En tarde lluviosa y con lleno en los tendidos, se ha lidiado una corrida de buena nota en general por su bravura en varas, con matices posteriormente en la muleta.
Inició la tarde con Tesugo, castaño de capa, bien armado y que salió con pies, rematando en los tableros. Buen recibo de capa de Alberto Aguilar, rematado con dos medias. En la primera vara que tomó a relance, cabeceó y se quitó el palo, echando la cara alta, el puyazo cayó caído. Para la segunda lo colocó con pintureria y a distancia el madrileño, el toro fue pronto y se le pegó trasero, echando la cara alta en su pelea. Quitó por chicuelinas y remató dejándolo en los medios ante el caballo, que apenas tuvo que cruzarse con el animal para que arrancase con todo, cumpliendo aunque con la cara alta y sin apenas pegarle en este tercer encuentro. En banderillas percance de Raúl Ruiz que milagrosamente escapó de los pitones tras perder un tiempo en la cara y cuadró tarde para no pasar en falso. El toro es pronto y se duele. Inició Alberto Aguilar su faena pasándolo pot alto saliendo al tercio, con una embestida al galope con trasmisión, conectando enseguida con el público al ligar en los medios con la diestra, pese a estat algo despegado. Por el izquierdo humilla pero brinca en el embroque, liga una tanda larga pero falta ajuste a los muletazos y sobre todo rematarlos en redondo. Escarba a final de faena tras insistir encimista por el derecho, antes de pinchar por tres ocasiones en lo bajo, cortando la piel del toro, para agarrar finalmente una estocada caída atravesada. Palmas en el arrastre para este Tesugo, de buen juego en varas y con contenido para la muleta. Silenciado el madrileño.
En segundo lugar fue jugado Pintanegra, de patas blancas; pues era calzado de las cuatro en mayor o menor medida, meano, jirón y lucero. Se desplaza en los primeros lances de Emilio de Justo, antes de tomar una primera vara desde media distancia, en la que se deja pegar fijo en el peto. Se arrancó de largo para la segunda, sin tener que provocarlo, señaló buen puyazo en el que se dejó pegar sin emplearse, tal como hizo en el tercer encuentro, al que de nuevo acudió con todo, señalando trasero el picador, rectificando, al igual que hizo en una cuarta entrada. Llegó a banderillas algo tardo, pero fijo de los cites. Buena brega y destacaron también los rehileteros, antes de que el extremeño brindase su labor al respetable. Labor que inició por bajo en tablas, disponiéndose en el tercio a torear al natural, logrando ligar varios pases entre enganchones. La embestida tiene trasmisión, humillando y con codicia por seguir la muleta, llegando pasajes en los que toreó encajado y en redondo, despertando los olés y el pasodoble. Si por el izquierdo la embestida era de cierta nota, al probar el derecho pudimos ver humillación y codicia, dejando la cara colocada para el siguiente, aunque exigiendo estar muy bien colocado, pues el viaje es corto y se revuelve buscando en tanto se le anda al hilo. Tras unos toreros doblones lo cuadró y lo pinchó arriba tirándose derecho, matando a continuación de buena estocada, siendo su labor premiada con un trofeo, despidiendo también el coso con una ovación unánime al bravo y encastado.
En tercer lugar hizo aparición Trovoado, negro listón de capa, que salió con pies y repitió saliendo algo suelto dr los buenos lances de capa de Rubén Pinar. Tomó un primer puyazo caído al salir el caballo, acudiendo suelto y sin estar el caballo en la contraquerencia. Tras ser fijado para la segunda vara, acudió pronto entre miradas hacia los capotes, cumplió y salió suelto. En un tercer y cuarto encuentro su comportamiento fue similar, cumpliendo y con prontitud. Llegó a banderillas algo distraído, esperando a los rehileteros y midiendo. Rubén Pinar inició su faena al hilo de tablas, saliendo a los medios para ligar con limpieza y buen concepto varias tandas por el derecho, pitón por el que con codicia sigue humillando el astado la muleta. Tras probar el izquierdo, por el que es algo rebrincado, regresa al derecho, continua manteniendo la ligazón, aunque algo mecanizado. Faena larga, regresando al izquierdo, bien cruzado pero despidiendo a fuera los muletazos, antes de tirarse a matar de una estocada corta perpendicular tras un pinchazo, teniendo que descabellar. Buen toro este Trovoado, de nota en varas y con un buen pitón derecho en la muleta, sin ser malo el izquierdo. Fue aplaudido en el arrastre, mientras que el albaceteño saludó una ovación.
Peletero lució por nombre el cuarto, negro de capa y sin mucha aparatosidad por delante. Salió suelto de los lances en los primeros compases y empujó con riñones, fijeza y poder en un primer puyazo trasero. Costó sacarlo del peto para colocarlo de largo a un segundo encuentro al que fue sin apenas provocarlo, siendo bien picado y cumpliendo el burel, que fue puesto de largo, practicamente de punta a punta para enseñarlo una tercera, a la que no quiso acudir, cambiándose el tercio. Llegó a banderillas aquerenciado a los adentros, esperando y midiendo a los de las frías, echando la cara alta al cuadrar. Muy aplomado en la muleta, además tratando de hacerle las cosas donde no quería estar, en los medios, lo cual acentuó más lo agarrado al piso que se mostró. Insistente ante un astado que no tuvo sino aplomo y falta de fuerzas y de casta. Petardo con la espada del madrileño, cuarteando hasta en cuatro ocasiones pinchando en bajo para agarrar media atravesada. Pitos para el animal, manso, descastado y flojo; silenciado el diestro.
