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lunes, 5 de octubre de 2015

Tarde de matices y contenido. Disposición, valor y buen toreo de Rafaelillo y Ureña entre complicados Adolfos





Adolfo Martín cerró la Feria de Otoño con un encierro al que le faltó bravura, pero que devolvió la emoción al ruedo traída por las complicaciones y el peligro de varios de los toros. La terna y su disposición, especialmente la de ambos murcianos del cartel, hicieron que fuese una corrida entretenida y que no perdiesemos detalle de cuánto sucedia en el redondel.



Abrió la tarde Aviador, con pocos pies de salida, barbeando tablas, hasta el punto de apoyarse en el estribo para asomarse al callejón, incierto y marchándose suelto de los lances. Tomó una primera vara fuerte en la que se deja pegar, y de la que salió mostrando justeza de fuerzas. En la segunda se repuchó, dejándose pegar sin celo. Punteando, corneaba el engaño a mitad de lance en la brega, con sosería y quedándose corto. Aunque con prontitud, no arranca con todo ni va hasta el final. Buen inicio de Rafaelillo obligándolo por bajo y aguantando parones y dudas del animal que medía antes de repetir, y ante el que mostró firmeza y valor. Pese a todo, al tomar la diestra, el cite desde fuera hizo que el burel se orientase y le buscase, dando lugar a unos bonitos pasajes de dominio y lidia sobre las piernas, pasando de pitón a pitón las embestidas que le buscaban, directas al cuerpo por el derecho. Tras dominarlo tira de él en varios naturales de mérito con el burel siguiendo la muleta con dudas y la cara alta tras el embroque. Seguía buscándole por el derecho y aún así logró dominarle buscando la colocación, buscando estar siempre cruzado, robándole pases. Faena de mérito y disposición, rematada con la zurda y adornos, a destacar un buen segundo natural que hizo rugir a la plaza. Pinchazo y buena estocada hasta los gavilanes tirándose derecho.

Manso encastado complicado, se orientó. Ovación cerrada para Rafaelillo.



Fogonero hizo astillas en su aparición, llegando a los burladeros. Cumplió apretando en el primer puyazo, largo y fuerte. Recibió otra vara fuerte y larga en duración en la que cumplió y de la que salió gazapón y sin humillar. A las Chicuelinas de Ureña en el quite, le faltaron lo principal, cambiar el viaje, quedarse firme en el embroque y el giro darlo al final, una vez ha pasado, y no exponiendo riñones en el embroque, al girar en ese momento. Tardo y midiendo en banderillas, brusco en la embestida. En la muleta complicado, gazapón y tardo, sin humillar y buscando. Robleño además, con dudas, tras intentar llevarlo y quererlo torear, no llegó a estar nunca asentado, y entre precauciones y pases sobre las piernas que ni eran macheteo ni eran muletazos, llegó el cornúpeta a sorprenderle estando a punto de echarle mano, de modo que cogío la espada sin haberlo dominado. Pinchazo, buena estocada de ejecución aunque algo caída de colocación. Muerte encastada, duro de patas.

Encastado y complicado, gazapón y tardo.










Con pies salió Rizos, el más en tipo de albaserrada del encierro que fue por ello protestado. Tuvo nervio, brincando y reponiendo, fiero y con emoción. El recibo de capa de Paco Ureña hizo subir la temperatura, con buenos lances y la media mientras el animal reponía y le ponía los pitones por encima de la cabeza rebrincándose. Primera vara trasera cumple, la segunda al relance y solo señala. En banderillas con pies, pronto el cárdeno. Buen par del tercero, Azuquita, con exposición cuadrando en la cara. En la muleta firme y asentado, aunque llevando la muleta a media altura, pese a que cuando se le lleva por abajo la sigue despacio el morito. Pero la casta no perdona un cite desde fuera y le voltea. Por el izquierdo se quedaba debajo y tira cara alta. Volvió al derecho, se quedaba corto aunque arrancaba de largo, pronto y alegre; firme el murciano, dispuesto y con valor. Pinchazo recibiendo en los medios, recibiendo autenticamente, esperando la embestida sin enmendarse, estocada derecho a la suerte.

