carlos Aranda, cuadrando tras andarle en el cuarteo, al distraído y reservón sexto. |
Abrió la Feria con una corrida de José Luis Pereda, de justa presentación, no cabe duda que el trapío está bajando en Madrid, esta corrida hace escasas tres temporadas habría sido protestada en su salida, no me decanto personalmente más que por el toro en tipo, pero hoy más de uno cerraba las caras quizá mas de la cuenta para ser Madrid, y que decir de ese quinto tan bizco y engatillado del pitón derecho, quizá el hastío ha hecho abandonar a los más exigentes o quizá hayan dejado de acudir a la plaza, pero de lo que estoy seguro es de que la corrida aunque desigual, tenía buenas hechuras y presentaban preciosa lámina. Creo que es positivo que vuelva a Madrid el toro en su tipo, respetando por supuesto cada encaste, pero sin perder la seriedad.
Salió Triplicado en primer lugar, sin cara para Madrid, suelto salía de los lances conque Diego Urdiales le recibió. En la primera vara, algo trasera, empujó saliendo después suelto, mientras que a la distancia media, se agarró caído el varilarguero, y el toro buscó el costado izquierdo, buscó salida, y suelto se marchó. Se vió un pitón izquierdo con posibilidades en banderillas, el viento molestó para la muleta, y por el derecho únicamente se vio como protestaba con genio, Urdiales no se vio confiado para poder volar al natural las telas, por el viento, y por su oponente, que parado esperaba y sin claridad alguna. Finiquitó de estocada delantera algo contraria, metiendo hábil la mano, saliéndose de la suerte.
Tripón le tocaba a Leandro, un animal que blandeó de salida, demostrando después poca fijeza en varas, derribó al quererse ir y tener el caballo agarrado por los pechos, saliendo suelto en su segunda entrada. Huidizo se le vio ante los rehiteros, uno de ellos, Miguel Martín, saludó montera en mano tras cuadrar ciertamente algo pasado, pero con mucha exposición por lo reservón y distraído del cornúpeta. El animal nuevamente siguió con sus arreones, hacia tablas, rajándose enseguida y ante un Leandro que con su tauromaquia por mucho pellizco que le impregne, costará que entre en la afición de Madrid, citando fuera de cacho, siempre ventajista y acompañando las embestidas sin dominar en ningún momento. Tras dos pinchazos marchándose, ya que el morlaco no humillaba a los toques, dejo una estocada algo contraria.
A Molinero lo recibió bien Morenito, ganando terreno a la verónica, pese a lo incierto de sus embestidas, vaya por delante que pese a los aceros, he visto hoy un Morenito mucho más dispuesto y con mas ganas y firmeza de lo que acostumbraba a ver. Luis Carlos Aranda, un gran hombre de plata, llevó con mucho temple y derrochando torería al astado al burladero de la segunda suerte, mientras tomaba contraquerencia Manuel José Bernal, picador de turno. Ante él este Molinero tiró siempre la cara alta, pero apretando con poder, hasta tres veces llegó a entrar peleando a arreones y hachazos. Hacia los adentros apretó en banderillas, y llegó a la muleta con una embestida de mucho peligro, en terrenos del 5 me agradó ver al de Burgos cruzarse y tirar de el toro en dos series últimas de mucha firmeza, y decisión, sin dudar, y ojo, ¡tras tres coladas muy serias!. Media estocada en muy buen sitio precedieron al marronazo de su labor esta tarde...un bajonazo tremendo.
Grumete fue bien fijado en el recibo por Urdiales, en varas llegó a entrar en cuatro ocasiones, las tres últimas en el picador que guardaba la puerta, apretando a arreones con poder pero saliendo muy suelto. Llegó a la muleta quizá con más de lo que se nos dejó ver, por parte del riojano, que nunca dominó al bicho, que se paró y anduvo por los terrenos a su antojo con gran sosería, además de la que añadió el arnedano alargando la historia. Tras un pinchazo hondo metió hábil la mano dejando una estocada atravesada.