En quinto lugar correspondió Camarito, negro de capa y sin mucha cara, aunque bien cuajado. Se paró tras un vistoso recibo de capa del extremeño, antes de pelear con poder, romaneando metiendo riñones en un buen primer puyazo al que acudió pronto y del que costó sacarlo. Fue colocado de largo, más allá de los medios para un segundo encuentro al que acudió en tanto la montura se cruzó con él, cumpliendo con la cara abajo y fijo en el peto, en un puyazo en el que no se le pegó. Se cambió el tercio sin enseñarlo en un tercer encuentro, llegando el animal a banderillas con prontitud y trasmisión, viéndose un buen par en la cara, de modo que saludó una ovación el de plata. Inició de Justo su faena por bajo en tablas, saiendo a los medios, donde con distancia y buen concepto quiso tirar por bajo de la embestida, humilladora y codiciosa que por momentos enganchó las telas, mientras que en la segunda tanda se apretó templado y mandando. Con la zurda trató de enroscarse una embestida muy humilladora pero con poco recorrido, agradando a la afición por su concepto a la hora de cargar la suerte y bajar la mano. Puso fin a su obra el cacereño con varios naturales enfrontilado, rematando con una trincherilla justo antes de entrar a matar, muy derecho en la rectitud de la suerte pero cayendo caído el acero, defecto este que debió sostener la concesión de oreja en el palco. El astado fue ovacionado en el arrastre, por su condición en la muleta y su buena pelea en varas, aunque faltó verlo una vez más.
En sexto lugar se jugó Peluquero, castaño oscuro albardado de capa, caribello por su pelo más claro en la testuz, que fue ovacionado de salida por su estampa y brío al rematar en tablas con los pies que salió, barbeando además las tablas. Vivimos de nuevo un gran tercio de varas, tres encuentros en los que se arrancó de más allá de los medios con todo, con mucho brío y acometividad, empujando además con riñones en los tres puyazos, bien colocados tras torearlo de frente a caballo, sonando la música al marcharse el varilarguero, con parte del público en pie. En tanto que el astado localizaba la cabalgadura, bastaba con cruzarse y citarlo para que se viniese como un tiro. Llegó a banderillas esperando y midiendo, resolviendo bien la cuadrilla, mientras que en la faena de muleta buscó por el derecho, quedándose algo corto y sin terminar de humillar, una embestida que Pinar logró aprovechar ligando en algunos destellos, más bien escasos. Por el izquierdo tampoco termina de humillar y se queda corto, optando el albaceteño por pelearse con él sobre las piernas y sin llegar a descolgarlo, pues prácticamente se limitó a tratar de darle pases pero sin asentar las zapatillas, se dispuso a entrar a matar. El burel no humilló al toque y tras tres pinchazos lo despachó de estocada caída, teniendo que descabellar. Palmas en el arrastre para este sexto, que mostró gran nota en varas, fue encastado y no lo puso fácil en la muleta, aunque fue a menos. Silenciado el espada.
Al finalizar el festejo y sin haberse acordado el de luces del mayoral en la celebración de su triunfo, lo mismo que con los picadores en las vueltas al ruedo de Emilio de Justo, el mayoral saludó una merecida ovación desde el tercio, premio a los 18 puyazos que recibió y en los que empujó la corrida.
Rubén Sánchez.
Porque reencontrar la Verdad, es garantizar futuro. Blog de Toros, Flamenco y Copla.
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domingo, 4 de junio de 2017
Tendero, de Miura y Jardinero, de Los Maños: dos grandes toros en la concurso de Vic
Con gran expectación y lleno en los tendidos se ha celebrado la corrida concurso de Vic Fezensac que ha resultado muy interesante y con dos toros de nota a destacar. Entre la terna destacar sobre todo a Domingo López Chaves que ha dirigido con maestría la lidia y se ha mostrado valiente y poderoso con la muleta; Morenito de Aranda en cambio ha dejado sus dos facetas, digno y firme en su primero y algo más dudoso con su segundo; algo parecido sucedió con Michelito, que estuvo bien con su primero, con el de Cuadri, y muy desconfiado con el toro de Los Maños.
Inició el festejo, que tuvo que retrasarse por cuestiones de seguridad debido a los controles de acceso, un bonito ejemplar sardo, de nombre Tendero y con el hierro de Miura. De salida cabeceó, vibrando su expresión y su cabeza expresando su brío, su encastado nervio. En la primera vara aprieta aunque parece que se lastima la mano izquierda. Bien Manuel José Bernal, midiendo y cogiéndolo en el sitio. Segunda y tercera entrada acude pronto y de largo, bien dejado en suerte en una lidia muy bien dirigida por López Chaves. Tomó una cuarta vara muy abierto, practicamente en chiqueros, desde donde se arranca alegre y pronto y además se queda a empujar una vez llega al peto, donde recibió un castigo muy bien medido. El picador charro toreó sin aspavientos con su montura, citando con sobriedad y dejando mostrar al toro su prontitud, fijeza y bravura, citando despacio y sin provocarlo demasiado, dejando que se arrancase al ver dar un solo paso al caballo y además echando el palo logrando siempre agarrarse arriba y delantero. En banderillas humilla y cabecea, desarmando a su lidiador, y siendo dificil de banderillear pues espera y echa la cara alta en el embroque. Brindó al público el diestro salmantino, que inicia su faena pasándolo por bajo pegado a tablas, saleiendo al tercio, donde trata de ligar con la diestra, algo que es complicado, pues suelta la cara y brinca en el embroque. Con mando y temple sin dejar que le enganche logra mejorar un poco la embestida. Por el izquierdo tiene medio muletazo que sabe aprovechar, pero se le revuelve en un palmo, generando emoción en los tendidos. Logra por alto los mejores pasajes cambiando de pitón, en un bonito recurso de tauromaquia antigua. Vuelve al izquierdo y el astado ya le busca, se había orientado. Machetea y remata con abaniqueo tras haberlo dominado con valor. Mató de estocada caída tras ponerse complicado el cuadrarlo, la caída del toro fue espectacular, producida por los banderilleros, algo que caló en los tendidos que pidieron con fuerza una oreja que había perdido el diestro al matar mal. Dio dos vueltas al ruedo tras la fuerte petición. El toro no se llevó la ovacion que mereció por la fuerte bronca al palco mientras se arrastraba. Toro bravo en el caballo y encastado, desarrollando dificultades durante su lidia, que vendió cara su vida.