Encastado, con nervio, buena nota en varas, exigente en la muleta. Ovación fuerte para Ureña.






Baratillo llegó en su salida a tablas y buscó después emplazarse en los medios. Estuvo bien recibiéndolo Rafaelillo, por bajo, en lances genuflexo, rematando con media rastrera obligándolo y otra media monumental, compacta, maciza, de una pieza tras unos lances en los que repetía tras desplazarse el toro. En la primera vara empujó sobre un pitón, puyazo caído. Un bonito recorte le dejó en suerte de largo para la segunda, a la que acude pronto aunque al paso, peleando sin mucho celo en una vara aún más caída. Buena media en el quite de Robleño. En banderillas le faltó celo y se mostró algo distraído. Se vieron buenos pares en la cara por parte de José Mora. Inicia por bajo en la muleta, mas incierto y con menos movilidad que su primero. Le sorprende con la cara alta por ambos pitones, y apenas pudo dejar un par de buenos remates. Pese a todo, en el final de la faena, logró el murciano sacar a pies juntos unos plásticos derechazos cortos. Pasaportó de un pinchazo y media trasera.

Manso gazapón, tardo e incierto.



Horquillero salió sin celo pero en cuanto se calientó pegó varios arreones hacia Robleño y hacia querencia con muchos pies y prontitud, con fiereza. Salió suelto de las dos varas, la primera cogida en buen sitio, pero de cerca y sin hacer la suerte. Con las frías se desmonteró Jesús Romero tras dejar dos buenos pares. En la muleta Robleño únicamente se justificó dando pases y permaneciendo el tiempo establecido en la cara del toro, sin llegar a someterlo. El animal manseó y se aplomó con sosería, mostrando su falta de casta y ambos terminaron en las tablas;siempre con la cara alta y defendiéndose, quedándose corto. Estoconazo pegando el puñetazo mas que estocada marcando los tiempos.

Manso descastado y a menos.






Cerraba la tarde Murciano, que salió huidizo y buscó barbeando con intención de saltar. Cabeceó en varas saliendo suelto manseando. Ante los de plata, esperó y cortó, llegando parado a la muleta. La cosa tomo otro aire tras una fuerte voltereta en uno de los pases por el derecho, ya se quedó corto y tenía al de Lorca localizado, pues citó perfilero y más que al hilo. Tras el tremendo meneo, no dudó Ureña en imponerse, cuidando la colocación, tirando de oficio, valor y con recurso, ligando dos tandas por el derecho llegando al tendido. A esto siguieron unos buenos naturales enfrontilado, a pies juntos y otra serie a izquierdas de mérito. Al conseguir mandar y someterlo, el animal sacó una nobleza (pues ya sabía de antes lo que dejaba atrás) que condujo a la entrega, pues se empleó siguiendo la muleta obedeciendo en trazo largo, especialmente por el derecho, pitón por el que le había ya antes cogido. Pinchazo arriba, estocada que hace guardia. Buena estocada tras sacar el estoque con el descabello, buen gesto matando a espadas y no descabellando sin haberlo matado de una estocada, como es costumbre para evadirse de la suerte suprema.

Manso que sacó nobleza, humillación y recorrido cuando se le pudo.





Tras analizar toro a toro su comportamiento y su evolución en función de la labor de los espadas, sin duda me quedo con la preciosa lidia a la antigua que realizó Rafaelillo a su primero, sometiéndolo y logrando después que el animal se tragase pases (tragándole mucho eso sí) incluso por el pitón derecho, embestida la de este pitón que propició el pasarlo de pitón a pitón, pues se iba al cuerpo sin atender al trapo. También observé como el sexto, que de primeras marcó su ley volteándo al espada, llegó a entregarse tras ser podido y obedecer. Esa nobleza y entrega, la del toro que hace tirar de oficio, pensar y del que es toda una incógnita descifrar sus reacciones y la evolución que van a tener, es la que mantiene la atención en todo momento. Por eso que aunque hoy a pesar de que en lo variado del encierro ha faltado alguno más a bravo, he salido satisfecho de ver lo que creo es una corrida de toros.