Unjaleo se llamaba el quinto, quizá el que pudo haber liado el vallisoletano de haber querido, pues, aunque salió reservado, sin demasiada fuerza, apretó en varas aunque saliendo suelto, pero mostrando en cada embestida un buen tranco aunque sin demasiada movilidad, y gran nobleza, eso sí, la provocación había de ser firme y dispuesta ya que el animal no andaba sobrado, y esperaba reservado, con cierta sosería pero esa buena condición narrada llegó a la muleta, dejando ver un pitón izquierdo dulce como un bombón. Pero Leandro anduvo a otra cosa, a pasarlo por la diestra, a no dejársela puesta, a la ventaja y a cubrir el expediente...el animal por el izquierdo era el ideal para este tipo de toreros de pellizco, pero claro, además de eso hace falta esa disposición, esas ganas, ese Valor...Para rematar le pasaportó de un bajonazo.
Agotado tenía por nombre el que cerraba tarde, el toro del murmullo ya que entre que su llamativo pelaje y que no coincidía con lo anunciado en la hoja del programa, pues lo anunciaba como Ensabanado, cuando era negro salpicado, carbonero de ser algo más entrepelado. Morenito de nuevo dejó su sello en las verónicas de recibo, con una media extraordinaria, Agotado se fue hacía el caballo que montaba Héctor Piña cuando atravesaba terrenos del 10, allí empujó hacía las afueras con tremendo poder y a pesar de haber agarrado un gran puyazo, y de aguantar el apretón con gran valía, el animal desplazó hasta casi la segunda raya, y más allá de ella cayeron derribados montura y montado, emoción desde luego en el caballo no ha faltado en el festejo, hizo estar muy atento a pesar de ser en manso, ya que en la segunda salió repuchado, llegando reservón y distraído al segundo tercio, en el que Luis Carlos Aranda se desmonteró tras derrochar torería andando en los cites, y cuadrando en la cara tras un difícil cuarteo a una res tan poco fija. A la muleta echó el freno de mano, y aunque Morenito anduvo firme y dispuesto, pero, una vez más, no era la lidia precisa, ya que los frenazos, arreones y tarascadas del salpiacaíto además de complicadas de someter queriéndose estirar, eran peligrosas. Tras varios pinchazos al no humillar ni desplazarse el animal terminó finiquitando la tarde de media estocada.
La corrida habrá tenido todos los defectos que se han descrito, pero no ha dejado de ser interesante y ha captado la atención, dando espectáculo en varas pese a que la bravura a brillado por su ausencia. Que la peor sea esta.
Cartujanillo.
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sábado, 28 de julio de 2012
Buena e interesante Victorinada en Santander, con un Castaño que sigue a gran nivel
| Coso de Cuatro Caminos Foto: Heraldo Montañés |
Gracias a internet, muchos aficionados hemos podido seguir en directo la señal de Castilla-La Mancha Tv, una región que sí se preocupa por la Tauromaquia, y que a pesar de tener sus desaciertos en ocasiones emitiendo festejos de tono excesivamente menor ( y de haberse colado en varios comentarios) , una vez más da una lección a regiones como la de Madrid, donde tanto nuestros políticos se llenan la boca, y que no se han dignado ni para coger la señal y emitir vía Telemadrid...Eso sí, aún hay bobos en el toreo que se piensan que la idea de cubrir la plaza de Las Ventas es por que se preocupan por la comodidad, y por el viento que afecta al toreo, en vez de mirar que el sol, la sombra, el clima, la luz, el viento o el agua, forman parte activamente de una liturgia que viene de cuando no habían cubiertas. Y todo por el interés de ahorrar en una instalación olímpica. Hay que joderse.
| Jacarando, lidiado en cuarto lugar. El mejor de la tarde. Fotos: CHOPERATOROS |
Victorino ha lidiado una corrida interesante, con matices, ante todo una corrida noble, y para el torero, pero con ese sello propio que ha salido en varios de los astados que se echaba un poco de menos ultimamente, y que ha hecho que la concurrencia que llenaba Cuatro Caminos (fruto de una buena gestión, y de buen espectáculo ofrecido), estuviese siempre pendiente y dando importancia a lo sucedido en el ruedo y a la labor de los de luces. Reaparecía Javier Castaño, seis días después de dos cornadas en la espalda por un albaserrada de Escolar en Mont-de-Marsan y ha demostrado seguir en plena forma, brillando a gran nivel, con su lote, quizá ha contado con el peor, el quinto y aun así ha sacado al animal más de lo que tenía. Completaba la terna el avezado experto Antonio Ferrera, que tuvo al mejor de la tarde, el cuarto, y lo enseñó y aprovechó y un primero que fue soso y que no se desplazaba, además de dejar regusto con el capote, y poner un gran par al quiebro, al hilo de las tablas. Morenito ha estado para mí voluntarioso, pero en general el más flojo, en ténica y comprender a este ganado, pues tocó con un tercero que lució un gran pitón derecho, pero se dejó enganchar mucho, y con un sexto que tuvo dificultades y al que trató de imponerse, con elegancia, aunque siendo volteado feamente. En su favor hemos de decir (y es de justicia) que dejó en este último una gran estocada, y en favor del festejo, que se han perdido muchas orejas con la espada, pues sólo se cortó la del sexto, y hubo tres toros más de triunfo (2º,3º,4º) y un 5º que no lo parecía pero que pudo serlo si Castaño lo hubiese matado.