El segundo tenía por nombre Gastador, todo un pavazo que fue recibido con palmas a su salida. Remata fuerte en tablas, aunque parece acalambrado en los lances de capa de Morenito, que trata de estirarse sin lograrlo, pues aunque humilla, se le revuelve rápido. Primera vara algo trasera y un pelín caída en la que se queda a pelear sobre un pitón, blandeando al salir del peto. A la segunda acude pronto, aunque al paso, desde media distancia. Recibe un puyazo trasero y sale en tanto que se le cita. Tercera tardea y sale huído, aunque se vuelve a pelear y le arrea fuerte una cuarta el picador, en la que se emplea. Hace hilo y corta en banderillas, esperando incluso, pudiendo lucirse con él Andrés Revuelta. Morenito de Aranda con la muleta logra a base de sobarlo y de aguantar, hilvanar varias series por el derecho imprimiéndole gusto y sin dudar. Por el izquierdo aunque humilla algo más, se revuelve antes, dejando apenas vistoso un cambio de mano ya estando genuflexo rematando la tanda por el derecho. Pincha en blando antes de agarrar saliéndose de la suerte una estocada corta, caída y atravesada. El toro fue a menos, siendo además soso en la muleta, acusando la lesión de inicio que pareció calambre. Un manso a menos que recibió pitos en su arrastre, siendo silenciado el coletudo.
En tercer lugar correspondió lidiar su toro a la ganaderia de Cuadri, Tacholero de nombre salió con pies y barbeando tablas, repitiendo a los buenos lances que le instrumentó Michelito, rematados a una mano. A la primera vara acudió pronto y de largo, pero le señala muy abajo el picador, que encima rectificó trasero, aunque sin apretarle. Para tomar la segunda el toro buscó su distancia y acudió pronto tras encontrarla a tomar un puyazo trasero sin arrearle, en el que cabecea. Tercera vara tardea y sale a buscarlo el picador. La toma porque lo manda el palco, el torero le pide cambio. Sale suelto tras emplearse sin mucho celo, sin embargo es pronto a los capotes y a los rehileteros, cortando mucho por el pitón izquierdo. Finalmente espera y vemos un buen par del lidiador, obligado a saludar montera en mano. Brinda el joven francés su faena a su padre, que inició sacándolo por alto al tercio. Por el derecho le cuesta la embestida, hay que tirar de él a base de toque fuerte y sin distancia, siendo los muletazos a media altura y con cabeceo en el embroque, con el burel revolviéndose. Por el izquierdo se muestra más aplomado y aunque humilla le cuesta y se revuelve. Logra hilvanar el espada medios muletazos algo encimista, por el derecho y luego aprovechando inercia ligó dos naturales. Le toca las orejas y busca matarlo en los medios, pero pinchó en alto por dos veces antes de dejar una estocada corta atravesada, alargando el brazo. Tacholero fue manso y a menos, además justo de casta. Pitos en el arrastre y silencio para el diestro.
Espanhol lució por nombre el cuarto, de la divisa portuguesa de Oliveiras Irmaos. Fue aplaudido de salida, pues era un toro con mucha plaza, de grandes dimensiones tanto en cara como en caja y cuajo. López Chaves se peleó con él de salida, por lo suelto que salía de los lances, fijándolo sobre las piernas, pero se le cuela teniendo que soltar las telas en el remate. Se va al caballo de largo en tanto lo ve, aunque lo intentan cortar. Empuja con riñones y mucho poder, desplazando la montura en un gran puyazo. Domingo López Chaves trata de ordenar la lidia, pero el toro no obedece y sale siempre distraído, suelto sobre todo hacia tablas, sin atender a los cites. Entró por dos veces al relance sin haber sido fijado y el picador aguanta sin agarrar puyazo en afán por tratar de lucir al animal, pero ante lo dificil que es de colocar frente al caballo y aprovechando que la res se aquerenció en uno de los burladeros oblicuos a la contraquerencia, Domingo ordena al picador ir hacia querencia, a quedar frente al toro para citarlo desde allí de punta a punta de la plaza, pero el animal no atiende al cite, volviéndo la cara al jaco varias veces, prefiriendo buscar los capotes que asomaron antes por la bocana de la tronera. En esta tesitura, a base de buscarlo el picador desde chiqueros y de llevar al toro al tercio de la zona de contraquerencia, arranca el morito y empuja con poder y fijeza, tomando allí una tercera a relance de la que sale suelto. Complicado en el segundo tercio, apretando y haciendo hilo tras esperar, pegando arreones. En la muleta pasa con la cara alta sin emplearse y buscando abrirse a tablas. Lucha su matador por sacarle algo en la huida a tablas desentendido, sin conseguirlo. Estocada corta con habilidad en chiqueros, siendo desarmado y teniendo que tomar el olivo. Muerte encastada de este manso encastado con peligro y muchas dificultades, que fue mayoritariamente pitado en el arrastre entre una ligera división. Ovación fuerte para López Chaves.
En quinto lugar correspondió lidiar a la divisa leonesa de Valdellán, que presentó a Minero, negro de capa y muy entipado, con seriedad pese no tener gran tamaño. Dejó entrever una buena embestida por el derecho en los lances de capa de Morenito, mientras que por el izquierdo puntea. Primera vara a la que acude pronto, recibiendo un puyazo caído en el que empuja con la cara alta. Segunda entrada acude pronto pero sale de najas, escarbando antes de la tercera, en la que empuja con la cara abajo, mientras se le recetó un puyazo caído, bien rectificado. Toma una cuarta en la que tardea antes de arrancarse alegre, para salir suelto al llegar al peto, regresando al mismo para tomar un quinto puyazo en el que se dejó pegar. En banderillas es pronto y corta, viéndose buen par de José Manuel Zamorano. Inicia faena el arandino pasándolo por bajo, el toro humilla y se revuelve con trasmisión, pero la faena en los medios no llega a coger entidad entre las dudas y la falta de firmeza de zapatillas y los muletazos en línea recta. Faltó también colocación y mando, el público lo recrimina al salir de las tandas, pues pese a que el toro tuviese sus defectos, era aprovechable a mayor nivel. No contento, además estuvo mal con los aceros, dejando una media atravesada y caída metiendo la mano tras tres pinchazos, muriendo el morlaco en chiqueros, amorcillado. Palmas al toro por su condicion, entiendo en la muleta, aunque se vino abajo sin entregarse y en varas no termino de emplearse. Silencio para Morenito.
