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domingo, 4 de junio de 2017

Salvó la tarde y con nota Carafea III

Con más de tres cuartos y con el tiempo amenazando lluvia se ha celebrado la primera de las corridas de la Feria del Toro de Vic Fezensac, que lució el hierro de Dolores Aguirre. Desigual de presentación, con un par de toros con barba y expresión de viejos, avacado uno de ellos; y de juego manso en general,con cierta soseria impropia de lo encastado de la vacada, a excepción del bravo segundo, Carafea III.

Abrió la tarde Argelón, colorado y cariavacado, con expresión de viejo. Abanto de salida, busca escapatoria, aunque repite a los lances de Paulita, en los que pega un fuerte tornillazo. En el primer encuentro con el caballo toma una vara trasera en la que no se emplea y de la que sale suelto. Trata Paulita de colocarlo a distancia pero sale suelto hacia capotes hasta tomar a relance una segunda vara en la que sin apretarle mucho, se queda a cabecear haciendo sonar el estribo. Bien dejado en suerte por Octavio Chacón a distancia para la tercera, que se fue caída, entrando de un brinco al peto tras arrancar con prontitud. Salió suelto, para llegar a la brega blandeando y algo agarrado al piso en los medios, pero con fijeza y prontitud a los cites. Espera y corta llendo a menos al final del segundo tercio, llegando a desentenderse por momentos. Inicia faena el baturro pasándolo por alto, cuidando la falta de fuerzas. Embiste gazapeando, sin apenas recorrido, echando la cara alta en el embroque. Trata el diestro de llevarle toreado con la muleta retrasada para alargarle el viaje, pero sin resultado toma la diestra, donde lo alivia por alto, pasando a doblarse con él tras montar la ayuda y tomar la diestra, optando por abreviar cogiendo la de verdad. Despachó de media caída a este Argelón, un toro manso y falto de fuerzas que tuvo nobleza y poca trasmisión. Fue por ello pitado en el arrastre, siendo silenciado el aragonés.

En segundo lugar hizo aparición Carafea tercero, negro salpicado, bragado meano corrido jirón axilblanco y gargantillo, de gran estampa y que fue recibido con aplausos del público. Octavio Chacón logró recogerlo y fijarlo en los lances de recibo, rematando con una pinturera media. Vivimos un vibrante tercio de varas: en la primera y tras cortarlo muy bien su matador, dirigiendo la lidia con maestría, acudió de media distancia al buen cite de Juan José Esquivel, que toreó a caballo con toreria y con verdad, dando los frentes, cogiéndolo delantero y bien en los cuatro puyazos que le recetó, aunque debió quizá medir un poco más el castigo. En este primer encuentro el burel empujó con riñones y fijeza, quedándose a romanear. Tras lograr sacarlo fue puesto para la segunda desde largo, a la que acudió con prontitud, saliendo en tanto que lo llamaron para la siguiente, en la que tras ir de largo con alegría volvió a salir con prontitud al cite. La cuarta fue la de mayor emoción, con el morlaco en terreno de chiqueros y escuchándose el cite del varilarguero, acudiendo el burel al galope, quedándose a pelear con riñones desplazándo la montura. La banda comenzó espontánea a tocar mientras con la plaza en pie se marchaba saludando entre vitores a su brillante actuación el piquero. En banderillas anduvieron más eficaces que lucidos los rehileteros, ante una embestida pronta y fija. Inicia faena Chacón en los medios tras brindar a Ruiz Miguel, donde logra ligar una tanda con la diestra, el toro no termina de humillar y le falta recorrido. Buen detalle por parte del torero el modo en que dio distancias, en un trasteo que finalmente fue a menos por ese pitón, pese al gusto en los remates. Por el izquierdo tuvo que acortar distancias y apenas pudo pegarle una tanda, pues se agotó el astado, que por su bravura fue premiado merecidamente con una vuelta al ruedo, mientras que como colofón a la gran estocada que agarró el gaditano, paseó una oreja.

Carafea segundo lucía por nombre el tercero, de capa negra, gargantillo y muy musculado. Recibe Lamelas con larga cambiada de rodillas, siguiendo hasta los medios con un buen ramillete de lances a la verónica, genuflexo, rematando con media en el centro del anillo. La embestida un tanto rebrincada en los primeros compases, al igual que hizo al llegar al primer encuentro con la jurisdicción del caballo, en el que al haber sido a relance y entre desorden el picador no agarró la vara en un gesto al aguantar el primer envite sin defender la cabalgadura.  En la segunda entrada y primera vara que tomó, el animal se creció ante el castigo y propició un fuerte tumbo tras romanear, miemtras que después tomó una tercera fuerte y trasera como la anterior, en la que cumple. En el segundo tercio pronto y cortando, los pares al sobaquillo. Inicia faena Alberto Lamelas ligando por el derecho, el toro repite aunque berrea en tanto se le puede acusando su mansedumbre, pero no duda en seguir y acometer a la muleta en cada cite, humillando y siguiéndola con recorrido. Bien el torero ligando en un palmo de terreno, con quietud y conectando con los tendidos en tanto que procuró estar siempre bien cruzado, algo que valoró y agradeció positivamente el personal. Se vieron buenas tandas al natural, llevándolo con mando en una faena larga que rubricó mal a espadas con un pinchazo tratando de hacer la suerte de recibir, yéndose a abajo a pinchar tras salirse de la suerte en un segundo pinchazo y cayendo un aviso tras un tercer pinchazo y antes de terminar con una estocada arriba. Palmas para este tercero, manso y noble. Ovación con saludos para el diestro jienense.