Toro a toro:
Vencedor: Le pegaron en varas, dos puyazos a los que acudió alegre y en los que empujó sin demasiado celo, se movió en un buen tercio de banderillas, exigente para el animal, aunque con la personalidad del extremeño, no siempre muy ortodoxa. En la muleta sin entregarse, sin humillar, sin pasar más de medio muletazo, pero con nobleza. Ferrera estuvo bien con él, sabiendo sacar esos medios y cuartos de pase por ambos pitones. Pinchazo y media atravesada. Toro noble, soso y sin entrega
Pobrecillo: Fue muy bien parado, lidiandolo y enseñandolo a embestir, el animal humilla y come terreno, enseñando un mejor pitón derecho, una vez más, fenomenal Castaño con el capote. Tomó una vara desde largo, en la que mostró celo empujando y se pegó lo justo, salió el morlaco tirando algun que otro gañafón, arreando ante un Marco Galán que se quedó en la cara al sacarle. En banderillas espera, y prende a Marco Galán sin consecuencias, David Adalid estuvo eficaz con los palos, tratando de hacerlo bien, pero el embroque era complicado ante el cárdeno emplazado. En la muleta tiene un pitón exigente, humillando, el derecho, por el que Castaño deja dos buenas series. Tan buenas o mejores fueron las que el salmantino dio por el izquierdo, que fueron dos muy encajado y mandando al bueno y encastado animal. Unos remates mirando al tendido, junto con unos ayudados a continuación precederon a que pinchase la buena faena y dejase después una media en muy buen sitio, pero no lo redondeó con el descabello. Toro bravo, noble y encastado (aunque no llegamos a confirmar su bravura en varas), Castaño, muy bien con él, pero hay que afilar los aceros.
| Castaño al natural, y Pobrecillo humillando |
Petrolero: Con brío salió a la cenicienta arena de Cuatro Caminos, fue recibido perdiendo terreno por el burgalés y tomó dos varas empujando con celo, aunque echando arriba la cara, ante dos puyazos en muy mal sitio que puso Héctor Piña. En banderillas estuvo parado aunque fijo, y Luis Carlos Aranda estuvo muy torero, enseñando los palos antes de cuartear, dejando un segundo par bueno. En la muleta el animal tenía un buen pitón derecho, pero el diestro no se acopló, pues le enganchó en muchas ocasiones la muleta, hasta terminar rajándola, y se aliviaba por alto; alargándose la faena, hasta complicar la muerte, que vino tras un pinchazo y una media tendida y caída, con el aviso de por medio. Noble y encastado por el derecho este tercero, en la muleta, pues en el caballo no hizo pelea de bravo.
| Buena media de Ferrera tras los delantales de recibo al cuarto. Foto: Fernando de la Iglesia (Burladero) |
Jacarando: Por delantales a pies juntos, Ferrera recibió a este cuarto, con mucho empaque, que hicieron estallar los olés del cantábrico, el animal humilla y obedece, y es, con toreria y eficacia, bien puesto en suerte, pero después se le pegó, tapándosele la salida, a lo que el Jacarando respondía empujando con celo. Por el pitón izquierdo (que hasta entonces había visto claro el extremeño) le quitó por verónicas, de buena ejecución, y en el tercio de banderillas el toro demostró apretar mas hacia los adentros, siendo el tercio su terreno, y un poco más al hilo de las tablas, disfrutamos de un buen par al quiebro, de gran exposición. En la muleta encontramos a un burel que va de lujo por ambos pitones, el victorino ideal para el torero, pues siendo noble, trasmite mucha importancia, humilla una barbaridad, y se desplaza al paso, con gran codicia, en definitiva un gran toro, sobre todo a izquierdas, con el que Ferrera estuvo a la altura, llevándolo sin tirones y firmando una gran faena. Pero también a este le pincharon, y la media estocada, caída de después hicieron al triunfo esfumarse. Gran toro este Jacarando que cumple en varas y que rememora al clásico Victorino, exigente pero encastado y noble, humillando a raudales.