Cerró la tarde la divisa triunfadora de este festejo en la pasada edición, la ganaderia de Los Maños. Presentó un imponente toro de gran estampa, de nombre Jardinero, que fue ovacionado de salida. En el primer buen puyazo acude tras buscar su distancia y cumple sobre un pitón. Tras mostrar un buen pitón derecho al ser fijado para la segunda vara, acudió de largo a la misma, dejándose después pegar. Tomó una tercera de largo, acudiendo pronto y fijo, sonando la música pese a que el piquero francés Gabin Rehabi, que estuvo muy torero y con personalidad haciendo la suerte, se agarrase trasero, rectificando enseguida. El astado de nuevo se deja pegar. Lo ponen de punta a punta a orden del presidente y pese a que tardea, coje su distancia y acude encampanado, peleando después cabeceando, siendo bien picado a los sones de nuevo de la banda de música, en otro gran tercio de varas. Frente a los rehileteros espera y se arranca con todo, siempre fijo en el que le cita, se desmonteró el lidiador, tras habersele colado por el derecho, buscando y sin prender, por poco, al tercero cuando cuadraba su par. En la muleta inicia pasándolo y se de nuevo se le cuela por el derecho, dando el burel sensación defensiva. En los medios logra confiarse algo más el joven espada y alargar el viaje por el izquierdo, ligando y conectando, pero opta por doblarse sobre las piernas en tanto se le cuela una vez más por el derecho. No continua a intentar sacar lo que tenía por el izquierdo, agarra estocada tendida y baja a paso de banderillas, suelta los trastos y a correr al olivo, mostrando falta de oficio, ocurriéndole lo mismo en un segundo pinchazo, antes de terminar con dos estocadas cortas y tendidas, la segunda un punto contraria y viniendo después un mitin con el verduguillo. Vuelta al ruedo para este encastado y poderoso Jardinero, leves pitos para el diestro.
Rubén Sánchez.
Inició el festejo, que tuvo que retrasarse por cuestiones de seguridad debido a los controles de acceso, un bonito ejemplar sardo, de nombre Tendero y con el hierro de Miura. De salida cabeceó, vibrando su expresión y su cabeza expresando su brío, su encastado nervio. En la primera vara aprieta aunque parece que se lastima la mano izquierda. Bien Manuel José Bernal, midiendo y cogiéndolo en el sitio. Segunda y tercera entrada acude pronto y de largo, bien dejado en suerte en una lidia muy bien dirigida por López Chaves. Tomó una cuarta vara muy abierto, practicamente en chiqueros, desde donde se arranca alegre y pronto y además se queda a empujar una vez llega al peto, donde recibió un castigo muy bien medido. El picador charro toreó sin aspavientos con su montura, citando con sobriedad y dejando mostrar al toro su prontitud, fijeza y bravura, citando despacio y sin provocarlo demasiado, dejando que se arrancase al ver dar un solo paso al caballo y además echando el palo logrando siempre agarrarse arriba y delantero. En banderillas humilla y cabecea, desarmando a su lidiador, y siendo dificil de banderillear pues espera y echa la cara alta en el embroque. Brindó al público el diestro salmantino, que inicia su faena pasándolo por bajo pegado a tablas, saleiendo al tercio, donde trata de ligar con la diestra, algo que es complicado, pues suelta la cara y brinca en el embroque. Con mando y temple sin dejar que le enganche logra mejorar un poco la embestida. Por el izquierdo tiene medio muletazo que sabe aprovechar, pero se le revuelve en un palmo, generando emoción en los tendidos. Logra por alto los mejores pasajes cambiando de pitón, en un bonito recurso de tauromaquia antigua. Vuelve al izquierdo y el astado ya le busca, se había orientado. Machetea y remata con abaniqueo tras haberlo dominado con valor. Mató de estocada caída tras ponerse complicado el cuadrarlo, la caída del toro fue espectacular, producida por los banderilleros, algo que caló en los tendidos que pidieron con fuerza una oreja que había perdido el diestro al matar mal. Dio dos vueltas al ruedo tras la fuerte petición. El toro no se llevó la ovacion que mereció por la fuerte bronca al palco mientras se arrastraba. Toro bravo en el caballo y encastado, desarrollando dificultades durante su lidia, que vendió cara su vida.
El segundo tenía por nombre Gastador, todo un pavazo que fue recibido con palmas a su salida. Remata fuerte en tablas, aunque parece acalambrado en los lances de capa de Morenito, que trata de estirarse sin lograrlo, pues aunque humilla, se le revuelve rápido. Primera vara algo trasera y un pelín caída en la que se queda a pelear sobre un pitón, blandeando al salir del peto. A la segunda acude pronto, aunque al paso, desde media distancia. Recibe un puyazo trasero y sale en tanto que se le cita. Tercera tardea y sale huído, aunque se vuelve a pelear y le arrea fuerte una cuarta el picador, en la que se emplea. Hace hilo y corta en banderillas, esperando incluso, pudiendo lucirse con él Andrés Revuelta. Morenito de Aranda con la muleta logra a base de sobarlo y de aguantar, hilvanar varias series por el derecho imprimiéndole gusto y sin dudar. Por el izquierdo aunque humilla algo más, se revuelve antes, dejando apenas vistoso un cambio de mano ya estando genuflexo rematando la tanda por el derecho. Pincha en blando antes de agarrar saliéndose de la suerte una estocada corta, caída y atravesada. El toro fue a menos, siendo además soso en la muleta, acusando la lesión de inicio que pareció calambre. Un manso a menos que recibió pitos en su arrastre, siendo silenciado el coletudo.