En cuarto lugar se jugó Carafea -este a secas- negro de capa y playero de cara, un señor con toda la barba. De salida demuestra justeza de fuerzas y toma tres varas traseras en las que se deja pegar, sin lucir al toro y sin hacerse la suerte. En banderillas algo gazapón y sin hacer hilo, distraído y algo desentendido. La faena fue a menos y además sin ponerle nada el torero, que se limitó a pegar muletazos con la tela retrasada por lo corto que se quedaba, pero siempre descolocado y despidiendo la embestida hacia fuera, componiendo la figura a cabeza pasada y sin llegar a conectar con un público que sabía lo que estaba viendo. Despachó a un animal muy venido a menos en ambos pitones con una media estocada atravesada. Silencio para ambos.

En quinto lugar y tras aviso previo mediante megafonía se lidió Yegüizo, número 31 sustituyendo al titural en el orden de lidia, de nombre Mascarito. Un toro de buena estampa, colorado albardado. Algo lesionado de la mano derecha, pues tropezaba en ocasiones, por lo que es protestado. No se atiende a la reclamación y toma dos varas romaneando sobre un pitón, la segunda además de largo. En banderillas pasan sin lucimiento, ante una embestida algo huidiza, pero con movilidad. Inicia faena Chacón en los medios, el animal se abre hacia los adentros y a base de toques logra recogerlo e hilvanar los pases. Faena larga que no llega a coger entidad pese a la humillacion y temple de la embestida por el izquierdo. El torero lo entiende y al menos lo enseña, aunque no llegue a cuajarlo al estar siempre citando desde fuera y algo encorvada su figura. Tras dos pinchazos, al tirarse desde muy lejos, agarra estocada casi entera caída que hace doblar a este Yegüizo, manso descastado y con nobleza que tuvo un buen pitón izquierdo. Fueron silenciados tanto el burel como el espada.

Cerró la tarde Pitillito, un cuatreño con seriedad por delante, negro bragado meano corrido y jirón, que blandeó en el aseado recibo de Alberto Lamelas. De la primera vara sale de najas, tomando una segunda bien cogida, delantera, en la que empuja con la cara alta; recibiendo una tercera estando fijado más cerrado, tras irse a capotes estando de largo. Puyazo fuerte y trasero en el que se dejó pegar. En banderillas gazapón, resuelven con habilidad y ventajas los de plata. Inicia trasteo Alberto Lamelas pasándolo por bajo, saliendo a los medios, donde buscó el pitón izquierdo, logrando hilvanar muletazos pese a que el recorrido no es mucho, aprovechando medio muletazo en el que, eso sí, humilla. Por el derecho se queda corto, a media altura y opta por tomar de nuevo la zurda, tirando de él a base de atacarle y en la corta distancia. Pinchazo rozando guarismo, el toque muy desplazador le hizo abrirse. Media atravesada caída perdiendo el engaño. Se tira de nuevo ante la dureza de patas, agarra media tendida y contraria. Pinchazo hondo caído y descabella. Silencio para este manso descastado y a menos, tambien para el espada.

Tarde de toros con interés de la que hemos disfrutado sobre todo del buen juego de segundo de la tarde y de la condición muletera del tercero. Ya con la vista puesta en la interesante corrida concurso matutina de mañana.

Rubén Sánchez.

sábado, 7 de julio de 2012

Dolores Aguirre, mansos, pero con matices

Gran estocada de Joselillo, que junto a el tesón y disposición con el tercero le ha valido una oreja



Con lleno de no hay billetes arrancaban las corridas de a pie de la Feria del Toro pamplonica, y lo hacía con una corrida muy bien presentada de Dolores Aguirre, que ha dado un juego variado, en el que ha imperado la mansedumbre, unas veces mas encastada y otras menos de lo enviado por la ganadera bilbaína, pero con ganado sevillano, no como anunciaba tve esta mañana, ganadería vasca.