Rubén Sánchez.

sábado, 7 de junio de 2014

Una auténtica corrida de TOROS ¡Gracias Victorino!

"la casta estuvo presente del primero al último"

Esta tarde la emoción estuvo presente desde el ruedo hasta el palo de la bandera, fue muy dificil desconectar del hilo de la corrida, siempre atento, siempre pendiente, hasta el punto de que salia el sexto, pero pensaba que era todavía el segundo, de lo rápida que se me hizo, podía haberse traído otros seis más, que estaba siendo el día...Hasta el punto de que después de volver a verla en la repetición televisiva, y pese a los comentarios, se me volvió a pasar rápida por lo intenso, y me dejó sin sueño, incluso con ganas de volvérmela a tragar, y aquí me veo, escribiendo de madrugada con ansía por analizarla y matizarla, por contar la sensación de satisfacción que he tenido al acabar la corrida, al salir y comentarla con buenos aficionados y ver como al igual que yo, también la habían saboreado como unos críos, y es que me he emocionado como un niño desde mi asiento, viendo lo que llevaba muchos años sin salirle a Victorino, teniendo claro que Victorino Martín Andrés, el patriarca, ha podido volver a ver años después una corrida "de las suyas" y esperanzado, satisfecho de que Victorino hijo nos cierre el pico a unos cuántos como yo que pensaban que nunca volvería la ganadería por estos fueros con su selección, lo que aumenta para próximas corridas y temporadas el interés que ya de por sí en mí despertaba el poder ver lidiar "victorinos".

"...su fiereza y su mala leche, su viveza en el mirar..."

Una auténtica corrida de Toros con mayúsculas, con su casta y sus complicaciones, su fiereza y su mala leche, su viveza en el mirar, su trapío imponente, la seriedad y agresividad de sus miradas, lo parejo de sus hechuras, su acometividad, poderosa, correosa, dura, y también con sus pasajes de nobleza, aunque no de clase. No una corrida "buena", del toro bueno que se empeñan en llamar bravo (Hasta que un día a Daniel Ruiz se le escapó lo cierto hablando de dos de sus toros "fueron más bravos que buenos") de ese toro no está uno cansado, pero sí de el otro porcentaje aburrido y monótono de toros que hace falta tragarse para que aparezca ese, y ya tenía uno ganas de vivir esas sensaciones de tensión y de emoción que te enganchan a la corrida sin tener que forzarse uno mismo a no estar a otra cosa para tratar de no perder detalle, una tarde en la que lo que sucede se vive, y se suda sin tener porque hacer calor. Una corrida en la que la casta estuvo presente del primero al último, muy dificil para los toreros (Nadie dijo que ser matador de toros fuese fácil, y corridas como esta dignifican aun más si cabe dicha profesión), una corrida en la que poder ver el tercio de varas. Una corrida que estoy ya deseoso tras el preámbulo, de detallar toro por toro, atendiendo a mis notas y a mi retina, que es lo que se me da algo mejor que mi escueta literatura. Al lío:

"...buenas embestidas que tuvo por el pitón derecho..."