En tercer lugar correspondió lidiar su toro a la ganaderia de Cuadri, Tacholero de nombre salió con pies y barbeando tablas, repitiendo a los buenos lances que le instrumentó Michelito, rematados a una mano. A la primera vara acudió pronto y de largo, pero le señala muy abajo el picador, que encima rectificó trasero, aunque sin apretarle. Para tomar la segunda el toro buscó su distancia y acudió pronto tras encontrarla a tomar un puyazo trasero sin arrearle, en el que cabecea. Tercera vara tardea y sale a buscarlo el picador. La toma porque lo manda el palco, el torero le pide cambio. Sale suelto tras emplearse sin mucho celo, sin embargo es pronto a los capotes y a los rehileteros, cortando mucho por el pitón izquierdo. Finalmente espera y vemos un buen par del lidiador, obligado a saludar montera en mano. Brinda el joven francés su faena a su padre, que inició sacándolo por alto al tercio. Por el derecho le cuesta la embestida, hay que tirar de él a base de toque fuerte y sin distancia, siendo los muletazos a media altura y con cabeceo en el embroque, con el burel revolviéndose. Por el izquierdo se muestra más aplomado y aunque humilla le cuesta y se revuelve. Logra hilvanar el espada medios muletazos algo encimista, por el derecho y luego aprovechando inercia ligó dos naturales. Le toca las orejas y busca matarlo en los medios, pero pinchó en alto por dos veces antes de dejar una estocada corta atravesada, alargando el brazo. Tacholero fue manso y a menos, además justo de casta. Pitos en el arrastre y silencio para el diestro.
Espanhol lució por nombre el cuarto, de la divisa portuguesa de Oliveiras Irmaos. Fue aplaudido de salida, pues era un toro con mucha plaza, de grandes dimensiones tanto en cara como en caja y cuajo. López Chaves se peleó con él de salida, por lo suelto que salía de los lances, fijándolo sobre las piernas, pero se le cuela teniendo que soltar las telas en el remate. Se va al caballo de largo en tanto lo ve, aunque lo intentan cortar. Empuja con riñones y mucho poder, desplazando la montura en un gran puyazo. Domingo López Chaves trata de ordenar la lidia, pero el toro no obedece y sale siempre distraído, suelto sobre todo hacia tablas, sin atender a los cites. Entró por dos veces al relance sin haber sido fijado y el picador aguanta sin agarrar puyazo en afán por tratar de lucir al animal, pero ante lo dificil que es de colocar frente al caballo y aprovechando que la res se aquerenció en uno de los burladeros oblicuos a la contraquerencia, Domingo ordena al picador ir hacia querencia, a quedar frente al toro para citarlo desde allí de punta a punta de la plaza, pero el animal no atiende al cite, volviéndo la cara al jaco varias veces, prefiriendo buscar los capotes que asomaron antes por la bocana de la tronera. En esta tesitura, a base de buscarlo el picador desde chiqueros y de llevar al toro al tercio de la zona de contraquerencia, arranca el morito y empuja con poder y fijeza, tomando allí una tercera a relance de la que sale suelto. Complicado en el segundo tercio, apretando y haciendo hilo tras esperar, pegando arreones. En la muleta pasa con la cara alta sin emplearse y buscando abrirse a tablas. Lucha su matador por sacarle algo en la huida a tablas desentendido, sin conseguirlo. Estocada corta con habilidad en chiqueros, siendo desarmado y teniendo que tomar el olivo. Muerte encastada de este manso encastado con peligro y muchas dificultades, que fue mayoritariamente pitado en el arrastre entre una ligera división. Ovación fuerte para López Chaves.
En quinto lugar correspondió lidiar a la divisa leonesa de Valdellán, que presentó a Minero, negro de capa y muy entipado, con seriedad pese no tener gran tamaño. Dejó entrever una buena embestida por el derecho en los lances de capa de Morenito, mientras que por el izquierdo puntea. Primera vara a la que acude pronto, recibiendo un puyazo caído en el que empuja con la cara alta. Segunda entrada acude pronto pero sale de najas, escarbando antes de la tercera, en la que empuja con la cara abajo, mientras se le recetó un puyazo caído, bien rectificado. Toma una cuarta en la que tardea antes de arrancarse alegre, para salir suelto al llegar al peto, regresando al mismo para tomar un quinto puyazo en el que se dejó pegar. En banderillas es pronto y corta, viéndose buen par de José Manuel Zamorano. Inicia faena el arandino pasándolo por bajo, el toro humilla y se revuelve con trasmisión, pero la faena en los medios no llega a coger entidad entre las dudas y la falta de firmeza de zapatillas y los muletazos en línea recta. Faltó también colocación y mando, el público lo recrimina al salir de las tandas, pues pese a que el toro tuviese sus defectos, era aprovechable a mayor nivel. No contento, además estuvo mal con los aceros, dejando una media atravesada y caída metiendo la mano tras tres pinchazos, muriendo el morlaco en chiqueros, amorcillado. Palmas al toro por su condicion, entiendo en la muleta, aunque se vino abajo sin entregarse y en varas no termino de emplearse. Silencio para Morenito.
Cerró la tarde la divisa triunfadora de este festejo en la pasada edición, la ganaderia de Los Maños. Presentó un imponente toro de gran estampa, de nombre Jardinero, que fue ovacionado de salida. En el primer buen puyazo acude tras buscar su distancia y cumple sobre un pitón. Tras mostrar un buen pitón derecho al ser fijado para la segunda vara, acudió de largo a la misma, dejándose después pegar. Tomó una tercera de largo, acudiendo pronto y fijo, sonando la música pese a que el piquero francés Gabin Rehabi, que estuvo muy torero y con personalidad haciendo la suerte, se agarrase trasero, rectificando enseguida. El astado de nuevo se deja pegar. Lo ponen de punta a punta a orden del presidente y pese a que tardea, coje su distancia y acude encampanado, peleando después cabeceando, siendo bien picado a los sones de nuevo de la banda de música, en otro gran tercio de varas. Frente a los rehileteros espera y se arranca con todo, siempre fijo en el que le cita, se desmonteró el lidiador, tras habersele colado por el derecho, buscando y sin prender, por poco, al tercero cuando cuadraba su par. En la muleta inicia pasándolo y se de nuevo se le cuela por el derecho, dando el burel sensación defensiva. En los medios logra confiarse algo más el joven espada y alargar el viaje por el izquierdo, ligando y conectando, pero opta por doblarse sobre las piernas en tanto se le cuela una vez más por el derecho. No continua a intentar sacar lo que tenía por el izquierdo, agarra estocada tendida y baja a paso de banderillas, suelta los trastos y a correr al olivo, mostrando falta de oficio, ocurriéndole lo mismo en un segundo pinchazo, antes de terminar con dos estocadas cortas y tendidas, la segunda un punto contraria y viniendo después un mitin con el verduguillo. Vuelta al ruedo para este encastado y poderoso Jardinero, leves pitos para el diestro.