En primer lugar salió un animal que ha quedado inválido tras una fuerte vara en la zona del brazuelo, este puyazo caído le hizo ya doblar las manos tras el primer puyazo, tiró de casta y se levantó y pese a que en el segundo Ferrera mandó pegar poco, se le acabó el fondo en el prólogo de la faena de muleta y se echó. El pacense no ha podido hacer nada en vista del material, pero tampoco ha andado hábil para meter el estoque a tiempo, lo que le hubiese ahorrado tener que descabellar sin entrar a matar por la poca fuerza del animal.

Por segundo apareció el melocotón de capa, que cumplió algo en la segunda vara, tras pensárselo mucho para acudir y haber salido de najas en el primer encuentro, olisqueando tablas, parecía que ya se había acabado, pero tras tomar aire en banderillas logró venirse arriba y regaló 15 embestidas por el pitón derecho, repitiendo, buscando y suficientes para lograr con ellas captar la atención del personal. Pero Gallo no anduvo hambriento y estuvo poco resolutivo, dejando que el toro le enganchase la muleta por el izquierdo hasta en los remates y haciéndole ir cambiando. A Joselillo teniendo menos gusto, técnica y torería que Gallo se le ha visto apostar mucho más con el peor toro y peleando más por el triunfo. En su disculpa hay que añadir que el viento le descubrió en varios pasajes del trasteo.


Con el segundo y un poco de voluntad quizá se pudo hacer algo más


El tercero de la tarde ha manseado en varas y le ha faltado fuerzas, pero en la muleta se los ha tragado, y Joselillo a base de tesón le ha sacado una faena sobre todo de voluntad y disposición, que junto con una gran estocada, pese a que quedase algo desprendida, y una suerte suprema muy bien ejecutada han bastado para que cortase un apéndice quizá un tanto justo dirían algunos, pero yo digo que peores veremos en esta feria del Toro, con peores estocadas quizá, y no debemos olvidar que una estocada vale una oreja.

De rodillas le tocó tragar al vallisoletano

El corrido en cuarto lugar fue bien dejado en suerte en ambos encuentros con el montado por Ferrera, y ha acudido pero sin emplearse, y tras andar algo aplomado en el tercio de banderillas protagonizado por el extremeño, no dejó opción alguna en la muleta, y el espada no estuvo tampoco hábil esta vez a la hora de matar, ni con estoque ni con el descabello.

Por quinto salió un manso que pareció cumplir en varas debido a que el picador con oficio y habilidad fue capaz de taparle la salida, pero que una vez vió escapatoria dejo de empujar demostrando su mansedumbre. Para la muleta quedó algo huidizo, incierto y cambiante, pero Gallo inició bien saliendo de dentro a fuera por abajo, y en los terrenos del toro, dónde se emplazó en banderillas y de donde no pasaba hacia dentro al hacer hilo a los peones, un poco más fuera de la raya, le pegó una buena serie de derechazos, por abajo, ligados y pudiéndole, con gusto y técnica, y el toro, al verse podido se rajó descaradamente y no quiso más, ni tampoco el torero que no quiso andar detrás de él a ver si se podía hacer algo en querencia, bien fuese la soñada puerta del Encierro que recordase el de Dolores o la de chiqueros. El toro no era de carril, de acuerdo pero tampoco imposible, y mucho menos aún para meterle la espada en el sótano o un poco más abajo como se la propinó.

No fue de carril este quinto, pero tampoco "imposible"

Muy ofensivo de cara era el sexto, un Langosto al que si bien se le castigó bastante, no le vino mal pues atesoraba casta y poder y mantuvo fuerzas al emplearse lo justito, además de ser favorables los puyazos que recibió por la complicada embestida que desarrolló. Joselillo, con hambre de triunfo, lo intentó y sacó alguno por el izquierdo a lo último, pero pudo ir a los lomos en varias ocasiones por decidir tirar la moneda y no seguir con la faena de aliño que tenía el animal. Tuvo mala suerte con el estoque, que le hizo guardia y tampoco anduvo muy lucido con el verduguillo.

En definitiva una corrida mansa con sus matices, algunos con cierto poder, otros a los que como el segundo le faltó más la casta, sin fijeza algún otro, pero una corrida de Toros de la que analizar siempre alguna reacción en cada momento y que ha puesto a la luz la dimensión y la entrega de los que se encargaron de lidiarla, así como la habilidad de las cuadrillas; de los de a pie por sus arboladuras y por lo mucho que esperaron algunos y de los de a caballo por saber tapar la salida a tiempo a toros correosos que poco querían recibir en varas. Sin duda una tarde entretenida y con sus matices, que toda la feria del Toro sea así y que como mínimo no tengamos que hablar nunca de cosas nulas de contenido por causa del descaste y la invalidez, y vaya por delante que Dolores ha decepcionado. A los que no se les espera no decepcionan, ni con corridas peores.


Cartujanillo.


Fotos: Mauricio Berho, para aplausos.es