56-MADRILEÑO: Como varios de sus hermanos, ha sido ovacionado de salida por su presentación, un toro cortito pero bajito y con gran remate, algo lejano del clásico de la casa, que ha ido apareciendo después toda la tarde, y de una estampa preciosa. Salió distraído de los lances de Uceda Leal, haciendo una buena pelea en el primer puyazo, una vara fuerte algo trasera, entrando para la segunda al relance, rectificando Pedro Iturralde. Lo sacaron rápido y cambió a banderillas, sin dejar ver y contrastar que la pelea de bravo que hizo en la primera persistía en una tercera entrada, la cual todos los toros de la corrida hubiese admitido, aunque al menos pudimos verlo en dos de ellos. Fue reservón en banderillas, midiendo, haciendo hilo, y pegando algún arreón, llegó a la muleta con nobleza y sin gran trasmisión. Uceda le dejó andar a su aire, sin meterse con el en los muletazos de comienzo y en la primera serie. Por el izquierdo más complicado, quedándose corto y protestado, pero el torero de Usera no aprovechó ni apostó, se limitó a estar aseado ante las buenas embestidas que tuvo por el pitón derecho, obedeciendo y humillando, aunque sin llegar a querer coger la muleta hasta el punto de seguirla con gran recorrido, pero un toro para estar mucho mejor, y más tratándose de un torero con gusto como es Uceda Leal, y que además sabe sobar y entiende estos toros, pero hoy como en el conjunto de su carrera, faltó ambición y dominó el conformismo o la resignación. Lo mejor de su tarde, la buena estocada tras el pinchazo.

Uceda Leal: Pitos.
Encastado y noble, algo soso: Ovación.

"...bien armado y con mucha expresión de viveza en su mirada..."
57-ESCRITOR: Fiero de salida, altote, el que más de la corrida, bien armado y con mucha expresión de viveza en su mirada, brincando con brusquedad en los primeros compases, en los que brilló Antonio Ferrera, sacándolo a los medios, dándole sitio y enseñándole a embestir por bajo. Lo lució en tres varas en las que a Dionisio Grilo le falló la punteria como varilarguero, cumplió en la primera, acudiendo después con prontitud a la segunda, de la que salió suelto. Ferrera dio una lección de nuevo de porque se llama tercio de quites, y realizó el suyo quitándolo del peto, dejandolo garboso en suerte al finalizarlo, en los mismos medios, desde los cuales el animal tardeó, cerrándolo a una tercera, en la que cumplió y lo sacaron enseguida. Mucha fijeza en banderillas, pidiendo siempre las afueras, querencias que aprovechó con inteligencia el extremeño al parear, cuadrando en la cara. Faltó firmeza en el inicio de faena, y el toro no permitía las dudas ni el enmendar la colocación en el embroque, enseñándonos un buen pitón izquierdo, por el que humilló con recorrido. Volvió a montar la muleta en la diestra, citando con la muleta retrasada por lo corto del viaje, que se alargó en los lances en que se apretó y le atacó, que desgraciadamente fueron pocos pese a que de final quisiera dar naturales con la derecha, lo suyo hubiese sido instrumentarlos en terreno de los medios que el cárdeno pedía, y por el pitón que mejor condición mostró, el izquierdo. Si bien, Ferrera, que conoce los terrenos y las querencias de los toros, supo que en el centro del platillo el toro le hubiese pesado mucho más, y ya bastante estaba sudando en el tercio. No obstante dejó claro que lo supo ver, matando en la suerte natural tras pincharlo abajo en la contraria, dejando un buen espadazo, algo caído.

Antonio Ferrera: Palmas tras aviso.
Encastado, fijo y con buen pitón izquierdo. Buen toro. Ovación.

"...trincherazo, que recortó el viaje del toro, y que le cambió por completo..."