Rubén Sánchez.
Salvó la tarde y con nota Carafea III
Con más de tres cuartos y con el tiempo amenazando lluvia se ha celebrado la primera de las corridas de la Feria del Toro de Vic Fezensac, que lució el hierro de Dolores Aguirre. Desigual de presentación, con un par de toros con barba y expresión de viejos, avacado uno de ellos; y de juego manso en general,con cierta soseria impropia de lo encastado de la vacada, a excepción del bravo segundo, Carafea III.
Abrió la tarde Argelón, colorado y cariavacado, con expresión de viejo. Abanto de salida, busca escapatoria, aunque repite a los lances de Paulita, en los que pega un fuerte tornillazo. En el primer encuentro con el caballo toma una vara trasera en la que no se emplea y de la que sale suelto. Trata Paulita de colocarlo a distancia pero sale suelto hacia capotes hasta tomar a relance una segunda vara en la que sin apretarle mucho, se queda a cabecear haciendo sonar el estribo. Bien dejado en suerte por Octavio Chacón a distancia para la tercera, que se fue caída, entrando de un brinco al peto tras arrancar con prontitud. Salió suelto, para llegar a la brega blandeando y algo agarrado al piso en los medios, pero con fijeza y prontitud a los cites. Espera y corta llendo a menos al final del segundo tercio, llegando a desentenderse por momentos. Inicia faena el baturro pasándolo por alto, cuidando la falta de fuerzas. Embiste gazapeando, sin apenas recorrido, echando la cara alta en el embroque. Trata el diestro de llevarle toreado con la muleta retrasada para alargarle el viaje, pero sin resultado toma la diestra, donde lo alivia por alto, pasando a doblarse con él tras montar la ayuda y tomar la diestra, optando por abreviar cogiendo la de verdad. Despachó de media caída a este Argelón, un toro manso y falto de fuerzas que tuvo nobleza y poca trasmisión. Fue por ello pitado en el arrastre, siendo silenciado el aragonés.
En segundo lugar hizo aparición Carafea tercero, negro salpicado, bragado meano corrido jirón axilblanco y gargantillo, de gran estampa y que fue recibido con aplausos del público. Octavio Chacón logró recogerlo y fijarlo en los lances de recibo, rematando con una pinturera media. Vivimos un vibrante tercio de varas: en la primera y tras cortarlo muy bien su matador, dirigiendo la lidia con maestría, acudió de media distancia al buen cite de Juan José Esquivel, que toreó a caballo con toreria y con verdad, dando los frentes, cogiéndolo delantero y bien en los cuatro puyazos que le recetó, aunque debió quizá medir un poco más el castigo. En este primer encuentro el burel empujó con riñones y fijeza, quedándose a romanear. Tras lograr sacarlo fue puesto para la segunda desde largo, a la que acudió con prontitud, saliendo en tanto que lo llamaron para la siguiente, en la que tras ir de largo con alegría volvió a salir con prontitud al cite. La cuarta fue la de mayor emoción, con el morlaco en terreno de chiqueros y escuchándose el cite del varilarguero, acudiendo el burel al galope, quedándose a pelear con riñones desplazándo la montura. La banda comenzó espontánea a tocar mientras con la plaza en pie se marchaba saludando entre vitores a su brillante actuación el piquero. En banderillas anduvieron más eficaces que lucidos los rehileteros, ante una embestida pronta y fija. Inicia faena Chacón en los medios tras brindar a Ruiz Miguel, donde logra ligar una tanda con la diestra, el toro no termina de humillar y le falta recorrido. Buen detalle por parte del torero el modo en que dio distancias, en un trasteo que finalmente fue a menos por ese pitón, pese al gusto en los remates. Por el izquierdo tuvo que acortar distancias y apenas pudo pegarle una tanda, pues se agotó el astado, que por su bravura fue premiado merecidamente con una vuelta al ruedo, mientras que como colofón a la gran estocada que agarró el gaditano, paseó una oreja.
Carafea segundo lucía por nombre el tercero, de capa negra, gargantillo y muy musculado. Recibe Lamelas con larga cambiada de rodillas, siguiendo hasta los medios con un buen ramillete de lances a la verónica, genuflexo, rematando con media en el centro del anillo. La embestida un tanto rebrincada en los primeros compases, al igual que hizo al llegar al primer encuentro con la jurisdicción del caballo, en el que al haber sido a relance y entre desorden el picador no agarró la vara en un gesto al aguantar el primer envite sin defender la cabalgadura. En la segunda entrada y primera vara que tomó, el animal se creció ante el castigo y propició un fuerte tumbo tras romanear, miemtras que después tomó una tercera fuerte y trasera como la anterior, en la que cumple. En el segundo tercio pronto y cortando, los pares al sobaquillo. Inicia faena Alberto Lamelas ligando por el derecho, el toro repite aunque berrea en tanto se le puede acusando su mansedumbre, pero no duda en seguir y acometer a la muleta en cada cite, humillando y siguiéndola con recorrido. Bien el torero ligando en un palmo de terreno, con quietud y conectando con los tendidos en tanto que procuró estar siempre bien cruzado, algo que valoró y agradeció positivamente el personal. Se vieron buenas tandas al natural, llevándolo con mando en una faena larga que rubricó mal a espadas con un pinchazo tratando de hacer la suerte de recibir, yéndose a abajo a pinchar tras salirse de la suerte en un segundo pinchazo y cayendo un aviso tras un tercer pinchazo y antes de terminar con una estocada arriba. Palmas para este tercero, manso y noble. Ovación con saludos para el diestro jienense.