Borcegui: Aquí salió el que desde primeros tercios pintaba a ser el garbanzo negro del encierro, y al que Castaño volvió a tratar de enseñar a embestir de capa, pero que salió manseando de la vara que tomó, y anduvo a arreones en banderillas, complicando la brega y a los de las frías, demostrando ser dificil, buscando y mirando las tablas, tardeando y buscando. Castaño no brindó este toro, que al ser segundo de su lote, no es de obligado el brindis presidencial, por tanto, cogió la muleta sin destocarse de su montera, como ha de ser, en un detalle de tauromaquia antigua que admiro, pero es que la cosa no quedó ahi, se la la fue poniendo, muy voluntarioso, colocándose, tratando de no tener el mínimo error que hiciese al sentido del cárdeno aprender, y sacandole todo y más de lo que se esperaba de este morlaco, que pasó a parecer un bicho soso y sin entrega al verse podido, a pesar del peligro que enseñó en banderillas, y todo ello gracias a la buena labor del espada, que le hizo cambiar a mejor tras poderle bien cruzado, llegando a sacar naturales de buen trazo. Pero el pinchazo también llegó, fue esta vez tendido y en muy buen sitio, dejando despuñes una estocada trasera, haciendo uso del descabello. Toro manso, complicado, pero que se vino abajo en cuanto se le pudo.
Escriño: Buenas verónicas del burgalés a la salida de este sexto, que no humilló ni siguió los vuelos. En varas M.José Bernal le pegó, mientras empujaba tirando algún que otro gañafón, con celo. Se les resistió en banderillas a pesar de contar con un buen capotero, y llegó a la muleta humillando pero tirando cornaditas, protestando; Morenito trata de hacerlo bien, con voluntad, aunque se le vino un poco grande, llegando incluso a ser volteado. Tiró de raza cuando se levantó y dejo detalles de elegancia, y remates de gusto, que junto a una gran estocada a este manso encastado, le hicieron pasear un trofeo, de ley solamente con el argumento de la suerte suprema.
| Elegante y poderoso por abajo en este doblón Foto: Fernando de la Iglesia (Burladero) |
Victorino Martín Andrés se ha mostrado satisfecho con lo lidiado, en sus declaraciones, y no es para menos tras el bache que han pasado y que aun tratan de superar; pero me quedo con el apostillo de su hijo, que afirmó "me ha gustado pero me gusta con más picante". Esperemos que las cosas vuelvan por sus fueros, en este legendario hierro. Me ha gustado mucho la corrida.
Cartujanillo.
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martes, 10 de julio de 2012
Impresiones sobre la de Cebada Gago en Pamplona:
| Nazaré firmó los mejores pasajes del festejo |
Tercera corrida de la Feria del Toro, primera de este hierro, sin su criador Salvador; lucieron por ello cintas negras. La terna contaba con un clásico de la tierra, Marco, que para su escaso rodaje ha estado digno y que no perdonó ni un quite; Morenito, un torero joven que acapara esperanzas, pero que no estuvo tan resolutivo, y un Nazaré que tenía que aprovechar la oportunidad y sin llegar a deslumbrar, tampoco ha decepcionado.
El ganado ha tenido un comportamiento desigual, con tres primeros a los que les ha faltado la fuerza y que han sido nobles y tres siguientes más variados con un cuarto que no llegó a entregarse, un quinto que manseó y que se defendió y el manso de libro que hizo sexto. Sin duda un juego lejano al esperado de esta divisa en la Feria del Toro.
Abrió plaza un toro al que le fallaron las fuerzas, que fue tardo en varas y al que se le pegó poco, pero que salió ciego del peto y prendió al que bregaba espectacularmente pero afortunadamente sin consecuencias. Soso llegó al segundo tercio y con disposición desde los medios, con las rodillas asentadas en la arena y mucha disposición, arrancó el navarro Francisco Marco una faena variada sabiendo dar tiempos y lo adecuado a cada momento en la que tuvo que combatir la falta de fuerzas del burel. Una vuelta al ruedo se dio tras pinchar abajo y dejar una buena estocada. Hubo más motivos para solicitar la oreja en este toro que en el cuarto, donde se le fue concedida.