27-VENGATIVO: Le tocaron las palmas de salida, apretó con brío en los lances de recibo de Alberto Aguilar, que después descuidó la lidia, dejándolo al relance en vez de puesto en suerte para la primera vara, en un buen tercio de su picador Juan Carlos Sánchez, que agarró un buen puyazo en todo lo alto y en el que el cárdeno cumplió haciendo buena pelea. Lo cerró tras abrirlo para la segunda y que tardease, cogiendo otro buen puyazo, en el que cumple antes de que el buen capote de Rafael González lo sacase para que interviniese Uceda en su quite. Humillador y fijo ante la brega que le llevó toreado, largo y sometido por abajo, pero midiendo a los banderilleros sin tampoco hacerles hilo. La faena inició por bajo, seguida de dos series ligadas por el derecho, trasmitiendo mucho la segunda, buena, mandada y con ajuste, pero rematada equivocadamente con un trincherazo, que recortó el viaje del toro, y que le cambió por completo, mosqueándolo y teniendo que cambiar de pitón, pero el toro ya se había trasformado, y con temple y los vuelos con suavidad respondió bien, pero el frenazo, hizo que se le subiese a las barbas, mucho más correoso y pese a todo Aguilar dio la cara, hubo emoción mientras trataba de tirar de él como si nada hubiese ocurrido, pero lo que llegó a reponerle sobre las manos practicamente en el momento del embroque, hicieron que lo mucho que había que poder y domeñar le desbordase. Petardo con la espada, despachándolo de un sartenazo.

Alberto Aguilar: Ovación.
Encastado a bravo, gran toro. Ovación.

"...levantando la mano para aliviar el final de los muletazos..."

16-JAQUECO: Tuvo nervío de salida, y también se premió su presencia, Uceda Leal lo dejó a relance para la primera vara, que cayó trasera y en la que cumplió con fijeza, acudiendo con prontitud a la segunda, un traserazo rectificado en el que apretó el toro. Pero lo emocionante fue el gran chocazo que pegó en la tercera vara, a la que acudió pronto por su fijeza con el caballo, casi desmonta a Francisco de Borja Ruiz, que agarró un buen puyazo. Bravo en el caballo, en banderillas fue complicado, esperando y estirando el cuello en la reunión, haciendo hilo con fijeza. Sacó nobleza en la muleta, y algo de sosería, Uceda se llevó el lote más suave y toreable, pero ante este tampoco se apretó ni decidió atacarle, volvió a pasar por allí desapercibido, como si nada, levantando la mano para aliviar el final de los muletazos, en vez de obligarle y hacerlo por abajo, ¡ni que anduviese justo de fuerzas!. La embestida no fue lo humilladora que tenía que ser, pero a media altura, embestia al toque y con obediencia en la muleta. Algo más humilló por el izquierdo, dejando dos buenos naturales Uceda, aunque, de nuevo sin apostar, con un toro que pudo tener más. Estocada baja tras pinchazo.

Uceda Leal: Pitos.
Bravo en el caballo, noble en la muleta. Ovación.

"...iba a ser muy complicado, había mucho carbón."

94-MAJITO: Mucha acometividad en los lances de recibo, aunque parándose a medir y a pensar sin emplearse tras ellos, protestó haciendo sonar el estribo en la primera vara, aunque empujando con fijeza y riñones cuando le taparon la salida, recibiendo una señora vara y mostrándose poderoso. Y es que a la victorinada se la ha pegado en varas más que a ninguna esta feria. Acudió gazapeando ahorrándose el desgaste del galope, hizo sonar el estribo a base de gañafones geniudos y salió suelto. Impresionante la manera de medir, esperar, cortar y arrear a Ferrera en banderillas, que estuvo meritorio e inteligente, cambiándole el viaje en el tercer par, ya que le venía apretando hacia los medios, y marcó la reunión hacia los adentros, aunque aun así alargó el cuello, tirando un gañafón del que fue milagro escapase. El toro iba a ser muy complicado, había mucho carbón. Inició de faena ya sobre las piernas, mas que doblándose para probarlo y tratar de alargarle para que rompiera, sin confiar en opción alguna, pasandolo de pitón a pitón, buscando los costillares y tocandole las orejas, acortándole las embestidas, entre una gran emoción, aunque fue paradójico que después de ese inició quisiera justificarse probandolo, para continuar de nuevo sobre las piernas, una lidia poderosa y que pedía el toro, pero que quizá ya de inicio, restaba cualquier opción posible de que alargase el viaje, de ahí que parte del público le recriminase, mientras que una minoria tratamos de hacer ruido con las palmas ante la emoción de su toreo sobre las piernas, la lidia que pide más de un toro y que vemos pocas veces por el empecinamiento de que todo son derechazos y naturales.