En cuarto lugar se jugó Carafea -este a secas- negro de capa y playero de cara, un señor con toda la barba. De salida demuestra justeza de fuerzas y toma tres varas traseras en las que se deja pegar, sin lucir al toro y sin hacerse la suerte. En banderillas algo gazapón y sin hacer hilo, distraído y algo desentendido. La faena fue a menos y además sin ponerle nada el torero, que se limitó a pegar muletazos con la tela retrasada por lo corto que se quedaba, pero siempre descolocado y despidiendo la embestida hacia fuera, componiendo la figura a cabeza pasada y sin llegar a conectar con un público que sabía lo que estaba viendo. Despachó a un animal muy venido a menos en ambos pitones con una media estocada atravesada. Silencio para ambos.
En quinto lugar y tras aviso previo mediante megafonía se lidió Yegüizo, número 31 sustituyendo al titural en el orden de lidia, de nombre Mascarito. Un toro de buena estampa, colorado albardado. Algo lesionado de la mano derecha, pues tropezaba en ocasiones, por lo que es protestado. No se atiende a la reclamación y toma dos varas romaneando sobre un pitón, la segunda además de largo. En banderillas pasan sin lucimiento, ante una embestida algo huidiza, pero con movilidad. Inicia faena Chacón en los medios, el animal se abre hacia los adentros y a base de toques logra recogerlo e hilvanar los pases. Faena larga que no llega a coger entidad pese a la humillacion y temple de la embestida por el izquierdo. El torero lo entiende y al menos lo enseña, aunque no llegue a cuajarlo al estar siempre citando desde fuera y algo encorvada su figura. Tras dos pinchazos, al tirarse desde muy lejos, agarra estocada casi entera caída que hace doblar a este Yegüizo, manso descastado y con nobleza que tuvo un buen pitón izquierdo. Fueron silenciados tanto el burel como el espada.
Cerró la tarde Pitillito, un cuatreño con seriedad por delante, negro bragado meano corrido y jirón, que blandeó en el aseado recibo de Alberto Lamelas. De la primera vara sale de najas, tomando una segunda bien cogida, delantera, en la que empuja con la cara alta; recibiendo una tercera estando fijado más cerrado, tras irse a capotes estando de largo. Puyazo fuerte y trasero en el que se dejó pegar. En banderillas gazapón, resuelven con habilidad y ventajas los de plata. Inicia trasteo Alberto Lamelas pasándolo por bajo, saliendo a los medios, donde buscó el pitón izquierdo, logrando hilvanar muletazos pese a que el recorrido no es mucho, aprovechando medio muletazo en el que, eso sí, humilla. Por el derecho se queda corto, a media altura y opta por tomar de nuevo la zurda, tirando de él a base de atacarle y en la corta distancia. Pinchazo rozando guarismo, el toque muy desplazador le hizo abrirse. Media atravesada caída perdiendo el engaño. Se tira de nuevo ante la dureza de patas, agarra media tendida y contraria. Pinchazo hondo caído y descabella. Silencio para este manso descastado y a menos, tambien para el espada.
Tarde de toros con interés de la que hemos disfrutado sobre todo del buen juego de segundo de la tarde y de la condición muletera del tercero. Ya con la vista puesta en la interesante corrida concurso matutina de mañana.
Rubén Sánchez.
Abrió la tarde Argelón, colorado y cariavacado, con expresión de viejo. Abanto de salida, busca escapatoria, aunque repite a los lances de Paulita, en los que pega un fuerte tornillazo. En el primer encuentro con el caballo toma una vara trasera en la que no se emplea y de la que sale suelto. Trata Paulita de colocarlo a distancia pero sale suelto hacia capotes hasta tomar a relance una segunda vara en la que sin apretarle mucho, se queda a cabecear haciendo sonar el estribo. Bien dejado en suerte por Octavio Chacón a distancia para la tercera, que se fue caída, entrando de un brinco al peto tras arrancar con prontitud. Salió suelto, para llegar a la brega blandeando y algo agarrado al piso en los medios, pero con fijeza y prontitud a los cites. Espera y corta llendo a menos al final del segundo tercio, llegando a desentenderse por momentos. Inicia faena el baturro pasándolo por alto, cuidando la falta de fuerzas. Embiste gazapeando, sin apenas recorrido, echando la cara alta en el embroque. Trata el diestro de llevarle toreado con la muleta retrasada para alargarle el viaje, pero sin resultado toma la diestra, donde lo alivia por alto, pasando a doblarse con él tras montar la ayuda y tomar la diestra, optando por abreviar cogiendo la de verdad. Despachó de media caída a este Argelón, un toro manso y falto de fuerzas que tuvo nobleza y poca trasmisión. Fue por ello pitado en el arrastre, siendo silenciado el aragonés.