El segundo pecó de lo mismo y pese a que el primer puyazo que le dieron fue fuerte, poco se le pegó en el segundo, que precedió a un quite de Nazaré por chicuelinas. El toro se vino arriba en banderillas y Morenito trató de estar elegante, pero el morlaco renquea, le faltaba un tranco; ante lo que había bien estuvo el burgalés, bastante por encima de una embestida noble, pero flojita y sin llegar del todo a romper. Pinchó arriba y mató después en lo alto, pero se fue una pizca atravesada.
| Morenito, elegante con el segundo. |
Por tercero salió uno de los que mantuvo más sus fuerzas debido a que se empleó mucho menos, sacó genio en el caballo y llegó a la muleta humillando poco, aunque sin malicia. Nazaré no tiró de recursos para meterlo en vereda e hizo una faena más accesoria y adornada que fundamental. La cabeza no funcionó demasiado al plantear manoletinas a una embestida por alto durante toda la lidia, normal que a la tercera se le fuese al pecho. Le pasaportó, eso sí con una buena estocada.
| El sevillano dando distancias al tercero |
Para que saliese en cuarto lugar, los ganaderos gaditanos presentaron un ejemplar que no se empleó en el caballo, empujando con la cara alta, y al que quitó Marco una vez más por chicuelinas, pues aunque no podamos alabarle su variedad, al menos hemos de decir en que en sus méritos estuvo el no perdonar quites, signo de disposición. Poco a poco y tras el tercio de banderillas se fue entregando, sin llegar a hacerlo del todo, aunque si embistió con nobleza en la muleta de un digno Marco que trató de agradar, llegar al público de su tierra y buscar contratos; le faltó conseguir que repitiese dejándosela muy puesta, pero si somos justos, en función de su rodaje, ha estado muy digno con esta corrida de Cebada, que sin sacar excesivas complicaciones, tampoco ha sido de carril. Una estocada caída y tendida bastaron para que los pañuelos aflorasen, en mayor medida que en el toro anterior, pero con menores argumentos. Oreja.
| El local paseó un trofeo de reconocimiento a toda la tarde y fruto también de paisanaje |
Por quinto un burel que tomó dos fuertes puyazos saliendo suelto en el primer tercio y que tomo por alto los vuelos del capote de Nazaré por tafalleras, factor que tras haber punteado siempre arriba en el peto, agravaron más el defecto del toro, que esperó mucho a los peones, apenas si defendiéndose al llegar los rehileteros a jurisddición y que no acompañó al buen cite, muy torero, andando al entrar, y al salir, de Luis Carlos Aranda, que estuvo eficaz y que ya había lidiado bien en el precedente, pero que seguro que quiso optar a mejor par de la Feria, le ayudase o no el de Cebada. A la muleta llegó con nervío, metiéndo la cara pero quedándose corto y reponiendo rápido. Morenito estuvo tratando de conseguir alargar un poco la corta embestida que salia con punteo arriba que tenía el animal, pero no lo consiguió, pues hubo un exceso de pases sucios, en los que siempre le tocaba la franela y que imposibilitaron el objetivo. Tres pinchazos y una media tendida a duras penas, acabaron con el mansete.
| Morenito iniciando por abajo en el quinto |
Faltaba un manso de libro para cerrar la gama y por ser el de mayor nivel, llegó en sexto lugar: salió distraído de un buen recibo capotero del joven sevillano y durante el tercio de varas anduvo siempre distraído, sin jifeza y gazapeando por el ruedo sin un obejtivo fijo, excepto el terreno de chiqueros; ni oler quiso al caballo en la zona de contraquerencia, por lo que tuvo que ser ahormado en su querencia, donde salió suelto las dos veces que entró. Nazaré ha demostrado cierta cabeza al conducir al animal en su terreno, sin obligarle demasiado para evitar que se rajase, entendiendo al manso. Lo sacó fuera cometiendo un error, pues alli protestó y casi lo cazó, aun así allí le plantó cara y estuvo bien con él. Pinchó y dejo una buena estocada una pizca caída, que le valió un trofeo.
| Buena estocada de Nazaré al sexto |
Mañana llegan los salmantinos de El Pilar, con dos toreros esperados como son Mora y Fandiño que deben volver a afirmarse este año y que junto a Tejela, un torero monótono, completan el cartel.
Cartujanillo.
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