"...con la mala fortuna de lo certero del cárdeno, que lo prendió muy feo al incorporarse y estirar el cuello hacia él..."


Entretanto, el manso ya estaba en chiqueros, y apretando hacia ellos, pese a su fiereza, temperamento y casta desbordante. Ferrera esta vez no anduvo tan fino con las querencias, y lo pinchó cuatro veces en la suerte natural hasta que consiguió dejar media muy baja que apenas le hizo daño, quizá pensó que dándole salida hacia chiqueros, en la suerte contraria, le hubiese apretado más, aunque pienso que le hubiese ayudado a que descubriese y haber podido meter mejor la mano que como lo hizo, pues al tratar de dar salida a la embestida hacia las afueras, ésta se volvía literalmente en su contra, arreando hacia toriles. El toro se echó pero seguía entero, y como en banderillas, midió, esta vez al tercero Manolo Rubio, que acudió confiado y sin el capote por delante a cachetear, con la mala fortuna de lo certero del cárdeno, que lo prendió muy feo al incorporarse y estirar el cuello hacia él, vendiendo cara su vida.

"...cómo si estuviesemos en una portátil y nadie supiese que esa trampa estaba inventada."En la foto: Raúl Ruiz

Un despropósito que mientras se llevaban al herido a la enfermería tan solo se sujetase al toro coleándolo, sin ningún capote entre él y las asistencias, pudiendo haber pegado un arreón llevándoselos por delante sin que nadie lo cortase, provocandose acto seguido un desconcierto y una gran bronca por parte del público, que nos pusimos de parte del toro al ver como Raúl Ruiz abusaba de él, pisandole el rabo mientras Ferrera intentaba cachetear, tapándose con el capote cómo si estuviesemos en una portátil y nadie supiese que esa trampa estaba inventada. Volvió a tirar de casta y pese a tropezarse de atrás por tener anclado el rabo, se levantó, cayendo después en una muerte encastada, lo que propició esa ovación inmerecida en el arrastre, que fue a mi entender como respuesta a la indignación que supuso la actuación del de plata, y que provocó también el broncazo a Ferrera, que ni mucho menos había estado tan escandaloso durante la lidia, excepto con la espada. De no haberse producido ese hecho tan feo y ruin, estoy seguro de que el público hubiese reaccionado de otra manera más equilibrada. Conozco algo a la plaza y también a mi mismo, que he reaccionado así.

Antonio Ferrera: Bronca.
Manso, poderoso y encastadisimo. División.

"...lo aliñó, viéndose un torero sobrepodido por la papeleta..."


46-COMINERO: Rebrincado y con agresividad de salida, humillando y pareciendo algo justo de fuerza, por cierto, el único no aplaudido de salida, casualmente el de más peso en la báscula (a otro perro con el cuento de que en Madrid solo se miran los kilos y se quiere el mastodonte). Tomó una vara trasera en la que apreta fijo, llevándo la muleta hasta apretarla contra tablas, cumpliendo en una buena pelea a la segunda entrada, aunque cabeceando algo, en otra vara fuerte, quedándonos con ganas de verlo en una tercera, algo que también se pasó por la mente del matador. Apretando y reservado en banderillas, aunque sin llegar a tablas. Alberto Aguilar todavía estaba desbordado de cuando Vengativo, lo probó con toques muy defensivos y bruscos, el toro se frenaba pero no se comía a nadie, es más, humillaba, y quizá algo más de sobo con suavidad le hubiesen venido mejor, pero una vez vio que no se desplazaba, lo aliñó, viéndose un torero sobrepodido por la papeleta y con ganas de que acabase pronto, sin que se llegase a ver lo que pudo dar de sí este toro en la muleta. Mal con la espada, agarrando menos de media y descabellando tras varios pinchazos marchándose de la suerte.