En segundo lugar hizo aparición Carafea tercero, negro salpicado, bragado meano corrido jirón axilblanco y gargantillo, de gran estampa y que fue recibido con aplausos del público. Octavio Chacón logró recogerlo y fijarlo en los lances de recibo, rematando con una pinturera media. Vivimos un vibrante tercio de varas: en la primera y tras cortarlo muy bien su matador, dirigiendo la lidia con maestría, acudió de media distancia al buen cite de Juan José Esquivel, que toreó a caballo con toreria y con verdad, dando los frentes, cogiéndolo delantero y bien en los cuatro puyazos que le recetó, aunque debió quizá medir un poco más el castigo. En este primer encuentro el burel empujó con riñones y fijeza, quedándose a romanear. Tras lograr sacarlo fue puesto para la segunda desde largo, a la que acudió con prontitud, saliendo en tanto que lo llamaron para la siguiente, en la que tras ir de largo con alegría volvió a salir con prontitud al cite. La cuarta fue la de mayor emoción, con el morlaco en terreno de chiqueros y escuchándose el cite del varilarguero, acudiendo el burel al galope, quedándose a pelear con riñones desplazándo la montura. La banda comenzó espontánea a tocar mientras con la plaza en pie se marchaba saludando entre vitores a su brillante actuación el piquero. En banderillas anduvieron más eficaces que lucidos los rehileteros, ante una embestida pronta y fija. Inicia faena Chacón en los medios tras brindar a Ruiz Miguel, donde logra ligar una tanda con la diestra, el toro no termina de humillar y le falta recorrido. Buen detalle por parte del torero el modo en que dio distancias, en un trasteo que finalmente fue a menos por ese pitón, pese al gusto en los remates. Por el izquierdo tuvo que acortar distancias y apenas pudo pegarle una tanda, pues se agotó el astado, que por su bravura fue premiado merecidamente con una vuelta al ruedo, mientras que como colofón a la gran estocada que agarró el gaditano, paseó una oreja.
Carafea segundo lucía por nombre el tercero, de capa negra, gargantillo y muy musculado. Recibe Lamelas con larga cambiada de rodillas, siguiendo hasta los medios con un buen ramillete de lances a la verónica, genuflexo, rematando con media en el centro del anillo. La embestida un tanto rebrincada en los primeros compases, al igual que hizo al llegar al primer encuentro con la jurisdicción del caballo, en el que al haber sido a relance y entre desorden el picador no agarró la vara en un gesto al aguantar el primer envite sin defender la cabalgadura. En la segunda entrada y primera vara que tomó, el animal se creció ante el castigo y propició un fuerte tumbo tras romanear, miemtras que después tomó una tercera fuerte y trasera como la anterior, en la que cumple. En el segundo tercio pronto y cortando, los pares al sobaquillo. Inicia faena Alberto Lamelas ligando por el derecho, el toro repite aunque berrea en tanto se le puede acusando su mansedumbre, pero no duda en seguir y acometer a la muleta en cada cite, humillando y siguiéndola con recorrido. Bien el torero ligando en un palmo de terreno, con quietud y conectando con los tendidos en tanto que procuró estar siempre bien cruzado, algo que valoró y agradeció positivamente el personal. Se vieron buenas tandas al natural, llevándolo con mando en una faena larga que rubricó mal a espadas con un pinchazo tratando de hacer la suerte de recibir, yéndose a abajo a pinchar tras salirse de la suerte en un segundo pinchazo y cayendo un aviso tras un tercer pinchazo y antes de terminar con una estocada arriba. Palmas para este tercero, manso y noble. Ovación con saludos para el diestro jienense.
En cuarto lugar se jugó Carafea -este a secas- negro de capa y playero de cara, un señor con toda la barba. De salida demuestra justeza de fuerzas y toma tres varas traseras en las que se deja pegar, sin lucir al toro y sin hacerse la suerte. En banderillas algo gazapón y sin hacer hilo, distraído y algo desentendido. La faena fue a menos y además sin ponerle nada el torero, que se limitó a pegar muletazos con la tela retrasada por lo corto que se quedaba, pero siempre descolocado y despidiendo la embestida hacia fuera, componiendo la figura a cabeza pasada y sin llegar a conectar con un público que sabía lo que estaba viendo. Despachó a un animal muy venido a menos en ambos pitones con una media estocada atravesada. Silencio para ambos.
En quinto lugar y tras aviso previo mediante megafonía se lidió Yegüizo, número 31 sustituyendo al titural en el orden de lidia, de nombre Mascarito. Un toro de buena estampa, colorado albardado. Algo lesionado de la mano derecha, pues tropezaba en ocasiones, por lo que es protestado. No se atiende a la reclamación y toma dos varas romaneando sobre un pitón, la segunda además de largo. En banderillas pasan sin lucimiento, ante una embestida algo huidiza, pero con movilidad. Inicia faena Chacón en los medios, el animal se abre hacia los adentros y a base de toques logra recogerlo e hilvanar los pases. Faena larga que no llega a coger entidad pese a la humillacion y temple de la embestida por el izquierdo. El torero lo entiende y al menos lo enseña, aunque no llegue a cuajarlo al estar siempre citando desde fuera y algo encorvada su figura. Tras dos pinchazos, al tirarse desde muy lejos, agarra estocada casi entera caída que hace doblar a este Yegüizo, manso descastado y con nobleza que tuvo un buen pitón izquierdo. Fueron silenciados tanto el burel como el espada.
Cerró la tarde Pitillito, un cuatreño con seriedad por delante, negro bragado meano corrido y jirón, que blandeó en el aseado recibo de Alberto Lamelas. De la primera vara sale de najas, tomando una segunda bien cogida, delantera, en la que empuja con la cara alta; recibiendo una tercera estando fijado más cerrado, tras irse a capotes estando de largo. Puyazo fuerte y trasero en el que se dejó pegar. En banderillas gazapón, resuelven con habilidad y ventajas los de plata. Inicia trasteo Alberto Lamelas pasándolo por bajo, saliendo a los medios, donde buscó el pitón izquierdo, logrando hilvanar muletazos pese a que el recorrido no es mucho, aprovechando medio muletazo en el que, eso sí, humilla. Por el derecho se queda corto, a media altura y opta por tomar de nuevo la zurda, tirando de él a base de atacarle y en la corta distancia. Pinchazo rozando guarismo, el toque muy desplazador le hizo abrirse. Media atravesada caída perdiendo el engaño. Se tira de nuevo ante la dureza de patas, agarra media tendida y contraria. Pinchazo hondo caído y descabella. Silencio para este manso descastado y a menos, tambien para el espada.
Tarde de toros con interés de la que hemos disfrutado sobre todo del buen juego de segundo de la tarde y de la condición muletera del tercero. Ya con la vista puesta en la interesante corrida concurso matutina de mañana.
Rubén Sánchez.
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