Alberto Aguilar: Silencio.
Encastado y con buena nota en varas. Soso aunque escondido en la muleta.

"...no hay un solo toro del que hablar, sino que se comentan cosas de los seis..."


Y tras detallarla me quedo además de explayado, convencido de que es de las que va a dar mucho que hablar, de las que tienen matices, las que tienen para rato de conversación, en las que no hay un solo toro del que hablar, sino que se comentan cosas de los seis, las que quedan en la memoria pese a que ningún azulejo lo recuerde al entrar por el desolladero, y es que una vez vivida que hagan lo que quieran y que la juzguen como quieran. Yo me quedo con la experiencia desde mi localidad en la plaza y lo que me alimentó en sensaciones y lo demás, despojos. Y por ello no me queda otro remedio que agradecérselo al ganadero, tal como hice desde el titular. A la terna porque mejor o peor, han estado ahi, y sin ellos solo hubiese sido posible admirar la belleza de estos toros en el campo, como ya hice. Y sin olvidarme de #FuerzaManoloRubio al que deseo una pronta recuperación.

Rubén Sánchez.
Fotos: Juan Pelegrín.

jueves, 5 de junio de 2014

Camada de Victorino Martín, en vísperas a su tarde en San Isidro.

Dos cárdenos midiéndose entre jaras y encinas.
Previo a uno de sus compromisos más serios de la temporada, su corrida de Madrid en la Feria de San Isidro, es momento de entrar en materia con un reportaje de los machos de saca de la casa. Este año unas 12 corridas de toros, los hay de todos los gustos y las categorias, claro está, pero predomina la seriedad y el trapío en la mayoria de los ejemplares marcados con la A coronada.

Le sorprendimos escarbando 

Los machos de saca en su inmenso cercado.


Estampa y seriedad en el cercado de Madrid.
Más recogido de cabeza, pero sin perder seriedad.


Largo y enmorrillado, sevillano por delante.

Perfil de albaserrada, degollado de papada.
Remate en las culatas. Hondos y de lomo recto.


Serio y con morrillo, hocico de rata.

Manos cortas, de pìel fina y con buena arboladura.


El 56-Madrileño, de preciosa estampa, remate y seriedad.

Engallado, guardián de las viviendas y los comedores.

A ver quien sale de la cuna al pasar para estoquearlo...

Camada seria la que aguarda en Las Tiesas de Santa María para este 2014, una finca situada en la provincia de Cáceres, de gran extensión y limitada por el rio Tajo, a la altura de el embalse José María Oriol, en término de Portezuelo. Unos pagos con abrigo y alimento, ricos en buen pasto para el aprovechamiento ganadero, unicamente de bravo que tiene lugar en la finca, junto al caballar lusitano. Completan a Las Tiesas otras fincas cercanas para acoger a todas las cabezas que hacen posible poder tener una camada de saca de en torno a 12 corridas de toros, más lo marcado con el hierro de Urcola y Monteviejo, entre ellas La Gama, Monteviejo, La Casita, Los Guijitos, La Zahúrda, El Agujero, Los Hinojales, San Marcos y Caballero.

Un pavo custodia los corrales y la plaza.


Cornicorto pero ofensivo.

Mirada atenta y encendida.

Acarnerado, degollado y tocado, casi cornipaso el pitón derecho.

Un pavo, gran arboladura...pero su destino no será una plaza de categoría, el defecto es por rabón. Los jodios perros hacen una gran función, pero ojo cuando enganchan del rabo un becerrín la que pueden preparar.

Agradecer el buen trato recibido por parte del ganadero Victorino Martín García, y desearles mucha suerte con su compromiso de mañana en Madrid y para toda la temporada.

Texto y pies de foto: Rubén Sánchez.
Fotos: Torerilla.


martes, 7 de mayo de 2013

Hnos. Pérez Escudero, última camada


Muy en Albaserrada, con accidentales santacolomeños como el meano corrida

 Ganaderia salamantina, desde mediados de los setenta, en tierras próximas a Ciudad Rodrigo, la familia Pérez Escudero criaba sus particulares toros tan conocidos en el mundo del festejo popular por su extraordinaria agilidad y viveza. Estas reses tienen en su origen sangre Saltillo, asi como Coquilla, dando el toque ibarreño y santacolomeño a la alquimia. En el fenotipo de las reses todo está en concordancia con el origen, ya que se encuentran animales que tiran hacia Albaserrada, otros que denotan la influencia Ybarra, así como los tremendamente Saltillos, inconfundibles.

Más asaltillado este ejemplar, degollado y hocico de rata


El hierro contaba con unas doscientas hembras de vientre, pero tras verse obligado por problemas de la situación económica a ir reduciendo la ganadería, finalmente es en Diciembre de 2010 cuando, conservando el hierro familiar, vende a los Hermanos Domínguez, del valle del Ebro, sus hembras, con las que crean el hierro de Peñalén, en tierras de Funes, Navarra. Por otra parte los machos se venden a Alberto Manuel Hornos, quien los mantiene en su finca La Zarzuela, en Cáceres, y desde la cual van saliendo hacia festejos populares.


en albaserrada este cárdeno oscuro. Peculiar pelaje tostado en las patas

Algo avacado este cárdeno, con hocico alcuza

 La de este año es la última camada, que despedirá a una familia tan popular, tanto por lo temido de sus astados como por los premios recibidos, en los sanjuanes corianos de una petición de indulto, así como protagonizando anécdotas y tragedias muy sonadas en la localidad. Una pena, una ganadería ´más que liquidó ante la pasividad del resto del sector taurino, que algún dia, y en vista de que son ya unas cuántas y muchas de encastes únicos, pensarán que debieron haberse ayudado.

Saltillo total, degollado, acarnerado cornipaso y algo agalgado

Descolgado y asaltillado

Seria mirada. Otros que se van. Hay que echar el freno como sea al exterminio del patrimonio genético y zootécnico de la raza bovina de lidia, un legado de todos los españoles y de todos cuántos aman la tradición taurina en el mundo.

Cartujanillo. Fotos Josué Moreno.

martes, 16 de abril de 2013

Adolfo Martín, una camada seria y en el tipo de Albaserrada


Precioso albaserrada, perfil acarnerado, lomo recto y redondeado por su remate.

En Los Alijares, una finca de dehesa de encina, abrigada y con buenos pastizales, propia del campo extremeño, han pasado un duro invierno las reses marcadas con el hierro de la V, de D. Adolfo Martín, pero la primavera, aunque se ha hecho esperar, empieza a llegar con los rayos de sol a los pastos cacereños y los Albaserradas empiezan a coger su clásica musculatura, para estar listos a la cita con el patrón de Madrid, con una corrida muy seria y entipada, con ejemplares largos pero bajos de agujas, de lomo recto, degollados, con más morrillo de lo que suele tener el prototipo de este encaste, y con las cabezas muy bien armadas.


Dos muy serios

 











Muy en tipo y de bonitas hechuras
 
 

Leña por delante aunque más recortadito este 71
 
 

Bien armado, bien hecho y con una mirada que impresiona
 
 

Chorreado y con algún que otro lunar este acarnerado ejemplar
 
 

Cornipaso este negro numero 95, que tira hacia Saltillo "arcaico"
 
 
Además dispone la divisa verde y grana de una camada larga, con bastantes cabezas de saca que en la situación actual no será sencillo colocar, pero que esperemos, que los buenos resultados obtenidos en Valencia, donde fue premiada la casa con el mejor toro del serial fallero, junto con el juego que pueda tener el ganado en Madrid, sean la tecla fundamental para que se puedan ver en las plazas lidiarse la camada, de esta ganaderia, siempre interesante para el aficionado.

Una camada con leña por delante


Cartujanillo.

Fotos: Josué Moreno.